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III.- ANALISIS POR FRANJAS DE POBLACIÃN Análisis por franjas de población Página 246 INFANCIA Y ADOLESCENCIA (0-14 AÃOS) 1.- CARACTERÃSTICAS SOCIODEMOGRÃFICAS GENERALES Consideramos niñ@s y adolescentes a tod@s aquell@s ciudadan@s con edades comprendidas entre los 0 y los 14 años. En Tres Barrios-Amate, su número asciende a 3.418 personas, (1.755 de sexo masculino y 1.663 de sexo femenino), lo que supone el 15,7% de la población de la zona. 2.- IMAGEN QUE L@S VECIN@S TIENEN DE L@S NIÃ@S Y ADOLESCENTES DE LA ZONA Generalizando a partir de los testimonios recogidos, pueden sintetizarse dos tipologÃas relativas a la imagen que para los vecinos y vecinas consultados presentan los niñ@s y adolescentes de la zona: de una parte, aquellos que crecen en el seno de una familia normalizada, y de otra, aquellos que lo hacen en una familia con graves y diversos problemas que afectan a uno o más miembros (padre, madre, hermanos, abuel@s...). En el primero de los casos, se trata de niñ@s âbien educadosâ que no suelen frecuentar la calle y que mantienen buenas relaciones con otros vecin@s. En el segundo de los casos se trata de niñ@s y adolescentes con problemáticas diversas como hiperactividad, desobediencia, agresividad y/o violencia, etc. La valoración que mayores y adultos hacen de los casos de niñ@s y adolescentes más problemáticos se generaliza, a veces, a casi la totalidad de la población menor de 14 años. No deja de ser paradójico que para el 4% de l@s vecin@s consultad@s en Tres Barrios y para el 2% de l@s consultad@s en la zona, la mala fama del barrio sea uno de los problemas más relevantes ya que estigmatiza a quiénes viven en él, con especial incidencia en la población menor de edad. Se discrimina a los niños dependiendo de la zona donde viven. Tod@s coinciden en afirmar que la barriada más castigada por la mala fama es la de Los Pajaritos, en Tres Barrios. De este modo, los temas más significativos que manifiestan l@s vecin@s en las entrevistas y que desarrollaremos ampliamente en los siguientes apartados, son: ⢠La situación familiar y sus graves repercusiones en el desarrollo de l@s niñ@s y adolescentes. Se destacan carencias de carácter fÃsico y psÃquico, que derivan en enfermedades, y suele hacerse énfasis en las deficiencias socioeducativas. La delincuencia asociada a l@s niñ@s y adolescentes. La escasa participación de l@s adolescentes en las asociaciones y entidades sociales. El consumo de drogas (cannabis, alcohol, pastillas) entre l@s adolescentes. ⢠⢠⢠3.- CARACTERÃSTICAS DE LA POBLACIÃN SEGÃN ÃREAS DE ACTUACIÃN 3.1.- ESPACIOS PÃBLICOS Si bien podemos afirmar que la zona sufre un grado de deterioro generalizado, es también cierto que éste presenta mayor incidencia en algunas barriadas que en otras. El 50% de l@s vecin@s consultad@s de Los Página 247 Análisis por franjas de población Pajaritos, Regiones Devastadas y Señora de los Reyes, destacan este problema como uno de los principales que afecta a los barrios. Como aproximación a la percepción de los más jóvenes sobre los espacios públicos, en los dibujos realizados por 72 niñ@s de la zona74, se apreciaba que a la edad de 3 y 4 años, l@s niñ@s aún no han formado el concepto de barrio, ni de espacio público. Para ell@s, es relevante su ámbito familiar y los espacios más frecuentados: su vivienda, el coche y la calle. La familia desempeña un rol crucial en estos primeros años. A partir de los 4 y 5 años, aunque sigue estando presente el entorno más próximo, integran en él a miembros de su familia extensa, sobre todo a abuel@s y prim@s. Otros seres vivos como el perro y los árboles aparecen formando parte de su mundo más próximo. Están presentes la alegrÃa, la creatividad y la imaginación aunque, a la vez, se acentúa la observación sobre el ambiente y las condiciones del entorno. Los dibujos de l@s niñ@s de estas edades muestran ya las dimensiones de las viviendas, de las ventanas, y el deterioro de las calles. Aparece la aglomeración de los bloques de pisos, la homogeneidad urbanÃstica, pequeñas ventanas, papeles en las calles y ratas en las escaleras. A medida que avanzamos en las edades, hallamos una mayor conciencia acerca del deterioro del entorno al que expresan desprovisto de zonas verdes, de lugares de juego (con excepción del colegio), en el que las viviendas son pequeñas y muy numerosas, con escaso espacio de esparcimiento, donde la suciedad se acumula en escaleras, calles y casas y donde el color, al dibujar, palidece. Si bien, en edades tempranas est@s niñ@s centran su atención y sus necesidades en su familia, a medida que van desarrollándose y explorando entornos más amplios, toman conciencia de la configuración del espacio que les rodea. Cierta percepción negativa de este espacio puede deducirse de la utilización de pocos y apagados colores en los dibujos. Por otro lado, el 42% de la población consultada en las barriadas de Santa Teresa y Amate y el 20% de la consultada en Tres Barrios asocian la inseguridad ciudadana en la zona a los actos vandálicos que se cometen en la misma y afirman que son los adolescentes los principales causantes de estos hechos. Se trata, en primera instancia, de adolescentes que han soportado mucha agresividad y violencia tanto en el ámbito familiar como en la calle. No sólo las carencias educativas o la falta de medios de represión o vigilancia están en la raÃz de este hecho. La exclusión y el abandono por parte de las administraciones, la vivencia de la precariedad y la falta de expectativas de futuro deben entenderse también como circunstancias vitales ante los cuales se reacciona con violencia. ____________________________ 74 El dÃa 8 de noviembre de 2004, 72 niños de la zona con edades comprendidas entre los 3 y los 10 años, escolarizados en el Colegio Paulo Orosio participaron en un taller sobre sus barrios, para lo que realizaron diversos dibujos, interpretados posteriormente por algunos miembros del Equipo de Apoyo (psicólogas y pedagogas). Incluimos en este informe las principales conclusiones de ese análisis. Análisis por franjas de población Página 248 La violencia es la respuesta al medio, respuesta que se traduce en la agresión sobre el mobiliario urbano (cabinas de teléfono, señales de tráfico, árboles, etc.), quema de diversos objetos en los espacios públicos (contenedores, papeleras, vehÃculos, â¦) y en la persistencia de otras conductas agresivas. Aseguran que las edades de inicio de estos actos delictivos han disminuido en los últimos años, pasando de los 18 o 20 años a los 8 años de edad y sitúan, como decimos, las situaciones de carencia en la base de estos hechos. 3.2.- CONFIGURACIÃN SOCIOFAMILIAR La familia es el primer y más determinante agente educador y socializador del /la niñ@. También para l@s vecin@s la familia es la principal responsable de la educación de l@s hij@s si bien esta función también corresponde a l@s profesor@s. Resaltamos algunos datos sociodemográficos ya desarrollados. El número medio de hijos menores por hogar es idéntico al del resto de la ciudad (0.5%). La disminución de menores por hogar en los últimos años, sin embargo, es más significativa y supera la media de Sevilla (14,8% de tasa de disminución frente al 12,7% de Sevilla). Es también significativa la presencia en la zona de hogares monoparentales, que son el 2,8% del total, frente a la media sevillana, que es del 1,7%. Esta tasa de monoparentalidad es casi 10 veces superior cuando el cabeza de familia es una mujer (2,5% del total de casos) que cuando es un hombre (0,3%), lo que en términos absolutos supone 200 hogares frente a 21. También es superior en la zona el número de familias numerosas, aún más significativo cuando observamos el número de ellas con más de cinco hij@s, si tenemos en cuenta además que la superficie de la vivienda en la zona es Ãnfima. Son múltiples las problemáticas y situaciones complejas que afectan al núcleo familiar: escaso nivel de renta, elevada tasa de paro, deficiencias educativas en los progenitores, problemas de salud, insuficiente espacio fÃsico de la vivienda y escasez de recursos son los más frecuentes. Preocupan especialmente aquél grupo de familias en las que convergen diversas problemáticas y presentan un destacable grado de desestructuración. Aquell@s niñ@s y adolescentes que han crecido en ellas: ⢠No han tenido un referente materno y/o paterno positivo a partir del cual estructurar adecuadamente su afectividad, una educación básica desde el inicio de la vida, una convivencia positiva y una concepción colectiva de las cosas. Han visto cómo alguno de sus progenitores padecÃa una enfermedad grave, o en algunos casos presentaban diversos niveles de alcoholismo, o drogadicción o se encontraban en situaciones de encarcelamiento. Han crecido en la concepción del sálvese quien pueda. ⢠⢠⢠⢠No han desarrollado actitudes y habilidades sociales para poder abordar procesos de recuperación personal. Han aprendido que la violencia es una respuesta adecuada para relacionarse con el mundo o para solucionar problemas en la vida. Página 249 Análisis por franjas de población ⢠⢠⢠Han aprendido que las mujeres son las que deben asumir la educación de l@s hij@s. Han aprendido que la educación y la formación no son importantes ni tampoco necesarias para ganar dinero. Han crecido en un entorno en el que la lógica predominante es la ausencia de normas, la carencia de disciplina, el incumplimiento de deberes, la falta de criterios morales y de planificación y organización familiar y personal. Creen en que lo más importante es tener dinero para vivir el dÃa y saben que es posible conseguirlo. Bajo su cosmovisión, haber estudiado no garantiza alcanzarlo ni impide no hacerlo. No han aprendido a valorar lo que es de todos, no lo reconocen y, por tanto, no lo respetan. No han desarrollado una cultura de la participación. Las instituciones públicas y administrativas quedan lejos de su lenguaje, de sus intereses y de su lógica, marcando una distancia con tales entidades que evidencia responsabilidades en ambos extremos. No han conocido otros modelos de convivencia, ni otras oportunidades de participación, desarrollo, etc. ⢠⢠⢠Este marco de referencia educativo está presente en prácticamente todos los entornos en los que est@s niñ@s y adolescentes se relacionan y en los que se integran. En el caso educativo las implicaciones alcanzan a la relación entre alumn@s y a aquellas que se establecen entre alumn@s y profesorado. En el caso comunitario, las implicaciones afectan a las relaciones y la comunicación entre iguales, a los modelos y hábitos de participación y al uso de los espacios comunitarios. 3.3.- SALUD Por otra parte, l@s vecin@s y técnic@s consideran como principales deficiencias en la salud de l@s niñ@s y adolescentes de la zona, las siguientes: ⢠⢠Deficiente alimentación e inadecuados hábitos alimenticios que derivan en estados de malnutrición, también como consecuencia de las carencias económicas, formativas e informativas de las familias. Descanso deficiente debido a las escasas horas de sueño y/o a las condiciones ambientales en el que transcurre el mismo: habitaciones reducidas o que deben ser compartidas entre varios miembros de la familia; diferentes horarios de los miembros de la unidad familiar, etc. Debido a que las personas que presentan patologÃas mentales no suelen acudir al centro médico y las redes de apoyo de estas personas son muy escasas y/o inexistentes, muchos de estos casos, afirman l@s vecin@s no están diagnosticados. Son detectados a partir de cuadros agudos, conductas disruptivas u otros hechos desafortunados con el vecindario. Las familias, por lo general, solicitan internamiento para est@s niñ@s y adolescentes ya que no pueden hacerse cargo de la situación. En cuanto a la incidencia de las drogodependencias, entre l@s adolescentes con edades comprendidas entre los 10 y los 14 años, las sustancias más consumidas son el alcohol y el cannabis. L@s vecin@s aseguran que la edad de comienzo en el consumo es cada vez más temprana, y que se sitúa entre los 10 y 11 años. Hay testimonios que refieren también el consumo de pastillas en algunos casos. Para el 37% de las personas consultadas en la zona, éste es uno de principales problemas. Las barriadas de Los Pajaritos y Madre de Dios, en Tres Barrios, parecen ser las más afectadas por la situación. ⢠⢠Análisis por franjas de población Página 250 3.4.- ECONOMÃA Y EMPLEO La degradada situación socioeconómica de la zona, concretada en los reducidos niveles de renta, las altas tasas de paro y la carencia o marginalidad de expectativas laborales influyen en la situación de los niñ@s y adolescentes de la zona. La presencia de economÃa informal, que se considera muy alta, se configura como válvula de escape parcial e insuficiente ante la crÃtica situación económica. En no pocos casos, los/as niños/as y adolescentes acompañan a sus padres en estas actividades, habitualmente en puestos de venta ambulante, lo que se refleja en las tasas de absentismo detectadas en la zona. Los primeros aprendizajes se hallan una vez más en la familia y en cómo ésta organiza su economÃa y sus pautas de consumo. Para el caso que nos ocupa (niñ@s y adolescentes) un adecuado consumo exige, entre otras cosas, educar en organizar los bienes y recursos de los que se dispone. En el caso de las familias con mayores problemáticas, se detectan pautas de consumo que se concretan en la adquisición de juguetes y objetos de diversión y entretenimiento para niñ@s y adolescentes de forma preferente, antes que a atender las que se consideran necesidades básicas. Respecto a l@s adolescentes, el desempleo, uno de los principales problemas de la zona según l@s vecin@s consultados, incide negativamente en las perspectivas de futuro y en las posibilidades de inserción laboral. A ello se suma el marco de precariedad que envuelve al mercado de trabajo. La relación de estas dificultades con las halladas en el ámbito educativo es evidente, como se muestra a continuación. 3.5.- EDUCACIÃN 3.5.1.- La educación en el ámbito de la familia y sus implicaciones en las relaciones con el entorno âA todo la gente más jóvenes, les esta permitido casi todo, y⦠y claro en un sitio en donde está permitido todo, y hace cada uno lo que le da la gana⦠pues no sé qué es lo que se puede esperar⦠no va a funcionar nada bien ¿no?â âJóvenes que son menores de edad todavÃa se dieron cuenta de que la justicia no podÃa hacer nada en contra de ellos y se subieron ellos por encima. Eso fue algo muy negativo que trajo al barrioâ¦â Estos testimonios sintetizan la preocupación generalizada entre los vecin@s del barrio, relativa a la debilidad del sistema educativo dirigido a los más jóvenes, comenzando desde el contexto familiar, donde l@s niñ@s aprenden de sus referentes: padre, madre, abuel@s y herman@s mayores. Las problemáticas que afectan al núcleo familiar, influyen en l@s niñ@s que crecen en estas familias, determinando los patrones de comportamiento y los hábitos aprendidos. Familias que presentan una deficiente organización, escasa disciplina, normas confusas y/o contradictorias, enseñan a sus hijos a crecer en este estilo de vida, caracterizado también por: ⢠⢠Escasa valoración de la educación y la formación como medio de desarrollo personal, profesional y social. Escasa información acerca de las posibilidades educativas, dentro y fuera de la zona. Página 251 Análisis por franjas de población ⢠Como consecuencia de lo anterior, escasas estrategias de control que disminuyan las prácticas absentistas que, según l@s profesionales de la educación, asciende al 35% en algunos centros educativos. Actitudes educativas de los padres que no favorecen los procesos de enseñanza en el aula, lo que deriva en escasa motivación, insuficiente atención, escucha y participación en el aula. Carencia de medios que frenen el retraso escolar de muchos niñ@s y adolescentes de la zona. Nulo control del tiempo de ocio, los/as niños/as pasan la mayor parte de este viendo la televisión, a menudo en horarios de adultos, hasta ya entrada la noche. Un modelo agresivo de relación con el entorno que implica unas deficientes habilidades sociales cuyas consecuencias son múltiples y negativas para los procesos de inserción socioeducativa y laboral y dificultan las relaciones dentro del aula, impidiendo un adecuado desarrollo de los procesos de enseñanza y aprendizaje. Depósito exclusivo de la educación en las abuelas, que asumen estas tareas ante el vacÃo producido por la ausencia de la madre y/o del padre, que no asumen sus responsabilidades como progenitores, por falta de tiempo, sobrecarga de horas de trabajo, consumo de drogas, etc. La concentración en la mujer de las tareas domésticas y familiares se extiende a las hijas, que adquieren este modelo de reparto asimétrico de los roles y responsabilidades en el ámbito de la familia, reproduciéndolo en la adolescencia y juventud. Es no poco frecuente el embarazo de adolescentes como práctica para intentar âsalir de casaâ. Este propósito de emancipación no siempre se consigue, por lo que o bien se añade un miembro más a la unidad familiar, o bien se pasa a engrosar las altas tasas de interrupción voluntaria de embarazo. Estas son del 16,33 por mil en la zona, tres veces superior a las registradas en Sevilla. ⢠⢠⢠⢠⢠⢠3.5.2.- La incidencia de las necesidades educativas en la zona ⢠La elevada incidencia de necesidades educativas especiales en los centros educativos no es inusual, alcanzando a un 6% de l@s niñ@s escolarizados en la zona, según estimaciones de los propios centros. El alto Ãndice de fracaso escolar en la zona se hace evidente en situaciones educativas como las que se dan en el Colegio Concertado Blanca Paloma donde el 40% de l@s alumn@s no consiguen el Graduado Escolar. La incidencia del fracaso escolar en los Colegios de la zona es el que sigue: Colegio Paulo Orosio 41 (24%) Colegio Concertado Blanca Paloma 30-40% Colegio Victoria DÃez 5,2% ⢠Fuente: estimaciones propias a partir de la consulta directa a los centros educativos (2005) ⢠Respecto a los niñ@s y adolescentes sin escolarizar, según datos del Plan Estratégico Sevilla 2010, en Tres Barrios, el porcentaje alcanza un 1.5%, el doble de la media sevillana. En los hogares de algunas zonas de Los Pajaritos, el porcentaje llega al 3%. Análisis por franjas de población Página 252 ⢠En relación al absentismo escolar, aunque tiene mayor incidencia en la Educación Secundaria que en la Primaria, el colegio Paulo Orosio presenta un 34,3% de niños y niñas absentistas. Según datos de la SecretarÃa para la Comunidad Gitana (2005) se estima en un 70% del total el absentismo protagonizado en las Zonas con Necesidades de Transformación Social andaluzas por niños/as de etnia gitana, considerándose además mayores los Ãndices de abandono escolar precedentes a la finalización del periodo de escolarización obligatorio. En la transición de primaria a secundaria, cuando conlleva cambio de instituto, se detecta una gran incidencia en niñas gitanas. Un gran número de niñ@s asisten al colegio sin materiales didácticos como los libros de texto. Las causas parecen radicar en las dificultades económicas de las familias, la falta de planificación de los gastos y la ausencia de ayudas para la adquisición del material. Otras condiciones en las que l@s niñ@s asisten a los centros educativos son: la falta de higiene, la deficiente alimentación y la escasez de hábitos de estudio debido a la falta de espacio fÃsico en las viviendas, el exceso nivel de ruido y/o ausencia de condiciones básicas para el estudio. Ante padres poco sensibilizados y con escasas condiciones de vivienda, la salita, donde toda la familia se reúne frente al televisor es el lugar de estudio habitual de los menores. ⢠⢠3.6.- SERVICIOS SOCIALES: Respecto a la precaria situación de la vivienda, recordamos algunos datos generales ya referidos, relativos a los hogares de Los Pajaritos donde el 26,6% de estos hogares se encuentran en condiciones de exclusión y el hacinamiento alcanza al 28% de los mismos. Un 23,6% no cuenta con equipamientos básicos, situación que alcanza al 40,3% de los hogares en algunas zonas de la barriada. El 44,5% de las viviendas se encuentran en mal estado y, como en el caso anterior, en algunas zonas de la barriada, se encuentran afectadas hasta el 97,1% de ellas. Según datos del Centro de Servicios Sociales Comunitarios de Rochelambert, se aportan los siguientes indicadores sociales referidos a las personas de este tramo de edad: â â â El 43% de las acciones desarrolladas durante el año 2005 por la UTS, dirigidas a prevenir el absentismo escolar en su zona de intervención, se han realizado en la zona Tres Barrios-Amate. Proceden también de esta zona el 35% de las demandas llegadas a la UTS sobre acogimiento temporal familiar. Lo mismo ocurre con los informes urgentes de menores, el 48% de estos se refieren a menores de la zona objeto de estudio. Si bien los primeros datos aportados acerca de la situación de la vivienda en la barriada de Los Pajaritos, demuestran que la situación es extrema, estos indicadores sociales, unidos a otros detallados en el diagnostico, indican que Tres Barrios-Amate es una zona de alto riesgo social. En cuanto a los datos de intervención, estos son tratados en el último apartado de este capÃtulo. 3.7.- PARTICIPACIÃN La participación de l@s niñ@s y adolescentes en entidades sociales, asociaciones, clubes, etc., según l@s Página 253 Análisis por franjas de población vecin@s consultados, es muy escasa. Juega un importante papel en esta situación la inexistencia de espacios, infraestructuras y recursos adecuados desde los que promover el desarrollo de procesos participativos de carácter permanente en la zona. Los locales disponibles en la zona para l@s menores de 14 años se reducen a los existentes en los colegios públicos y a aquellos cedidos por la Asociación de Vecinos Tres Barrios al Centro Juvenil Nuestra Señora de la Candelaria. La carencia de una cultura participativa en la zona conlleva algunas consecuencias destacables a corto, medio y largo plazo con son: ⢠⢠⢠Una escasa participación de adolescentes en las asociaciones y entidades sociales de la zona. La dificultad para hallar relevo generacional en las mismas. La escasa implicación de l@s adolescentes en la mejora de sus barrios. Durante el periodo marzo de 2004 a marzo de 2006, las acciones participativas con carácter abierto a la comunidad, dirigidas a l@s niñ@s y adolescentes de la zona, han sido: ⢠Aquellas realizadas por el Centro Juvenil Nuestra Señora de La Candelaria (en las que participaron de 40 a 50 menores de 14 años durante el año 2005); la GuarderÃa situada en la calle Candelilla, del mismo nombre que el Centro Juvenil, y las promovidas por los centros educativos de la zona. Aquellas que tienen lugar en el ámbito parroquial como las catequesis. Sin embargo, la participación de l@s menores en este tipo de actividades ha disminuido considerablemente en los últimos años. Jornadas por la Paz, organizadas por los centros educativos de la zona en la que participaron alumn@s de diversas edades en la realización de murales fotográficos sobre los barrios y cuyos trabajos fueron expuestos en las salas de consulta del Centro de Salud Candelaria. Jornadas por la Paz, también de carácter abierto al barrio, cuyos murales pudimos ver en el Mercado de Abastos ubicado en la Plaza del Doctor Andreu Urra. Diversos procesos participativos recientes (audición comunitaria, talleres de diagnóstico y socialización de la información) organizadas por el proyecto Tres Barrios-Santa Teresa y los colegios Paulo Orosio y Blanca Paloma, con motivo de la construcción colectiva del diagnóstico comunitario de la zona. En estas actividades participaron más de un centenar de niños y niñas menores de 14 años. ⢠⢠⢠⢠L@s vecin@s destacan otras celebraciones que si bien contaban con una destacada participación en la zona, actualmente ya no se celebran, como es el caso de la Cabalgata de los Reyes Magos, organizada por la Asociación de Vecinos Tres Barrios. 4.- ANÃLISIS DE RECURSOS Y PROGRAMAS DESTINADOS ESPECÃFICAMENTE AL COLECTIVO 4.1.- Salud El seguimiento de la salud infantil (menores de 4 años) desde el Centro de Salud de la Candelaria se considera bastante estrecho, realizándose en 2005 sobre un total de 170 menores. La vacunación completa se Análisis por franjas de población Página 254 considera prácticamente exhaustiva, y se practicó en 183 casos, y se desarrollaron actividades de promoción de la salud en tres centros educativos. Estas tuvieron una buena acogida, por lo que los/as vecinos/as demandan una mayor continuidad y presencia. Por otra parte, como sabemos, la Unidad de Promoción de la Salud del Ayuntamiento, durante el curso 2004/2005 desarrolló un programa dirigido a 297 alumn@s y a 16 profesores de los centros educativos. Pese a ello, la incidencia de este programa se considera menor y se aprecia una notable carencia de información entre la población de este sector de edad, asà como entre los propios técnic@s de educación, que en muchos casos afirman desconocer la labor que realiza la UPS o incluso dudan sobre la propia existencia del recurso mismo. 4.2.- Servicios Sociales Los beneficiarios de los Servicios Sociales de la zona situados en el tramo de edad de entre 0 y 15 años (a fecha de octubre de 2005) fueron un total de 421, lo que supone casi la quinta parte del total de los beneficiarios (19,5%), si bien como sabemos, el área de intervención de dichos Servicios Sociales supera ampliamente a estos barrios. Si la tasa de correspondencia poblacional es del 27%, ello supone atender a 113 personas menores de 15 años, poco más del 10%. Los programas dirigidos a familias y menores desde el Centro de Servicios Sociales Comunitarios de Rochelambert son los siguientes: - Programa socioeducativo de menores - Programa Socioeducativo de adolescentes - Talleres de formación integral para familias - Atención de dÃa a infancia y adolescencia - Ayuda a domicilio menores - Ayudas económicas familiares - Programa de atención familias en situación de riesgo social El desglose de los beneficiarios para los programas de los que disponemos de información presenta el siguiente desglose, para los últimos tres ejercicios. Cuadro.- Beneficiarios/as de entre 0 y 15 años. UTS de Rochelambert 2004 Programa Prestaciones sociales de carácter económico Dispositivo de Atención Primaria Programa Socioeduc. (invierno) Programa Socioeduc. Menores Adolescentes Menores Hombres 52 15 52 9 8 Mujeres 46 9 47 13 14 Total 60 239 98 24 99 22 22 Hombres 44 5 38 8 8 2005 Mujeres 50 14 48 5 19 Total 35 337 86 13 27 Hombres 40 14 20 2006 Mujeres 32 13 16 72 27 36 Total - Adolescentes (verano) Ayuda a Domicilio Fuente: Delegación de Bienestar Social. Ayuntamiento de Sevilla, 2006, 2007 Página 255 Análisis por franjas de población Además de ser datos de importancia cuantitativa, como puede comprobarse, casi anecdótica, hay que tener en cuenta que se dichos datos están referidos al área de intervención de la UTS, para la cual la participación poblacional de Tres Barrios-Amate es del 27%. Con respecto al programa de tratamiento a familias con menores, hacemos referencia a los datos desarrollados ampliamente en el apartado de Servicios Sociales. Según datos de Equipos de Tratamiento Familiar (ETF) nº. 3, de noviembre de 2004 a octubre de 2005, fueron atendidos un total de 74 menores, correspondientes a 31 familias en situación de riesgo y 6 casos de reunificación familiar, correspondientes a su vez a dos familias. De los 74 menores en situación de riesgo social, sólo 15 de ellos eran casos nuevos. Ello supone casi el 10% de los nuevos casos para este periodo atendidos en Sevilla en su conjunto (166 en total). El reparto por sexos era prácticamente simétrico. La mayor parte de estos 15 nuevos casos se concentraron en la tipologÃa negligencia/abandono fÃsico/cognitivo. La precariedad económica y familiar, el escaso nivel formativo y la escasez de ayudas recibidas son algunos de los rasgos principales de las familias de estos menores. 4.3.- Educación, cultura y deportes En la zona no existen espacios de juego y recreo apropiado para l@s niñ@s, exceptuando el Parque Amate y algunas plazas, en las que se han instalado algunos juegos infantiles, pero que se encuentran deterioradas por actos vandálicos y falta de reposición de algunos objetos. La ausencia de infraestructuras y recursos apropiados para l@s menores convierte a la calle en el espacio informal preferente y más frecuentado. Como hemos referido, los adolescentes de la zona pasan muchas horas frente al televisor, sin control paterno, lo que repercute negativamente en su socialización y en su rendimiento escolar. El deterioro de estos espacios comunitarios, debido a la confluencia en los mismos de actos delictivos y violentos, despierta el temor en muchos ciudadan@s, que lamentan que las calles y plazoletas se conformen como espacios informales en los que introducirse en grupos juveniles conflictivos. La carencia de gimnasios, polideportivos u otro tipo de programas deportivos, a excepción de las instalaciones deportivas pertenecientes a los centros educativos de la zona, es un mal endémico desde la construcción de estos barrios. La inexistencia y escasez de oportunidades para la educación en el deporte impide el desarrollo de valores culturales, comunitarios y de convivencia positiva y cooperación entre iguales, entre l@s más adolescentes. Respecto a actividades culturales, en la zona no existen salas de exposición, espacios escénicos, cines u otros espacios y programas de actividad cultural de carácter público. Son las entidades de la zona las que organizan diversos talleres, encuentros y actividades en las que convergen fines educativos y socioculturales. Si bien los centros educativos de la zona palian de alguna forma las carencias descritas, tales carencias se agudizan en temporada estival con el cierre de los colegios. En l@s vecin@s se aprecia una pronunciada nostalgia de los tiempos en los que en la zona si existÃan oportunidades culturales, de ocio y tiempo libre para los más jóvenes, destacando los grupos de boys scouts en la Parroquia de la Blanca Paloma en la barriada de Los Pajaritos, o las actividades organizadas por la Parroquia Santa Teresa en la barriada del mismo nombre. El desglose por proyectos concretos, concentrados en el área de formación y educación confirma lo insuficiente de la intervención en la zona, teniendo en cuenta además que se trata de proyectos referidos al conjunto del área de intervención de la UTS: Análisis por franjas de población Página 256 Proyecto Proyecto Ludoteca para Menores Taller Cocina II. Durac. Piloto Sector Poblac. Menores Contenido Realización de actividades lúdicas mientras padres y madres pueden participar en actividades paralelas. Respuesta a los problemas de absentismo, interviniendo con el/la menor y con su familia. Conocer e incidir en las causas de discontinuidad en los centros educativos de la ZNTS en el tránsito de EPO a ESO Celebración del DÃa Escolar de la No violencia. Actividades de formación y ocio para menores. Proyecto de prevención y promoción orientado a incorporar a la población juvenil en las nuevas tecnologÃas. Actividad dirigida a prevenir la violencia en el ámbito educativo. Realización de actividades saludables en tiempo de ocio. Cuidado y actividades con menores durante la realización de actividades paralelas con padres y madres. Clases de apoyo a menores y jóvenes con dificultades. Beneficiarios (2006) 20 Intervención en Absentismo. Piloto Menores y Familia 30 Estudio de Tránsito de EPO a ESO Piloto Menores No hay datos No hay datos Celebración del DÃa de la Paz. Actividades de ocio para menores. Promoción de las nuevas tecnologÃas entre jóvenes. Anual Anual Anual Menores Menores Jóvenes 55 30 Prevención de la violencia. Anual Menores 150 Alternativas Saludables de Ocio Nocturno. Ludoteca Talleres PadresMadres. Piloto Jóvenes Menores 50 20 Clases de Apoyo. Anual Menores y jóvenes 30 Fuente: Delegación de Bienestar Social. Ayuntamiento de Sevilla, 2006, 2007 Por su parte, el Centro Juvenil Candelaria desarrolla acciones socioeducativas en los siguientes ámbitos o temáticas: â â â â â Infancia Juventud Tiempo Libre Educación Deporte Página 257 Análisis por franjas de población Los programas y actividades que desarrolla son: Proyecto de Absentismo Escolar, en coordinación con diversos centros educativos de la zona, en horario de mañana. Actividades socioeducativas, de libre acceso para cualquier menor de la zona o derivados del programa de absentismo escolar: â â â â â Deportes (cuatro equipos que compiten en la Liga del Distrito de Fútbol Sala). Clases de apoyo escolar Aula de Informática (introducción a la informática y uso libre para los que no disponen de ordenador). Manualidades (organizadas por grupos de edad) Campamento de Verano De las actividades socioeducativas y los programas desarrollados, se benefician un total de 150 jóvenes de la zona y alrededor de 88 familias. Las demandas (recibidas y atendidas desde la Asociación) son básicamente de tipo educativo-deportivo (en las actividades socioeducativas) y de tipo socio-educativas en el proyecto de Absentismo Escolar (derivación a recursos institucionales o de la zona, informes de bonificación comedor, etc.). Otras instancias que operan en la zona en este ámbito son: - Asociación CIMA. Su proyecto, denominado âIntervención desde el Medio Escolar. Tratamiento del Absentismo y Apoyo a la Escolarizaciónâ y desarrollado de septiembre de 2005 a diciembre de 2006, presentó un total de 60 beneficiarios - El proyecto de la asociación PRODEAN âNecesitan tu apoyo. Los Pajaritosâ, dirigido a menores y adolescentes presenta la finalidad de contribuir a disminuir el fracaso escolar. Se desarrolló entre septiembre de 2005 y junio de 2006, contando con 60 beneficiarios. - La GuarderÃa Nuestra Señora de la Candelaria, con 80 plazas para niñ@s con edades de 0 a 3 años, sigue siendo una oferta escasa para la zona cuando son 503 el número de niñ@s con edades comprendidas entre los 0 y los 4 años. - Los cuatro colegios de la zona (tres de ellos públicos y uno concertado) cubren la demanda de escolarización ofertando Educación Infantil y Educación Primaria. - El Equipo de Orientación Educativa (E.O.E.) es un recurso insuficiente, según l@s profesor@s, para poder responder a las necesidades educativas especiales existentes. Los Ãndices de niñ@s y adolescentes que presentan Necesidades Educativas Especiales (NEE) alcanzan, según datos de los centros educativos, al 24% de los alumn@s del colegio Paulo Orosio (con etapas de Educación Infantil y Educación Primaria) y al 40% de l@s alumn@s del Colegio Concertado Blanca Paloma (con Etapas de Educación Infantil, Educación Primaria y Educación Secundaria Obligatoria). - No existen recursos de ocio, tiempo libre, culturales y/o deportivos en la zona, exceptuando las actividades que desarrollan las Asociaciones Desal, Centro Juvenil Candelaria y los centros educativos. Análisis por franjas de población Página 258 En conclusión, se consideran claramente insuficientes los recursos destinados a este sector. Sólo cabe resaltar la presencia, discreta e insuficiente para la demanda de la zona, de algunas iniciativas locales (como la eficiente labor realizada desde el Centro Juvenil Candelaria) por lo que se requiere de una atención urgente y especializada. 5.- CONSIDERACIONES FINALES Habitualmente, es hacia las deficiencias que se localizan en el ámbito educativo hacia donde se dirigen buena parte de las miradas cuando se consideran los problemas que aquejan a este sector de población. Suele hacerse énfasis en la necesidad de reforzar y mejorar los vÃnculos educativos dentro de la familia y en el ámbito de los propios centros educativos. A ello habrÃa que añadir la importancia de medidas y polÃticas que consideren otros espacios y tiempos: la calle, las reuniones entre iguales, el tiempo de ocio o a los deportes, como valiosos escenarios de socialización en los que se puede intervenir de forma educativa. Como hemos referido, una de las problemáticas fundamentales del sistema educativo formal actual, a nivel general, es la brecha que establece con la situación real y cotidiana, en la medida que el lenguaje, las normas, las rutinas y los conocimientos del ámbito educativo-formal se separan de dicha situación real. Situación que se refuerza con la falta de valorización de dicha formación por encima de otros aspectos y valores, y las reducidas expectativas que se atribuyen al camino emprendido âcuando los estudios se terminanâ. No sólo se trata de profundizar en la utilidad de valores como la constancia, el esfuerzo o la solidaridad, sino que también es preciso que los contenidos curriculares âaterricenâ en la realidad cotidiana y conecten con las realidades, expectativas e intereses del entorno. Para ello, nuevamente, es preciso pedir un esfuerzo de dotación de recursos y de aplicación de estos, un diseño de acciones y medidas educativas más creativas, contextualizadas y que incentiven la participación y una mayor colaboración por parte de los profesionales de la educación. Esto último no es nada fácil, habida cuenta de que resulta complicado pedir más esfuerzo a quienes ya llevan sobre sus espaldas muchos años de sacrificio y tesón en esta difÃcil labor. Centrar exclusivamente los problemas y las soluciones de la infancia y la adolescencia en el ámbito educativo es simplificar la realidad: sin infraestructuras de tiempo y de ocio, sin viviendas adecuadas, sin empleo estable y rentas suficientes, sin programas eficientes de salud preventiva, sin instalaciones deportivas ni programas y proyectos de cultura y ocio es imposible poner en marcha todo el trabajo que queda por hacer para quiénes se consideran el futuro de estos barrios y para sus familias. Página 259 Análisis por franjas de población JÃVENES (15-30 AÃOS) 1.- CaracterÃsticas sociodemográficas Nos referimos en este apartado a las personas de la zona cuyas edades se incluyen dentro de la franja de edad comprendida entre los 15 y los 30 años. Si bien la proporción de mujeres en Tres Barrios es superior a la de hombres, en esta franja hallamos la situación contraria: el número de hombres supera al de mujeres, ya que sigue la siguiente distribución demográfica por sexo: Hombres % Totales De 15 a 30 años 10.292 47,3 2.374 23,0 Mujeres % 11.458 52,7 2.339 20,4 Fuente: Elaboración propia a partir de datos del BoletÃn Demográfico de la Ciudad de Sevilla. Ayuntamiento de Sevilla. (2003) Sabemos que la movilidad poblacional en esta zona es alta, lo cual afecta a l@s jóvenes. El reparto por edades del saldo negativo migratorio en ambos barrios confirma una salida mayoritaria de población joven en edad laboral, que supone el 75% del total. En general, estas salidas se dirigen, de forma mayoritaria, al resto del área metropolitana de Sevilla. Por sexos, se registra una movilidad poblacional superior en términos absolutos de las mujeres respecto a la de los hombres. Estas salidas de población en edad de trabajar tiene como consecuencia demográfica el aumento de la tasa de dependencia, ya bastante elevada en estos barrios y encuentra sus orÃgenes, como veremos a continuación, en las carencias y precariedades en que se desenvuelve la población joven de estos barrios. 2.- Imagen colectiva y propia Según afirman l@s vecin@s de la zona, much@s jóvenes de estos barrios han crecido en familias que padecen complejas situaciones que han afectado severamente a la estructura familiar asà como, en mayor o menor medida, al desarrollo de las personas que la forman. En su mayorÃa, describen a jóvenes con bajo nivel formativo, escasa o nula capacitación profesional, baja motivación por la oferta educativa formalizada y con clara tendencia, sobre todo a partir de la adolescencia, a obtener dinero rápido, empleando para ello los medios a su alcance, ya sean estos legales o ilegales. Se trata de población desempleada, en su mayorÃa, con importantes limitaciones, fruto de la escasez de oportunidades que ofrece la zona, de invertir su tiempo libre en actividades que permitan, de un modo constructivo, la formación y/o el desarrollo personal. El deterioro generalizado de la zona es una forma de violencia contra sus vecin@s afectando de manera especial a niñ@s y jóvenes, convirtiéndose en punto de partida y punto de llegada para much@s de ell@s ya que expresan la violencia interiorizada a través de conductas y acciones violentas contra el entorno. Análisis por franjas de población Página 260 La preocupación de l@s vecin@s por la situación de l@s jóvenes ocupa un lugar prioritario dentro del conjunto de problemáticas de la zona. Hasta un 35% de l@s vecin@s consultad@s de las barriadas de Los Pajaritos y Señora de los Reyes, destacan la situación de l@s jóvenes como una de sus principales preocupaciones. Es frecuente hallar entre l@s vecin@s la queja acerca de las acciones delictivas y violentas cometidas por algun@s jóvenes de la zona contra el entorno: desperfectos y destrozos de lugares públicos como las plazoletas u otros puntos de reunión, venta de droga, robosâ¦La edad de inicio del consumo de drogas la sitúan en torno a los 15 años, aunque cada vez es menos infrecuente hallar casos de niñ@s que comienzan a consumir drogas a partir de los 10 años. A pesar de que algunas de las situaciones descritas afectan únicamente a una minorÃa de jóvenes, es habitual que l@s vecin@s la generalicen al conjunto de jóvenes de la zona, creándose una imagen colectiva negativa y desesperanzadora de tod@s ell@s. En todos los casos, la imagen más difundida es la de jóvenes parados, sin estudios y sin formación cualificada. Son frecuentes las alusiones a los conflictos entre la población mayor de la zona y algun@s jóvenes a causa de que ambas poblaciones se ven obligadas a compartir los mismos espacios públicos ya que no existen infraestructuras y espacios de ocio diferenciados. El uso que un@s y otr@s dan a estos lugares es muy diferente e incompatible en muchas ocasiones. La imagen que l@s propios jóvenes tienen acerca de ell@s mism@s es bien diferente a la anteriormente expuesta. Coinciden, sin embargo, en reconocer que existen diferencias generacionales no sólo en cuanto a la concepción y al uso de los espacios públicos, sino a la concepción de la vida misma. Describen su vida cotidiana y defienden las razones que motivan sus comportamientos, a la vez que afirman que el deterioro del barrio no es responsabilidad de ell@s, sino de generaciones anteriores. Evitan generalizar los comportamientos violentos de un@s poc@s al conjunto de población joven. Coinciden con otr@s vecin@s en afirmar que en los últimos diez años, ha empeorado la situación de much@s niñ@s y jóvenes de la zona, deterioro que se evidencia en hechos como el inicio en el consumo de drogas o en la realización de actos delictivos, a edades más tempranas. 3.- Principales problemáticas que afectan a l@s jóvenes de la zona L@s vecin@s y técnicos consultad@s destacan como situaciones especialmente preocupantes las siguientes: ⢠La situación que afecta a las familias en las que l@s jóvenes se han socializado y educado. Esta situación de partida, caracterizada por la confluencia de problemáticas de diversa tipologÃa y complejidad, es una de las que, con mayor fuerza , incide en la educación de l@s jóvenes. La preocupante situación que afecta a l@s jóvenes tiene su origen y consecuencia en deficiencias de educación formal. Por lo general, es frecuente el abandono de los estudios secundarios, no llegando a concluir aquellos que les permiten obtener la titulación que les da el acceso a ciclos formativos profesionales u ocupacionales. Los niveles formativos de est@s jóvenes son, por lo tanto, bajos y carecen de formación adecuada, situación que se agrava con la ausencia en la zona de propuestas y/o de alternativas formativas para quiénes han abandonado el sistema educativo formal. La falta de motivación está en la base de muchas de las conductas y elecciones de l@s jóvenes respecto a ⢠⢠⢠Página 261 Análisis por franjas de población su formación. ⢠El absentismo escolar, en aumento en la zona según l@s profesionales de la educación, es otro de los hábitos que impiden finalizar con éxito los estudios obligatorios, debido a su incidencia negativa sobre el éxito escolar. Las conductas delictivas o violentas de algun@s jóvenes de la zona preocupan a l@s vecin@s por un doble motivo: de una parte, por el deterioro que estas formas de proceder causan en los barrios y, de otra parte, porque se consolida entre l@s jóvenes como medio de expresión habitual o de ganancia económica. El consumo de drogas y alcohol entre l@s jóvenes está muy extendida, comenzando a la edad de 11 años, según afirman l@s vecin@s consultad@s. La insuficiencia en la zona de recursos adecuados que respondan a las necesidades de la población joven, la imagen que presentan estos barrios de cara al exterior y el deterioro paulatino de la zona empuja a much@s de ell@s a abandonar sus barrios. La falta de oportunidades e infraestructuras para el ocio y el tiempo libre de l@s jóvenes convierten a la calle en el único espacio para el desarrollo de este tipo de actividades. Los escasos recursos existentes en la zona, ante la referida situación de carencia generalizada, son muy valorados por tod@s, como es el caso de los recursos de formación para el empleo. No obstante, como ocurre con otros sectores de población, se evidencia una falta de información en l@s jóvenes acerca de este tipo de recursos y de las posibilidades de acceso a los mismos. La ausencia de l@s jóvenes en las entidades sociales de la zona y en el movimiento asociativo en general, supone uno de los más importantes retos. Es llamativa la práctica ausencia de jóvenes que trabajen en, con y para el barrio. Las explicaciones que se ofrecen para este hecho son diversas, algunas de carácter global, como la preponderancia de los valores individualistas sobre los comunitarios, o la de los valores productivos y consumistas frente a los de carácter solidario (como es el caso de los movimientos sociales); hasta otras explicaciones que destacan la ausencia de una oferta integral por parte de las entidades de la zona atractiva para l@s jóvenes o la dificultad de generar procesos participativos en los que un factor clave sea la toma de decisiones colectiva no circunscrita a juntas directivas de carácter más cerrado. En definitiva se destaca la necesidad de generar espacios y procesos que respondan a las motivaciones de tod@s. ⢠⢠⢠⢠⢠⢠4.- CaracterÃsticas de la población según áreas de actuación. 4.1.- Educación 75 Los niveles formativos Es escasa la población estudiante en este sector de edad. Como sabemos, la población estudiante mayor de 16 años es menos de la mitad de la media sevillana: mientras que en Sevilla alcanza el 14,5%, en la zona sólo llega a un 6,2%. ______________________________ 75 Para ampliar información, remitimos a Educación (Diagnóstico Sectorial). Análisis por franjas de población Página 262 Además, como ya adelantábamos en apartados anteriores, los niveles formativos de la población de Tres Barrios Amate son, en general, bajos. La población en la franja de edad de los 15 a los 30 años podrÃa encontrarse cursando diversas etapas educativas: desde la ESO, el Bachiller o la Formación Profesional hasta Estudios Universitarios de Grado Medio o Estudios Universitarios de Grado Superior. Sin embargo, únicamente un 3,6% de la población de Tres Barrios-Amate, frente al 13,3% de Sevilla, cuenta con Estudios Secundarios o con Estudios de Formación Profesional. Respecto a los Estudios de Grado Medio y Grado Superior, los niveles formativos en la zona son aún más bajos. Mientras el 4,7% de la población sevillana cuenta con Estudios de Grado Medio, en Tres Barrios-Amate sólo el 0,5% de la población los ha finalizado. Similar situación hallamos respecto a los Estudios de Grado Superior: mientras el 6,8% de la población sevillana cuenta con dicho nivel formativo, sólo el 1% de la población de Tres Barrios tiene estudios superiores. En todo caso, es destacable la importancia que tienen los ámbitos informales (como el familiar, el grupo de amigos, el barrio y el entorno en general).para el desarrollo de procesos educativos constructivos en general, y, por tanto, la importancia y necesidad de que estos espacios ofrezcan oportunidades educativas a la población que los utiliza. En el caso de l@s ciudadan@s con edades comprendidas entre los 15 y 30 años, el uso de estos espacios es muy acusado, a pesar de su deterioro y de la presión social sobre su uso. Las principales problemáticas educativas La incidencia del absentismo escolar en los centros educativos de la zona, difiere dependiendo del centro. Estimaciones realizadas por el Colegio SAFA Blanca Paloma lo sitúan en torno al 25% de l@s alumn@s. No existe desglose de estos datos por sexos, pero los técnicos de la zona detectan un alto grado de absentismo entre las jóvenes, que comienzan a abandonar los estudios para atender al cuidado de otros familiares, o por desempeño de labores domésticas, obligaciones que no son exigidas del mismo modo a sus hermanos varones. Los escasos recursos económicos y la falta de formación de los padres consolidan esta falta de ruptura con un modelo de familia tradicional en el que la mujer se consagra ya desde pequeña a dichas obligaciones, buscando el matrimonio o la maternidad por encima de los estudios o el empleo. Por otra parte, algunas de las consecuencias de las prácticas absentistas son el fracaso escolar y el abandono de los estudios. En definitiva, conllevan la ausencia de formación y cualificación básica de l@s jóvenes, necesarias para iniciar otros procesos formativos superiores y para insertarse laboralmente. Los porcentajes de fracaso escolar estimados por los centros educativos de la zona oscilan entre un 5% y un 14% siendo los más altos aquellos que se dan en las Etapas de Educación Secundaria, incrementándose a medida que se avanza en sus ciclos y cursos educativos. Las dificultades educativas que afectan a la Etapa de Educación Secundaria y, por tanto, a l@s jóvenes con 15 y 16 años (además de a aquell@s otr@s que repiten curso y que superan estas edades), se agravan debido a la confluencia de diversas problemáticas como son: la masificación de las aulas, en las que es habitual hallar una ratio elevada (34 alumn@s cuando el lÃmite máximo de alumn@s por aula es de 25 en centros ubicados en zonas con desventaja sociocultural o con alumn@s con necesidades de compensación educativa); y/o la casi Página 263 Análisis por franjas de población inexistente participación de los padres y de las madres en las AMPAS. Los recursos educativos Los recursos de educación formal, de los que dispone la zona, en cuyos centros educativos es posible cursar estudios secundarios y bachilleres son: ⢠Los tres Institutos de Educación Secundaria Obligatoria: - I.E.S. LuÃs Cernuda - I.E.S. La Paz - I.E.S. Blanca Paloma ⢠Un Centro de Educación de Personas Adultas - E.P.A. Victoria DÃez Los Programas de Educación Formal y No Formal que desarrollan los centros de Educación Reglada de la zona son: ⢠El Colegio Concertado Blanca Paloma, en la Etapa de Educación Secundaria realiza charlas sobre drogodependencias, sexualidad e higiene asà como convivencias y campañas, para las que colabora con las Organizaciones Fe y AlegrÃa y Entreculturas. El I.E.S. LuÃs Cernuda, que oferta Etapas Educativas de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato, Ciclo Formativo de Grado Superior de Integración Social y Módulo de Formación en centros de trabajo de 700 horas, desarrolla también las siguientes actividades: o o o o o o Actividades Extraescolares: taller de halterofilia, taller de música, taller de teatro, taller de habilidades sociales, taller de interculturalidad. Programa de Absentismo, en colaboración con CIMA y el Centro Juvenil Candelaria. Proyecto OCNOS para la mejora de la convivencia en el centro educativo. Proyecto de Formación en Centros, en colaboración con el C.E.P. para la mejora de la convivencia y el trabajo del profesorado en entornos difÃciles. Proyecto Forma Joven. Proyecto Si Mahoma no va a la montaña, irá la montaña a Mahoma, para acercar información del programa de juventud del Instituto Andaluz de la Juventud a l@s alumn@s del Centro. Actividades de promoción del Bachillerato en los Centros de la zona que no cuentan con oferta de educación secundaria. ⢠o En consecuencia, en Tres Barrios-Amate la mayor parte de la oferta educativa de la que puede beneficiarse la población con edades comprendidas entre los 15 y los 30 años, se concentra en: Análisis por franjas de población Página 264 ⢠Educación Secundaria Obligatoria, cuyos alumn@s que la finalizan con éxito lo hacen con 15 años de edad, pero en la que se encuentran alumn@s con edades superiores que no han superado el nivel mÃnimo exigido. Programas de GarantÃa Social: dirigidos a mayores de 16 años y menores de 22 que no hayan alcanzado los objetivos de la Educación Secundaria Obligatoria ni posean titulación alguna de Formación Profesional. Enseñanzas Regladas de Formación Profesional de Grado Medio, que se pueden realizar a partir de los 16 años. Enseñanzas no Regladas de Iniciación Profesional, dirigidas a jóvenes con edades comprendidas entre los 16 y 21 años, sin tÃtulo en Educación Secundaria Obligatoria y sin ningún otro tÃtulo de estudios equivalente o superior. Cursos del Servicio Andaluz de Empleo (incluida la Escuela Taller San Fernando). Educación de Personas Adultas dirigida a personas mayores de 18 años que han abandonado el sistema educativo sin una titulación básica y desean adquirirla. Comprende varias modalidades: las Enseñanzas iniciales (alfabetización y conocimientos y técnicas instrumentales básicas) y las Enseñanzas de Educación Secundaria para personas adultas. ⢠⢠⢠⢠⢠Los Recursos de Educación no Formal de la zona que desarrollan actividades en las que participan jóvenes de entre 15 y 30 años, son la Asociación Juvenil Candelaria y la Asociación Desal. El Centro de Salud Candelaria desarrolla otros programas educativos dirigidos a l@s jóvenes como son: ⢠⢠⢠El Programa de Educación Sexual para jóvenes Hora Joven que se desarrolla en el propio Centro de Salud y/o en asociaciones y otras entidades que lo soliciten. El Programa ya mencionado Forma Joven, que se desarrolla en los Institutos de Educación Secundaria de la zona. Otras actividades de carácter preventivo como charlas o talleres dentro del ámbito de la educación sanitaria preventiva. Por último, la incidencia de Necesidades Educativas Especiales en la Etapa de Educación Secundaria Obligatoria (necesidades derivadas de la desventaja social), alcanza al 23,1% del alumnado de primer curso de la ESO y al 23,8% del segundo curso. Valoración de l@s vecin@s acerca de los recursos educativos de la zona A pesar de que los recursos de Educación Formal Reglada, como los Institutos de Educación Secundaria de la zona, responden a las necesidades de escolarización de la misma, l@s vecin@s y técnicos afirman que la oferta educativa para la zona es deficiente porque: Página 265 Análisis por franjas de población ⢠⢠⢠⢠El currÃculum educativo no responde a las motivaciones de l@s alumn@s El modelo educativo parece no adecuarse a las necesidades educativas de un alto porcentaje de la población joven. Han aumentado los Ãndices de fracaso escolar, de absentismo y abandono escolar en la zona asà como los casos de agresiones y violencia en los centros educativos. Son insuficientes las infraestructuras educativas y culturales que puedan apoyar la labor del profesorado, incentiven la motivación del alumnado y promuevan el desarrollo de habilidades personales favorables para emprender nuevos procesos de aprendizaje. El deterioro que padecen algunas de las infraestructuras e instalaciones educativas ubicadas en la zona hace imposible un mejor aprovechamiento de las mismas. La oferta educativa existente en la zona para l@s jóvenes de 15 y 16 años que han abandonado los estudios de educación formal, es inexistente, convirtiéndose éste en un periodo crÃtico en el que se consolida el abandono definitivo de la formación. De este modo, la oferta educativa no garantiza el acompañamiento educativo que much@s jóvenes necesitan a estas edades para evitar que el abandono de los estudios se produzca con carácter permanente. ⢠4.2.- Participación El asociacionismo vehicula un gran potencial transformador, al tiempo que tiene un papel mediador clave como canal a través del cual las personas jóvenes hacen oÃr su voz en las instituciones. Actualmente en la zona, el asociacionismo juvenil, salvo el que promociona el Centro Juvenil Candelaria, es nulo. El nivel de participación de l@s jóvenes en la zona ha disminuido con el paso de los años. Canalizada desde las parroquias y otras entidades de la zona, en un pasado, actualmente no existen iniciativas sociales de promoción del voluntariado en los barrios, y de potenciación de los movimientos sociales, exceptuando las ya mencionadas anteriormente. La participación de jóvenes en las entidades sociales de la zona, como las parroquias y las asociaciones de vecinos, es muy escasa. En aquellas asociaciones de la zona en las que participan jóvenes, se comienza a dar un proceso de profesionalización de la actividad asociativa. Es destacable el potencial de consolidación y continuidad que pueden darle figuras profesionales a los proyectos asociativos juveniles, además de proporcionar una vÃa de empleo para la gente joven, pero también se hace preciso apoyar procesos de gestión mixta entre profesionales y voluntariado, para evitar asà desvirtuar la participación voluntaria y el sentido asociativo. La relación existente hasta ahora entre Administración y movimiento asociativo se ha basado principalmente en la gestión de determinados programas y no se ha aprovechado suficientemente la gran capacidad y el conocimiento acumulado en el tejido social de dicho movimiento para trabajar dimensiones más amplias. Análisis por franjas de población Página 266 Por otra parte, considerando que el asociacionismo constituye actualmente una de las principales formas de participación, debe tenderse hacia la asunción por éste de cada vez mayores cotas de participación en programas concretos. Otro aspecto a considerar es la necesidad de impulsar una mejora en la recogida y divulgación de la información destinada a asociaciones y a individuos, lo que implica la apuesta por una lÃnea de actuación basada en la comunicación, la coordinación y el reparto de tareas entre todos los niveles de la actual red de información, asà como en la formación y reciclaje continuado del personal informador, a fin de garantizar la divulgación de la información a todas las asociaciones y personas interesadas. Sin embargo, si deseamos hablar de una participación plena, no podemos obviar al mayor sector de población, que es precisamente aquel que no milita en ninguna entidad y que únicamente ostenta el estatus de ciudadano o ciudadana, es precisamente este grupo de población sobre el que mayor hincapié se debe de hacer para establecer protocolos de información. Respecto a las movilizaciones vecinales, tampoco es destacable en ellas la participación ni organización por parte de l@s jóvenes. Sin embargo, las manifestaciones culturales, deportivas y de ocio y tiempo libre suelen ser buenos instrumentos de encuentro y movilización vecinal. 4.3.- Cultura, deportes, ocio y tiempo libre 4.3.1.- Cultura La cultura se ha convertido en una necesidad vital situada entre las demandas de l@s ciudadan@s como uno de los servicios que mejora la calidad de vida. Este sentimiento de participación en la vida cultural es especialmente apreciado a través del uso y disfrute de los servicios culturales y deportivos. En la zona, sin embargo, no existen infraestructuras culturales ni programaciones culturales enfocadas a l@s jóvenes. La calle, a estas edades, es el principal ámbito de socialización. Y la cultura urbana se desarrolla en las mismas, expresándose mediante rap, skateboard, graffiti⦠Erróneamente, se consideran como formas culturales o artÃsticas denostadas o menores, pese a su desarrollo y profusión en estos barrios. Son reconocidos algunos artistas de l0a zona, en algunos casos con repercusión a escala internacional, como el rapero El Haze. Las oportunidades culturales más cercanas a la zona se encuentran en las barriadas colindantes, como Nervión. Es frecuente la utilización por parte de l@s jóvenes, de los recursos culturales del distrito y de Sevilla. L@s vecin@s adult@s califican de escasa la motivación de la población para participar en iniciativas Página 267 Análisis por franjas de población culturales. Advierten del peligro que supone perpetuar el aislamiento en el que se mantiene a la zona en materia cultural, entre otras, y de las consecuencias de dicho aislamiento en la población joven. La ausencia de oportunidades culturales y de apoyos repercute negativamente en el desarrollo de las sensibilidades y de la expresión colectiva. 4.3.2.- Deportes El deporte, concebido por l@s vecin@s como uno de los principales medios educativos para la educación en habilidades y valores favorables a una convivencia pacÃfica, no cuenta con programas e infraestructuras que hagan posible su desarrollo. No existen en la zona infraestructuras deportivas comunitarias (gimnasios, polideportivo, cancha de baloncesto o campo de futbito, por poner algunos ejemplos) de modo que las posibilidades se reducen a la utilización compartida, por parte de las entidades, de las infraestructuras e instalaciones existentes en los colegios e institutos de la zona. Es usual también, sobre todo en la barriada de Santa Teresa, la utilización de recursos externos al barrio, con la finalidad de celebrar campeonatos de futbito. No existen programas deportivos especÃficos ni se celebran actividades deportivas como competiciones o marchas. 4.3.3.- Ocio y tiempo libre Las únicas actividades culturales y deportivas de la zona se reducen a las organizadas por algunas entidades sociales ubicadas en la misma como el Centro Juvenil Candelaria, DeSal, la Asociación de Vecinos Santa Teresa y Regiones Devastadas y algunos centros de educación reglada u otros encuentros promovidos por las redes vecinales y organizados desde los espacios informales. Los insuficientes recursos socioeducativos ubicados en la zona, la insuficiente oferta de actividades para el desarrollo de un ocio y tiempo libre constructivos, el deterioro más o menos acusado de los espacios públicos y de sociabilidad de los barrios, y el abandono generalizado en el que se encuentran las barriadas, convierten a la calle en uno de los más importantes espacios educativos informales. Sin embargo, el estado de deterioro en el que se encuentra la totalidad de los recursos para el ocio y tiempo libre, dificulta el uso constructivo de los mismos. Hallamos entre la población diferentes concepciones acerca de lo que debe ser el ocio. Una parte de l@s vecin@s, entre l@s que también se encuentran jóvenes, conciben el ocio como posibilidad unida al consumo, mientras que otr@s vecin@s lo plantean desde una clave colectiva y transformadora de la realidad: el ocio Análisis por franjas de población Página 268 como posibilidad para actuar organizada y colectivamente en los barrios y mejorar sus condiciones de vida. La inexistencia de una oferta de ocio constructiva en la zona, refuerza aquella que relaciona a éste con una práctica consumista. Es por ello fundamental el papel de la Administración Pública en proporcionar a la población oportunidades para el desarrollo de un ocio constructivo. En relación a la distribución y uso que del tiempo hace la población joven y, aunque es necesario evitar generalizaciones, es evidente que una parte de l@s jóvenes (en situación de desempleo, sobre todo) disponen de tiempo de ocio, no sólo durante el fin de semana, sino a lo largo de la misma. De este modo, es habitual encontrar concentraciones de jóvenes en las plazas y otros espacios públicos de la zona, en dÃas de diario. La situación para l@s que trabajan y/o estudian es diferente ya que disponen de su tiempo de ocio, sobre todo en fines de semana, fundamentalmente en dÃa sábado, y a determinadas horas de la noche y madrugada. Por otra parte, también es apreciable la aparición de distintos tipos de ocio que precisan de un renovado enfoque a la hora de interpretar lo que está aconteciendo. Se trata de formas de ocio nocturno, del ocio desarrollado en grandes superficies, el ocio ligado a las nuevas tecnologÃas (como el llamado âocio electrónicoâ: internet, videoconsolas, juegos en redâ¦), la televisión, etc. En su gran mayorÃa, son formas de ocio relacionadas principalmente con el consumo. Los hábitos culturales, que guardan estrecha relación con los espacios de sociabilidad de la zona, se sitúan en lugares reducidos y acotados, en los que por lo general, la participación de jóvenes es poco frecuente, a excepción de las plazoletas de las barriadas que, en su mayorÃa, presentan un estado avanzado de deterioro. La inexistencia de ofertas culturales y de ocio incide negativamente en la imagen que l@s vecin@ en general, y l@s jóvenes en particular, tienen de su barrio: un barrio abandonado, un barrio muerto, en el que no hay nada. 4.3.4.- Fiestas Las celebraciones festivas son escasas en la zona. Actualmente, exceptuando la Velá de Madre de Dios, y las celebraciones en Tres Barrios y Santa Teresa con motivo de las festividades de la Virgen de la Candelaria y de la Virgen del Carmen, respectivamente, no se dan otro tipo de celebraciones festivas. Por el contrario, muchas de las celebraciones que tenÃan lugar en el pasado han desaparecido durante los últimos quince años, como es el caso de la Velá de Santa Teresa. 5.- Salud Las problemáticas referentes a la salud para este sector se concretan en los siguientes aspectos: Página 269 Análisis por franjas de población ⢠⢠Alta incidencia de enfermedades derivadas de los hábitos de vida no saludables. Se dan con frecuencia los embarazos en población adolescente. Si bien estos casos son atendidos desde el Servicio de Planificación Familiar del Centro de Salud Candelaria (desde donde también se realiza una educación sanitaria preventiva) se hace necesario el fortalecimiento de estas acciones. Las toxicomanÃas presentan una alta incidencia en la zona y aunque no disponemos de datos objetivos referidos a la población joven, las entidades sociosanitarias que realizan el seguimiento y/o el acompañamiento de los tratamientos, afirman que los recursos disponibles para esta problemática, son insuficientes. Aunque es habitual la práctica de la automedicación sobre todo en adultos y mayores, también se produce en población joven. La presencia de trastornos derivados del alcoholismo y drogadicción es elevada. Como parece ser la de enfermedades mentales en población joven, sin diagnosticar y sin tratar. ⢠⢠⢠⢠La situación sanitaria que describimos se ve influida por factores de diversa Ãndole, como son: ⢠⢠⢠La situación familiar y la situación de cada una de las personas que forman parte de la familia. La eficacia de los recursos sociosanitarios de la zona y la capacitación de los mismos para poder desarrollar una labor en medicina preventiva con la población. La falta de información o el bajo nivel formativo y la insuficiente educación sanitaria de l@s ciudadan@s. Según afirman l@s técnicos consultados, éstas son las principales carencias que repercuten negativamente en la salud de l@s jóvenes. 6.- EconomÃa y empleo Los especiales caracteres socioeconómicos de la zona (reducidos niveles de renta, elevadas tasas de paro y precariedad laboral, débil o nulo tejido empresarial, falta de espacios y apoyos a la actividad económica), afectan especialmente a la población joven. AsÃ, según los datos facilitados por la oficina de SAE-Amate la mayor parte de la población en paro (casi el 70%) se sitúa en la franja de edad comprendida entre los 25 y los 54 años. El paro femenino supera al masculino en la franja de edad de los 20 a los 24 años. La situación general de la zona en cuanto a tasas de desempleo, sectores de inserción, oportunidades y posibilidades de promoción y/o mejora, nivel de estudiosâ¦entre otros, inciden en la ausencia de expectativas hacia el futuro que, a su vez, dificulta la implicación activa de la persona en los procesos de búsqueda de empleo promovidos desde los servicios de orientación sociolaboral. La baja cualificación para el empleo es una de las claves de la crÃtica situación sociolaboral de l@s jóvenes. Análisis por franjas de población Página 270 Atendiendo a la relación entre actividad, paro y nivel de estudios, sabemos que aumenta el nivel de actividad y disminuye el paro cuando el nivel de estudios es más elevado. En el caso de l@s jóvenes, cuyos niveles de estudios son bajos (como también los es el número de ell@s que cursa estudios secundarios, que no finalizan las etapas obligatorias y no cuentan con estudios profesionales) las dificultades para insertarse laboralmente son mayores. En el caso de las mujeres, se observa una generalizada dedicación, incluso desde edades tempranas, al cuidado doméstico y al de la familia, como actividad prioritaria, incluso habiendo terminado sus estudios. La situación de aquellas mujeres jóvenes que no cuentan con estudios primarios es aún más compleja que la de los hombres, ya que suelen reproducir el rol de sus madres, no inician procesos de búsqueda de empleo y perpetúan la situación de exclusión del mercado laboral. Son especialmente necesarios, por tanto, aquellos recursos dirigidos a la formación para el empleo, fortaleciendo aquellos destinados a las poblaciones jóvenes más desfavorecidas. Por otra parte, el currÃculum vigente en los centros educativos presenta escasa conexión con la realidad socioprofesional, no favoreciendo la capacitación que muchos de l@s jóvenes buscan con el objetivo de encontrar un empleo cuanto antes. Otras propuestas formativas alternativas, que presentan una duración inferior a un año, no proporcionan la capacitación profesional necesaria para incorporarse, una vez se haya finalizado, a un puesto de trabajo. La inexistencia en la zona de recursos complementarios a estos que hagan posible una mejora de la cualificación que ya se posee, también dificulta la inserción laboral de est@s jóvenes. La información que disponen l@s jóvenes sobre las posibilidades de acceso a un recurso formativo son insuficientes. En general, los recursos presentan una débil conexión con el mercado laboral, mayor ésta cuando se trata de recursos sin compromiso de contratación o bolsas de trabajo. Aunque no es posible ofrecer datos estadÃsticos fiables respecto al porcentaje de inserción laboral de estos dispositivos de formación, ya que generalmente no está previsto un seguimiento del proceso de inserción del/la joven, una vez ha finalizado la formación prevista, l@s técnicos de los recursos consultados lo estiman en porcentajes tan variables que oscilan entre un 25% y un 100% de inserción laboral. La zona de Tres Barrios-Amate adolece de recursos y programas de calle que permitan realizar una labor educativa preventiva y paliativa con est@s jóvenes dirigida a mejorar las condiciones que inciden en los procesos de inserción sociolaboral de estas personas. El desarrollo de habilidades sociales básicas necesarias para estos procesos es imprescindible para favorecerlos, sobre todo en población joven cuya situación sociofamiliar ha impedido la adquisición de estas competencias. Página 271 Análisis por franjas de población La formación ocupacional desarrollada en la zona por recursos como la Escuela Taller San Fernando. Los recursos para la formación y el empleo son insuficientes en la zona. Esta insuficiencia se agrava con la falta de ofertas lo suficientemente motivadoras para l@s jóvenes. Sin embargo, oportunidades como la EMFE y la Escuela Taller San Fernando, que ha permitido la capacitación profesional de un centenar de jóvenes en diferentes ramas profesionales, han ayudado a modificar en algún grado la imagen colectiva de l@s jóvenes de la zona. Asà lo afirman muchas de las personas consultadas que aseguran que el ver a l@s jóvenes realizando actividades valoradas socialmente (hábitos de disciplina, horarios regulares, aprendizaje de un oficioâ¦) ha aportado al barrio otra imagen, positiva y regenerada. La ubicación de recursos similares en estos barrios es imprescindible ya que impacta positivamente en la situación social y económica del entorno que, a su vez, afecta a l@s jóvenes de la zona. Esta necesidad no se escapa al entender de l@s técnicos de las Administraciones Públicas. 7.- Asuntos sociales Como ya ocurriera en otros sectores analizados con anterioridad, la situación general de la zona incide, lógicamente, en toda la población, aunque de forma diversa. No nos vamos a detener por ello en los indicadores de exclusión social generales que afectan a la zona. Para ello remitimos al Sector Servicios Sociales, donde quedan suficientemente detallados. Sà vamos a detenernos en algunos factores determinantes de la situación social de la población. Las economÃas familiares, por lo general, presentan tendencias consumistas alrededor de las cuales se organiza muy a menudo la economÃa doméstica. En el caso de l@s jóvenes, esta tendencia, junto a la deficiente planificación del consumo y el ahorro, es también muy acusada entre l@s jóvenes, desde edades muy tempranas. La práctica social generalizada basada en el consumismo, unida a los hábitos familires ya comentados, agudiza en l@s jóvenes la búsqueda de recursos que les permitan adquirir los bienes que desean. Las polÃticas asistenciales que favorecen la percepción de ayudas económicas exentas de la obligación en el cumplimiento de unos determinados deberes, fomentan la acomodación y anulan las iniciativas que propician cambios favorables en el seno de las familias perceptoras de estas prestaciones sociales. 8.- Vivienda 76 Es manifiesto que uno de los principales problemas de la juventud, a la hora de la emancipación, junto con el empleo y un salario digno, es el de la vivienda. ______________________________ 76 Para mayor información acerca de la vivienda remitimos al Análisis Estructural Vivienda. Análisis por franjas de población Página 272 La incorporación en condiciones precarias al mundo laboral y el elevado coste que supone tanto la compra como el alquiler de una vivienda, retrasan aún más la salida del hogar familiar de l@s jóvenes, alargando su permanencia en el núcleo familiar, y en el mejor de los casos, adaptándose a situaciones que no suponen una independencia real, compartiendo pisos, habitaciones y sufriendo cambios constantes de residencia, en busca de soluciones económicamente factibles para ellos. Es previsible la incidencia negativa que el estado de deterioro que presentan gran parte de las viviendas de la zona (junto con la diversidad de factores sociales, laborales, educativos y culturales expuestos con anterioridad) tiene en la decisión de adquirir una vivienda en los barrios ya que para evitar el avance de dicho deterioro del inmueble es necesario realizar reformas de diverso tipo cuyo importe supera con creces las posibilidades económicas de las familias. Es suma, si ya es grave la situación de la vivienda para l@s jóvenes en el resto de la ciudad, lo es más aún para l@s que viven en estos barrios, ya que las problemáticas en las que se ven inmersas son más complejas y preocupantes que las de la media de la población sevillana. 9.- Consideraciones finales Es evidente que son necesarias medidas y acciones dirigidas a mejorar la situación de l@s jóvenes, ya que son el futuro de los barrios y los barrios, actualmente, debido al deterioro que presentan es una razón para la fuga, para el abandono y para marcharse a vivir a otro lugar. Para los que se quedan, la situación no es mejor, ya que no ofrecen alternativa en el modo de vida. Las intervenciones en los sectores de educación, economÃa y empleo y vivienda se hacen urgentes. La debilidad educativa supone un reto a superar, ya que el desempleo o el empleo precario se ceba con aquellos que disponen de menos recursos para afrontar el cada vez más competitivo mercado laboral. La débil experiencia laboral es consecuencia de todo ello y realimenta el proceso de degradación socioeconómica. En algunos jóvenes, se extiende la idea de âsalir cuanto antesâ del hogar familiar sin estabilizar el empleo, dando lugar a embarazos intencionados de jóvenes, a edades cada vez más tempranas. Por su parte, la carencia de expectativas de ocio y deporte, la falta de espacios de encuentro y socialización distintos a la calle no hace sino contribuir a empeorar la pésima situación en la que se encuentran l@s jóvenes en la zona. La asociación directa de la población joven con los problemas de delincuencia e inseguridad es una consecuencia inmediata. Las deficiencias educativas y, sobre todo, la introyección del desamparo y el abandono para con estos barrios, explican en parte las manifestaciones de violencia que surgen de l@s jóvenes, y exigen una atención y un análisis adecuado de su realidad cotidiana. Por todo ello, el Plan Comunitario Integral ha de hacer posible la definición y puesta en práctica de medidas que pongan en marcha un proceso de regeneración de la zona, implicando a l@s jóvenes como un sector fundamental. Página 273 Análisis por franjas de población ADULTOS. MUJERES (30-64 AÃOS) 1.- DELIMITACION DEL COLECTIVO. CARACTERISTICAS SOCIODEMOGRÃFICAS En este apartado nos referimos a las mujeres de la zona cuya edad se encuentra en el tramo comprendido entre los 31 y los 64 años, cuya presencia en la zona presenta el siguiente desglose por barriadas. Mujeres de entre 30 y 64 años Personas % respecto total de mujeres 30-64 años Tres Barrios 3084 71,1% % respecto total de mujeres 26,9% % respecto total de población 14,2% Amate 1101 25,4% 9,6% 5,1% Cerro (*) TOTAL Tres Barrios-Amate 154 3,5% 1,3% 0,7% 4339 100 37,9% 19,9% Fuente: Elaboración propia a partir del Servicio de EstadÃstica del Excmo. Ayuntamiento de Sevilla (2003). (*) Incluye sólo la parte de población de El Cerro correspondiente a Virgen de los Reyes (2). Vemos como este colectivo supone la quinta parte de la población total (19,9%), y el 37,9% del total de mujeres de la zona, y que se concentra en su mayorÃa (en más de las dos terceras partes, el 71,1%) en Tres Barrios. Respecto a la estructura sociofamiliar, cabe reseñar la tasa de monoparentalidad femenina en la zona (2,5%), que es casi diez veces superior a la monoparentalidad masculina hombre (0,3%). Es decir, frente a 200 hogares cuyo cabeza de familia es una mujer, existen 21 en los que el cabeza de familia es un hombre. (Datos procedentes de INE, 2001) La monoparentalidad femenina supera con creces a la media del Distrito Este y de la ciudad (1,9 y 1,4%, respectivamente). Si realizamos comparaciones entre unos barrios y otros de la zona, hallamos que en Amate y Tres Barrios un 2,6% de los hogares son monoparentales, con madres como cabeza de familia, mientras que en Virgen de los Reyes este porcentaje es muy inferior, un 0,7%, (INE, 2001). Análisis por franjas de población Página 274 L@s vecin@s aseguran que el número de mujeres solas en la zona es muy alto y que en muchos casos se trata de mujeres abandonadas por sus maridos, que se quedan al cargo de l@s hij@s. Es frecuente, por tanto, hallar una organización familiar basada en una especie de âmatriarcadoâ. Como afirman l@s vecin@s y técnicos consultad@s âSuele ser la madre la que lleva adelante la familiaâ. Inmersa en esta situación y teniendo en cuenta la globalidad de las carencias y dificultades existentes a todos los niveles (personal, social, educativo, económico,â¦) es frecuente que estas mujeres se sientan desbordadas ante la complejidad de las situaciones que les afectan y que las enfermedades mentales sean el último intento desesperado de equilibrar las tensiones y/o de pedir ayuda. Con respecto a la existencia de mujeres inmigrantes en la zona, la distribución por sexos de la población extranjera en Tres Barrios y Amate presenta paridad de género, salvo en su composición por estados, según vimos en el apartado demográfico, con mayor presencia de mujeres dentro del grupo de personas que proceden de América Latina. Algunas de las aportaciones de las mujeres inmigrantes al conjunto de la sociedad, en general, y a la zona de Tres Barrios, en particular, son: ⢠Su proyecto migratorio, contempla por lo general un proyecto de vida familiar que repercute positivamente en el Ãndice de natalidad de las sociedades y de las barriadas receptoras que, como en el caso de Tres Barrios-Amate presentan preocupantes Ãndices de envejecimiento poblacional. Hacer posible, gracias al trabajo que las mujeres inmigrantes realizan en sectores ocupacionales de difÃcil cobertura (como es el caso del servicio doméstico o del cuidado de enfermos) que otras mujeres del área metropolitana de Sevilla puedan trabajar y compaginar su vida laboral y familiar. En este sentido, las aportaciones al conjunto de la ciudad de las mujeres inmigrantes y de las mujeres autóctonas, ambas residentes en Tres Barrios y Amate, son similares. ⢠2.- NECESIDADES DEL COLECTIVO DE MUJERES DE LA ZONA SEGÃN AREAS DE ACTUACION Para el caso de las mujeres de la zona, al igual que para otros colectivos desfavorecidos por razón de edad, situación de salud, nivel de estudios, grupo étnico, etc. la exclusión sufrida por razón de sexo se une a la que ya se experimenta por otros motivos. En todos los casos, el nivel de precariedad socioeconómica concretada en un territorio y en un momento de tiempo sirve de marco en el que desarrollan estas desigualdades. Como ya advierten Osuna y Luque (2003, p.52277) âla opresión que sufren las mujeres en las ZUTS (Zonas Urbanas con necesidades de Transformación Social) viene a mostrar una de las caras más sombrÃas de la grave situación de opresión de género en España. A la discriminación general (más bajos salarios, sobrecarga de tareas domésticas, escasa presencie a en los órganos de decisión, etc.) se suma su habitual aislamiento en el contexto doméstico, escenario común y cómplice de la violencia de género (â¦) donde son silenciadas y privadas de su legÃtimo derecho a participar en la vida comunitariaâ __________________________ Osuna Gómez, M. y V. Luque-Ribelles (2003). âEmancipación y participación ciudadana de mujeres de una zona urbana con necesidades de transformación socialâ en Apuntes de PsicologÃa 2003, vol.21, nº.3, pp.521-532. Colegio Oficial de Psicólogos de AndalucÃa Occidental y Universidad de Sevilla. Sevilla. 77 Página 275 Análisis por franjas de población A los @s vecin@s de la zona les preocupa la situación de las mujeres adultas de la zona, como han puesto de manifiesto en las entrevistas en profundidad y en la audición comunitaria, y más concretamente en la situación de deterioro personal que presentan muchas mujeres de la zona. Dicho deterioro se manifiesta en: o o o o o Escasas habilidades sociales y relacionales con repercusión negativa en todos los ámbitos de la vida. Confinamiento a la barriada y escaso acceso al resto de barrios de la ciudad. Relaciones sociales limitadas y escasas redes vecinales. En cualquier caso, relaciones sociales pobres. Bajo nivel formativo e informativo. Baja autoestima que les impide reconocer las situaciones destructivas que padecen, comprender la lógica interna de las mismas e iniciar procesos de desarrollo y recuperación personal que les permitan construir experiencias vitales más beneficiosas para su salud integral. La baja autoestima también está en la base de la escasa participación comunitaria y de la escasa participación en las decisiones a través de los colectivos. Problemas de salud fÃsica y mental de diversa consideración. Muchos problemas, de raÃz compleja y profunda, revisten la forma de dolencias diversas, como la fibromialgia o las depresiones. o Esta situación se ve agravada por la predominancia de hábitos y valores socialmente aceptados como el individualismo y el consumismo, que acentúan las problemáticas expuestas. A continuación se abordan los problemas y necesidades de las mujeres de la zona, según áreas de actuación. 2.1.- SALUD Durante el periodo 1999-2002 la Esperanza de Vida al Nacer es de 77,1 años en Tres Barrios, la menor de Sevilla, siendo la media en la ciudad de 82,5 años. El deterioro en los últimos años ha sido significativo, incrementándose la brecha con respecto a la media de Sevilla, que ha pasado de los 1,3 años en el periodo 19951999 a más de cinco años en el referido cuatrienio. En cuanto a las cifras de mortalidad femenina por enfermedades infecciosas, Amate ocupa el primer lugar de las 33 zonas básicas de salud de Sevilla. En el caso de la mortalidad por enfermedades endocrinas y cirrosis, Tres Barrios presenta el segundo lugar de los barrios sevillanos, el tercero en cáncer, y el cuarto en enfermedades respiratorias y digestivas. L@s vecin@s y técnicos consultad@s aseguran que son diversos los factores que repercuten directamente en la situación sanitaria de la población en general y de las mujeres en particular, y que se concretan en: la situación familiar; la inexistencia de redes adecuadas a las necesidades socio sanitarias de las mujeres; el progresivo deterioro del entorno y las carencias de tipo informativo y formativo. Análisis por franjas de población Página 276 Respecto a la situación familiar, son determinantes los problemas que afectan a cada un@ de sus miembros asà como los que actúan sobre el sistema familiar en su conjunto. En muchas familias se dan procesos de desestructuración con graves consecuencias personales. Teniendo en cuenta que la mujer es considerada el pilar sostenedor de la familia, podemos imaginar las repercusiones que estas situaciones familiares tienen en ella. En muchos casos, la baja autoestima que presentan muchas de estas mujeres les imposibilita reconocer las causas que han originado la situación o identificar qué cosas deben ser transformadas para lograr salir del cÃrculo destructivo en el que se encuentran. Pero también es habitual que sean las cargas domésticas y familiares las que aparten a las mujeres del cuidado de sà mismas: âla mujer al estar más pendiente de los demás, no ha tomado conciencia de sus problemasâ. La confluencia de diversas problemáticas en el ámbito doméstico (vari@s hij@s, no contar con un compañero sentimental que la apoye en la asunción de las obligaciones familiares como el cuidado de los hij@s, desempleo, drogadicción, etc.) favorecen la aparición de enfermedades mentales cuyas manifestaciones pueden consistir en la aparición de cuadros depresivos de diversa consideración hasta enfermedades mentales de mayor gravedad. Consideradas tradicionalmente como las responsables del orden familiar, se espera de las mujeres que asuman y cumplan convenientemente con este rol. El incumplimiento o el desempeño malogrado del mismo son fuertemente criticados a nivel social y, de un modo más o menos explÃcito, se dejan al descubierto las expectativas sociales imperantes acerca de las mujeres. El progresivo deterioro del entorno, que afecta en mayor o menor medida a la totalidad de la población también ejerce una clara repercusión negativa sobre la salud de las mujeres adultas de la zona. Como vemos, a pesar de ser múltiples las causas que originan las problemáticas sociosanitarias que afectan a estas mujeres, las carencias de tipo formativo, la falta de información y la débil educación sanitaria en general constituyen, para much@s técnicos y vecin@s consultad@s, las principales de todas ellas. El perfil sociocultural de la usuaria media se corresponde con un bajo nivel cultural, una escasa estimulación a l@s hij@s y una insuficiente colaboración con l@s profesionales de la sanidad, debilidades que les impide, o cuanto menos les dificulta, participar activamente en la búsqueda de soluciones a sus problemas. Los principales aspectos en los que se concretan los hábitos de salud son diversos aunque destacan: la alimentación y la higiene, la violencia doméstica y las toxicomanÃas. Si bien no son exclusivos de la población femenina de la zona, sà afectan de forma relevante a las mujeres adultas siendo determinantes sus consecuencias en otros ámbitos de la vida. Los hábitos de vida no saludables inciden en la salud de diversas formas, en unos casos originando enfermedades y en otros impidiendo la recuperación en casos de enfermedad precedente. Algunos hábitos de vida no saludables son: una inadecuada alimentación e higiene, la práctica de la automedicación y polimedicación, muy habitual sobre todo entre mujeres adultas y mayores, y las sobrecargas de trabajo. Página 277 Análisis por franjas de población Respecto a esto último, se producen con frecuencia enfermedades de fuerte componente psicosomático como la fibromialgia y la artrosis generalizada. Las causas de estas enfermedades, de corte social en muchos casos, no pueden ser tratadas únicamente mediante recetas médicas, sino que se necesitan apoyos sociales, económicos, y educativos, complementarios entre sÃ, para atajarlas. La alimentación y la higiene presentan en mucho casos niveles pésimos debido a las carencias económicas, formativas e informativas de la población de la zona, detectándose serias deficiencias dietéticas y problemas de escasa nutrición. En otro orden de cosas, las toxicomanÃas tienen una alta incidencia en la zona, afectando a las mujeres adultas de diversas formas: en unos casos como consumidoras dependientes; en otros, como madres y/o familiares de las mismas. Respecto a la violencia doméstica, los casos de maltrato psicológico y/o fÃsico a mujeres no son infrecuentes aunque sigue existiendo dificultad para denunciarlos o incluso reconocerlos socialmente, ya que implican un tipo de vergüenza social que se quiere evitar ocultando estas agresiones. De forma recurrente, se detecta una falta de voluntad, de parte de las mujeres maltratadas, para dar a conocer su situación y denunciar los hechos. La realidad personal y social que pesa sobre ellas, como un bajo nivel cultural, los escasos recursos económicos y unas débiles redes de apoyo, tampoco les ayuda a salir del cÃrculo maltratador. En cualquier caso, son frecuentes, afirman l@s técnicos, las relaciones conyugales basadas en la violencia y las demostraciones de miedo hacia los maridos. Crecer en familias donde las manifestaciones de agresividad y violencia forman parte de la vida cotidiana conduce a introyectar esos mismos modos de relación, tanto con un@ mism@ como con los demás y el entorno. En un proceso de extensión de la violencia en distintos sentidos, se reproducen roles de género que se nutren de estos, o de otros similares modos de relación. AsÃ, afirman l@s profesionales de la salud consultad@s, no es infrecuente hallar relaciones de género agresivas entre parejas menores de edad. También se detectan conductas violentas y agresivas entre los menores que son reflejo de su escenario vital. En otros casos, la violencia doméstica se traduce en maltrato infantil. Nuevamente, la confluencia de enfermedades crónicas como el alcoholismo, está presente en muchas de estas situaciones, ya las padezca el padre, la madre o ambos. Como vemos, las problemáticas de salud y de sanidad de las mujeres de la zona, tal como también ocurre con la población en general, aparecen ligadas a otras problemáticas y factores. Unas situaciones inciden sobre otras. Los problemas sanitarios se agravan porque no existen, en muchos casos, respuestas adecuadas, no sólo en este ámbito, sino en otros ámbitos o sectores como el económico, el educativo o el social. 2.2.- ECONOMÃA Y EMPLEO78. _________________________ 78 Remitimos al Sector EconomÃa y Empleo para ampliar información Análisis por franjas de población Página 278 La escasa incorporación de las mujeres al trabajo, asà como el desempeño de trabajos irregularizados tienen su reflejo en las reducidas tasas de actividad que se observan entre las mujeres de la zona. Como vimos en el sector de economÃa y empleo, esta tasa de actividad (el 30,8%, según datos de 2001), se encuentra 11 puntos por debajo de la media de Sevilla. Son mujeres el 67,7% de la población inactiva de la zona, superando la barrera del 70% en Los Pajaritos y manteniéndose siempre por encima del 66% en el resto de barriadas. La barriada con cota más baja es la Candelaria. El elevado nivel de desempleo, que en la zona ronda el 40%, castiga sobre todo a jóvenes, a mujeres y a colectivos con escasos niveles de formación reglada. Las carencias formativas están estrechamente conectadas con el problema laboral. La tasa de desempleo femenino en la zona es del 42,5% que supera en 4 décimas al paro masculino (38,1%). Esta tendencia en la incidencia de paro, más elevada entre las mujeres, se invierte en el caso de las mujeres analfabetas en quiénes la tasa de desempleo se presenta inferior al de los hombres analfabetos (41% y 62% respectivamente). La explicación posible es que estas mujeres ocupan puestos de trabajo más precarios, sin cualificar, para los que no se exige habitualmente ningún nivel de formación reglada. Algunos ejemplos de estas ocupaciones son: el cuidado de ancianos y el trabajo irregularizado en el servicio doméstico. Los datos del INE (2001) nos proporcionan una estimación aproximada de la relación entre actividad, paro y nivel de estudios para las mujeres de 16 años o más79. Nivel de formación reglada Activas Analfabetos/as Sin estudios 1er. Grado 2o. Grado 3er. Grado 6,9 15,9 35,9 54,2 69,8 Mujeres Paradas 40,6 49,0 40,3 40,2 29,7 Fuente: Elaboración propia a partir de datos del INE (2001) Las tasas de paro entre las mujeres son elevadas, por encima incluso del 40%, aún habiendo finalizado éstas sus estudios de primero y segundo grado. No hallamos, sin embargo, esta situación en los hombres. Puede deberse a la dedicación exclusiva de las mujeres, a las labores domésticas y/o al cuidado de l@s hij@s o familiares una vez han finalizado los estudios. Los bajos porcentajes de actividad para el grupo de personas analfabetas se refieren sobre todo a las mujeres adultas de edad avanzada. Observamos también porcentajes de paro similares entre las mujeres analfabetas y las que tienen estudios de hasta segundo grado (bachillerato o equivalente) que podÃa deberse a dos causas: la primera posible es la baja tasa de actividad femenina en sectores de edad _________________________________ 79 Referidos a las mujeres generadores del núcleo, cuantificadas en este caso en número de núcleos familiares. (INE, 2001). Página 279 Análisis por franjas de población avanzada; la segunda de las explicaciones es el hecho de que las mujeres se inserten en los sectores de ocupación con un mayor nivel de precariedad que, a su vez son los asignables a personas con niveles mÃnimos de formación, redundando en un menor nivel de desempleo en este grupo. En cuanto a la relación entre el nivel de formación y la inserción laboral, comprobamos cómo el porcentaje de población activa incrementa con el nivel de formación. Esta tendencia se produce tanto en hombres como en mujeres, como sabemos, si bien las primeras parten de una peor situación respecto al analfabetismo. En el caso de las mujeres, aunque se produce una mejora en el nivel de educación, la tasa de paro se mantiene constante ante estudios de primero y segundo grado debido a la escasa incorporación al mercado de trabajo. Sólo ante estudios universitarios se produce una reducción de la tasa de paro. Los mayores porcentajes de paro se concentran en los estudios básicos (certificado escolar y EGB, 36% y 36,2% respectivamente). En relación a la cualificación en el empleo, los datos que disponemos son los referidos a la población de 16 y más años (INE 2001), comprendiendo por tanto a población joven y adulta. Sin embargo, si ponemos en relación l@s trabajador@s en empleos no cualificados respecto a la población activa total, hallamos que la situación más crÃtica afecta a las mujeres. Mientras que en Sevilla el porcentaje de mujeres que trabaja en empleos no cualificados es del 11%, en Tres Barrios-Amate asciende a 22,9%. Respecto al autoempleo, sólo un 7,5% de la población de Tres Barrios-Amate está empleada por cuenta propia, frente al 13,1% de Sevilla. La brecha aquà con respecto a los hombres es enorme: la distribución del autoempleo por género, en el caso de las mujeres, sólo el 28,9% está autoempleada frente al 70,1% de los hombres. También se da en la zona un alto Ãndice de economÃa informal o sumergida, caracterizada por la realización de trabajos no regularizados o sin contrato. Si para el éxito de los procesos de inserción laboral es fundamental el desarrollo de las competencias profesionales mediante la formación, en el caso de las mujeres de la zona, cuyos niveles formativos son bajos y en quiénes el analfabetismo alcanza niveles verdaderamente preocupantes las oportunidades formativas para el empleo se hacen imprescindibles. De igual modo, se hacen indispensables medidas que favorezcan la igualdad de género en los ámbitos laborales. L@s vecin@s y técnic@s destacan precisamente la existencia de desigualdades de género en estos espacios. En igualdad de condiciones formativas, por ejemplo, las mujeres tienen más dificultad para encontrar trabajo que los hombres. Se hace patente la falta de medidas de potenciación del autoempleo femenino. Otro elemento similar es el referido a las oportunidades existentes para que las mujeres puedan compaginar su vida familiar con su vida laboral y/o formativa. Dichas oportunidades son aún muy escasas. Si a éstas añadimos problemáticas familiares entre las que pueden encontrarse hábitos de alcoholismo o drogadicción, las posibilidades se reducen aún más, asà como en todos aquellos casos en los que la labor que realizan las mujeres en el ámbito doméstico posibilita la supervivencia de la familia. Análisis por franjas de población Página 280 En relación al acceso a los recursos de formación para el empleo, y a los factores que lo favorecen o lo dificultan, parecen existir especiales obstáculos para las mujeres adultas. De una parte, las oportunidades formativas para estas mujeres son casi inexistentes en la zona. De otra, si bien, de forma generalizada en la sociedad, el género sigue siendo uno de los factores clave que determinan el acceso a determinadas profesiones y ocupaciones, en la zona estos elementos cobran aún más relevancia. De la oferta formativa dirigida a las mujeres jóvenes en Tres Barrios y Amate durante los últimos años, éstas han mostrado interés casi exclusivo por profesiones habitualmente feminizadas, quedando desiertas las formaciones en ocupaciones tradicionalmente masculinas como la construcción. La explicación de este hecho no se encuentra exclusivamente en las limitaciones de la oferta, sino que es preciso conocer en profundidad los perfiles de la demanda. Además de los aspectos detallados anteriormente, existen otros factores que afectan a los procesos de inserción laboral y que pasamos a comentar brevemente80: ⢠⢠La falta de implicación activa de las demandantes y paradas en el proceso de búsqueda de empleo. Los aspectos y circunstancias de tipo formativo para la zona, en su conexión con el empleo como son: o o o o o o ⢠Escaso número de mujeres que cuentan con estudios secundarios Niveles curriculares hasta 6º de primaria similares a los de cursos educativos muy inferiores El currÃculo vigente en el sistema educativo formal (caracterizado por la inflexibilidad y la falta de conexión con la realidad socioprofesional Los altos Ãndices de absentismo, abandono y fracaso escolar en la zona Escasa duración de las propuestas formativas alternativas al sistema educativo formal (inferior a un año, insuficiente para acceder al mercado laboral Limitaciones originadas por una escasa información de las mujeres acerca de las posibilidades de acceso a recursos formativos. Excluidas del mercado laboral, las mujeres de la zona suelen dedicarse a las tareas domésticas y familiares, situación que dificulta aún más la decisión de iniciar procesos de búsqueda de empleo. Como vemos, la situación sociolaboral de las mujeres es especialmente difÃcil y compleja y se requiere de medios que favorezcan la incorporación de las mismas a formaciones dirigidas al empleo, dado su aislamiento de los sistemas de información y lo absorbente de sus cargas domésticas y familiares. Existen, si embargo, buenas prácticas de los recursos de formación para el empleo que deben ser consolidadas. Elementos que favorecen la inserción laboral de las mujeres son: La remuneración económica de los procesos formativos, ya que apoyan a la economÃa familiar, por lo general, necesitada de respiro; ___________________________ 80 Para ampliar información remitimos al Sector EconomÃa y Empleo Página 281 Análisis por franjas de población - La incorporación de factores culturales y de otros que favorezcan el desarrollo de las habilidades personales necesarias para el ámbito sociolaboral; Los procesos formativos a medio plazo (no menos de tres años) que permitan la tutorización y/o el acompañamiento. 2.3.- EDUCACIÃN81 La falta de estudios afecta especialmente a colectivos desfavorecidos (mujeres y niños). En Tres BarriosAmate el 21,03% de la población cuenta con menos de cinco años de escolaridad y el 60% de dicha población son mujeres. Tengamos en cuenta que, en cifras generales, el porcentaje de analfabet@s en Tres Barrios y Amate triplica el de la media sevillana (4,5% y 1,8%, respectivamente) y que el 79,6% de estas personas analfabetas son mujeres, es decir, que de cada 10 personas analfabetas casi 8 son mujeres. Los porcentajes de analfabetismo son superiores en Amate y en Virgen de los Reyes, mientras que la población con estudios universitarios en Tres Barrios es inferior respecto del resto de barriadas. Recordemos que la población con formación universitaria en la zona es siete veces inferior a la de Sevilla (1,5% y 11,5% respectivamente). La distribución del nivel de estudios para el grupo de población analizado en este apartado (mujeres entre 30 y 64 años) en Tres Barrios-Amate, comparada con la media observada en Sevilla, es la siguiente: 50,0 45,0 40,0 POBLACIÃN (%) 35,0 30,0 25,0 20,0 15,0 10,0 5,0 0,0 Sevilla Tres Barrios-Amate Analfabetos 2,3 6,0 Sin estudios 10,6 21,5 Sevilla Primer grado 20,7 32,7 Segundo grado 46,0 37,9 Tercer grado 20,5 2,0 Tres Barrios-Amate Fuente: Elaboración propia a partir del Servicio de EstadÃstica del Excmo. Ayuntamiento de Sevilla (2003). __________________________ 81 Remitimos al Sector Educativo para completar o ampliar información Análisis por franjas de población Página 282 En el gráfico se observa claramente la brecha entre el perfil formativo de las mujeres de Tres Barrios-Amate y la del resto de Sevilla. Mientras en nuestra zona la mayor parte de la población se concentra en los niveles de analfabetismo, sin estudios y primer grado, en Sevilla los estudios de segundo y tercer nivel cobran un mayor protagonismo. Llama la atención la considerable brecha en el caso de los estudios universitarios., 18 puntos por debajo de la media sevillana. Al visualizar la relación entre edad y nivel de estudios en Tres Barrios-Amate, repartida por tramos de edad, se comprueba una relación inversamente proporcional, de modo que las mujeres más jóvenes presentan una mejor posición que las de mayor edad. Gráfico.- Nivel de formación reglada. Tres Barrios-Amate. Desglose por tramos de edad. 60,0 56,8 50,0 43,2 40,0 Población (%) Analfabetos Sin estudios Primer grado Segundo grado Tercer grado 30,0 29,2 29,5 20,0 15,5 10,0 11,3 7,1 5,1 1,8 30-34 35-39 40-44 45-49 Tramos edad 50-54 55-59 0,0 0,5 60-64 Fuente: Elaboración propia a partir de datos del INE (2001) La comparación de estos datos con los obtenidos a escala metropolitana presenta algunas peculiaridades. La población con estudios universitarios (tercer grado) parte de niveles muy superiores entre la población más joven de Sevilla (32,4%), frente a la de Tres Barrios-Amate (que sólo supone el 5,1%). No se alcanzan niveles tan altos de población sin estudios en Sevilla para el tramo de edad superior (25,9% frente al 43,2% de Sevilla), y la presencia de población analfabeta siempre se mantiene en cotas muy inferiores a las de Tres Barrios: Página 283 Análisis por franjas de población Gráfico.- Nivel de formación reglada. Sevilla capital. Desglose por tramos de edad. 60,0 54,0 50,0 40,0 Población (%) 32,4 30,0 32,4 28,4 25,9 Analfabetos Sin estudios Primer grado Segundo grado Tercer grado 20,0 10,0 10,1 2,7 0,8 30-34 35-39 40-44 45-49 Tramos edad 50-54 55-59 7,0 6,4 60-64 0,0 Fuente: Elaboración propia a partir de datos del INE (2001) Los bajos niveles formativos de la población, según afirman l@s vecin@s, inciden negativamente en el uso que est@s hacen de los recursos existentes ya que tienen dificultades para leer y comprender las informaciones escritas, se infrautilizan los servicios y/o se pierden los recursos solicitados. En definitiva, se ve dificultado tanto el uso como el acceso. Además de los expuestos existen otros indicadores que influyen en la situación educativa de la zona y que se relacionan directamente con la situación de las mujeres adultas y la influencia de ésta en la situación educativa de sus hij@s. Ejemplos de ello es la estructura sociofamiliar monoparental, que en el 2,5% de los casos se trata de monoparentalidad femenina (es la mujer la cabeza de familia) siendo más frecuente en los hogares de Tres Barrios y Amate (2,6%) que en Virgen de los Reyes (0,7%). Por todo lo expuesto, no es extraño hallar, ya en el ámbito de las propuestas, que numeros@s vecin@s propongan un incremento de los recursos educativos que ofrezcan la oportunidad a las mujeres adultas de elevar su nivel de formación. Los dispositivos de Educación de Personas Adultas existentes en la zona son insuficientes para atender las necesidades de alfabetización de la población femenina con edades comprendidas entre los 30 y los 64 años. Análisis por franjas de población Página 284 Es determinante la situación educativa de las mujeres adultas en la configuración de la situación educativa de l@s hij@s. Hallamos dos concepciones diferenciadas acerca de la educación en las mujeres adultas de la zona. - De una parte, aquella procedente de mujeres con condiciones de vida normalizadas, que distinguen el rol educativo que desempeña la familia del rol educativo que desempeña el sistema educativo formal. Aquellas que son madres no delegan sus responsabilidades como tales en los centros educativos ni en el profesorado. Para ellas la educación consiste en el desarrollo personal de valores y en la adquisición de conocimientos útiles para la convivencia en comunidad. - La segunda de las concepciones es la que procede de mujeres adultas afectadas de diversas problemáticas sociales, laborales, personales, cuya cronificación incide negativamente, en mayor o menor medida, en el desarrollo educativo y formativo de las mismas. Estas mujeres adultas conciben la educación familiar como prioritaria para el desarrollo educativo de sus hij@s, sin embargo, encuentran múltiples dificultades para entablar relaciones positivas con l@s agentes educativos que complementan esta labor. Son frecuentes las disputas y enfrentamientos entre familias y profesionales de la educación de la zona. O, sin llegar a estos casos extremos, es habitual la escasa participación de las madres (y menos aún de los padres) en los centros educativos con el objetivo de formar parte del proceso educativo de l@s hij@s y llegar a acuerdos con el profesorado. Del mismo modo, estas actitudes de rechazo, más o menos encubierto al sistema educativo formal, refuerzan hábitos como el absentismo o el abandono escolar. A veces, en la base de estas prácticas se halla un orden de prioridades en el que la escolarización y la educación formal no ocupan los primeros puestos. L@s vecin@s consultad@s aseguran que la mayor parte de estos problemas educativos detectados en mujeres adultas se encuentran ligados a entornos sociofamiliares inestables, con la presencia en muchos casos de violencia doméstica, paro, alcoholismo y escasa formación. Finalmente, influyen también las condiciones laborales que no hacen posible la conciliación entre vida escolar y vida laboral de estas mujeres, como es el caso de aquellas que no disponen de recursos adecuados, como el sistema comedor, el aula matinal o las ayudas económicas que les permitan trabajar y dar continuidad a los procesos de escolaridad de l@s hij@s. ___________________________ 82 Remitimos al Sector Servicios Sociales para ampliar información y aconsejamos la lectura de los diagnósticos sectoriales para contextualizar los datos que aportamos, de forma breve, en este apartado. Página 285 Análisis por franjas de población 2.4.- SERVICIOS SOCIALES 82 Las necesidades sociales de la mujer adulta de la zona son muy diversas y complejas. Como hemos podido comprobar, a veces se hacen imprescindibles los apoyos sociales complementarios a acciones de tipo educativo, laboral y/o sanitario que garanticen el adecuado desarrollo de dichas necesidades. Es el caso, por ejemplo, de las prestaciones sociales complementarias a algunas medidas educativas en pro de la escolarización y la escolaridad de l@s hij@s. A pesar de ser necesarias las ayudas sociales, según afirman vecin@s de la zona, algunas de las dificultades halladas en la población para mejorar sus condiciones de vida (falta de implicación en los procesos, desmotivación y/o apatÃa, falta de colaboraciónâ¦) se deben, entre otros motivos, al carácter, eminentemente asistencial, de las polÃticas sociales desarrolladas en estas barriadas. Dichas polÃticas sociales, de una parte, no responden adecuadamente a las necesidades de l@s vecin@s y, de otra, no exigen a l@s beneficiari@s de estas prestaciones económicas el cumplimiento de unas obligaciones que garanticen, siguiendo con el ejemplo anterior, la escolarización y la educación formal a l@s hij@s, mediante la evitación de prácticas como el absentismo escolar que, en no pocas ocasiones, derivan en el fracaso escolar y/o en el abandono del sistema educativo formal. A pesar de que es usual considerar las necesidades de la mujer desde la óptica de su rol como madre, también es preciso, insisten l@s vecin@s, atender distintamente las necesidades especÃficas de las mujeres adultas ya que es imposible promover cambios y mejoras en sus condiciones de vida si ellas no participan activamente en los procesos emergentes que posibilitan dichos cambios. Se hace, por tanto, imprescindible tomar conciencia de la relación existente entre la falta de oportunidades, la insuficiente implicación en los propios procesos de cambio, y las situaciones de precariedad y necesidad social. 2.5.- PARTICIPACIÃN Y MOVIMIENTO ASOCIATIVO Como hemos visto en los apartados precedentes, la participación de la mujer en los espacios públicos ha sido relativamente reciente ya que ha estado tradicionalmente ligada a un rol social que la circunscribÃa al ámbito privado. Ha sido un logro, por tanto, la creación de espacios de formación y encuentro para las mujeres, por parte de las entidades de la zona. Ejemplos de ello encontramos tanto en el pasado como en la actualidad. En los años 80, los talleres organizados por el Centro para la Cultura Popular de la Mujer, en la barriada de Los Pajaritos, a pesar de la escasa sensibilización familiar y social existente respecto a la participación de las mujeres, acogÃan alrededor de 60 mujeres que acudÃan al Centro dos dÃas en semana a clases de alfabetización, costura y arreglos del hogar. Actualmente, aunque continúan los talleres, parece haber disminuido en parte dicha participación. Existen, sin embargo, nuevas iniciativas consolidadas como los talleres promovidos desde la Cáritas Parroquial Blanca Paloma. La participación de las mujeres en las entidades sociales de la zona parece guardar una estrecha relación con el hecho de que sean ellas las que, por lo general, asuman la búsqueda de soluciones a las problemáticas que afectan a su familia. Hoy en dÃa, son en su mayorÃa mujeres quiénes participan en las entidades de la zona: AMPAS, Cáritas Parroquiales o la Asociación DESAL, aunque sigue siendo escasa la participación social y débil el movimiento asociativo de la zona. Llama la atención la escasez de asociaciones de mujeres ubicadas en la misma, que se hagan eco de sus problemáticas especÃficas. A excepción de la Asociación de Mujeres Las Moradas, con sede en la barriada de Santa Teresa, no existe ninguna otra en Tres Barrios-Amate. Análisis por franjas de población Página 286 Las mujeres que lideran y coordinan estas asociaciones y grupos, afirman que la principal motivación para participar en estos espacios de encuentro la constituye la búsqueda de un lugar y tiempo especÃficos en los que poder expresarse y compartir las vivencias. Estos grupos de mujeres no suelen estar formados por más de 60 personas y presentan una limitada capacidad de gestión interna en la que la regeneración de las Juntas Directivas suele ser uno de los principales retos. En cualquier caso, las redes sociales juegan un importante papel en la motivación y dinamización de la participación social. Siendo más frecuente en la zona hallar redes sólidas entre mujeres de edad más avanzada, es también habitual la participación en las asociaciones y entidades de la misma, de mujeres mayores de 60 años y menos usual la participación de mujeres adultas. Sin embargo, durante los años 2004 y 2005 tuvieron lugar una serie de reivindicaciones lideradas por mujeres adultas de la zona con la finalidad de lograr la continuidad del recurso del comedor escolar en los centros educativos de Tres Barrios y Amate. Alrededor de 60 mujeres participaron en diversas concentraciones ante la puerta de la Delegación de Educación y Ciencia, evitando con ello la desaparición de los comedores escolares para sus hij@s. Actualmente, parece estar produciéndose una revitalización de la participación de la mujer, visible en parte en los encuentros promovidos por el Proyecto de Apoyo a la Inserción Tres Barrios-Santa Teresa, con motivo de la construcción colectiva del diagnóstico integral comunitario de la zona y del plan integral para la misma. 2.6.- CULTURA, OCIO Y TIEMPO LIBRE83 La cultura es para l@s vecin@s todo aquello que forma parte del barrio, que lo representa, que une a sus gentes, que hace posible su expresión y que ayuda a convivir de forma pacÃfica. De este modo, el deporte, las actividades para el ocio y el tiempo libre y las manifestaciones colectivas festivas, son medios de expresión cultural. Para el caso de las mujeres adultas, la situación en la zona es similar a la hallada en otras franjas de población, caracterizada por la falta de oportunidades culturales y la ausencia de instalaciones adecuadas para su desarrollo. Tomando como ejemplo las existentes para el tiempo libre, es útil recordar que el 63% de los hogares de Tres Barrios-Amate enuncia como problema la falta de espacios verdes, mientras que en Sevilla esta preocupación alcanza unos valores muy inferiores, el 49%. El Parque Amate, como sabemos, es el único espacio verde de la zona. ______________________________ 83 Para ampliar información remitimos al Diagnóstico Sectorial Cultura, Deportes, Ocio y Tiempo Libre Página 287 Análisis por franjas de población En lo que concierne a las oportunidades para la cultura y el ocio de las mujeres adultas, la zona no cuenta con actividades de ningún tipo, excepto las que organizan las entidades y asociaciones de los barrios como las promovidas por la Asociación DESAL y la Hermandad de la Candelaria (en Tres Barrios) y la Asociación de Mujeres Las Moradas (en Santa Teresa). Los hábitos culturales guardan estrecha vinculación con los espacios de sociabilidad de la zona. Para el caso de las mujeres adultas, estos se reducen aún más, siendo los principales: ⢠⢠⢠El patio de la Parroquia de la Candelaria (donde se ubican, entre otras, la Asociación DESAL y los locales de la A.VV. Tres Barrios y la propia Parroquia); Otras parroquias de la zona, como la Parroquia de Santa Teresa, en cuyo coro participan mujeres de la barriada, muchas de ellas socias de la Asociación de Mujeres Las Moradas. Los lugares donde se concentra la actividad comercial como la calle CandelerÃa, donde se encuentran la mayor parte de los comercios de Tres Barrios; âlos comercialesâ, en la barriada de Madre de Dios o el Mercado de Abastos y las inmediaciones de la Plaza de Las Moradas en la barriada de Santa Teresa. La Avenida de San Juan de la Cruz en Amate, donde se ubican algunos de los centros públicos de la zona como las oficinas del SAE y el Centro de Salud Candelaria. Las plazoletas de los barrios que, a pesar de su lamentable estado y de no ofrecer equipamientos básicos para que puedan ser utilizados de un modo diverso, albergan reuniones informales, sobre todo de madres e hij@s. ⢠⢠En cualquier caso, comprobamos que estos espacios adolecen de infraestructuras y equipamientos que motiven a la participación y fomenten el desarrollo comunitario para los que son inmejorables medios, las manifestaciones culturales y las actividades de ocio y de tiempo libre. 3.- ANÃLISIS DE RECURSOS Y PROGRAMAS DESTINADOS ESPECÃFICAMENTE A LAS MUJERES ADULTAS DE LA ZONA Como hemos ido comprobando de modo implÃcito en los apartados precedentes, los recursos y programas destinados especÃficamente al colectivo son muy escasos y, en algunos casos, inexistentes. Procedemos a organizar el análisis de los mismos, por sectores. 3.1.- RECURSOS Y PROGRAMAS EDUCATIVOS84 Distinguimos recursos de Educación Formal no Reglada (la Educación de Personas Adultas) y recursos de Educación no Formal (desarrollados principalmente por las entidades sociales de la zona). _____________________________ 84 Para ampliar información remitimos al Diagnóstico Sectorial Cultura, Deportes, Ocio y Tiempo Libre Análisis por franjas de población Página 288 a) Como Recurso de Educación Formal no Reglada, oportunidad para la Educación Permanente de Personas Adultas, en la zona se encuentra el Centro de Educación de Personas Adultas Victoria DÃez, ubicado en el Colegio Público del mismo nombre, en Tres Barrios. Atendiendo a la alta incidencia de analfabetismo en l@s adult@s en la zona y, especialmente, en las mujeres adultas (y mayores), los recursos que permiten elevar el nivel formativo de estas personas mediante la alfabetización, son insuficientes. Si bien el Centro de Adultos Candelaria âPajaritos, tuvo trascendencia en un pasado, es actualmente poco conocido y es escasa la información que los vecinos y las vecinas tienen acerca del mismo, no manteniendo prácticamente relación alguna con las entidades sociales de la zona b) Como Recursos de Educación no Formal existen tres en la zona: ⢠La Asociación DESAL, que desarrolla diversas actividades dirigidas a madres de afectados de drogodependencia, entre los que se encuentran diversos talleres de autoayuda y actividades como excursiones, charlas informativas y formativas y manualidades en los que participan alrededor de 25 mujeres adultas. ⢠La Asociación de Mujeres Las Moradas, ubicada en la barriada de Santa Teresa, desarrolla diversos talleres y actividades socioeducativas como Alfabetización y Neolectores, talleres de Carey, Flecos, Flores de Flamenca, Pintura en Tela, Crochet y pintura en cerámica. Participan en los mismos alrededor de 25 mujeres de los barrios de Santa Teresa, Regiones Devastadas y Casitas Bajas de Amate. Hay que advertir que muy recientemente se creó la asociación de mujeres Entre Caños, de la que no disponemos aún de datos. ⢠El Centro de Promoción Humana y Social de la Mujer de la Parroquia de la Blanca Paloma. Realiza acciones educativas de Alfabetización y Neolectores (en las que participan unas 20 mujeres), charlas informativas y formativas en educación preventiva, en coordinación con el Centro de Salud Candelaria, en las que participan unas 50 mujeres. c) Otros Recursos educativos Existen otras actividades socioeducativas de carácter preventivo y paliativo desarrolladas por las entidades de la zona (las asociaciones de vecinos, las parroquias, las Cáritas Parroquiales y el Centro Juvenil de la Candelaria, fundamentalmente) asà como por el Centro de Salud Candelaria, mediante las que se responde a algunas de las necesidades socioeducativas de las mujeres adultas. En el caso del Centro Juvenil Candelaria, las acciones son las previstas en el programa de Absentismo Escolar desde el que se trabaja con unas 80 familias y especialmente, con las madres de l@s alumn@s absentistas. , 3.2.- RECURSOS Y PROGRAMAS DE SALUD85 __________________________ 85 Para ampliar información remitimos al Diagnóstico Sectorial Cultura, Deportes, Ocio y Tiempo Libre Página 289 Análisis por franjas de población Los recursos sanitarios ubicados en zona son el Centro de Salud Candelaria y la Asociación DESAL. Remitimos al apartado de salud para su desarrollo. No se trata de recursos especÃficos para las mujeres adultas aunque sà desarrollan proyectos y actividades a través de los cuales responden a las necesidades sanitarias de estas mujeres. Es frecuente no hallar redes adecuadas a las necesidades sociosanitarias de las mujeres de la zona, ya se trate de redes de apoyo vecinales a las mujeres en situación de alto riesgo social o bien de redes de recursos sanitarios que desarrollen y consoliden acciones preventivas dirigidas a las mujeres adultas de la zona. 3.3.- RECURSOS Y PROGRAMAS PARA LA FORMACIÃN Y EL EMPLEO86 Excepto en los talleres prelaborales de la Delegación de Empleo del Ayuntamiento, que incorporan la participación de mujeres jóvenes, no existen recursos especÃficos de carácter sociolaboral para mujeres de la zona En consecuencia, la dotación de recursos para la formación y el empleo es insuficiente y presenta las siguientes deficiencias: o La mayorÃa de las mujeres que necesitan orientación por parte de estos recursos, no acceden a los mismos: Se trata de recursos débilmente conectados con el mercado laboral Las mujeres suelen desconocer las posibilidades de acceso a empleos en sectores de ocupación que tradicionalmente no han sido ocupados por ellas. La mayorÃa de los recursos destinados a las mujeres se encuentran ubicados fuera de la zona. La duración de la formación es insuficiente para considerar que las alumnas están profesionalmente capacitadas para insertarse laboralmente. Gran parte de los recursos adolecen de medios para capacitar en habilidades prelaborales necesarias para un adecuado desempeño del puesto. o o o o o _______________________ 86 Para ampliar información acerca de estos recursos remitimos al Diagnóstico Sectorial: EconomÃa y Empleo. Análisis por franjas de población Página 290 Se advierte la necesidad de que se implanten más y mejores recursos orientados al desarrollo de habilidades personales básicas para obtener empleo, tales como talleres preelaborales y formaciones dirigidas a mayores de 30 años. 3.4- ANÃLISIS DE LOS RECURSOS Y PROGRAMAS PARA LA CULTURA, EL OCIO Y EL TIEMPO LIBRE87 Como adelantábamos en el apartado dedicado a la cultura, el ocio y el tiempo libre, los recursos y programas públicos para el desarrollo de estos sectores, en la zona son completamente insuficientes, siendo las asociaciones y entidades de las mismas las que hacen posible la realización de algunas actividades de carácter cultural y de ocio. Para el caso de las mujeres adultas, estos recursos se limitan a los espacios de sociabilidad de las barriadas y a aquellas calles y plazas en los que se concentran los principales comercios. 3.5- RECURSOS Y PROGRAMAS DE SERVICIOS SOCIALES88 Los recursos destinados a dar respuesta a las necesidades sociales de las mujeres adultas de la zona son los ya existentes para el resto de la población, por lo que no podemos hablar de recursos especÃficos, aunque sà existen algunos programas que, de forma preferente, se centran en las problemáticas que afectan a las mujeres adultas, como es el caso de la Asociación DESAL, algunos programas de las Cáritas Parroquiales, el Centro de DÃa Juan XXIII para la Incorporación Social y Laboral de Personas en Tratamiento por Problemas de Drogodependencias y Adicciones y la Unidad de Trabajo Social de Rochelambert. La Asociación DESAL, promueve el desarrollo personal y social de las mujeres adultas afectadas por la drogodependencia, aunque atiende las necesidades sociosanitarias de la población que, de forma general, solicita ayuda a la asociación. Las Cáritas Parroquiales, en el ámbito de la familia, también realizan acciones destinadas a las mujeres adultas, asà como otras complementarias que apoyan, mediante ayudas económicas, la mejora de problemáticas diversas en el ámbito de lo social. El Centro de DÃa Juan XXIII, cuenta con un Servicio de Información, Orientación y Derivación para la comunidad en general, a través del cual atiende las necesidades sociales de las personas en tratamiento por problemas de drogodependencia y adicciones, entre las que se encuentran mujeres adultas. __________________________ 87 Para 88 ampliar información acerca de estos recursos remitimos al Diagnóstico Sectorial: Salud Para ampliar información acerca de estos recursos remitimos al Diagnóstico Sectorial: Asuntos Sociales. Página 291 Análisis por franjas de población La Unidad de Trabajo Social, ubicado en la barriada del Cerro del Ãguila, atiende a población femenina adulta de la zona. Aparte de los recursos y servicios establecidos con carácter general, y como ya referimos en el apartado de servicios sociales, estaban en funcionamiento en 2006 varios proyectos especÃficos destinados a mujeres: Los talleres de Cocina I y II , dirigidos a mujeres jóvenes con escasa cualificación profesional, y orientados a promocionar social y laboralmente a las mujeres. El Ciclo Mujeres sin Historia, que pretende la dinamización de las diferentes asociaciones de mujeres. El taller de yoga, dirigido a madres jóvenes.. El análisis de los datos de usuarios de los Servicios Sociales del Centro de Servicios Sociales Comunitarios de Rochelambert revela que en los últimos años son las mujeres las perceptoras de estos servicios, en su mayorÃa: Fueron 109 las mujeres las perceptoras de los Programas de Ayudas Sociales Individualizadas y de Prestaciones Complementarias, de un total de 151, lo que supone el 72% del total. (datos de 2005) Las Ayudas Económicas Familiares percibidas por mujeres fueron un total de 20, respecto a un total de 34 (58%). (datos de 2006) En el dispositivo de atención primaria dirigido a la población general, fueron atendidas un total de 860 mujeres, de un total de 1314, lo que supone el 65%. (datos de 2005) Disponemos también de datos de perceptores del Ingreso MÃnimo de Solidaridad (IMS) en la zona, que revelan que en los últimos años (2002-2004), y de forma creciente, los perceptores mayoritarios de este subsidio eran mujeres, llegando al 71,6% del total (136 mujeres en 2004). 4.- Consideraciones finales La falta de recursos especÃficos, frente a las graves necesidades y carencias referidas, convierten a este en un sector de actuación prioritaria, por sus especiales indicadores de exclusión y vulnerabilidad en materia de empleo, formación, salud y servicios sociales. La sobrecarga de tareas domésticas y familiares, implica en muchos casos el abandono de las aspiraciones de promoción personal (laboral, formativo, de ocio, etc.), a favor de la familia. Pero tampoco esta recibe todos los cuidados y atención que merecen (educativos, sanitarios, etc.) por falta de recursos, información y formación adecuados, en unos casos, y en otros por falta de tiempo cuando se ejerce alguna actividad laboral, en condiciones precarias. Precisamente esta escasa incorporación al mercado laboral es reflejo de la vulnerabilidad de este sector de población, de su falta de oportunidades formativas y de promoción y de su débil implicación y motivación para modificar su situación. La elevada tasa de paro, la significativa presencia en el empleo no cualificado (el doble que en Sevilla), la desigualdad de género en el acceso al empleo o la anecdótica presencia del autoempleo femenino son claramente ilustrativos de esta situación. Análisis por franjas de población Página 292 La situación formativa de las mujeres es alarmante. La brecha abierta con la situación media de Sevilla es abismal. Ello repercute, al margen de otras consecuencias, en un deficiente acceso a los recursos, disponibles, ya escasos de por sÃ. Por otra parte, el resultado de la asimetrÃa en las relaciones de sexo-género se muestra en este contexto en toda su crudeza, con un abandono en muchos casos de los hombres de sus tareas y responsabilidades domésticofamiliares, y con la persistencia de actitudes machistas. La falta de datos sobre la existencia de maltrato recibido por las mujeres de la zona no contradice la existencia significativa del mismo. Los problemas de salud, con una alta presencia de enfermedades con fuerte componente psicosomático, asà como los complejos procesos de introyección y extensión de la violencia son algunos de los sÃntomas y a la vez motivos de esta precaria situación. Las necesidades sociales son cubiertas con una atención eminentemente asistencial. Habida cuenta del desmotivación y auto-valoración negativa en este sector, se hace necesario profundizar en acciones que impliquen y fomenten la participación activa de las mujeres en su propia promoción social e individual. No obstante lo anterior, y como potencialidad de este sector de población, debe destacarse el considerable dinamismo y la alta capacidad de respuesta demostrada ante las movilizaciones a favor de sus propios intereses o de la propia comunidad, hasta el punto que son mujeres las que protagonizan la mayor (y a veces la única) participación en las entidades sociales de la zona, lo cual se convierte en una importante baza de futuro. Finalmente, es preciso tener en cuenta que estas acciones deben implementarse buscando la integralidad. Las intervenciones exclusivamente dirigidas hacia un solo sexo en materia de igualdad de sexo demuestran sus limitaciones. En este sentido, las intervenciones en el ámbito familiar que no contemplen medidas para los menores, se pueden mostrar insuficientes e incompletas. Página 293 Análisis por franjas de población ADULTOS. HOMBRES (30-64 AÃOS) 1.- CARACTERÃSTICAS SOCIODEMOGRÃFICAS El número de hombres con edades comprendidas entre los 31 y los 64 años en Tres Barrios-Amate89 es de 4.471, lo que supone el 20,56% de la población total de la zona y el 43,44% de los hombres que residen en la misma: Hombres de entre 31 y 64 años Personas Tres Barrios Amate Cerro (*) TOTAL Tres Barrios-Amate 3.235 1.079 157 4.471 % respecto total de hombres 30-64 años 72,4% 24,4% 3,51% 100,0% % respecto total de hombres 31,4% 10,5% 1,5% 43,4% % respecto total de población 14,9% 4,9% 0,7% 20,6% Fuente: Elaboración propia a partir del Servicio de EstadÃstica del Excmo. Ayuntamiento de Sevilla (2003). (*) Incluye sólo la parte de población de El Cerro correspondiente a Virgen de los Reyes (2). La composición por sexos refleja, en términos absolutos, un mayor porcentaje de población femenina que masculina, en su mayorÃa procedente de Tres Barrios. Sin embargo, en la franja de edad de los 31 a los 64 años, la asimetrÃa por sexos se inclina favorablemente hacia los hombres, siendo 4.471 los hombres residentes en Tres Barrios y Amate y 4.339 las mujeres. 2.- TEMAS SIGNIFICATIVOS QUE MANIFIESTAN L@S VECIN@S EN LAS ENTREVISTAS. IMAGEN COLECTIVA La imagen de los hombres de este sector de edad entre l@s vecin@s de la zona se confecciona, en primera instancia, a partir de la idea de un hombre adulto ideal, sobre el cual se establecen, en muchos casos, las disgresiones y las diversas tipologÃas: es el caso del padre de familia, trabajador, en el que confluyen los roles de padre y esposo y los deberes derivados de estos. La diversidad de situaciones reales y concretas con respecto a este ideario se constata en la mayor parte de los testimonios: âhay de todoâ, âcada caso es diferenteâ, etc., pero podemos resaltar tres dimensiones especÃficas, que les sirven a los vecinos y vecinas en sus discursos para categorizar las diversas realidades de los hombres de la zona: ____________________________ 89 Para ampliar información remitimos al Diagnóstico Objetivo Estructural: DemografÃa Análisis por franjas de población Página 294 1.- Una primera dimensión, relativa a la esfera doméstico-familiar, y a partir de la cual se establecen valoraciones diversas: presencia/ausencia del hogar, educación de los hijos (en el hogar o fuera de este), participación en las tareas domésticas/familiares, trato personal, etc. 2.- Una segunda dimensión, correspondiente al ámbito sociolaboral, que supone tanto aspectos relativos al ámbito privado (contribución a la economÃa familiar, reparto de tiempos en comparación con las mujeres, etc) como de carácter público, por el desempeño de su trabajo y su consideración de activo, desempleado, etc., con las consiguientes cargas valorativas. 3.- Una tercera dimensión, relacionada con la anterior, y relativa al uso del tiempo de ocio por parte de los hombres, lo cual le lleva a una ocupación más o menos intensiva del espacio, y a una visibilidad en entornos concretos. Incluimos aquà la participación en las entidades sociales del barrio. Reducir en una única imagen a los hombres de este sector de edad resulta simplificador. El análisis de los discursos llama la atención sobre la recurrencia de alguna/s de estas dimensiones, construyendo una serie de casos reiterados. Como veremos a continuación, de entre ellos destaca en los relatos (sobre todo en los relatos de las mujeres) el caso de aquellos hombres que pasan gran parte de su tiempo en bares, tabernas o peñas recreativas, en contraposición al modelo ideal que antes referimos. Llama la atención el silencio que suele hacerse sobre los hombres de la zona, en general. Las principales preocupaciones de la población de Tres Barrios-Amate se refieren a las mujeres y a l@s jóvenes. Por tanto, podemos hablar de una cierta invisibilidad de estos hombres adultos para el conjunto de l@s vecin@s. Si además tenemos en cuenta las imágenes colectivas existentes sobre l@s jóvenes y las mujeres (a l@s que se considera, según qué casos, vÃctimas de las complejas problemáticas que asolan la zona, y/o al mismo tiempo, responsables de la situación de la familia y del barrio), los hombres quedan sumergidos en una imagen colectiva que los identifica con el referido ser ausente en la familia, en las entidades y acciones en pro de la mejora de las barriadas, asà como en las actividades organizadas por las entidades sociales, en general. La razón (o excusa) es la presencia en el trabajo que eclipsa cualquier otra tipo de presencia en la vida pública, como refiere una vecina de la zona: âLos padres brillan por su ausencia, porque trabajan muchÃsimo y otros porque no trabajan nada, pero están para arriba, para abajo dando vueltasâ¦â La ausencia y/o la invisibilidad son dos de las principales percepciones colectivas, expresadas por vecin@s y profesionales de un modo más o menos explÃcito y siempre en términos de preocupación, acerca de los hombres de la zona. Las consecuencias de dicha ausencia o falta de compromiso, advierten, recaen sobre todo en las mujeres y en l@s jóvenes. En las mujeres, porque han de enfrentar solas las situaciones que afectan al hogar y a la familia; en l@s jóvenes, porque padecen la ausencia de un padre y de un referente masculino positivo, en general. Página 295 Análisis por franjas de población Para comprender las problemáticas que afectan a los hombres adultos de la zona, debemos remontarnos a épocas pasadas. Alrededor de los años 80, cuando llega la droga a estos barrios, son muchos los hombres jóvenes y adultos que se enganchan a la heroÃna. Tantas muertes ocasionó esta adicción (y tan importante fue el impacto de estas muertes en las familias de la zona) que aún hoy se habla de la generación perdida. Generación ausente que ha marcado a las familias que sufrieron estas desapariciones de seres queridos. Actualmente, aunque el impacto de las drogodependencias sigue siendo palpable en las barriadas, la incidencia de las mismas, asà como las formas de consumo que presenta, son diferentes a aquellas que tuvieron lugar en épocas anteriores. Reflejamos algunos ejemplos testimoniales de las principales problemáticas que l@s vecin@s consultad@s han destacado de los hombres adultos de la zona, pues los consideramos muy ilustrativos de la imagen que se confecciona de este colectivo: ⢠La pasividad y la falta de implicación de estos en los asuntos que conciernen a sus familias y a sus hij@s, a sus obligaciones domésticas y familiares, que recaen sobre la mujer: âNo hay quién los cambie ahora. No creo que ningún hombre haga ninguna tarea doméstica. A no ser, en un extremo ya, de que la mujer esté enferma y tenga queâ¦ni mandaos ni nada de eso, ni haga las camas ni nadaâ ⢠La nula participación en la educación de los hijos, que se concreta en su ausencia de las reuniones de padres y madres de alumn@s, que se han convertido en asociaciones de madres casi exclusivamente: âPor lo que conozco, por la vida que hacen en el centro (el colegio), por lo que participan, es muy poca, escasÃsima. Además de que hay pocos hombres que aparezcan aquà como figuras de padres de los niñosâ ⢠Las ideologÃas machistas son el soporte de una situación asimétrica que no sólo redunda en la separación del ámbito familiar y en el reparto asimétrico de tareas, sino también, en los casos más extremos, en el control y apropiación de la vida privada y pública de la vida de su pareja: âAdemás de machistas son celosos cien por cien, de tal forma que si iban a las clases algunos iban a buscarlas para cuando salieran aún a donde fueran a trabajar...â ⢠Los hábitos no saludables, que repercuten en la calidad de vida y en la salud en general: la drogadicción y el alcoholismo, fundamentalmente. Lo más preocupante es cuando estos hábitos sirven de ejemplo a los hijos: âYo he escuchado muchas veces a los niños de llamar a la madre⦠niño ¿ y tu padre? Ahà fumándose un porro en la esquina. Y el niño con 10 u 11 años, que no tendrÃa ni que saber lo que es eso, y lo dicen como una cosa normalâ¦â Análisis por franjas de población Página 296 ⢠La falta de participación de estos hombres en las entidades sociales de la zona y el movimiento asociativo de la misma. âEn general, los hombres salen poco a reuniones, salen poco de su casa. Los hombres de aquÃ, luchan poco por el barrio, se pueden contar con los dedos de las manos, la gente que de verdad, se complica la vida y sale y se le invita y acudeâ ⢠Los hombres adultos desempleados, sin oportunidades para ocuparse. En algunos casos, con escasa disposición activa para modificar esta situación, como resume el siguiente testimonio: âAquà encuentro personas que con 45 años están viviendo de un subsidio, y no son capaces de ver que pueden todavÃa tener edad para el trabajo y se pueden desarrollar trabajando, que pueden buscar trabajo, sin embargo ellos no, se han acomodao y no han sido capaces de ayudar en casa a la mujer, ni a sido buscar un trabajo, se han quedao con el subsidio y punto pelota...â ⢠Los hombres adultos sin posibilidades, en muchos casos, para desarrollar un ocio constructivo. Destacan, en este sentido, las reuniones informales que tienen lugar en peñas recreativas de la zona: âEstán todo el dÃa en el bar a ver quien llegue y tomar una cervecita, están todo el dÃaâ¦â âHay hombres que están trabajando todo el dÃa, que llegan por la tarde a su casa y lo que quieren es estar un rato a gusto en su casa o salir a tomarse una copita con los amigosâ En consecuencia, se produce una presencia de los hombres en estos espacios que se contrapone a su ausencia de otros, que van siendo ocupados por mujeres: âYo creo que la mujerâ¦ha dao un cambio en la sociedad y en el barrio pues le ha tocao tó, el hombre es el que no ha sabido situar en estos sitios, y si sa situao⦠sa situao en la peña rociera, bebiendo y dando problemasâ¦â En contados testimonios encontramos ciertos atisbos de cambio de esta situación tan desoladora con respecto a este colectivo, que abren, no obstante, cierta esperanza con respecto al futuro. La percepción extendida de que el machismo es cosa de antiguos, del pasado es un primer paso. Pero más que este reconocimiento discursivo, pesan los cambios en los hábitos y en las conductas, cambios que cuesta imaginar (y asumir) en muchos casos hasta a quienes los están experimentando, como relata un vecino de estos barrios: âY ahora, eso sÃ, he observado una cosa: que ahora los hombres van a comprar más que las mujeres. A algunos les he dicho yo: â¿te acuerdas cuando yo te he dicho a ti: ayúdale a tu mujer, ve a la plazaâ?. âYo enseguida voy a irâ. Me decÃa. â¿Y ahora qué?â. âNo, hombre es que está malaâ. â¿qué está mala de qué? si está ahà en la iglesia o charlando con Pepita y tu mientras aquà esperando la cola del panâ¦â En conclusión, y a pesar de ser estadÃsticamente una minorÃa (la mayor parte de los hombres de este sector Página 297 Análisis por franjas de población trabajan, en la economÃa formalizada o en la economÃa informal), se construye en los discursos una tipologÃa del hombre ausente de la vida familiar, indolente con respecto a las tareas domésticas, de escasa o deficiente atención a sus obligaciones familiares, como la educación de los hijos, desempleado o subsidiado de forma permanente, cercano o inmerso en alcoholismo o drogodependencia, machista en sus valoraciones sobre el rol de la mujer y escasamente participativo en las entidades sociales de la zona, salvo aquellos que tienen que ver con su ocio personal. En este momento, interesa resaltar la recurrencia de este caso no tanto para sondear su presencia real como para denotar una serie de aspectos de relevancia que trataremos en los siguientes apartados, y que afectan a las personas de este sexo y grupo de edad y a su entorno, tales como: la asimetrÃa en el reparto de roles y cargas doméstico-familiares, asà como de tiempos de ocio, la precariedad sociolaboral y sus consecuencias y el reparto por sexos de la participación pública. Aspectos relacionados con otras variables, como el deterioro del entorno, los recursos sociales puestos en juego, o el cambio en las ideologÃas de sexo-género. Por ello, más que una imagen de los hombres de estos barrios, conviene estudiar y analizar los procesos que les afectan, muchos de los cuales no son exclusivos de estos barrios, y que modelan la imagen que circula entre los vecinos y vecinas con respecto a este sector de edad. 3.- CARACTERÃSTICAS DE LA POBLACIÃN SEGÃN LAS ÃREAS DE ACTUACIÃN 3.1.- SALUD Entre los datos sociosanitarios disponibles para Tres Barrios, para el perÃodo 1999-2002, referidos a los hombres, resalta la Esperanza de Vida al Nacer que ocupa el penúltimo lugar entre todos los barrios (69,4 años), lo cual contrasta con la media de Sevilla (74,6 años). Esta distancia con la media sevillana se ha incrementado en los últimos años. Además sabemos que de todas las Zonas Básicas de Salud (33 en total), la EVN de los hombres en Tres Barrios es la segunda más baja, después del PolÃgono Sur 90. Siguiendo esta misma fuente, los datos de Mortalidad por Enfermedad son igualmente alarmantes en la zona, sobre todo los referidos a la mortalidad masculina: Tres Barrios es, después del PolÃgono Sur, el barrio en el que existen porcentajes de mortalidad más altos por las siguientes enfermedades: cáncer, enfermedades infecciosas, enfermedades digestivas, cáncer pulmonar y enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Ocupa además el tercer lugar de la ciudad en mortalidad masculina por cirrosis, por suicidios y por SIDA. En la zona, como en el resto de la ciudad, se registra en los últimos años un descenso en los casos de SIDA Para los anteriores datos, las dispersiones más altas con respecto a la media se producen en enfermedades infecciosas (un 104% por encima de la media de Sevilla) y SIDA (un 215% superior). ___________________________ 90 La fuente de todos estos datos es: Servicio de Salud. Sección de Medicina Preventiva. Area de Salud. Ayuntamiento de Sevilla (2006). Datos referidos a escala de Zonas Básicas de Salud, que para el caso de Tres Barrios y Amate se ajustan al territorio de cada uno de estos barrios. Análisis por franjas de población Página 298 Otro dato sociosanitario bastante explÃcito referido a las causas de mortalidad son los suicidios en hombres, registrándose en Tres Barrios la tasa más alta de la ciudad (29 defunciones x 100.000 hab.), para el perÃodo 1995-1998, y la tercera más alta para el siguiente quinquenio: (20 defunciones x 100.000 hab.). Sabemos que para las mujeres, en cambio, la tasa de suicidios registrada en la zona es nula. Referente a los hábitos de salud en la población masculina adulta, los principales son: las toxicomanÃas, las enfermedades crónicas y los casos de violencia doméstica. Las toxicomanÃas, con una alta incidencia en la zona, son atendidas desde el Centro de Salud Candelaria, en coordinación con el Centro Provincial de Drogodependencias, la Asociación DESAL y Alcohólicos Anónimos. El tratamiento sanitario a las drogodependencias es insuficiente, según reconocen l@s propi@s técnicos de las Administraciones Públicas a l@s que hemos consultado. No es extraño hallar entre los vecinos y las vecinas referencias a los hombres fallecidos a causa de la heroÃna o los afectados por el alcoholismo, además de otros problemas que veremos a continuación. Para el tratamiento de las enfermedades crónicas, también atendidas desde el Centro de Salud Candelaria, existen programas especÃficos, concretamente para el tratamiento de la diabetes y de la hipertensión, entre otros. Respecto a los casos de violencia doméstica, en su mayorÃa ejercidos por los hombres hacia las mujeres, se detecta en las mismas el problema de la negativa a denunciar el maltrato. L@s técnicos consultad@s destacan como principales afecciones entre la población masculina adulta: la alta incidencia de enfermedades derivadas de los hábitos de vida no saludables; la práctica habitual de la automedicación; la alta frecuencia de enfermedades del sistema inmunitario (S.I.D.A.); la elevada presencia de trastornos resultados del alcoholismo y la drogadicción; los casos de enfermedades mentales y de otras patologÃas de claro componente psicosomático, producidas por las condiciones de vida. La salud de los hombres adultos, como también es habitual en el caso de otr@s ciudadan@s, depende de diversos factores cuya confluencia incrementa la complejidad de de las problemáticas que puedan presentarse. De este modo, hallamos factores de tipo económico, social, educativo y personal, en la situación sanitaria de las personas, cuyas principales manifestaciones son: ⢠⢠Las circunstancias que tienen lugar en el entorno familiar y el modo en cómo éstas afectan a cada uno de los miembros de la familia. Las redes de apoyo personales que, en el caso de los hombres adultos son, si cabe, más escasas que en el caso de las mujeres, debido a factores educacionales y a situaciones de ruptura familiar (violencia, separación, abandonoâ¦) en las que se debilita el apoyo familiar existente en circunstancias de normalización. La falta de una red de apoyo en la zona para los grupos de alto riesgo social, agrava la situación. El deterioro progresivo del entorno favorece la cronificación de enfermedades en la población vulnerable. A pesar de que existen en la zona acciones sanitarias de carácter preventivo, que desarrolla el Centro de ⢠⢠⢠Página 299 Análisis por franjas de población Salud Candelaria, éstas son visiblemente insuficientes. ⢠Estas carencias, unidas a la desinformación de la población en materia sanitaria, empeora en mayor o menor medida, la situación. No es infrecuente hallar una escasa implicación por parte de los hombres adultos en la búsqueda de soluciones eficaces a sus problemas y a la situación debilitadora que padecen. Por último, los hombres adultos que tienen una movilidad reducida también se ven afectados por otras dificultades como la existencia de barreras arquitectónicas en la zona, que limitan el acceso de estas personas a los escasos recursos que ofrece la zona y reduce los medios de los que disponen para valerse por sà mismos. ⢠Como vemos, los problemas no operan de forma aislada sino que, por el contrario, se nutren unos de otros y, de este modo, hallamos que problemas sanitarios se interrelacionan con problemas sociales, económicos y/o personales. El deterioro personal de muchos hombres de la zona ha tenido (y tiene) graves consecuencias en sus historias vitales y en las de los seres que han compartido proyectos de vida con ellos. Los factores descritos en relación a las problemáticas de diversa Ãndole (la falta de información sanitaria, las enfermedades múltiples, la cronificación de ciertas dolencias, las enfermedades mentalesâ¦) que pueden confluir en una misma persona, son más preocupantes aún si aparecen unidos a otros como un bajo nivel formativo y/o una escasa colaboración del paciente con el profesional de la salud ya que motivan prácticas y hábitos inadecuados como la automedicación y la polimedicación. Preocupa de forma especial las consecuencias que estas formas de vida tienen en l@s más jóvenes. 3.2.- ECONOMÃA Y EMPLEO En términos generales la imagen del hombre adulto es la de un hombre desempleado, con una escasa formación y cualificación profesional, sin oportunidades en la zona para su capacitación, miembro de una familia con bajo nivel de renta y con una baja capacidad y motivación por salir de la situación en la que se encuentra. Los datos disponibles corroboran esta situación. El 32% de la población inactiva de la zona son hombres. El número de hombres en situación activa es superior al de las mujeres: 5.471 frente a 3.526. En términos relativos el porcentaje de hombres (con respecto a las mujeres) en situación de actividad es del 60,8% del total. Igual ocurre en cuanto al porcentaje de ocupados (62,5%) y de parados (58,2%). El paro femenino en la zona supera al paro masculino. Hay un total de 2.086 hombres parados en la zona, frente a 3.385 ocupados. (INE, 2001) Recordemos que la tasa de paro en Tres Barrios es del 41,37% y en Amate, del 40,81%, según el Anuario EstadÃstico de la Ciudad de Sevilla, 2002. El paro masculino en la zona, alcanza el 38,1%, presentando el porcentaje más alto en las barriadas de Los Pajaritos y Nazaret (43,6% y 48,6% respectivamente). Análisis por franjas de población Página 300 En lo que se refiere a la población ocupada de la zona y siempre según el INE 2001, la distribución según situación profesional y sexo es la que sigue: ⢠⢠De la población ocupada por cuenta ajena, el 61.9% son hombres. De la población ocupada por cuenta propia, el 69.3% son hombres. La tasa de paro entre los hombres analfabetos es mayor que entre las mujeres analfabetas (62% y 41% respectivamente). Una de las posibles explicaciones es hecho de que estas mujeres ocupen puestos de trabajo más precarios en los que no se exige habitualmente ningún nivel de formación reglada: limpieza, cuidado de ancianos, etc. Consecuencia de la reducida formación y experiencia para el empleo es la elevada tasa de trabajadores en empleos no cualificados, que es el 10,3% en los hombres, frente al 6,8% en Sevilla (INE, 2001) El tejido empresarial de la zona es débil y el 69,3% de las iniciativas empresariales en la misma están en manos de hombres. Respecto a la tasa de actividad, el porcentaje de población activa incrementa con el nivel de formación. Es la población de edad más avanzada la que presenta unos menores niveles de estudio. Atendiendo a l@s generadores de los núcleos familiares, en los hombres se observa que a medida que se incrementa el nivel de estudios, disminuye el paro, si bien el punto de partida es mayor que en las mujeres (la tasa de desempleo de los analfabetos es sensiblemente superior)91. La clasificación del empleo por ramas productivas para Tres Barrios y Amate arroja que los sectores productivos en los que los hombres están empleados son: en primer lugar, el sector servicios (74%), seguido del sector de la construcción (12,3%) y, en tercer lugar, del sector industrial (12%). La contribución de la construcción en el empleo de la zona es el doble que en el resto de la ciudad. Una gran dificultad para los procesos de búsqueda de empleo es la falta de implicación activa de los demandantes y/o parados en dicho proceso. Es algo habitual que muchos de ellos acudan al servicio de orientación con una actitud asistencialista o adoptando una conducta pasiva hacia la modificación de su situación sociolaboral. Esta falta de motivación para mejorar las condiciones laborales se encuentra habitualmente asociada a una ausencia de expectativas hacia el futuro, o a una planificación deficiente de este en términos socioeconómicos. El âvivir al dÃaâ marca el orden de las prioridades de personas, a menudo, con grandes problemáticas, que dejan de lado la previsión y el aprovechamiento de los propios recursos, por lo que a menudo se pueden quedar sin cubrir las necesidades más básicas. 3.3.- EDUCACIÃN Hemos de tener en cuenta, de una parte, las circunstancias educativas que afectan al conjunto de la población de la zona92 y, de otra parte, aquellas vinculadas a los hombres adultos en particular, sobre las que destacamos las siguientes: _____________________________ 91 Remitimos al Sector EconomÃa y Empleo para ampliar información 92 Remitimos al Sector Educación para ampliar información. Página 301 Análisis por franjas de población ⢠⢠Partimos del hecho de que el 40% de la población de Tres Barrios y Amate cuenta con menos de cinco años de escolaridad y de que el 20% de la población analfabeta, son hombres. Los niveles formativos de la población de la zona son generalmente muy bajos y refieren amplios porcentajes de población analfabeta (el 6%, el doble de la media de Sevilla) asà como un nivel, en otros casos, de estudios primarios. A pesar de referirse a la población en general, esta situación también afecta a los hombres adultos, que revelan una situación igualmente crÃtica aunque nunca en la forma en que incide en los colectivos más desfavorecidos como son las mujeres y l@s jóvenes. En Tres Barrios-Amate el 21,03% de la población tiene menos de cinco años de escolaridad, lo que hace un total de 4.574 personas, de las cuales el 40% son hombres. En situación de analfabetismo hay un total de 1.134 personas, siendo hombres el 20,4% (INE,2001). A esta situación hay que añadir el escaso número de personas que terminan los estudios secundarios, es decir, la educación secundaria obligatoria, el bachillerato o los estudios profesionales. Para los hombres adultos, es decir, aquellos con edades comprendidas entre los 31 y los 64 años, las posibilidades existentes en la zona para elevar su nivel formativo, son muy escasas, quedando reducidas al Centro de Educación de Personas Adultas Victoria DÃez93. La afluencia de hombres a estos procesos formativos, habitualmente, es reducida, siendo mayoritariamente las mujeres quiénes se han servido de los centros de educación de personas adultas para alfabetizarse. Hemos de considerar las aportaciones que las entidades sociales de la zona realizan a los procesos de educación no formal e informal de los hombres adultos. Destacan los encuentros propiciados por la Asociación de Vecinos Tres Barrios y la Asociación de Vecinos Santa Teresa y Regiones Devastadas, en los que la mejora de las condiciones de vida de las barriadas, ha sido el motor principal de la organización vecinal. ⢠⢠⢠⢠CapÃtulo aparte merece la atención de los padres en la educación reglada de sus hijos. Si en el caso de las madres de alumn@s, l@s profesionales de la educación opinaban que parecÃa no preocuparles la evolución académica, el éxito o el fracaso escolar de sus hij@s, atendiendo a la ausencia de las mismas en la dinámica general del centro educativo, en el caso de los hombres adultos, las opiniones de l@s agentes educativos hacen hincapié en la total ausencia de estos padres en el seguimiento de la escolaridad de sus hij@s. A modo de ejemplo, recordaremos que en los encuentros organizados por las A.M.P.A.S. para reivindicar a la Delegación de Educación y Ciencia la continuidad de los comedores escolares en la zona, asistieron alrededor de 50 vecinas y sólo un padre de alumn@. Este hecho, entre otros muchos que tienen lugar a diario, constituye un indicativo de la situación existente al respecto. 3.4.- SERVICIOS SOCIALES Respecto a la percepción de las ayudas económicas o subsidios, el actual Ingreso MÃnimo de Solidaridad (IMS) o salario social, lo perciben sobre todo mujeres, habiendo aumentado el número de perceptoras en los últimos tres años. El porcentaje de hombres perceptores en el año 2004 ascendió al 28,4%, lo que se traduce en un descenso respecto a los años anteriores. _____________________________ ampliar información, remitimos al apartado 6, Análisis de Recursos y programas especÃficos para el colectivo, asà como a la GuÃa de Recursos. 93 Para Análisis por franjas de población Página 302 El número de personas sin pareja y con hij@s a su cargo, que solicitan el IMS, y que asciende al 35% del total, es referido sobretodo a mujeres. La tasa de monoparentalidad masculina es también inferior a la de monoparentalidad femenina. Respecto a los medios por los que es posible conseguir algún tipo de ayuda social, además de las procedentes de las Administraciones Públicas, existen otras facilitadas por algunas entidades sociales, ubicadas tanto dentro como fuera de la zona. Tal es el caso de las Cáritas Parroquiales y de la Cruz Roja. Ãsta última, en colaboración con la Asociación de Vecinos Santa Teresa y Regiones Devastadas, ha distribuido durante varios años consecutivos alimentos en los barrios. No es infrecuente hallar casos de duplicación de las ayudas económicas percibidas por parte de una misma familia, asà como los repetidos intentos para conseguirlas. Estas prácticas contrastan con los hábitos consumistas de estas familias y con la organización doméstica de los bienes y los recursos en la que predomina la atención a necesidades no consideradas de carácter primario. Esta forma de vivir al dÃa, aseguran l@s vecin@s consultad@s, podrÃa modificarse y conducirse hacia una organización doméstica más adecuada a las necesidades familiares, si se condicionara la percepción de la ayuda económica al cumplimiento de ciertas obligaciones, priorizando sobre todas ellas aquellas referidas a l@s hij@s, como la escolarización de l@s mism@s y una adecuada atención a las necesidades básicas de l@s menores. Las necesidades sociales son, como vemos, de diverso tipo, afectan en mayor o menor medida a toda la población y, en el caso de los hombres adultos, no presentan caracterÃsticas significativas diferenciadas respecto de las mujeres y l@s jóvenes. Consecuentemente, esta carencia de especificidad unida, de una parte, a la ausencia de recursos sociales comunitarios especÃficos para los hombres adultos y, de otra, a la insuficiencia de los recursos sociales comunitarios existentes, derivan en una sobrecarga para las entidades sociales de la zona que, a pesar de atender a un gran número de las demandas que les llegan, se ven en la necesidad de derivar y/o desestimar ampliar la cobertura anual de su acción social. La Asociación DeSal, por ejemplo, durante el perÃodo comprendido desde septiembre de 2004 a octubre de 2005, desde su Servicio de Acogida ha atendido un total de 324 demandas, de las cuales se ha realizado seguimiento a 100 afectad@s: 51 personas con problemas de toxicomanÃa y 49 demandantes de otros recursos, de los que 40 fueron hombres. 3.5.- PARTICIPACIÃN La participación de los hombres adultos en el movimiento asociativo de la zona es muy escasa. Muchos están ausentes en las concentraciones o en los actos organizados por las asociaciones y entidades de la misma, a excepción de aquellos que han mantenido, durante años, una estrecha relación con dichas asociaciones. A pesar de la débil participación de los hombres adultos en el movimiento social actual de la zona, las Juntas Directivas de las asociaciones de vecinos están formadas, en su mayorÃa, por hombres. Página 303 Análisis por franjas de población Sin embargo, parece estar produciéndose una cierta revitalización de la participación masculina, como hemos podido comprobar en los encuentros vecinales organizados por el Proyecto Tres Barrios Santa Teresa, en los que se ha incrementado, de forma regular, la participación de hombres adultos de unos encuentros a otros. Como espacios declarados de relación para los hombres adultos hallamos varios en las barriadas: las Asociaciones de Vecinos de Tres Barrios (en la barriada de La Candelaria); la Asociación de Vecinos Constelaciones, en la barriada de Madre de Dios; la Asociación de Vecinos Santa Teresa y Regiones Devastadas, en la barriada de Santa Teresa; la Peña Cultural Sevillista Serva la Bari y la Asociación Deportiva Rayo, ambas en Amate; la Peña deportiva Bética-sevillista, y la Peña Cultural Nuestra Señora del RocÃo, ambas en la barriada de La Candelaria. Aunque no se trata de lugares reservados a hombres, son estos los que los frecuentan mayoritariamente. Gran parte de los comerciantes de Tres Barrios se encuentran asociados en la Asociación Mercado de Abastos, aunque existe otro nutrido grupo de comercios en la C/ Estornino, y en los llamados Los Comerciales, ambos en Tres Barrios. Algunos de estos comerciantes no residen en la zona. La participación de hombres adultos en las asociaciones y agrupaciones de carácter religioso en la zona, como las Cáritas Parroquiales, también es escasa, siendo destacable la que tiene lugar en la Cáritas Parroquial de Nuestra Señora de la Candelaria. En el caso de la Cáritas Parroquial de la Blanca Paloma, la participación es fundamentalmente de mujeres adultas y mayores. Por último, en la Cáritas Parroquial Santa Teresa, la proporción de hombres y mujeres es prácticamente similar. Atendiendo a la participación de los hombres adultos en las entidades sociales adscritas a sectores especÃficos como es el caso de las A.M.P.A.S. en el sector educativo, por ejemplo, recordamos lo ya comentado: la participación de los padres en los centros educativos, si bien se dio en el pasado, en la actualidad es prácticamente inexistente. Todas las delegadas de clase del APA por lo general, son madres de alumn@s. La percepción general es la de que los hombres luchan poco por el barrio. 3.6.- CULTURA, OCIO Y TIEMPO LIBRE La ausencia de oportunidades culturales, deportivas, de ocio y tiempo libre en Tres Barrios y Amate, ya ha sido puesta de manifiesto en numerosas ocasiones a lo largo del diagnóstico de la zona. En el caso de los hombres adultos, esta escasez de oportunidades tiene repercusiones tan desfavorables como las ya halladas y descritas para otros sectores de población. De esta forma, los espacios públicos son casi los únicos espacios disponibles para realizar actividades de ocio en las que, dicho sea de paso, suelen participar un nutrido número de niñ@s y jóvenes de la zona. AsÃ, es frecuente ver en las plazoletas y frente a las peñas recreativas, los bares u otros establecimientos (aprovechando los espacios libres situados en las inmediaciones de los mismos) a grupos de hombres adultos, conversando, y observando el ir y venir de l@s vecin@s; o frecuentando reuniones más o menos concurridas, en las que predomina algún juego de mesa como el dominó o las cartas. Ejemplos de ellos son los corros que Análisis por franjas de población Página 304 tienen lugar, prácticamente a diario, en la plaza situada enfrente de la Parroquia de La Candelaria, en las cercanÃas de la peña recreativa Nuestra Señora del RocÃo o en los Clubs recreativos de la Tercera Edad de las barriadas de Los Pajaritos y La Candelaria, respectivamente. Como decimos, las posibilidades para el ocio y el tiempo libre de los hombres adultos, se reducen a unas pocas: la Asociación Desal, en cuyas actividades deportivas participan algunos hombres adultos (aunque en su mayorÃa se trata de jóvenes) y la participación de los hombres adultos en el equipo de futbito de la barriada de Santa Teresa, equipo que ha conquistado varios triunfos en los campeonatos municipales asà como otras, de tipo informal, ya comentadas con anterioridad. Los hábitos culturales guardan estrecha relación con los espacios de sociabilidad de la zona. En el caso de los hombres adultos, estos espacios se reducen a los siguientes: â El patio de la Parroquia de la Candelaria, y sus aledaños, donde comparten el espacio, entre otros, el Centro Recreativo de la Tercera Edad Nuestra Señora de la Candelaria, los locales de la AAVV Tres Barrios, la asociación DESAL y la propia Parroquia. El Centro Recreativo de la Tercera Edad de la Blanca Paloma, en los locales de la Parroquia del mismo nombre. Los locales de la Asociación de vecinos Santa Teresa y Regiones Devastadas en la barriada de Santa Teresa. Los locales de las Peñas de fútbol y recreativas de la zona. Aquellos lugares donde se concentra la actividad comercial: la calle CandelerÃa, donde se ubican la mayor parte de los comercios de Tres Barrios, âlos comercialesâ en la barriada Madre de Dios o el Mercado de Abastos. La avenida de San Juan de la Cruz, en Amate, donde se ubican los únicos centros públicos de la zona, al margen de los centros educativos y la Escuela-Taller: el Centro de Salud Candelaria, y las oficinas del SAE. Las plazoletas de las barriadas. â â â â â â Entre los espacios de sociabilidad de la zona, como vemos, no aparece el parque Amate, única zona verde de Tres Barrios y Amate. Es evidente que los espacios verdes en la misma son un bien escaso y el Parque Amate ofrece limitadas posibilidades para el ocio y el tiempo libre de los hombres adultos debido, entre otros motivos, al estado de deterioro que, generalmente presenta. El uso que se hace de este espacio público está sobre todo unido a hábitos consumistas y/o al consumo de estupefacientes. Algunos de los espacios de sociabilidad, tanto públicos como privados, presentan una clara masculinización, como es el caso de los bares, algunas plazoletas y las peñas recreativas, dificultando el acceso a las mujeres y el use y disfrute de estos lugares. Estas actitudes y prácticas que se mantienen vigentes actualmente, son fruto, afirman l@s vecin@s consultados, de la época en la que se educaron en la que la mujer no contaba nada. Página 305 Análisis por franjas de población Por último, en el ámbito de las celebraciones festivas, las que hallamos con mayor importancia en la zona son: la salida procesional de la Virgen de la Candelaria en Tres Barrios y la de la Virgen del Carmen en la barriada de Santa Teresa; también las Velás de la barriada de Madre de Dios y la de la barriada de Santa Teresa y, en el caso de las Hermandades, es significativa la participación de hombres adultos en la Hermandad de Nuestra Señora de La Candelaria, ubicada en el patio central de la Parroquia de La Candelaria, de la barriada del mismo nombre. 4.-TEMAS TRANSVERSALES 4.1.- ESTRUCTURA SOCIOFAMILIAR Un 2,8% de los hogares de la zona son monoparentales y las tasas más altas las hallamos en Tres Barrios. La monoparentalidad masculina es escasa, frente la femenina ya que de cada 200 hogares con una mujer como cabeza de familia, hay 21 hogares con un hombre como cabeza de familia, lo que supone un 0,3% de la población. Este porcentaje se iguala con los que arroja el Distrito y Sevilla en su conjunto, no observándose dispersión barrial dentro del área de Tres Barrios-Amate. Son inevitables las valoraciones y las comparaciones de parte de l@s vecin@s consultad@s acerca de la implicación de hombres y de mujeres adultas en la educación familiar y en el cumplimiento de los deberes que se derivan del ámbito de la familia. En estos casos, la conclusión siempre es más favorable para las mujeres ya que, afirman, son más numerosas las dificultades para llegar a los hombres y desarrollar procesos básicos de desarrollo personal que permitan mejorar las condiciones de vida de las familias. En cualquier caso, es menos cuestionado el rol de los padres que el de las madres quizás por considerar a este último prioritario para la supervivencia familiar. Si bien la importancia de la figura paterna, como referente educativo para l@s hij@s, es reconocida por l@s vecin@s y profesionales de la zona, la situación actual se caracteriza precisamente por la ausencia de los hombres adultos, padres de familia, en la educación de sus hij@s. Al coexistir, en no pocas ocasiones, las ausencias de las figuras paterna y materna, las consecuencias no se hacen esperar en la estructura y la organización interna familiar, ocasionando en l@s más jóvenes, patologÃas de diversa consideración. 4.2.- MINORÃAS ETNICAS E INMIGRACIÃN No existe contabilización de las personas de etnia gitana de la zona. En algunas barriadas se estima que la población de etnia gitana supera el 50% de la población residente. No contamos, por tanto, con datos segregados por sexo. Con respecto a la población extranjera, en términos generales, esta en Tres Barrios-Amate es cuantitativamente minoritaria, si bien presenta una tendencia a la alza, sobre todo en Tres Barrios93. ____________________________ 93 Para ampliar información remitimos al Diagnóstico Transversal de la zona Análisis por franjas de población Página 306 Para el caso de la distribución de la población extranjera por sexos, y según el censo de Población y Viviendas del INE (2001), está prácticamente igualada al 50%. La población extranjera en este tramo de edad supone una oportunidad en términos culturales, sociales, demográficos y de convivencia, pero también socioeconómicos, ya que contribuye a revertir la elevada tasa de dependencia de la zona. 5.- ANÃLISIS DE RECURSOS Y PROGRAMAS DESTINADOS ESPECÃFICAMENTE AL COLECTIVO 5.1.- RECURSOS Y PROGRAMAS SOCIALES En el caso de los hombres adultos, hallamos la misma situación, en materia de recursos y programas sociales destinados especÃficamente a este colectivo, que la ya detallada para otras franjas de población: no existen recursos comunitarios especÃficos para los hombres adultos sino recursos sociales comunitarios para toda la población, ubicados fuera de la zona, aunque con competencias en la misma, que atienden las demandas que les llegan. En cualquiera de los casos, estos recursos son insuficientes a pesar de la coexistencia de entidades públicas y privadas que realizan atención social en la zona. Una de las causas radica en la diversidad y complejidad de las necesidades sociales que, como hemos visto, afectan en mayor o menor medida a toda la población. Al no existir recursos especÃficos para atender las demandas especÃficas también de la población adulta masculina, no es poco frecuente tener que derivar o desestimar la intervención a causa de la imposibilidad de responder a todas las demandas que llegan a las entidades. Los recursos que atienden las demandas de carácter social de la población de la zona en su conjunto, incluidos los hombres adultos, son:93 Recursos ubicados en la zona: ⢠⢠⢠⢠⢠⢠⢠Cáritas Parroquial Nuestra Señora de la Candelaria. Cáritas Parroquial Blanca Paloma. Cáritas Parroquial Santa Teresa. Cáritas Arciprestal. Cáritas Diocesana. Asociación Desal. Consulta de Trabajo Social del Centro de Salud Candelaria. _____________________________ 93 Para ampliar información remitimos a la GuÃa de Recursos de la zona. Página 307 Análisis por franjas de población Ubicados fuera de la zona: ⢠⢠Unidad de Trabajo Social. Centro de DÃa Juan XXIII. Las Cáritas Parroquiales son recursos a los que l@s vecin@s pueden acceder directamente, sin necesidad de tener que ser derivados por otra entidad. Se trata, por tanto de un recurso de primer nivel, cuya su función es básicamente asistencial, facilitando ayudas económicas de diverso tipo para la compra de medicamentos o la rehabilitación de las viviendas. También desarrolla el programa de acogida y el de acompañamiento familiar. A la Cáritas Arciprestal, como recurso de segundo nivel, l@s vecin@s acceden derivados por alguna Cáritas Parroquial de la zona. No es de extrañar que este recurso sea menos visible entre l@s vecin@s que otros a los que pueden acceder de forma directa. El Centro de DÃa Juan XXIII, recurso ubicado fuera de la zona, atendió durante el año 2005 a 17 personas, en su mayorÃa hombres con edades comprendidas en el tramo de edad de entre los entre los 30 y 64 años de edad (13 personas). La Unidad de Trabajo Social (U.T.S.), es un recurso de primer nivel. El análisis de los datos de usuarios de los Servicios Sociales del Centro de Servicios Sociales Comunitarios de Rochelambert, revela como vimos que en los últimos años son las mujeres las perceptoras de estos servicios: Hombres perceptores de los Programas de Ayudas Sociales Individualizadas y de Prestaciones Complementarias: 42 de un total de 151, lo que supone el 28% del total. (datos de 2005) Ayudas Económicas Familiares percibidas por hombres: 14, frente a un total de 34 (42%). (datos de 2006) Atenciones dentro del dispositivo de atención primaria dirigido a la población general, 454 hombrees, de un total de 1314, lo que supone el 35%. (datos de 2005) Como ya vimos, los perceptores del Ingreso MÃnimo de Solidaridad (IMS), son en su mayorÃa mujeres. En 2004, sólo 54 personas (el 28,4% del total) eran hombres. Como ya ocurrÃa en el caso de los sectores anteriores, existen dificultades de coordinación de los recursos sociales existentes en la zona debido a diversas causas como: la movilidad y el cambio de personal; la confluencia de actuaciones en una misma familia y/o en una misma persona; y la respuesta deficitaria de los servicios sociales comunitarios a los casos de carácter urgente. Son pertinentes, por tanto, las acciones que se incorporen para mejorar la coordinación entre los recursos sociales de la zona. Análisis por franjas de población Página 308 5.2.- RECURSOS Y PROGRAMAS DE SALUD Los recursos sociosanitarios con los que cuenta la población de hombres adultos se reducen a tres: ⢠⢠⢠La Asociación Desal. La Unidad de Promoción de la Salud El Centro de Salud Candelaria. Se trata, como vemos, de recursos generales, no especÃficos para la población en cuestión (hombres adultos). Si a esto añadimos el escaso conocimiento que l@s vecin@s y profesionales de la zona tienen acerca de las acciones desarrolladas por la Unidad de Promoción de la Salud, los recursos son entonces, aún más limitados, sobre todo si tenemos en cuenta el volumen de demandas existentes que excede las posibilidades de que dichos recursos puedan realizar, mientras se mantengan las actuales condiciones, un seguimiento individualizado de los casos de mayor riesgo y cronificación. En el ámbito de la salud mental, los recursos en la zona también son muy escasos. La ausencia de medios que den respuesta a los hombres adultos que, en mayor o menos grado, padecen alguna enfermedad mental, impide la recuperación y estabilización psÃquica de estas personas, imprescindible para abordar otros procesos de recuperación personal. Son frecuentes los casos de hombres adultos, sin redes de apoyo, afectados por enfermedades mentales y/ fÃsicas que, debido a sus circunstancias, no pueden acceder a los recursos sanitarios comunitarios. En este panorama sociosanitario, se hacen imprescindibles acciones que mejoren la coordinación entre los recursos y el trabajo en red y que estas acciones deriven en una optimización del funcionamiento y utilización de los recursos por parte de la población en general y de los hombres adultos, en particular. Las principales dificultades en la intervención sociosanitaria se hallan sobre todo en el seguimiento de los resultados; en la insuficiencia de recursos para responder a los casos de urgencia; en la inexistencia de un trabajo multidisciplinar en el seno de los equipos que permita articular las acciones sobre un caso en función de objetivos consensuados colectivamente por el conjunto de l@s profesionales que intervienen con el hombre adulto. Se propone el análisis de casos, en el seno de estos equipos, como metodologÃa de intervención más adecuada. 5.3.- RECURSOS Y PROGRAMAS DE ECONOMÃA Y EMPLEO Referente a la formación para el empleo dirigida a los hombres adultos, el Taller de Empleo es la única modalidad formativa existente en la zona destinada a mayores de 25 años. Sin embargo, el limitado número de plazas, unido a la ausencia de otro recurso similar o complementario para la población adulta, lo convierten en un recurso insuficiente para responder a las necesidades formativas de los hombres adultos de la zona. No obstante, como recursos no ubicados en la zona pero con competencias formativas en la misma, se Página 309 Análisis por franjas de población encuentran otras entidades que realizan acciones complementarias a la formación para el empleo. Nos referimos al Centro de DÃa Juan XXIII, y a Forja XXI, recursos que realizan diversas acciones encaminadas a la orientación sociolaboral, la formación dirigida al empleo y la intermediación laboral. El Centro de DÃa Juan XXIII, desde su Servicio de Incorporación Socio-Laboral, ofrece acogida, valoración y diseño de itinerarios personalizados de incorporación; orientación y formación profesional y laboral; gestión de programas especÃficos de incorporación laboral para drogodependientes, como la Red de Artesanos y el Programa ArquÃmedes, y acciones para el seguimiento de los resultados94. 5.4.- RECURSOS Y PROGRAMAS PARA LA CULTURA, EL OCIO Y EL TIEMPO LIBRE La situación referida a los recursos y programas para la cultura, el ocio y el tiempo libre es tan desfavorable como las ya comentada para otros sectores. En Tres Barrios y Amate, no existen recursos para la cultura, el ocio y el tiempo libre de los hombres adultos, excepto los que se relacionan a continuación: â â â â Las actividades deportivas de Desal, en la que participan algunos hombres adultos, aunque en su mayorÃa se trata de hombres jóvenes. La Hermandad Nuestra Señora de la Candelaria. Aquellas actividades organizadas por l@s propi@s vecin@s, ya comentadas en el apartado 4.6. Cultura, Ocio y Tiempo Libre. Las que organicen las peñas y los clubes recreativos. 5.5.- RECURSOS Y PROGRAMAS PARA EL DESARROLLO DE LA EDUCACIÃN Para los hombres adultos, cuyas edades se encuentran comprendidas en la franja de edad de los 31 a los 64 años, las posibilidades existentes en la zona para elevar su nivel formativo, se reducen al Centro de Educación de Personas Adultas Victoria DÃez. Se trata de un recurso de Educación Formal no reglada, ubicado en el centro educativo del mismo nombre, en Tres Barrios. Ha venido siendo habitual en la historia más reciente de la educación de personas adultas, la afluencia de mujeres y la ausencia generalizada de los hombres en estos procesos de formación. En la zona, parece darse la misma tendencia, aunque no faltan los hombres que han decidido iniciar procesos educativos en etapas adultas y asisten con regularidad al Centro de Educación de Personas Adultas Victoria DÃez. ______________________________ 94 Para ampliar información remitimos a la GuÃa de Recursos Análisis por franjas de población Página 310 Existen otros recursos que, si bien no desarrollan acciones educativas formales, sà realizan actividades informales que posibilitan procesos de educación informal. De este modo, los encuentros promovidos por la Asociación de Vecinos Tres Barrios, han contado con la asistencia de un nutrido número de hombres adultos, cuyo principal motor motivador es la mejora de las condiciones de vida de la zona. 6.- CONSIDERACIONES FINALES Las deficiencias educativas, la carencia y precariedad de las expectativas sociolaborales y la deficiente distribución del tiempo del ocio caracterizan a este sector de población. En este tramo se ubica una segunda generación de estos barrios especialmente afectada por los problemas que comenzaron a afecta a la zona en los años 80, como el paro, la drogadicción. La movilidad poblacional, concentrada en este sector de edad, ha implicado también, como ya referimos en su momento, la salida de población en edad laboral hacia la búsqueda de nuevas oportunidades a otros barrios, y la entrada a estos de un buen número de personas con escasa capacidad y experiencia de vida en comunidad. En este tramo de población, pesan también en las valoraciones de los vecinos como problemas fundamentales la falta de incorporación a las tareas domésticas y familiares, junto al predominio de un ideario machista, como retos a superar, sobre los que algunos testimonios quieren adivinar ciertos cambios. Por otra parte, en una zona como la de Tres Barrios-Amate, la escasez de recursos sociolaborales, la falta de alternativas y de espacios de ocio y la escasa o nula intervención sobre este colectivo de forma especÃfica no favorece un proceso de cambio acelerado de estos problemas. Frente a ellos, se detectan una serie de barreras internas desde este colectivo, concretadas en un alto nivel de pasividad generado por la dependencia de los subsidios, una evidente autoexclusión de los espacios de participación comunitaria, al margen de los referidos al ocio personal, y en suma, la desvalorización generalizada de su imagen, desde las mujeres hacia los hombres, y crecientemente en los discursos, de los propios hombres hacia sà mismos, cada vez más presente en los relatos de autovaloración. Las consecuencias de este debilitamiento del papel social de los hombres y de la falta de expectativas se reflejan en la deficiente educación de los hijos, en los conflictos y violencia en el ámbito familiar (y contra las mujeres en particular), en el consumo de drogas y, en muchos casos, en el deterioro de la situación fÃsica y psÃquica. No obstante todo lo anterior, cabe recordar que la elevada tasa de dependencia registrada en la zona hace de este sector de población uno de los motores económicos de la zona, en términos de potencialidades futuras. En los mismos términos cabe referirse a la población extranjera que se ubica, en su mayorÃa, en este tramo de edad convirtiéndose también por su alto nivel de actividad en uno de dichos motores, pudiendo servir como eje dinamizador de estos barrios, no sólo en la dimensión económica, sino también cultural, social, etc. Por todo ello, las posibles intervenciones deben tener en cuenta las especiales caracterÃsticas de las problemáticas de este tramo de edad, desde un punto de vista integral, y de complementariedad entre los sexos. Tienen anunciado su fracaso, por ejemplo, los programas de igualdad de género, cuando no contemplan estrategias de intervención y de participación en este colectivo, más necesarias aún por las referidas barreras internas planteadas desde él. Son insuficientes, igualmente, los programas y proyectos de corte social si no van acompañados de un paquete de medidas formativas y divulgativas, y sobre todo, de una regeneración estructural del tejido socioeconómico que tenga claras repercusiones en este sector de edad. Página 311 Análisis por franjas de población PERSONAS MAYORES (65 Y MAS AÃOS) 1.- DELIMITACIÃN BÃSICAS DEL COLECTIVO: CARACTERÃSTICAS SOCIODEMOGRÃFICAS La mayor parte de la población mayor de la zona se corresponde con la de aquellos primeros pobladores que aún sobreviven. Recordemos que la construcción de estos barrios se produjo en los años 60 y 70 y que las personas que llegaron entonces a esos barrios eran en su mayorÃa matrimonios jóvenes, con hijos pequeños. Esta población (situada dentro del tramo de edad de 65 o más años) presenta en la actualidad la siguiente distribución por sexos: BARRIO Población Total Tres Barrios-Amate % 10.292 11.458 21.750 HOMBRES MUJERES TOTAL 47,3 52,7 100 Total MAYORES Tres Barrios-Amate % hombres y mujeres > 65 años respecto a su franja de edad % hombres y mujeres > 65 años respecto al total de población Población Total Distrito Este Población Total Sevilla 1.691 3.118 4.809 35,2 64,8 100 16,4 27,2 183.649 713.404 22,1 Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Servicio de EstadÃstica del Excmo. Ayuntamiento de Sevilla (2003). (*) Incluye sólo la parte de la población de El Cerro correspondiente a Virgen de los Reyes (2) Se observa una predominancia de población femenina en la franja de edad de los 65 años en adelante: prácticamente las dos terceras partes de las personas mayores de la zona son mujeres. Esta predominancia de mujeres de 65 o más años, se explica, entre otros factores, por una mayor mortalidad masculina de este sector de población en estos barrios, muy por encima de la media del conjunto de Sevilla capital. Del total de mujeres de la zona, un 28,6% tiene más de 65 años; un 15% en el caso de los hombres. Análisis por franjas de población Página 312 Respecto al Indice de Envejecimiento (población mayor de 65 años respecto a la población total), Tres Barrios se incluye en el grupo de los diez barrios más envejecidos de Sevilla, ocupando el lugar número 9. Mientras que dicho Ãndice es del 15,3% para Sevilla, en la zona de Tres Barrios-Amate se llega al 22,1%, siendo como sabemos La Candelaria la barriada más envejecida de todo el conjunto. Los niveles alcanzados por las Tasas de Vejez (población de más de 65 años respecto a la población de menos de 15) son bastantes elevados. Destaca Tres Barrios con un 146,6%, superando en 45 puntos la media sevillana. Otro rasgo demográfico particular de la zona, y que tiene que ver con la alta presencia de población mayor, es la elevada Tasa de Dependencia registrada, obtenida por el cociente entre la población que no está en edad de trabajar (por ser mayor de 65 o bien por ser menor de 15), y la población que sà está en edad de trabajar (es decir, la que se encuentra entre 15 y 65 años). Esta tasa presenta unos valores especialmente altos en Tres Barrios 63,6% y, en menor medida, en Amate (48,3%), siendo la media de Sevilla del 43,3%. Ello supone que en Tres Barrios dos de cada tres de sus habitantes se encuentran en situación de dependencia. En general, la población mayor no está sujeta a la movilidad que caracteriza a sectores de población más joven, que son los protagonistas de las migraciones que suponen tanto entradas como, sobre todo, salidas de estos barrios, en búsqueda de nuevas oportunidades. 2.- NECESIDADES DE LA POBLACIÃN MAYOR SEGÃN ÃREAS DE ACTUACIÃN 2.1.- VIVIENDA Y ESPACIO PÃBLICO Si bien el problema del estado y las caracterÃsticas de las viviendas afecta a la totalidad de la población de la zona, sus consecuencias son más graves para el caso de las personas mayores. Esto es asà porque muchas de estas personas padecen problemas de salud y/o de movilidad fÃsica, no disponen de apoyos ni redes sociales y sus recursos económicos se limitan a las pensiones, siempre insuficientes, con las que han de hacer frente a necesidades de todo tipo. Especialmente preocupantes son las pésimas condiciones de accesibilidad. Recordemos que el 93% de las viviendas de Tres Barrios-Amate no tiene ascensor, a excepción de âlas torretasâ (los edificios ubicados al norte de Tres Barrios). El 75% de las personas mayores de 65 años vive en bloques de viviendas de cuatro a más plantas sin ascensor (según estimaciones propias a partir de datos del INE, 2001) y más de 600 personas de la zona se encuentran inmovilizadas95, teniendo que recibir atención domiciliaria por el Centro de Salud Candelaria. ___________________________ 95 Según un informe del Ãrea de Asuntos Sociales del Ayuntamiento (2004). Los datos del Centro de Salud Candelaria para 2005 se acercan a esta estimación, cuantificando un total de 564 personas inmovilizadas. Página 313 Análisis por franjas de población Otras caracterÃsticas de las viviendas que afectan de forma negativa a las personas mayores son la estrechez de sus pasillos y escaleras, la reducida dimensión de los peldaños, la deficiente configuración de los pasamanos (de estructura lisa, excesivamente ancha y resbaladiza, que dificulta con firmeza) y el deterioro de los patios y espacios comunes. En las calles, las barreras arquitectónicas y otro tipo de obstáculos, dificultan o hacen imposible el desplazamiento de las personas mayores con problemas de movilidad. El deterioro de plazas y plazoletas resta posibilidades al uso de los espacios públicos por parte de la población mayor. La salud de las personas mayores se resiente por las condiciones de habitabilidad de las viviendas: se agravan enfermedades como el reuma y el asma debido a la humedad; se dificulta enormemente el traslado de enfermos; se recrudecen las enfermedades psicológicas debido al hacinamiento y se intensifica la vivencia de soledad de aquellas personas que padecen simultáneamente diversas problemáticas. 2.2.- SALUD Sabemos que un indicador básico de la salud, e incluso de la calidad de vida de una población es la Esperanza de Vida al Nacer (EVN). Los 69,4 años de EVN para los hombres colocan a Tres Barrios en el penúltimo lugar de todos los barrios sevillanos, contrastando con la media de la capital, que se sitúa en 74,6 años (datos referidos al periodo 1999-2002). La Esperanza de Vida al Nacer de las mujeres de Tres Barrios es la menor de Sevilla, situándose en 77,1 años, habiendo disminuido en casi cuatro años durante el último cuatrienio, mientras que en Sevilla ha aumentado en dos décimas96. Al igual que ocurre con la EVN, los datos de Mortalidad por Enfermedad también reflejan una situación preocupante, sobre todo en aquellos referidos a la mortalidad masculina: Tres Barrios es, después del PolÃgono Sur, el barrio en el que existen porcentajes de mortalidad más altos por las siguientes enfermedades: cáncer, enfermedades infecciosas, enfermedades digestivas, cáncer pulmonar y enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Para el caso de la mortalidad femenina por enfermedades infecciosas se refleja en Amate una situación desfavorable, ya que presentó el mayor valor de todo el área metropolitana en el periodo 1999-2002. En cuanto a mortalidad masculina, Amate ocupa el segundo lugar en la lista por enfermedades cerebrovasculares. En Tres Barrios-Amate, y según estimaciones propias, son un total de 1.730 personas mayores de 65 años las que presentan algún tipo de discapacidad, como ya referimos y ampliamos en el sector de salud. Si son 4.809 los mayores de nuestra zona, ello supone más de la tercera parte de dicho tramo de edad (35,97%). Las personas mayores con problemas osteoarticulares (un total estimado de 479 personas) suponen el 60,3% del total observado en la zona (794 personas), lo que repercute negativamente en sus condiciones de movilidad. ___________________________ 96 La fuente de todos estos datos es: Servicio de Salud. Sección de Medicina Preventiva. Ãrea de Salud. Ayuntamiento de Sevilla (2006). Datos referidos a escala de lo que desde esta fuente se llaman Zonas Básicas de Salud, que para el caso de Tres Barrios y Amate se ajustan al territorio de cada uno de estos barrios. Análisis por franjas de población Página 314 La salud de los mayores se ve resentida por múltiples factores: económicos, sociales, educativos, ambientales, etc. Las condiciones de habitabilidad de las viviendas y la falta y deterioro de los espacios públicos influyen, como hemos visto, en la salud de las personas mayores, al ser población en situación de alto riesgo. Además, como veremos en el apartado de los servicios sociales, existe una gran masa de población mayor de la zona que vive sola. Como hemos comentado en apartados anteriores, las problemáticas de tipo sanitario se entremezclan con otras carencias, como las de tipo económico, que permiten o impiden disponer de los recursos y medios complementarios para mejorar su posición socioeconómica o no entrar en una situación de vulnerabilidad. Las precarias pensiones que perciben la mayorÃa de estos mayores, agravan las situaciones descritas. Otras importantes carencias que influyen en el ámbito de la salud de las personas mayores son las de tipo educativo. La falta de formación de las personas mayores, afirman l@s profesionales de la salud, dificulta la comunicación con estas personas en cuestiones relacionadas con la utilización de los recursos sanitarios y/o la adecuada aplicación del tratamiento médico en los términos prescritos por el personal facultativo. En otros casos, estas personas, no han recibido una información de calidad, o una educación sanitaria preventiva, hechos que obstaculizan los esfuerzos porque comprendan la importancia de su colaboración e implicación en la búsqueda de soluciones a sus problemas de salud. Otros aspectos en los que se concretan los hábitos de salud son: ⢠La alimentación y la higiene de las personas mayores. En el caso de las personas mayores que viven solas y que no cuentan con el apoyo de vecin@s y familiares, la alimentación y la higiene suelen ser deficientes. No es extraño encontrar testimonios de vecin@s y técnicos que informan de lamentables episodios relativos a un estado higiénico lastimoso de las personas mayores solas, hallando una falta generalizada de higiene en el domicilio, alimentos putrefactos en el frigorÃfico, etc. circunstancias debidas todas ellas a la imposibilidad para atender por sà mismas sus necesidades básicas. La salud, visiblemente deteriorada en estas personas, empeora a causa del abandono fÃsico. ⢠Las enfermedades crónicas Como hemos descrito con anterioridad, las enfermedades crónicas, aunque son atendidas desde el Centro de Salud Candelaria, pueden agravarse en los casos de personas que viven solas, a las que les es imposible a veces realizar adecuadamente el tratamiento prescrito por los médicos, y no cuentan con ningún apoyo personal. Se produce en la zona una alta frecuencia de enfermedades como la fibromialgia y la artrosis generalizada, con una profunda raÃz psico-social, por lo que su tratamiento no puede ser basarse sólo en recetas médicas, sino en un apoyo individualizado (con medidas psicológicas, sociales, económicas, etc.) hacia las personas afectadas, en su mayorÃa mujeres que han soportado una sobrecarga de trabajo o responsabilidades, e inmersas en problemáticas familiares. ⢠La violencia doméstica Especialmente delicadas son también las situaciones que padecen las madres y padres de personas drogodependientes de la zona, quienes suelen vivir en ambientes familiares y sociales que presentan un elevado Página 315 Análisis por franjas de población nivel de violencia. No son infrecuentes los casos en los que las toxicomanÃas confluyen con episodios violentos, dirigidos principalmente contra la madre. ⢠La polimedicación y la automedicación La polimedicación y la automedicación son habituales en la población mayor de 65 años, aunque también se dan con frecuencia en el sector adulto. Si bien desde el Centro de Salud Candelaria, se informa a la población acerca de los efectos nocivos de estas prácticas, las personas mayores que no cuentan con redes de apoyo social, ya sean familiares o vecin@s que les ayuden en la toma de los medicamentos, suelen polimedicarse y automedicarse con cierta asiduidad. 2.3.- EDUCACIÃN Las carencias educativas que afectan a l@s mayores son una de las claves del empeoramiento de su situación. El desglose por niveles educativos para la población mayor de 65 años, en su comparación con Sevilla es la que sigue: Nivel educativo Analfabetos Sin estudios 1er. grado Tres Barrios-Amate 2º. grado 3er. grado hombres 5,5 51,9 30,2 11,9 0,5 100 mujeres 20,1 52,6 21,5 5,5 0,3 100 11,3 35,8 32,6 16,6 3,8 100 total 15,0 52,3 24,6 7,7 0,4 100 8,4 33,3 31,2 20,1 7,0 100 Analfabetos Sin estudios Sevilla 1er. grado 2º. grado 3er. grado 3,8 29,3 28,9 25,8 12,2 100 Fuente: Elaboración propia a partir de datos procedentes del INE (2001) Destacan de la anterior tabla la elevada tasa de analfabetismo registrada en la zona para la población mayor (15%), que casi duplica a la registrada en Sevilla (8,4%), asà como el Ãnfimo porcentaje de población de la zona con estudios universitarios, que alcanza valores casi 20 veces inferiores a los registrados en la media de la ciudad. Sumando las partidas de analfabetismo y sin estudios, comprobamos que en la zona dos de cada tres personas mayores carecen de estudios básicos (67,3%), frente al 41,7% de la media de la ciudad En el desglose por sexos se comprueba una preocupante situación: una de cada cinco mujeres mayores de estos barrios se encuentra en situación de analfabetismo. El total de personas mayores analfabetas es de 710 personas, de las cuales son mujeres 619, el 87%. Análisis por franjas de población Página 316 Como ya hemos comentado en apartados anteriores, el analfabetismo tiene entre sus repercusiones una incidencia negativa en el uso que l@s ciudadan@s de la zona hacen de los recursos existentes en la misma ya que les imposibilita, entre otras cosas, leer y comprender las informaciones que se ofrecen desde cada una de estas instituciones. De este modo, se infrautilizan muchos servicios y se pierden otros recursos solicitados. En otro orden de cosas, también ha sido y es importante el papel desempeñado, en el ámbito de la educación no formal e informal, por entidades sociales de la zona cuya función educativa social, más destacable en épocas pasadas que en la actualidad, es determinante en el desarrollo de los barrios y comunidades. Se hace necesario advertir sobre la importancia de esta función educativa promovida desde hace décadas por las asociaciones de vecinos, las entidades sociales en general y los colectivos de vecinos y vecinas que se organizan para trabajar en pro de su barrio. 2.4.- SERVICIOS SOCIALES La insuficiencia de los recursos en la zona y las problemáticas sociales ya apuntadas convierten a Tres Barrios â Amate en una zona de alto riesgo social. En el caso de las personas mayores, esta situación es aún más preocupante, ya que muchas de dichas personas se encuentran en situación de desamparo, soledad y abandono. Como esbozamos, existe una gran masa de población mayor de la zona que vive sola. Son un total de 1.366 personas, el 28% del total de personas mayores. Ello significa que el 6,3% de la población mayor de la zona vive en soledad, frente al 2,9% de Sevilla. El 64,1% de las personas que viven solas en Tres Barrios son mayores de 65 años, superando en 16 puntos la media de Sevilla. De las personas mayores solas, en torno al 80% son mujeres. La soledad que padecen estas personas mayores no sólo limita sus posibilidades para solventar sus necesidades sino que se conforma como una vivencia penosa y amarga que afecta a su salud fÃsica y psÃquica, incrementándose las sensaciones de inseguridad y de miedo. Aquellas necesidades derivadas de las situaciones de dependencia que presentan estos mayores son las más graves ya que, como hemos visto, se trata en muchos casos de personas sin recursos económicos suficientes y sin redes de apoyo, haciéndose imprescindible la atención y el acompañamiento de los casos más urgentes que presentan una mayor desprotección. Los servicios de ayuda a domicilio, ven aumentar sus demandas ostensiblemente, con lo que estas no pueden ser cubiertas en su totalidad por los recursos existentes actualmente en la zona. Las propuestas en este sentido van más en la lÃnea de considerar la pertinencia de casas o pisos tutelados bajo fórmulas alternativas que permitan a estos mayores dependientes, continuar viviendo en su barrio pero con una ayuda a domicilio necesaria para garantizarle una vida digna. En estas circunstancias, contar con apoyos procedentes de familiares o vecin@s es imprescindible. Las redes sociales se convierten, en muchos casos, en el único medio del que disponen las personas mayores que no Página 317 Análisis por franjas de población cuentan con casi ningún otro apoyo. Por otra parte, el escaso nivel de renta que se registra es aún menor en el caso de aquellas personas que han abandonado su etapa laboral. Las carencias económicas recrudecen la precariedad de otras situaciones que afectan notablemente a estas personas. En este marco, la figura sociofamiliar que cobra mayor peso es la de las abuelas, que se convierten, en muchas ocasiones, en las principales sostenedoras familiares. Las razones que justifican esta situación suelen tener que ver con los progenitores, que no pueden hacerse cargo suficientemente de sus hij@s. En unos casos, se trata de las largas jornadas laborales; en otros, de familias monoparentales, en las que el peso del mantenimiento familiar recae en una sola persona y en las que los apoyos se hacen imprescindibles. En otros casos, debido a que el padre, la madre o ambos padecen diversos problemas, la familia no cuenta con más sostén económico que el que proporcionan las abuelas, a través de las escasas pensiones que estas perciben. En una zona donde residen más mujeres mayores que hombres, las pensiones de viudedad no superan, generalmente, los 300 euros mensuales, cantidad insuficiente para hacer frente a las necesidades económicas de las personas, y menos aún de sus familias. Recordemos que la mayorÃa de l@s mayores, cobran pensiones no contributivas. Son frecuentes los casos en los que, a pesar de haber trabajado estas personas toda la vida, el tiempo cotizado ha sido escaso e insuficiente para disponer en la actualidad de una pensión que les permita hacer frente a sus necesidades. Estas mujeres, mayores de 65 años, no sólo se ocupan del sostenimiento económico de los hogares sino que nutren a la familia de afectividad, de organización interna, de capacidad para resolver las situaciones en las que se reclama la relación de la familia con el entorno como, por ejemplo, en los casos en los que es requerido algún miembro familiar como interlocutor, desde algún/os servicios y recursos de la zona, como el centro educativo; o en aquellos otros casos en los que es necesario acudir al centro de salud para que sean atendid@s l@s menores de la casa. De este modo, es también la abuela la que se convierte en el referente educativo para sus nietos y en las realiza las compras diarias necesarias en mercados y tiendas de la zona; son ellas las que, en definitiva y en palabras de l@s vecin@s, llevan la casa. Frente a este nuevo rol de las abuelas, destaca la invisibilización de los abuelos (y de los mayores varones, en general) en estas nuevas recomposiciones familiares. Por otra parte, también preocupan las medidas que, para garantizar la atención a l@s mayores, obligan al desplazamiento a estas personas a pueblos de la provincia donde se ubican, como viene siendo habitual desde hace ya algún tiempo, las nuevas residencias para la Tercera Edad, con el consiguiente desarraigo que estos traslados suponen para estas personas, acostumbradas a vivir en su entorno y en el ambiente de su barrio. 2.5.- PARTICIPACIÃN, OCIO Y TIEMPO LIBRE Con frecuencia una menor participación en la vida pública (como ocurre con much@s mayores que, por diversos motivos, se retiran de la vida social) va asociada a una vivencia de separación y exclusión del mundo, acrecentada en los casos en los que se abandona la vida laboral activa para pasar al estado de jubilad@. Un entorno que no ofrece oportunidades a estas personas y cuyo deterioro es evidente, dificulta Análisis por franjas de población Página 318 estos procesos de cambio, haciéndolos más penosos. La participación guarda además una estrecha relación con los espacios de relación y los espacios para el desarrollo y expresión de la cultura, el ocio y el tiempo libre. Para las personas mayores, estos espacios se reducen a unos pocos. La procesión de la Virgen de la Candelaria, ritual anual en el que no sólo participan los mayores de la zona sino también adultos y, aunque en menor medida, jóvenes, es la festividad de mayor fuerza en la zona, junto con la procesión de la Virgen del Carmen en el barrio de Amate. Es destacable también la participación de personas mayores en las asociaciones de vecinos de la zona, tanto en la Asociación de Vecinos Tres Barrios como en la Asociación de Vecinos Santa Teresa y Regiones Devastadas en las cuales, gracias a la constancia de las personas que forman parte de sus juntas directivas, estas asociaciones han conseguido mantenerse hasta nuestros dÃas. A modo de ejemplo, recordemos que en la Asociación de Vecinos Santa Teresa y Regiones Devastadas, la mayorÃa de los 1.700 socios con los que cuenta, tiene más de 50 años y son, en su mayorÃa, mujeres. Por otra parte, l@s mayores disponen en la zona de dos asociaciones especÃficas para su colectivo: el Centro Recreativo de la Tercera Edad Nuestra Señora de la Candelaria, situado en la calle Candeleta, en la barriada de La Candelaria, en cuyas actividades participan mayores, vecin@s del barrio y de fuera del mismo; y el Centro Recreativo de la Tercera Edad Blanca Paloma, ubicado en un local cedido por la Parroquia de la Blanca Paloma, en la barriada de Los Pajaritos. En la barriada de Amate, la Asociación de Mujeres Las Moradas, proporciona a las mujeres adultas y mayores un espacio de relación y encuentro, ofreciendo actividades diversas como la artesanÃa, diversas charlas informativas, asesoramiento y alfabetización, entre otras. En la misma lÃnea se dirige la recién creada Asociación de Mujeres Entrecaños, situada en la barriada de Los Pajaritos. Las Parroquias aglutinan también a un buen número de mayores. En sus grupos, la participación de las mujeres ha sido y es determinante. También es destacable la participación de las mujeres mayores en la Asociación DESAL, donde la experiencia de vida de muchas de ellas sirve de apoyo vital a otras mujeres que padecen similares problemáticas. Por otra parte, las carencias de espacios e instalaciones de ocio y tiempo libre en la zona son evidentes. Si para la población en general, el ocio y el tiempo libre presentan especial importancia, para las personas de 65 o más años supone, en el caso de los hombres, la posibilidad de realizar de un modo no traumático el tránsito de la vida laboral activa a una vida en la que el tiempo libre se incrementa considerablemente. En muchas ocasiones, además, el hallarse en situación de inactividad laboral puede ser vivenciado con un cierto grado de ansiedad y con cierto sentimiento de sentirse excluido del conjunto social. Para las mujeres mayores que generalmente han circunscrito su trabajo al ámbito doméstico y privado, este tránsito de una etapa de la vida a otra, no viene determinado por la salida de la vida laboral activa sino por otro tipo de dificultades que tienen que ver, por lo general, con cuestiones relacionadas con un empeoramiento en la salud o con cambios en la composición y estructura familiar, ya sea debido a defunciones de algún/os de sus familiares o al abandono de otros (los más jóvenes, por ejemplo) del hogar. En otros casos, supone la continuidad en el ejercicio de otras obligaciones familiares, como las del cuidado de los nietos. En todo caso, se trata de cambios que obligan a estas mujeres mayores a adaptar su ritmo de vida a sus capacidades y circunstancias actuales. Página 319 Análisis por franjas de población Para las personas mayores que no presentan graves problemas de salud, los espacios públicos, se convierten en prácticamente la única posibilidad de esparcimiento ya que la escasa dimensión de las viviendas hace casi imposible permanecer en ellas en épocas estivales en las que las temperaturas son muy elevadas. Uno de estos espacios públicos frecuentados por mayores de la zona es la Plazoleta situada enfrente de la Parroquia Nuestra Señora de La Candelaria, donde prácticamente todos los dÃas del año, se reúnen un nutrido grupo de personas mayores, muchas de ellas mujeres, para conversar. Son también muy frecuentes los corrillos de hombres mayores alrededor de un juego de mesa. Hemos de advertir la masculinización de algunos de estos espacios (como algunos bares, algunas plazas y/o peñas recreativas), hecho que dificulta el acceso a las mujeres al uso y disfrute de los mismos. En el caso de las personas mayores con problemas o dificultades de movilidad y desplazamiento, la posibilidad de utilizar los espacios públicos disminuye o desaparece debido a las barreras arquitectónicas que la propia vivienda presenta, según vimos. Los principales espacios de sociabilidad con que cuentan las personas mayores son los siguientes: ⢠El patio de la Parroquia de la Candelaria, y sus aledaños, donde comparten el espacio, entre otros, el Centro Recreativo de la Tercera Edad Nuestra Señora de la Candelaria, los locales de la AAVV Tres Barrios, la asociación DESAL y la propia Parroquia. Los locales de la Asociación de vecinos Santa Teresa y Regiones Devastadas en la barriada de Santa Teresa. Los locales de las Peñas de fútbol y recreativas de la zona, aunque en menor grado para las personas mayores. Aquellos lugares donde se concentra la actividad comercial: la calle CandelerÃa, donde se ubican la mayor parte de los comercios de Tres Barrios, âlos comercialesâ en la barriada Madre de Dios o el Mercado de Abastos de La Candelaria. Las plazoletas de las barriadas, si bien estas se encuentran en un estado lamentable y su uso es acaparado con frecuencia por una minorÃa de vecin@s. Las Parroquias, que cuentan con gran afluencia de personas mayores. ⢠⢠⢠⢠⢠Por último, para Tres Barrios-Amate la oferta cultural en la zona es inexistente, a excepción de aquellas escasas actividades organizadas por l@s propi@s vecin@s. Para las personas mayores que han conocido otras épocas en las que los barrios gozaban de una rica vida cultural, de ocio y tiempo libre, desarrollada en comunidad, con la participación de una gran mayorÃa de vecin@s de diferentes edades y generaciones, la situación actual es especialmente dolorosa porque ven en la desaparición de esos eventos la situación de deterioro general de un barrio que ha ido cambiando poco a poco sus señas culturales, desapareciendo la expresión colectiva de aquellas más representativas de las generaciones y las personas de mayor edad. Análisis por franjas de población Página 320 3.- ANÃLISIS DE RECURSOS Y PROGRAMAS DESTINADOS ESPECÃFICAMENTE AL COLECTIVO DE PERSONAS MAYORES 3.1.- RECURSOS SANITARIOS No existen recursos sanitarios especÃficos para las personas mayores, ubicados en la zona, sino aquellos generales para el conjunto de la población96 que se concretan en los siguientes: ⢠⢠El Centro de Salud Candelaria. La Asociación DESAL para los casos personas drogodependientes y sus familias. El Centro de Salud Candelaria es el único recurso de salud integrado en la zona, y cuenta con una valoración positiva por parte de la mayorÃa de la población consultada, a excepción de ciertos aspectos como las demoras en las citas y la masificación, en algunos casos. Estos retrasos, si bien a todos incomodan, conllevan otras dificultades añadidas para las personas mayores, relacionadas con los desplazamientos desde el domicilio hasta el centro de salud. En lÃneas generales, los recursos sanitarios de la zona se consideran insuficientes para la población mayor ya que: ⢠No puede atender la totalidad de las demandas que reciben para cubrir la asistencia a domicilio, con el consiguiente problema para la persona que queda desasistida y que se encuentra en las precarias condiciones ya descritas con anterioridad. Son muchas las personas mayores que presentan no sólo deterioro fÃsico sino también psÃquico. Existen deficiencias en la coordinación entre los recursos socio sanitarios con competencia en la zona que se evidencian en la dificultad para responder con medidas efectivas a los casos de personas mayores con algún tipo de dependencia y que no cuenta con redes de apoyo. Existe la necesidad de incrementar los esfuerzos que se realizan en materia de salud preventiva. ⢠⢠⢠No sólo la cantidad, sino la complejidad de los problemas sociosanitarios presentados dificulta la intervención desde los recursos existentes, los casos más preocupantes son los de los mayores con problemas de movilidad y situados en viviendas con limitaciones de accesibilidad, asà como los casos de mayores con problemas de maltrato o de enfermedad mental. Debido precisamente al hecho de que no existan en la zona recursos especÃficos para los mayores, las repercusiones de ello se hacen evidentes en las salas de consulta del propio Centro de Salud Candelaria, donde es muy frecuente ver a personas mayores que acuden al mismo con la finalidad de sentirse acompañadas y de encontrar un espacio donde conversar. Este âuso socialâ del Centro de Salud pone de manifiesto las carencias relativas a espacios de encuentro y sociabilidad para las personas mayores. ____________________________ 96 Para ampliar información remitimos al Diagnóstico Sectorial sobre Salud. Página 321 Análisis por franjas de población Es frecuente la colaboración del Centro de Salud Candelaria con otras asociaciones especializadas de la ciudad para los casos en los que se presentan necesidades derivadas de deficiencias idiomáticas u otras por minusvalÃas. En cuanto a la opinión de L@s vecin@s, estos afirman que la zona no dispone de una red de recursos sanitarios adecuados que responda a las necesidades sanitarias de la población de 65 o más años. Si bien la cobertura sanitaria por parte del Centro de Salud Candelaria es valorada positivamente, es necesario destacar las limitaciones de los recursos para dar respuesta a la totalidad de las necesidades socio sanitarias que afectan a l@s mayores de la zona. 3.2.- RECURSOS SOCIALES Los recursos sociales comunitarios existentes en la zona son insuficientes para atender las necesidades de la población de 65 o más años y, en ningún caso, se trata de recursos especÃficos para personas mayores. Atendiendo a la diversidad de necesidades que en materia de servicios sociales presentan las personas mayores (como los apoyos económicos y la atención, asistencia y ayuda domiciliaria de diverso tipo) los recursos que se necesitan son también diversos. Entre los recursos más demandados por l@s vecin@s se encuentran un Centro de DÃa para la zona y el incremento del personal especializado en el trabajo de calle y en la asistencia a domicilio. El recurso social comunitario para la zona, pero ubicado fuera de la misma, es la Unidad de Trabajo Social Rochelambert, que cuenta con un Servicio de Ayuda a Domicilio y un Programa de Promoción y Atención a l@s Mayores. En esta UTS, durante el año 2005, el número de demandas totales recibidas procedentes de Tres Barrios-Amate en lo referente al Servicio de Ayuda a Domicilio y al Programa de Promoción y Atención a los Mayores, asciende a 264, frente a las 576 recibidas del total de la zona de intervención de la UTS. La última columna de la siguiente tabla resume los porcentajes de intervención para Tres Barrios-Amate: TIPO DE INTERVENCION Servicio de Ayuda a Domicilio Programa Promoción y Atención a los Mayores (4) DEMANDAS TOTALES Tres Barrios Amate 175 32 207 43 14 57 Tres Barrios Z O N A -Amate UTS 218 46 264 480 96 576 % 45 48 46,5 FUENTE: Estudio Incorporación de equipos Z.N.T.S. a la UTS de Rochelambert. UTS Rochelambert. (Octubre 2005) (4) Unidad de medida: Participantes en los talleres, que suelen desarrollarse en Tres Barrios-Amate. Los datos anteriores revelan una fuerte demanda procedente de vecinos y vecinas de Tres Barrios-Amate, que a escala porcentual supone el 46,5% de la demandas total recibida en la UTS Rochelambert. Estos datos resaltan aún más al tener en cuenta que la participación poblacional de Tres Barrios-Amate en el área de intervención de la UTS apenas supera el 27%. Además, si tenemos en cuenta el número de demandantes de estos servicios y programas en relación al total de población mayor de 65 años en la zona, es evidente lo insuficiente de este recurso. Análisis por franjas de población Página 322 En el siguiente cuadro se incluyen los datos correspondientes a la atención a domicilio a personas mayores desde la UTS de Rochelambert. Junto a una ligera disminución entre los ejercicios 2004 y 2005, destaca la alta participación femenina y la elevada aplicación de este recurso respecto a la media de las UTS de Sevilla, pese a lo cual, como hemos visto, se manifiesta aún insuficiente, dada la elevada presencia de población mayor en la zona. UTS 2004 UTS Rochelambert Media UTS Sevilla 2005 UTS Rochelambert Media UTS Sevilla varones 129 49 65 62 mujeres 407 157 368 180 Total 536 206 433 241 Fuente: Delegación de Bienestar Social. Ayuntamiento de Sevilla, 2006 La distribución por sectores de edad denota una concentración en los tramos de edad más elevados, que se confirma en el 2005: 71-80 años 322 95 163 93 año 2004 2005 UTS UTS Rochelambert Media UTS Sevilla UTS Rochelambert Media UTS Sevilla 60-70 años 33 23 56 38 >80 años 181 88 214 109 Fuente: Delegación de Bienestar Social. Ayuntamiento de Sevilla, 2006 Además, como hemos visto en un cuadro anterior, en términos de usuari@s se establece para el Servicio de Ayuda a Domicilio un total de 218 personas atendidas en Tres Barrios-Amate. Esta intervención no llega al 50% del total de personas estimadas en situación de inmovilidad, que según datos del Centro de Salud Candelaria fueron en 2005 un total de 564 personas. Además, la población mayor de la zona es de 4.806 personas y las personas mayores solas son el 6,3% de la población total de la zona, lo que supone más del doble de la media de Sevilla. Por su parte, el programa de promoción y atención social a mayores comprende la realización de talleres, proyectos y acciones dirigidos a la dinamización y la participación de los mayores en la vida social. Disponemos de datos para el ejercicio de 2005, en su desglose por sexo: varones 2005 12 mujeres 85 Total 97 Fuente: Delegación de Bienestar Social. Ayuntamiento de Sevilla, 2006 Página 323 Análisis por franjas de población Teniendo en cuenta que la percepción que l@s usuari@s tienen de un recurso incide en la utilización que hacen del mismo, debemos considerar las opiniones de l@s vecin@s respecto a los recursos sociales comunitarios existentes en la zona. La mayorÃa de l@s vecin@s consultad@s, no perciben la UTS de Rochelambert como un recurso cercano, adecuado en personal y en capacidad de respuesta a las necesidades de la población mayor. Influyen en ello factores como: un insuficiente número de profesionales; una excesiva burocracia y demora en las intervenciones; algunas dificultades de funcionamiento interno y de coordinación con otros recursos, asà como una deficiente información a la comunidad, carencias que se agudizan en aquellos colectivos de alto riesgo social como son las personas mayores u otras que, en general, presentan dificultades para acceder de un modo normalizado a los recursos existentes o para comprender las informaciones que desde estos se les ofrece. Por último, la ubicación fuera de los lÃmites de la zona lo convierte en un recurso lejano e inaccesible para muchas personas mayores. De ahà que los recursos más valorados y más cercanos hayan sido las entidades sociales ubicadas en Tres BarriosâAmate, que contemplan acciones de atención a las personas mayores. Estas son: ⢠Las Cáritas Parroquiales (La Candelaria y La Blanca Paloma y Santa Teresa) prestan ayudas económicas para posibilitar la compra de medicamentos y la realización de diversas rehabilitaciones en las viviendas y cuenta con un servicio de ayuda a domicilio y de apoyo a la Tercera Edad. A pesar de que el personal es voluntario, se trata de un servicio que ofrecen de un modo continuo a la comunidad desde hace años. La consulta de Trabajo Social del Centro de Salud Candelaria, también atiende las demandas procedentes de población mayor de 65 años residente en la zona, procediendo a las derivaciones necesarias que garanticen la adecuada atención y la prestación de la asistencia a domicilio en aquellos casos que considera preferentes. ⢠En sÃntesis, y teniendo en cuenta que las problemáticas y necesidades se interrelacionan, se detecta la necesidad de una mayor cercanÃa a la población mayor (que o bien se consigue ubicando el recurso en la zona o incrementando la ayuda a domicilio para aquellos que la necesitan), la falta de una información fluida y con adecuados canales que lleguen de forma comprensiva a las personas mayores; y por último, la necesidad de coordinación con otros recursos complementarios de forma que sea posible aunar esfuerzos para responder a las necesidades de la población mayor de la zona. Para este último punto, puede alcanzarse articulación de recursos a partir de tres principales ejes: servicios sociales, salud y educación 3.3.- ANÃLISIS DE LOS RECURSOS Y PROGRAMAS EDUCATIVOS ESPECIFICOS PARA LAS PERSONAS MAYORES Los Planes y Programas de Educación Formal no Reglada que se desarrollan en la zona destinados a las personas mayores se resumen en el Programa de Educación impartido desde el Centro de Educación de Personas Adultas Victoria DÃez, recurso ubicado en el Colegio Público del mismo nombre en Tres Barrios. Análisis por franjas de población Página 324 Existen, sin embargo, otros recursos de educación no formal en la zona que también desarrollan actividades educativas en las que participan vecinos y vecinas mayores. En ninguno de los casos se trata de recursos especÃficos para las personas mayores aunque una considerable proporción de las personas participantes en estas actividades educativas no formales, son mayores de 64 años. Estos recursos son los siguientes: - La Asociación DESAL realiza diversos talleres de autoayuda y actividades (excursiones, charlas informativas y formativas, manualidadesâ¦) dirigidos a las madres. - La Asociación de Mujeres Las Moradas, ubicada en la barriada de Santa Teresa, desarrolla diversos talleres y actividades socioeducativas como Alfabetización y Neolectores, talleres de Carey, Flecos, Flores de Flamenca, Pintura en Tela, Crochet y pintura en cerámica. - Por último, en el Centro de Promoción Humana y Social de la Mujer de la Parroquia de la Blanca Paloma, también se imparten talleres de diversas temáticas como Alfabetización y Neolectores, en las que participa un grupo de unas 25 mujeres, y charlas informativas y formativas en educación preventiva, en coordinación con el Centro de Salud Candelaria. Otras actividades de carácter informal que tienen lugar en la Asociación de Vecinos Tres Barrios y en la Asociación de Vecinos Santa Teresa y Regiones Devastadas también deben ser tenidos en cuenta debido a la labor educativa que desarrollan mediante la realización de encuentros para analizar la situación de la zona y promover la organización vecinal para la mejora de los barrios. Dado el alto Ãndice de analfabetismo, y la incidencia de éste en la población de 65 o más años, y unido todo ello al hecho de que exista en la zona sólo un centro de educación de personas adultas, es comprensible que estos recursos sean valorados como insuficientes, a pesar de que respondan a las necesidades educativas de l@s mayores que asisten al mismo. Respecto a la afluencia de personas adultas por sexo, es generalizada la ausencia de los hombres mayores en estos centros educativos, lo cual entraña razones diversas. En general, y para ambos sexos, se alude a la deficiente información que la población mayor de la zona tiene acerca de los recursos educativos dirigidos a este sector de la población. 3.4.- ANÃLISIS DE LOS RECURSOS Y PROGRAMAS PARA LA CULTURA, EL OCIO Y EL TIEMPO LIBRE, ESPECIFICOS PARA LAS PERSONAS MAYORES En relación a las instalaciones deportivas en la zona, advertimos una ausencia de gimnasios o salas deportivas dirigidas a la población de 65 o más años, en el mantenimiento de la salud y de la flexibilidad corporal, tan necesarias para garantizar el cuidado personal y la movilidad fÃsica, sobre todo a partir de edades en las que el deterioro comienza a ser más pronunciado. Las únicas instalaciones deportivas con las que cuenta la zona son las pertenecientes a los centros educativos y éstas son utilizadas, por lo general, para realizar actividades destinadas a la población joven, siendo insuficientes para responder a las necesidades deportivas de la población mayor de 64 años. Las oportunidades son también escasas en lo tocante a las actividades para el ocio y la cultura en la zona. El Parque Amate, única zona verde en Tres Barrios-Amate, no es utilizado por la población mayor debido, entre otros motivos, a su lejana ubicación respecto a algunas barriadas, acrecentada por barreras arquitectónicas, a la Página 325 Análisis por franjas de población ausencia de actividades adecuadas a estas personas y al deterioro que presenta, unas veces más agudizado que otras. Por lo general, son las poblaciones joven y adulta las que, de forma habitual, hacen uso del parque. Los espacios públicos vuelven a ser las únicas oportunidades posibles para el ocio y la cultura en la zona. Sin embargo, el estado de deterioro de estos espacios, como decimos, por ejemplo, impide desarrollar actividades motivadoras para l@s mayores. Las escasas instalaciones utilizadas para el desarrollo del ocio, por tanto, son las mismas que las existentes para la realización de otro tipo de actividades: las que ofrecen las entidades sociales de la zona y que en el caso de las personas mayores, se concretan en las referidas asociaciones de vecinos, clubes y peñas recreativas. 4.- CONSIDERACIONES FINALES Nos encontramos con uno de los barrios más envejecidos de Sevilla, y el barrio más envejecido, a gran distancia del resto, del grupo de barrios con necesidades de transformación social. Ello implica la alta demanda en la zona de atención y recursos destinados a este sector especÃfico de edad. El elevado volumen de atenciones registrado en la UTS de Rochelambert da cuenta de ello. Las altas tasas de mortalidad registradas en la zona y la baja esperanza de vida al nacer ilustran una situación de salud preocupante, que tiene mayores repercusiones en este sector. El alto volumen de personas mayores que presentan algún tipo de discapacidad, más de la tercera parte de este colectivo, se concreta en enfermedades osteoarticulares que dificultan la movilidad. Por ello, las deficiencias en las viviendas, y los graves problemas de accesibilidad, que se extienden también a los espacios públicos, requieren de actuaciones urgentes. Este sector de población es de los que más padece la falta y deterioro de los espacios públicos en el entorno cercano (plazas y plazoletas), asà como la falta de recursos especÃficos (Centro de DÃa), precisamente por sus problemas de movilidad que le impiden desplazarse a otros centros ubicados en otros barrios, o le llevan al uso como lugar de encuentro y socialización del Centro de Salud. Las deficiencias formativas en este tramo de edad son más que evidentes y tienen repercusiones en su capacidad de informar y de ser informados sobre su situación de salud (la significativa práctica de la automedicación da buena cuenta de ello), o sobre los recursos y oportunidades que se puedan adaptar a sus necesidades. Ello requiere un especial esfuerzo en salud preventiva, y en acercar la información a este sector de población desde las diversas instancias implicadas: sociales y sanitarias, fundamentalmente. En términos formativos, el camino emprendido por algunas entidades sociales de la zona puede ser un buen ejemplo a seguir. La insuficiencia de las rentas, asà como de las ayudas económicas se combina con la carencia de apoyos sociofamiliares, concretándose en el alto porcentaje de personas mayores solas, y en el preocupante fenómeno de escasez y envejecimiento de los cuidadores, que suelen ser personas del entorno familiar, en su mayorÃa mujeres. A medio plazo, este fenómeno obligará a un esfuerzo de las administraciones para cubrir las carencias de este sector de edad. Análisis por franjas de población Página 326 Pese a todas a las carencias y vulnerabilidades presentadas en este sector, se mantiene su papel activo en muchos casos de sostén familiar, concentrado en las figuras de las abuelas, convertidas en las cuidadoras y educadoras de una tercera generación de estos barrios, y válvula de escape parcial e insuficiente a los problemas de una segunda generación con abrumadores problemas de paro, precariedad laboral y drogadicción. Igualmente, es de destacar la participación de las personas mayores, mujeres en su mayorÃa, en las diversas movilizaciones realizadas en los últimos barrios a favor de sus intereses.
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