Sevilla afronta la elaboración de su segundo Plan Estratégico con horizonte en el 2020. Dentro del proceso de elaboración ha creado un Laboratorio de Ideas Urbanas, que se desarrolla con sesiones monográficas mensuales. La primera, en octubre, se dedicó al modelo al modelo de valores ciudadanos. La segunda, que tuvo lugar ayer 19 de noviembre, se dedicó al Modelo físico y territorial. La tercera se dedicará al modelo productivo y la cuarta al modelo social.
Las sesiones están concebidas como grupos de discusión que funcionan partiendo de una lluvia de ideas. En la sesión de ayer participamos como invitados la arquitecta Claudia Zavaleta, la socióloga Mª Angeles Huete, profesora de la U.P.O., Francisco Oñate, director de Naturalia XXI y quién esto escribe, Esteban de Manuel, arquitecto, profesor de la Universidad de Sevilla y director del Máster en Gestión Social del Hábitat.
Las ideas que cobraron más fuerza fueron las de potenciar los barrios y crear redes.
Respecto a los barrios partimos del reconocimiento de la segregación social que los caracteriza y de su desigualdad. Algunos de ellos han entrado en círculos viciosos de exclusión y marginación. Otros han de afrontar una transformación hacia la interculturalidad. Otros están envejecidos, física y socialmente, o bien proceden de procesos de autoconstrucción y están insuficientemente dotados. Las barriadas de promoción pública adolecen en algunos casos de una insuficente oferta de actividades productivas y comerciales y de equipamientos de rango ciudad. Todos han de afrontar el reto de alcanzar una mayor sostenibilidad ambiental, social y económica. Ahí surge la propuesta de transformalos en ecobarrios, dotándolos de mezcla social, de diversidad de usos y actividades que los revitalicen. Y aquí, las intervenciones culturales se muestran como estrategia de inicio. Nos planteamos por dónde empezar y propusimos que por aquellos barrios que tienen una estructura organizativa que demanda y propone soluciones para sus barrios, apoyando de esta forma una cultura ciudadana activa.
La segunda idea nos lleva al concepto de red como forma de estructuración de la ciudad. Hablamos de la necesidad de hacer redes de movilidad que apoyen la alianza peatón-bici-transporte público. De hacer redes de espacios públicos, de espacios vacantes que han de ponerse en valor (Tablada, huertos urbanos del norte de la ciudad) como espacios libres de uso público y accesibles. De actividades espacios culturales que incluyan a todos los barrios en el mapa. Y el río aparece como el eje vertebrador de estas redes, como el paisaje fundante que da origen e identidad a la ciudad.
Os adjunto los documentos que contienen la metodología y los resultados de la jornadas