4.2. Concepto de Participación / 4.5. Modelos de Intervención Social
Guión de contenidos
1.1 ¿La participación para qué?
Ya avanzado el curso, y teniendo presente que la palabra “participación” se ha aparecido en buena parte de las sesiones anteriores, proponemos hacer una deconstrucción participada por todos y todas para trabajar las distintas aproximaciones que se pueden hacer a un concepto que siempre propone desafíos éticos, técnicos y por supuesto políticos. Nadie dice un “no” radical a la participación, pero son distintos los argumentos, las tramoyas, los fines y los medios que se predican y se practican a su amparo. Indaguemos, pues, en nuestros propios pilares y pongamos sobre la mesa los conflictos que puede desatar llegar a construir su significado de forma participada.
Esta parte de la sesión contará con una primera trabajo en grupos en torno concepto participación, y una segunda parte de aproximación teórica al mismo.
¿Y de la intervención qué?
Intervención urbanística, económica, cultural, social, medioambiental,… Sin duda, este otro concepto ha ido jalonando todo el curso muchas veces en susurros, casi como un tabú. Intervenir nos evoca manipular, imponer, eliminar, pero del mismo modo no pasividad, arreglar, corregir, transformar…. Quizás lo importante del proceso de intervención social viene de la mano de reflexionar sobre los medios y los fines del mismo, y quién o quiénes los marcan/construyen; es decir los dueñ@s o apropiador@s del mismo.
En la segunda parte de la sesión trabajaremos un aproximación teórica al concepto de intervención, y las distintas epistemologías y metodologías que han marcado su recorrido histórico, para cerrar con una exposición sobre la investigación acción participativa (IAP) como forma de intervención práxica.
Dinámica de trabajo en grupos: Cada oveja con su pareja.
Se trata de reflexionar de manera participada sobre los distintos modelos de intervención social, y el tipo de construcción de ciudadanía que sostienen.
1.2 Aproximación teórica a la IAP:
Desarrollo teórico de las fases, sujetos y técnicas que acompañan una investigación/intervención participativa.
Dinámica de trabajo en grupos:
Cada grupo de prácticas del curso elaborará un prediseño de investigación participada en el contexto de su campo de prácticas.
Resumen
Estas dos sesiones introductorias al módulo de fundamentos teóricos y metodológicos de la participación ciudadana pretenden situarnos ante reflexiones práxicas en torno al triángulo IAP. La “I” como referencia al concepto intervención/investigación donde nos parece oportuno escudriñar sobre los para qué, los para quién y los como históricos, metodológicos e ideológicos que vienen dominando el panorama de la intervención/investigación. A medida que iniciamos estas andaduras, nos encontramos en espacios-tiempos paradójicos donde todas las partes (polític@s, técnic@s y ciudadan@s) nos situamos en posiciones de sujetos/objetos en las prácticas de intervención social. Reflexionar sobre el porqué y el para qué de estas paradojas de “de amo y esclavo”, nos sitúan ante posiciones-acciones más conscientes, es decir más como sujetos, a la hora de planificar y desarrollar las prácticas de intervención.
La “P”, hace referencia al concepto participación. También como se ha ido haciendo referencia a lo largo del curso, es una palabra con múltiples contenidos semánticos, por supuesto ideológicos, que hacen que sea bandera de sujetos tan diferentes y opuestos en sus intereses como el Banco Mundial y una de las muchas comunidades sobre las que pretende intervenir. En si misma no es fuente de “bondad”, sino que puede ser un medio para distintos fines; o mejor dicho, según sea el medio, el cómo el hasta donde de esa participación llevará a distintos fines. En general, nuestras sociedades no se caracterizan por ser muy participativas, sino más bien delegativas y donde se participa la mayoría de las veces de manera reactiva, y no de manera cotidiana y sostenida. En todo caso cabe apuntar que esto no se debe a la “naturaleza representativa” del ser humano sino a procesos de aprendizaje, donde paradójicamente una democracia puede existir sin ciudadanos que la participen de forma sustantiva.
Indudablemente esto se traslada a la cotidianidad de los procesos de intervención social, ya sea a nivel urbanístico, económico, educativo, cultural, …Y son en gran medida, estás práxicas de intervención las que contribuyen a que pueda existir una democracia sin ejercicio sustantivo de la ciudadanía desde el nivel político, el técnico y el ciudadano. Así la formulación. La ejecución y el control de las políticas públicas están en manos de cúpulas de poder, que en no pocos casos, la ciudadanía no ha legitimado.
La “A”, hace referencia a las acciones, a las prácticas, a los cómo se ejerce/posibilita la ciudadanía, tanto desde el nivel político, como técnico, como ciudadano. Ya sabemos por la práctica que no todos los caminos llevan a Roma, aunque a veces sean/seamos capaces de recrearnos un decorado de cartón-piedra para hacernos creer en ella estamos. En la “A” se deben unir medios y fines coherentes y posibilitadores del desarrollo de lo propuesto. No pueden caminar por separado, y deben ir redefiniéndose de manera participada, es decir atendiendo a los diversos intereses (a veces opuestos) que aportan los distintos actores/ciudadanos afectados por cada proceso de intervención-investigación.
Como dice Carlos Núñez, la democracia integral es aquella que se expresa en los social, en lo cultural, en los económico y en lo político, y no sólo en los procesos electorales; y añadimos nosotros, y esto sin duda pasa por procesos cotidianos de intervención social donde día a día podamos ejercer como ciudadanos y no como meros objetos de intervención social.
En estas sesiones iremos adentrándonos en todos estas cuestiones, desarrollaremos a nivel teórico, la metodología y a las técnicas que acompañan un proceso de intervención participativa, y lo aplicaremos sobre los campos de prácticas que se vienen desarrollando en el curso.