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Diagnostico Comunitario Integral de la ZNTS de Tres Barrios Amate CONSEJERÃA PARA LA IGUALDAD Y BIENESTAR SOCIAL INDICE Página I PRESENTACIÃN INFORMACIÃN SOBRE EL PROCESO DE TRABAJO: METODOLOGÃA, CALENDARIOS DE TAREA DE AGENTES IMPLICADOS. 1 4 PRIMERA PARTE: ANALISIS ESTRUCTURAL 1.- REFERENCIAS HISTÃRICAS 1.1.- ORIGEN DE LOS BARRIOS (1950-1960) 1.2.- EVOLUCIÃN POSTERIOR DE LA ZONA (1970-2006): CLAVES DEL EMPEORAMIENTO 1.3.- ACONTECIMIENTOS-CLAVE EN LA VIDA DEL BARRIO 1.4.- REFERENTES HISTÃRICOS BASICOS DEL MOVIMIENTO VECINAL EN LA ZONA 2.- DEMOGRAFIA 3.- TERRITORIO Y URBANISMO 4.- INFRAESTRUCTURA, EQUIPAMIENTO Y RECURSOS 5.- VIVIENDA 6.â SOCIABILIDAD, ASOCIACIONISMO Y PARTICIPACIÃN CIUDADANA 6.1.- CONCEPTO DE PARTICIPACIÃN 6.2.- ASOCIACIONES EN EL BARRIO 6.3.- PARTICIPACIÃN DE LOS VECINOS EN ASOCIACIONES Y/O ENTIDADES. REDES SOCIALES 6.4. PARTICIPACIÃN POLÃTICA 7.- RELACIONES DE CONVIVENCIA ENTRE VECINOS. RITUALES COLECTIVOS DEL PROPIO BARRIO 8.- PERCEPCIÃN COMPARATIVA ENTRE BARRIOS. IDENTIFICACIÃN BARRIAL 8.1.- VALORACIÃN COMPARATIVA CON OTRAS ZONAS DE SEVILLA 8.2.- IDENTIFICACIÃN CON EL BARRIO. SENTIMIENTO DE PERTENENCIA 9 13 27 51 69 82 91 98 103 SEGUNDA PARTE: ANALISIS SECTORIAL I.- EDUCACION 1.- ANALISIS DE LA SITUACION SOCIOEDUCATIVA DE LA ZONA 1.1. PERFIL SOCIOEDUCATIVO DE LA POBLACIÃN DE TRES BARRIOS-AMATE. INDICADORES BÃSICOS 1.2.- VALORACIONES DE LA SITUACIÃN EDUCATIVA 1.2.1.- ¿QUà ES EDUCAR? 1.2.2.- MODELO EDUCATIVO Y VIDA EDUCATIVA EN LA ZONA 2.- RECURSOS EDUCATIVOS. ASPECTOS GENERALES 2.1.- DOTACIÃN DE RECURSOS EDUCATIVOS EN LA ZONA 2.1.1.- CENTROS DE EDUCACIÃN FORMAL (REGLADA Y NO REGLADA) 2.1.2.- RECURSOS DE EDUCACIÃN NO FORMAL 2.1.3.- OTROS RECURSOS COMUNITARIOS CON PROGRAMAS EDUCATIVOS. 106 104 104 Página II INDICE 2.2.- VALORACIÃN DE LOS RECURSOS EDUCATIVOS POR VECIN@S Y TÃCNIC@S 2.2.1.- VALORACIÃN DE LOS RECURSOS DE EDUCACIÃN FORMAL REGLADA: COLEGIOS PÃBLICOS Y CONCERTADOS E INSTITUTOS DE EDUCACIÃN SECUNDARIA 2.2.2.- LOS RECURSOS DE EDUCACIÃN FORMAL NO REGLADA: LA EDUCACIÃN PERMANENTE DE PERSONAS ADULTAS 2.2.3.- VALORACIÃN DE OTROS RECURSOS EDUCATIVOS 2.3.- DIFICULTADES Y POTENCIALIDADES ASOCIADAS AL USO DE LOS RECURSOS DE LA ZONA 2.3.1.- LAS POTENCIALIDADES Y LOS LOGROS: LA ESCOLARIZACIÃN. 2.3.2.- LAS DIFICULTADES Y LOS PROBLEMAS a) ABSENTISMO ESCOLAR b) FRACASO ESCOLAR c) ABANDONO ESCOLAR d) BAJOS NIVELES FORMATIVOS DE LA POBLACIÃN e) RESUMEN DE INDICADORES DE LOS CENTROS DE LA ZONA 2.4.- OTROS FACTORES E INDICADORES QUE INCIDEN EN LA EDUCACIÃN 2.4.1.- FACTORES E INDICADORES 2.4.2.- VALORACIÃN POR PARTE DE VECIN@S Y TÃCNIC@S 2.5.- COORDINACIÃN DE LOS RECURSOS EDUCATIVOS 2.6.- PLANIFICACIÃN EDUCATIVA 3.- CONSIDERACIONES FINALES. 121 II.- SALUD 1.- ANALISIS DE LA SITUACION DE SALUD EN LA ZONA 2.- RECURSOS DE SALUD 2.1.- LA ESTRUCTURA DE LOS SERVICIOS DE SALUD 2.1.1.- ESTRUCTURA DEL SISTEMA SALUD EN LA CIUDAD DE SEVILLA 2.1.2.- DISTRIBUCIÃN COMPETENCIAL 2.1.3.- RECURSOS DE SALUD MENTAL 2.1.4.- ESTRATEGIAS Y ACTUACIONES EN SALUD EN LAS ZONAS CON NECESIDADES DE TRANSFORMACIÃN SOCIAL 2.2.- RECURSOS DE SALUD EN TRES BARRIOS-AMATE 2.3.- PERFIL DE LAS PERSONAS USUARIAS DE LOS RECURSOS SANITARIAS 2.3.1.- PERFILES GENERALES 2.3.2.- TIPOLOGÃAS ESPECÃFICAS 123 123 129 INDICE Página III 2.4.- VALORACIÃN DE LOS RECURSOS SANITARIOS DE LA ZONA 2.4.1.- VALORACIÃN GENERAL 2.4.2.- VALORACIÃN DE ASPECTOS ESPECÃFICOS A) DROGODEPENDENCIAS B) VACUNACIONES C) MAYORES D) SALUD MENTAL E) RECURSOS PREVENTIVOS F) LA COORDINACIÃN ENTRE LOS RECURSOS SOCIOSANITARIOS DE LA ZONA 3.- CONSIDERACIONES FINALES 146 III.- CULTURA, DEPORTE Y OCIO 1.- LOS RECURSOS CULTURALES. ASPECTOS GENERALES 1.1.- SITUACION GENERAL 1.2.- INSTALACIONES DEPORTIVAS EN LA ZONA 1.3.- INSTALACIONES DE OCIO EN LA ZONA 2.- LA CULTURA Y LA OFERTA CULTURAL EN LA ZONA 2.1.- ¿QUà ES LA CULTURA PARA L@S VECIN@S? 2.2.- LA OFERTA CULTURAL EN LA ZONA 2.3.- VALORACIONES DE L@S VECIN@S ACERCA DE LA OFERTA CULTURAL 3.- CONSIDERACIONES FINALES 148 148 152 155 IV.- SERVICIOS SOCIALES 1.- ANALISIS DE LA SITUACIÃN 1.1. INTRODUCCIÃN 1.2.- LA ESTRUCTURA DE LOS SERVICIOS SOCIALES. APLICACIÃN AL CASO DE TRES BARRIOS-AMATE 1.3. INDICADORES SOCIALES BÃSICOS DE LA ZONA 1.4. LAS PERSONAS USUARIAS DE LOS SERVICIOS SOCIALES 156 156 Página IV INDICE 2.- RECURSOS SOCIALES 2.1.- UNIDAD DE TRABAJO SOCIAL (UTS) ROCHELAMBERT 2.1.1.- AREA DE INTERVENCIÃN. 2.1.2.-PROYECTOS DESARROLLADOS DESDE LOS SERVICIOS COMUNITARIOS SOCIALES 164 2.1.2.1 SERVICIO DE ORIENTACIÃN Y VALORACIÃN SOCIAL (SIOV) 2.1.2.2 SERVICIO DE CONVIVENCIA Y REINSERCIÃN SOCIAL (CORE) 2.1.2.3. SERVICIO DE AYUDA A DOMICILIO (SAD) 2.1.2.4. SERVICIO DE COOPERACIÃN SOCIAL (COSO) 2.1.3.- PROYECTOS ESPECÃFICOS DESARROLLADOS EN LA ZNTS DE TRES BARRIOS-AMATE 2.1.4.- PERSONAL DE LA UTS 2.1.5.- PRESUPUESTO DE LOS SERVICIOS SOCIALES COMUNITARIOS LA ZONA. 2.2.-.ATENCIÃN A COLECTIVOS ESPECÃFICOS. 2.2.1.- LA TERCERA EDAD 2.2.1.1.- CONSIDERACIONES GENERALES 2.2.1.2. LAS NECESIDADES DE LA TERCERA EDAD 2.2.1.3. PERFIL DE LAS PERSONAS MAYORES DEPENDIENTES 2.2.1.4.- RECURSOS SOCIALES ESPECÃFICOS PARA LAS PERSONAS MAYORES: ANÃLISIS Y VALORACIÃN 2.2.2. PERSONAS CON DISCAPACIDAD 2.2.2.1.- CONSIDERACIONES GENERALES. 2.2.2.2.- LAS NECESIDADES DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD 2.2.2.3.- PERFIL DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD EN LA ZONA. 2.2.2.4.- PROGRAMAS, SERVICIOS Y PRESTACIONES DESTINADAS A PERSONAS CON DISCAPACIDAD 2.2.3.- PERSONAS DROGODEPENDIENTES 2.3.- LA INICIATIVA SOCIAL EN LA ZONA 3.- CONSIDERACIONES FINALES 3.1.- ESTADÃSTICAS VALORATIVAS DE LOS SERVICIOS SOCIALES 3.1.1.- LA PERCEPCIÃN DE LOS USUARIOS ACERCA DE LOS SSSS COMUNITARIOS (A ESCALA ANDALUZA) 3.1.2.- LA SITUACIÃN DE LAS UTS EN SEVILLA. ALGUNOS ARGUMENTOS DE COMPARACIÃN CON LA UTS DE ROCHELAMBERT 3.1.3.- EVALUACIÃN CUANTITATIVA DESDE LOS PROPIOS SERVICIOS SOCIALES COMUNITARIOS DE ROCHELAMBERT 3.2.- VALORACIÃN GENERAL 3.2.1.- VALORACIÃN DE LOS SERVICIOS SOCIALES COMUNITARIOS 3.2.2.- VALORACIÃN DE LOS SERVICIOS SOCIALES ESPECIALIZADOS 3.3.- CONSIDERACIONES FINALES: HACIA LA COOPERACIÃN DESDE EL TRABAJO EN RED. 212 EN INDICE Página V V.- ECONOMIA Y EMPLEO 1.- SITUACION SOCIOECONÃMICA Y LABORAL DE TRES BARRIOS-AMATE 1.1.- LOS ORÃGENES: DE LA INDUSTRIA A LA PRECARIEDAD 1.2.- NIVELES DE RENTA 1.3.- CARACTERIZACIÃN DEL EMPLEO EN LA ZONA 1.4.- EL GRAVE PROBLEMA DEL DESEMPLEO 1.5.- LA DEBILIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL 1.6.- LA ECONOMÃA INFORMAL 2.- LOS RECURSOS DE ECONOMIA Y EMPLEO EN TRES BARRIOS-AMATE 2.1.- RECURSOS DE FORMACIÃN Y PROMOCIÃN DEL EMPLEO 2.2.- RECURSOS DE APOYO AL AUTOEMPLEO 2.3.- VALORACIÃN DE LOS RECURSOS DE EMPLEO 2.4.- LA COORDINACIÃN EN MATERIA DE FORMACIÃN Y EMPLEO 2.5.- LAS POLÃTICAS DE EMPLEO EN LA ZONA 3.- CONSIDERACIONES FINALES 223 223 233 242 TERCERA PARTE: ANALISIS POR FRANJAS DE POBLACIÃN 1I.- INFANCIA Y ADOLESCENCIA (0-14 AÃOS) 1.- CARACTERÃSTICAS SOCIODEMOGRÃFICAS GENERALES 2.- IMAGEN QUE L@S VECIN@S TIENE DE L@S NIÃ@S Y JÃVENES DE LA ZONA 3-CARACTERÃSTICAS DE LA POBLACIÃN SEGÃN ÃREAS DE ACTUACIÃN 3.1.â ESPACIOS PÃBLICOS 3.2.â CONFIGURACION SOCIOFAMILIAR 3.3.- SALUD 3.4.â ECONOMIA Y EMPLEO 3.5.- EDUCACIÃN 3.5.1.- LA EDUCACIÃN EN EL ÃMBITO DE LA FAMILIA Y SUS IMPLICACIONES EN LAS RELACIONES CON EL ENTORNO 3.5.2.- LA INCIDENCIA DE NECESIDADES EDUCATIVAS EN LA ZONA 3.6.- SERVICIOS SOCIALES 3.7.- PARTICIPACIÃN 4.- ANÃLISIS DE RECURSOS Y PROGRAMAS DESTINADOS ESPECÃFICAMENTE AL COLECTIVO 4.1- SALUD 4.2â SERVICIOS SOCIALES 245 246 246 246 246 253 Página VI INDICE 4.3.â EDUCACION. CULTURA Y DEPORTES 5.â CONSIDERACIONES FINALES 258 259 II.- JÃVENES (15-30 AÃOS) 1.- CARACTERÃSTICAS SOCIODEMOGRÃFICAS 2.- IMAGEN COLECTIVA Y PROPIA 3.- PRINCIPALES PROBLEMÃTICAS QUE AFECTAN A L@S JÃVENES DE LA ZONA 4.- CARACTERÃSTICAS DE LA POBLACIÃN SEGÃN ÃREAS DE ACTUACIÃN 4.1.- EDUCACIÃN 4.2.- PARTICIPACIÃN 4.3.- CULTURA, DEPORTES, OCIO Y TIEMPO LIBRE 4.3.1.- CULTURA 4.3.2.- DEPORTES 4.3.3.- OCIO Y TIEMPO LIBRE 4.3.4.- FIESTAS 5.- SALUD 6.- ECONOMÃA Y EMPLEO 7.- ASUNTOS SOCIALES 8.- VIVIENDA 9.- CONSIDERACIONES FINALES 259 259 260 261 268 269 271 271 272 III.- ADULTOS. MUJERES (30-64 AÃOS) 1.- DELIMITACION DEL COLECTIVO. CARACTERISTICAS SOCIODEMOGRÃFICAS 2.- NECESIDADES DEL COLECTIVO DE MUJERES DE LA ZONA SEGÃN AREAS DE ACTUACION 2.1.- SALUD 2.2.- ECONOMÃA Y EMPLEO 2.3.- EDUCACIÃN 2.4.- SERVICIOS SOCIALES 2.5.- PARTICIPACIÃN Y MOVIMIENTO ASOCIATIVO 2.6.- CULTURA, OCIO Y TIEMPO LIBRE 3.- ANÃLISIS DE RECURSOS Y PROGRAMAS DESTINADOS ESPECÃFICAMENTE A LAS MUJERES ADULTAS DE LA ZONA 3.1.- RECURSOS Y PROGRAMAS EDUCATIVOS 3.2.- RECURSOS Y PROGRAMAS DE SALUD 273 273 274 287 INDICE Página VII 3.3.- RECURSOS Y PROGRAMAS PARA LA FORMACIÃN Y EL EMPLEO 3.4- ANÃLISIS DE LOS RECURSOS Y PROGRAMAS PARA LA CULTURA, EL OCIO Y EL TIEMPO LIBRE 3.5.- RECURSOS Y PROGRAMAS DE SERVICIOS SOCIALES 4.- CONSIDERACIONES FINALES 291 IV.â ADULTOS HOMBRES (30-64 AÃOS) 1.-CARACTERÃSTICAS SOCIODEMOGRÃFICAS 2.- TEMAS SIGNIFICATIVOS QUE MANIFIESTAN L@S VECIN@S EN LAS ENTREVISTAS. IMAGEN COLECTIVA 3.- CARACTERÃSTICAS DE LA POBLACIÃN SEGÃN LAS ÃREAS DE ACTUACIÃN 3.1.- SALUD 3.2.- ECONOMÃA Y EMPLEO 3.3.- EDUCACIÃN 3.4.- SERVICIOS SOCIALES 3.5.- PARTICIPACIÃN 3.6.- CULTURA, OCIO Y TIEMPO LIBRE 4.â TEMAS TRANSVERSALES 4.1.â ESTRUCTURA SOCIOFAMILIAR 4.2.â MINORÃAS ETNICAS E INMIGRACION 5.â ANALISIS DE RECURSOS Y PROGRAMAS DESTINADOS ESPECIFICAMENTE A ESTE COLECTIVO 5.1.â RECURSOS Y PROGRAMAS SOCIALES 5.2.â RECURSOS Y PROGRAMAS DE SALUD 5.3.â RECURSOS Y PROGRAMAS DE ECONOMIA Y EMPLEO 5.4.â RECURSOS Y PROGRAMAS PARA LA CULTURA, EL OCIO Y EL TIEMPO LIBRE 5.5.â RECURSOS Y PROGRAMAS PARA EL DESARROLLO DE LA EDUCACION 6.â CONSIDERACIONES FINALES 293 293 293 297 305 306 310 Página VIII INDICE V.â PERSONAS MAYORES (65 Y MAS AÃOS) 1.- DELIMITACIÃN DEL COLECTIVO: CARACTERÃSTICAS SOCIODEMOGRÃFICAS BÃSICAS 2.- NECESIDADES DE LA POBLACIÃN MAYOR SEGÃN ÃREAS DE ACTUACIÃN 2.1.- VIVIENDA Y ESPACIO PÃBLICO 2.2.- SALUD 2.3.- EDUCACIÃN 2.4.- SERVICIOS SOCIALES 2.5.- PARTICIPACIÃN, OCIO Y TIEMPO LIBRE 3.- ANÃLISIS DE RECURSOS Y PROGRAMAS DESTINADOS ESPECÃFICAMENTE AL COLECTIVO DE PERSONAS MAYORES 3.1.- RECURSOS SANITARIOS 3.2.- RECURSOS SOCIALES 3.3.- ANÃLISIS DE LOS RECURSOS Y PROGRAMAS ECONÃMICOS Y LABORALES ESPECÃFICOS PARA LAS PERSONAS MAYORES 3.4.- ANÃLISIS DE LOS RECURSOS Y PROGRAMAS EDUCATIVOS ESPECIFICOS PARA LAS PERSONAS MAYORES 3.5.- ANÃLISIS DE LOS RECURSOS Y PROGRAMAS PARA LA CULTURA, EL OCIO Y EL TIEMPO LIBRE, ESPECIFICOS PARA LAS PERSONAS MAYORES 4.- CONSIDERACIONES FINALES 311 311 312 320 325 ANEXOS Y BIBLIOGRAFÃA 327 Presentación 1 PRESENTACIÃN Presentamos, por fin, un trabajo de casi tres años, realizado por la Plataforma CÃvica Tres Barrios-Amate con el apoyo técnico del equipo del Servicio de Apoyo a la Inserción de Cáritas Diocesana de Sevilla y con la financiación de la ConsejerÃa de Igualdad y Bienestar Social de la Junta de AndalucÃa. Pretende ser un diagnóstico de un barrio vivo, participativo, con ganas de salir adelante y dar solución a sus problemas. Es necesario que ciudadan@s, administración y técnic@s trabajen conjuntamente en el proceso de transformación del barrio. Es preciso que cada uno de estos tres actores se reconozca a si mismo como protagonista y que después reconozca el protagonismo de los otros dos, buscando puntos de encuentro y un método para trabajar en común, de modo que el proceso se enriquezca con los recursos que cada uno tenga. Una de las ideas básicas en que se debe fundamentar la intervención en el barrio es la concepción de las personas que componen la comunidad como verdader@s ciudadan@s, es decir, como sujetos de derechos y deberes, capaces de asumir responsabilidades y decisiones en lo que atañe a su vida personal y colectiva, y no solamente como usuari@s de servicios o beneficiari@s de actividades. Se debe hacer realidad el trabajar con la población y no para la población. Esto requiere un cambio de perspectiva tanto por parte de los servicios, como de las administraciones y, por supuesto, de l@s propi@s ciudadan@s. Se trata de pasar de una cultura de la pasividad y el consumo de servicios a una cultura de la participación. AsÃ, lo que queremos construir es una visión del barrio y sus problemas que no respondiese a un punto de vista unilateral del mismo, sino al mayor consenso posible entre puntos de vista que, por fuerza, son siempre diversos, pues se corresponden con diversos roles en la comunidad: lo que piensan y opinan los responsables vecinales, las vivencias que experimentan muchos vecin@s anónim@s, la experiencia de los distintos profesionales que lo conocen porque operan en él, desde la escuela hasta los comerciantes del barrio , o las opiniones y visiones de los responsables polÃticos. En este sentido, en todo momento hemos tratado de construir un diagnóstico de la situación del barrio en el que, además de datos y análisis cuantitativos, estén las valoraciones y opiniones de los diferentes agentes sociales y, muy especialmente, la del mayor número posible de ciudadan@s. Otro objetivo del diagnóstico comunitario era identificar posible lÃneas de intervención suficientemente consensuadas entre los distintos participantes en él, con el fin de construir un Plan Comunitario Integral (PCI). Elaborar un diagnóstico contando con todos âal menos con la voluntad de hacerlo hasta donde han llegado las fuerzas y ha sido posible- permite no sólo construir una visión más rica, diversa y compleja de la realidad del barrio, permite también, y eso es lo que buscábamos, comprometer más fácilmente en el proceso de transformación posterior a muchos de los que âse encuentranâ en el diagnóstico; tanto desde el punto de vista de sus contenidos y del consenso que estos puedan suscitar, como desde el punto de vista del proceso social que ha permitido su elaboración. Presentación 2 Para conseguir estos objetivos este proyecto se ha fundamentado en un trabajo de investigaciónacción-participativa, aunando al mismo tiempo una metodologÃa de investigación y un proceso de intervención social. El análisis de la realidad como una forma de conocimiento y sensibilización de la propia población, que pasa a ser, a través de este proceso, sujeto activo y protagonista de un proyecto de desarrollo y transformación de su entorno y realidad más inmediatos (ámbitos de vida cotidiana, espacios de relación comunitaria, su barrioâ¦) En este diagnóstico, además de caracterizar la situación de los barrios, hemos procurado conocer: ⢠Cuáles son los problemas y el por que de esos problemas en una situación determinada. ⢠Cuál es el contexto que condiciona la situación-problema estudiada. ⢠Cuáles son los recursos y medios disponibles para resolver estos problemas. ⢠Cuáles son los factores más significativos que influyen, y los actores sociales implicados. ⢠Qué decisiones hay que adoptar acerca de las prioridades, objetivos y estrategias de intervención. ⢠Cuáles son los factores que determinan que las acciones son viables y factibles. CaracterÃsticas del diagnóstico comunitario Entendemos el diagnóstico como una fase o momento imprescindible para la intervención en nuestros barrios. Es el punto de partida y de referencia posterior para la elaboración del plan integral y del análisis de sus resultados. No se nos debe olvidar que el objetivo del diagnóstico es tener conocimientos para producir cambios en la situación del barrio, para resolver problemas, satisfacer necesidades, desarrollar potencialidades o para implementar acciones. El diagnóstico como unidad de análisis y sÃntesis de una situación-problema intenta hacer una descripción de los elementos y aspectos integrantes de la realidad, pero a la vez quiere establecer una interconexión e interdependencia de los mismos. Visto de este modo, el diagnóstico no tiene final, es un instrumento abierto en constante retroalimentación, en el que se puede y se deben incorporar nuevos datos e información y nuevos ajustes establecidos a partir de nuevos datos que se vayan obteniendo. Por todo ello, resumir todo el trabajo de investigación (más de 3500 páginas) en una 300 hojas resulta cuando menos complicado. En este sentido hemos intentado realizar un esfuerzo para que en la sÃntesis aparezca lo sustancial de la situación de Tres Barrios-Amate. Pedimos disculpas de antemano por si hay alguna cuestión que os parezca importante y no esté reflejada en el estudio. Aunque la lista de agradecimientos serÃa interminable, nos parece justo nombrar a algunas de las personas e instituciones que han colaborado para que este diagnóstico sea un hecho. Debemos dar gracias, especialmente, a las personas que a diario están trabajando por su barrio de forma voluntaria, a todos los miembros de la Plataforma CÃvica, y especialmente a su secretariado, a Rufi, Mari Carmen, Fernando, Fco. Javier, Rafa y Sergio, que con su dedicación han conseguido que este trabajo sea posible. Presentación 3 Gracias a todas las entidades de la zona, a: DESAL y sus mujeres, la Asociación de Vecinos Tres Barrios, la Asociación de Vecinos Santa Teresa, Amate y Regiones Devastadas, la Asociación Juvenil Nuestra Señora de la CandelarÃa, el Club de la Tercera Edad de la Candelaria, las Cáritas Parroquiales, la Hermandad de Nuestra Señora de la Candelaria, a las AMPAS, y a tod@s l@s que han compartido con nosotros espacios y tiempos con el objetivo de intentar cambiar la situación de sus barrios. No podemos olvidarnos tampoco de las instituciones que tienen una especial implicación con la zona: el Centro de Salud, los colegios Victoria Diez, Paulo Orosio y especialmente a Blanca Paloma y a su directora Elvira, por su dedicación y apoyo. Gracias también a las instituciones públicas que nos han facilitado datos para poder realizar este estudio, especialmente al Distrito Sanitario y a la Delegación de Bienestar Social del Ayuntamiento de Sevilla, a Curro Fernández y a Lola Caballero. Por último, aunque no menos importante, queremos mencionar a la Delegación Provincial de Igualdad y Bienestar Social, porque gracias a su apoyo económico ha sido posible la realización de este trabajo, gracias a Ana Ferrer y a Estrella Monge. Y el final era el principio, este diagnóstico pretende ser un comienzo, todavÃa quedan reuniones, esfuerzos, movilizaciones, subidas y bajadasâ¦. todavÃa queda mucho para que la transformación integral de estos barrios sea una realidad. Seguimos con la misma ilusión del principio o más si cabe, con el convencimiento de que es posible que nuestros barrios, con el esfuerzo de tod@s acabe siendo un lugar donde poder vivir con dignidad. Este trabajo va dedicado a todas las personas que viven en Tres Barrios-Amate y están luchando por mejorar la situación de sus barrios. GRACIAS POR VUESTRA COLABORACIÃN. El equipo del diagnóstico comunitario: Mario Jordi Sánchez. Manuel Garrido Fuego. Información sobre el proceso de trabajo 4 INFORMACIÃN SOBRE EL PROCESO DE TRABAJO: METODOLOGÃA, CALENDARIO DE TAREAS Y AGENTES IMPLICADOS 1.- PRIMERA FASE DEL DIAGNÃSTICO: CONTACTO CON LA REALIDAD Este trabajo arranca en marzo de 2004 con la presentación del proyecto a las principales entidades con competencia en la zona, asà como del equipo del proyecto Tres Barrios-Santa Teresa. La acogida fue muy positiva, ya que dichas entidades (asociaciones, recursos públicos, representantes vecinales, etc.) visualizaron el proyecto como una de las respuestas que habÃan solicitado para estos barrios desde hacÃa años. Posteriormente se constituyen y organizan tres equipos que participan en la elaboración del diagnóstico y en la dinamización de la comunidad: el Equipo Comunitario, el Equipo de Apoyo y la Comisión de Seguimiento. - El Equipo Comunitario estaba formado por vecinos y técnicos de la zona (siete en total) que participaban en el estudio aportando información sobre los barrios, planificando las acciones que desde el proyecto se llevaban a cabo en la comunidad (como las entrevistas en profundidad) y, en lÃneas generales, apoyando el estudio sobre la zona. Se integró por representantes de las siguientes instancias: vecinos de la zona, Plataforma Cïvica, Parroquia de la Blanca Paloma, Asociaciones de Vecinos, Plan de Barrios, Delegación de Bienestar e Igualdad Social y Proyecto Tres Barrios-Santa Teresa. La consolidación de la Plataforma CÃvica Tres Barrios-Amate, la organización interna de la misma (elección de representantes para las mesas sectoriales); la participación y movilización social de la zona, focalizada en lÃderes vecinales; la dificultad para proceder al relevo de cargos y funciones, entre otras causas, obligó a quiénes participaban asiduamente en este equipo a priorizar los espacios y a limitar su compromiso con nuevas tareas, con lo que el funcionamiento de dicho equipo se ralentizó. - El Equipo de Apoyo lo constituimos con la finalidad de apoyar las acciones del estudio comunitario participando activamente en la planificación, ejecución y evaluación de las mismas. Con ello se pretendÃa desarrollar una formación en las técnicas cualitativas de investigación que se emplearan en el estudio comunitario. Se trataba de un equipo abierto en el que participaron todas las personas que lo desearon y que se integró por un número variable de personas (entre 8 y 20, según los momentos), procedentes de las siguientes instancias e instituciones: vecinos/as de la zona, técnicos procedentes del propio proyecto Tres Barrios-Amate, Plan de Barrio, OPEM, Delegación de Bienestar e Igualdad Social, Centro juvenil Candelaria, CIMA, Hermandad Nuestra Señora de la Candelaria y alumnos/as de Trabajo Social de la Universidad Pablo Olavide y del módulo de integración social del IES LuÃs Cernuda. - La Comisión de Seguimiento tenÃa como objetivos principales: realizar el seguimiento, supervisión y reorientación de la investigación, debatiéndose y negociándose en su seno los distintos punto de vista sobre las propuestas a seguir en este proceso. Se constituyó en principio por 29 personas. Su distribución se estableció por grupos de pertenencia del siguiente modo: 9 representantes de las Administraciones Públicas (Delegación de Bienestar e Igualdad Social de la Junta de AndalucÃa; Delegación de Bienestar Social del Ayuntamiento de Sevilla; Delegación de Empleo del Ayuntamiento de Sevilla); 11 vecinos y representantes vecinales y 9 técnicos. Información sobre el proceso de trabajo 5 En este mismo año, tras la realización de un diagnóstico básico inicial del tejido asociativo de la zona, iniciamos una primera revisión y análisis de fuentes documentales sobre los barrios.. Con el fin de comenzar a dar cabida desde el principio a la información proporcionada por los sujetos protagonistas, se realiza una primera selección de testigos e informantes privilegiados, es decir, de personas bien conocedoras de los barrios y de sus problemas. Se contacta a 25 de estas personas, que acceden a participar en esta fase, y que comienzan a ser entrevistadas en los meses siguientes, tarea que se prolongará hasta marzo de 2005. Entre las entidades que en este momento participan de uno u otro modo en el diagnóstico se encuentran las siguientes: Cáritas Parroquiales de la zona (Blanca Paloma en Los Pajaritos, Candelaria en Tres Barrios y Santa Teresa en Santa Teresa, Amate, Regiones Devastadas y Señora de los Reyes), Grupos Culturales y Pastorales de la Blanca Paloma, Asociaciones de Vecinos Tres Barrios y Santa Teresa, Amate y Regiones Devastadas, Plan de Barrios, Asociación de Mujeres Las Moradas, Centro de DÃa Juan XXIII; DESAL; CIMA, Centro Juvenil Candelaria, Colegio Público Paulo Orosio, Centro Educativo Concertado SAFA Blanca Paloma, Colegio Público Victoria DÃez e IES LuÃs Cernuda. A ellos se suman un conjunto de vecinos/as de Tres Barrios. Por otra parte, se participó activamente en el seno de las Mesas Sectoriales que fueron organizadas en el año 2003 por la Plataforma CÃvica, labor que recayó a principios de 2004 en Plan de Barrios y que finalmente fue retomada por el Centro de Servicios Sociales de Rochelambert. Dichas mesas están constituidas por técnicos y representantes de entidades sociales diversas, y su trabajo se ha centrado en analizar y discutir las problemáticas, necesidades y recursos de estos barrios desde un punto de vista sectorial, propiciando la coordinación intersectorial y los intercambios de información y sentando las bases para la adopción de estrategias y acciones de intervención conjunta. En concreto, dichas mesas fueron las siguientes: - Mesa de Educación - Mesa de Servicios Sociales - Mesa de formación y Empleo - Mesa de Salud Metodológicamente, para extraer información procedente de primera mano de los sujetos y agentes sociales nos hemos servido en un primer momento de coloquios colectivos, a partir de los cuales los vecinos y técnicos han dialogado acerca de sus realidades, exponiendo los temas generadores o clave que más interés les han despertado. En un segundo momento del análisis colectivo, hemos utilizado para analizar en profundidad cada tema generador, el instrumento llamado SODA-MECA, que implicaba introducir como criterios delimitadores del análisis en el presente elementos considerados âSatisfactoriosâ y âOportunosâ y en el futuro âDefectuososâ y âAmenazantesâ (SODA). A partir de ello, se contemplaba la incorporación de tales elementos a estrategias de intervención según el eje MECA (Mantenimiento, Explotación, Corrección y Afrontamiento). La lÃnea seguida en todo momento ha sido la de adaptar estos instrumentos a nuestras necesidades, recursos y expectativas, en la medida en que demostraban su utilidad para analizar colectivamente diversos ámbitos: entorno social, las estructuras, los métodos y las redes sociales. En total, desde marzo a diciembre de 2004 fueron 17 entidades e instituciones las que participaron analizando sus barrios; 342 vecinos y vecinas y 46 técnicos. Como resultado de ello se procedió a la elaboración del I Borrador deI Informe de Diagnóstico, que terminamos en el mes de diciembre de 2004 y difundimos en unas Jornadas en el mes de enero de 2005, al que asistieron 120 personas, vecinos/as de la zona en su mayorÃa. Este primer borrador Primer Informe de Diagnóstico presentó un análisis inicial de estos barrios a partir de los datos disponibles hasta el momento, referidos en su mayorÃa a discursos de vecinos/as y técnicos/as, y su presentación pública sirvió no sólo para contrastar dichos datos y devolverlos a la comunidad, sino también para incorporar a nuevos agentes. Información sobre el proceso de trabajo 6 2.- SEGUNDA FASE: CONOCIMIENTO EN PROFUNDIDAD Siendo escasos los estudios que tratan de forma especÃfica nuestra área de intervención, se han orientado buena parte de los esfuerzos al acopio de información referida a dicho área, procedente de distintas fuentes, para su posterior sistematización. En enero de 2005 comenzamos el análisis de fuentes documentales y estadÃsticas, denominado en un principio âdiagnóstico objetivoâ, por referirse a elementos de juicio objetivos contenidos en tales fuentes, si bien, como es obvio, participaban en su contenido elementos de carácter subjetivo. Entre otras, las entidades que nos proporcionaron en un primer momento información para construir dicho análisis de fuentes datos fueron: el Ayuntamiento de Sevilla (Servicio de EstadÃstica, Delegación de Igualdad y Bienestar Social, Delegación de Empleo, Gerencia de Urbanismo), la Junta de AndalucÃa (ConsejerÃa para la Igualdad y Bienestar Social, ConsejerÃa de Obras Públicas y Transportes, Servicio Andaluz de Salud, Servicio Andaluz de Empleo, Servicio AndalucÃa Orienta), el Instituto Nacional de EstadÃstica, el Instituto EstadÃstica de AndalucÃa, la Universidad de Sevilla y la Real Fundación del Patronato de la Vivienda de Sevilla. A ellos sumamos la consulta con una serie de especialistas y técnicos de estas y otras entidades, y vecinos/as en menor medida, para profundizar en algunas parcelas de análisis. De este modo, se ha primado la búsqueda en aquellos ámbitos que suministraban datos referidos a escala barrial y de barriada. Con este objeto se han consultado y revisado las fuentes disponibles, pero también se han procesado datos que dichas fuentes proporcionaban (sobre todo a escala de sección censal), para su posterior tratamiento y agregación a nivel barrial. Consideramos que pese a lo valioso de las aportaciones de este laborioso trabajo, inéditas en su mayorÃa, el carácter estadÃsticamente inestable de la sección censal (cuya composición es rediseñada cuando se supera el número máximo de personas que integran) puede dificultar futuras actualizaciones de los datos existentes a esta escala. Consideramos en este momento llamar la atención sobre la escasez y dispersión de fuentes y estadÃsticas a escala barrial, cuyos perniciosos efectos nos han preocupado no sólo por dificultar nuestro estudio, sino también porque nos interrogábamos por la calidad de la intervención a escala barrial con tan graves ausencias de información sobre los barrios, más preocupante aún en zonas que como esta requieren de una actuación especÃfica. Esta falta de desagregación de las fuentes es paralela a la que se produce a otras escalas, con escasez o nula referencia a delimitaciones por sexo, edad, nacionalidad) y está directamente asociado al área especÃfica delimitada por cada entidad para establecer su intervención. Sin ánimos de depositar en ellas la responsabilidad de este tipo de delimitaciones, que obedecen a otros complejos criterios establecidos a escala supralocal, conviene recordar algunos de estos ejemplos, de presencia en nuestra zona: - Análisis socioeconómicos, demográficos, sociales, etc. realizados o distribuidos desde el Ayuntamiento de Sevilla a escala distrital, sin desglose a escala barrial, y para nuestro caso proporcionando datos sobre un heterogéneo Distrito Este (a la fecha no estaban disponibles las referidas a un más ajustado a la realidad de la zona Distrito Cerro-Amate) que poco han aportado sobre la realidad de nuestra zona. - Datos proporcionados por el Servicio Andaluz de Empleo a escala de oficina de empleo, con delimitación para nuestra zona centrada en el área delimitada por el código postal 41.006, que desborda ampliamente el área de Tres Barrios-Amate y que no abarca ni de lejos la realidad del empleo en la zona. Información sobre el proceso de trabajo 7 - Datos proporcionados desde el Centro de Servicios Sociales Comunitarios de Rochelambert, con un área de intervención que integra a otros barrios además de Tres Barrios-Amate (Rochelambert, Cerro del Aguila, etc.), si bien son destacables los esfuerzo desde esta entidad en proporcionar datos a escala de su intervención en la ZNTS de Tres Barrios-Amate, a partir de octubre de 2005.* Menos dificultades hemos encontrado en la aplicación de otras herramientas de conocimiento de la realidad, por su carácter de extracción directa, como los mapeos. Se realizaron dos mapeos de recursos, uno desde el equipo Tres Barrios-Santa Teresa y otro desde el Equipo de Apoyo. Una vez revisados estos mapeos, se añadieron dos nuevos más, a escala sectorial, completados desde las Mesas de Servicios Sociales y desde la de Salud. A ello se sumó la realización desde estas y desde el resto de mesas de un mapa de redes y una guÃa de recursos, en los que participamos para incrementar el conocimiento y la difusión de los recursos de la zona. En el primer trimestre de 2005 culminamos la realización de las últimas entrevistas en profundidad a los informantes y testigos privilegiados, que sumaron un total de 28, repartidas del siguiente modo: 20 entrevistas a vecinos y vecinas de la zona, dos entrevistas a responsables de la Administración y seis a técnicos que operan en los barrios. Cerca de 100 personas participaron en las I Jornadas Vecinales, en Abril de 2005, cuyos objetivos fundamentales se concretaron en construir colectivamente desde la comunidad un plan de acción para la zona a partir del análisis de la realidad realizado en la primera fase del proceso; reforzar el tejido asociativo de la zona y fomentar la participación de la comunidad. Un instrumento indispensable para el conocimiento de la realidad de estos barrios fue la audición comunitaria. Su elaboración obligaba en primer término, a realizar una acotación de una muestra representativa de la población, ya que su objetivo se centraba en generar una âpoblación a escalaâ sobre la cual realizar a la población una consulta de tipo abierto, para conocer la realidad de los barrios, sin condicionantes ni cuestionarios de partida. Dicha muestra integró finalmente a un total de 365 personas, distribuidas por intervalos representativos de edad, desde los 10 años en adelante. Contemplamos criterios territoriales de reparto equitativo por barrios y sub-barrios, que se sumaron a los de género, situación sociolaboral, nivel de formación y edad. La consulta se desarrolló en diferentes espacios: mercado de abastos, centro de salud, peñas culturales, comercios de la zona y centros de la Tercera Edad y en su compleja puesta en marcha colaboraron hasta 20 personas del Equipo de Apoyo. Estas consultas se desarrollaron en los meses de mayo y junio de 2005 pero los resultados no los conocimos hasta una vez culminadas las tareas de sistematización de los datos, en el mes de octubre del mismo año. _________________________________________ (*) Encontramos, además, que en distintas fuentes se han realizado y se siguen realizando interpretaciones disÃmiles sobre la definición de la escala barrial, lo que en unos casos ha obligado a realizar adaptaciones de los datos, y en otros ha impedido realizar comparaciones entre distintas fuentes, o simplemente no se han podido incorporar a nuestro análisis. Como botón de muestra, cabe reseñar que es relativamente frecuente encontrar en estadÃsticas de organismos públicos referencias al barrio âTres Barriosâ con el nombre de alguna de sus barriadas (La de Los Pájaros es la más frecuente, aunque también se emplea la de Candelaria), o el empleo de la denominación de la barriada de Santa Teresa para designar al barrio de Amate. De hecho, no conseguimos escapar en estos primeros momentos a este tipo de confusiones, como da buena cuenta de ello la propia denominación inicial de nuestro proyecto (Tres Barrios-Santa Teresa), heredera de este tipo de errores de delimitación. Información sobre el proceso de trabajo 8 3.- TERCERA FASE: SOCIALIZACION Y PRODUCCION DE RESULTADOS FINALES Tras las laboriosas tareas de ordenación y sistematización de datos, en los meses de marzo y abril de 2006 presentamos un resumen del diagnóstico comunitario en todas las entidades de la zona, con participación de representantes de estas, tanto en su recepción, como en su propia difusión, entre, las siguientes: Centro de Salud, Area de Empleo del Ayuntamiento, Centros Educativos de la zona, DESAL, Centro Juvenil, Centro de la Tercera Edad, UTS de Rochelambert, etc. Aprovechamos otros eventos, como el Festival cultural Bahuaus-Catedrales, celebrado en las instalaciones del antiguo Colegio de San Fernando para distribuir y hacer público dicho resumen. En todo caso, ha sido una preocupación continua en este proceso la devolución del conocimiento construido colectivamente en la comunidad, por lo que se ha proporcionado información continua a todas las entidades, a la Plataforma CÃvica, a los diferentes Equipos, y a las Mesas Sectoriales y a las principales personas, instancias y entidades implicadas o que han demostrado su interés en este proceso. Como resultado de ello, consideramos que se ha incrementado el conocimiento de la realidad social de estos barrios por parte de los integrantes de dichas entidades, asà como los procesos de intercambio de información. Tales intercambios tenÃan como objeto no sólo la difusión y socialización de los resultados de la investigación, sino también su confrontación y mejora, con el inestimable rédito de la incorporación a la lucha por los intereses de estos barrios de un nutrido grupo de personas y entidades, públicas y privadas. Esta realimentación del proceso se dirigÃa a completar a aquellas partes que no incluÃan suficiente información sobre una parcela especÃfica de la realidad, afÃn a la entidad en la cual se difundÃa el diagnóstico, o bien se corregÃan errores u omisiones que no contradecÃan la percepción de la realidad ya consolidada de diferentes formas en momentos anteriores, a través de entrevistas, audiciones, coloquios, etc. Lo que en cada momento se ha considerado el sentir de la población en general de la zona sobre la situación de estos barrios ha marcado el lÃmite en la incorporación de estas nuevas modificaciones dentro de una lógica de consenso comunitario. Como último paso de este esfuerzo socializador, y con miras a la construcción de un Plan de Desarrollo Integral para la zona, en los meses de mayo y junio de 2006 organizamos las llamadas Comisiones Sectoriales para la elaboración de propuestas al Plan de Desarrollo Integral. A partir del conocimiento de las necesidades de la zona para cada sector, se trabajaron por grupos las diferentes propuestas de transformación de los barrios. Ello conllevó la difusión previa del proceso entre los vecinos/as, técnicos y representantes de la administración y de las entidades sociales de la zona y el procesamiento y el análisis de los datos dimanados de las reuniones de dichas comisiones. Estas se realizaron entre los meses de mayo y junio de 2006. Fueron un total de siete (Educación, EconomÃa y Empleo, Servicios Sociales, Urbanismo y Vivienda, Salud, Cultura Ocio y Tiempo Libre y Convivencia y Seguridad Ciudadana), correspondientes con cada uno de los bloques de trabajo, y celebradas una tarde a la semana en las instalaciones del Colegio SAFA Blanca Paloma. Información sobre el proceso de trabajo 9 Con el fin de presentar una información lo más actualizada posible, se procedió a revisar algunos de los datos estadÃsticos (demográficos y socioeconómicos, principalmente) de los cuales disponÃamos de fuentes actualizadas, ya que habÃan sido recogidos dos años antes. Durante el año 2006, se procedió a la finalización del acopio de fuentes documentales, fundamentalmente referidas al análisis sectorial: informaciones de los centros educativos (en ausencia de respuesta hasta la fecha de la Delegación de Educación), del Centro de Salud La Candelaria, del distrito de Salud Sevilla, de la Delegación de Bienestar Social del Ayuntamiento y del Centro de Servicios Sociales Comunitarios de Rochelambert. La sistematización de estos datos, y la redacción de este informe final ocuparon el segundo semestre de 2006. Finalmente, algunos comentarios sobre la estructura de este informe. Su división en tres bloques fundamentales presenta en primer lugar un análisis estructural de la situación de la zona, que incluye los apartados de historia, demografÃa, urbanismo, infraestructuras, vivienda, asociacionismo, relaciones de convivencia e identificación barrial. Un segundo bloque profundiza en el análisis por sectores especÃficos: educación, salud, cultura, ocio y deportes, servicios sociales, y economÃa y empleo. Y, finalmente, un tercer bloque aborda el análisis por franjas de población, que hemos considerado de interés para ahondar en el estudio de colectivos especÃficos por razón de edad, es decir: infancia y adolescencia, jóvenes, adultos (hombres y mujeres) y personas mayores. Dado que el contenido de este último apartado plantea intersecciones con los dos anteriores (estructural y sectorial), en algunos casos se han introducido inevitables repeticiones con respecto al contenido de dichos apartados, y en otros se ha optado por realizar las correspondientes llamadas al apartado u apartados correspondiente/s. En las páginas finales se añaden una serie de anexos que amplÃan o ilustran alguno de los contenidos antes tratados. I.- ANALISIS ESTRUCTURAL Análisis Estructural Página 11 Mapa 1.1.- Delimitación de la zona de estudio. Barrios. Página 12 Análisis Estructural Mapa 1.2.- Tres Barrios-Amate Barrios, barriadas y secciones censales Fuente: Elaboración propia (2006) Análisis Estructural Página 13 1.- REFERENCIAS HISTÃRICAS 1.1.- ORIGEN DE LOS BARRIOS (1950-1960) La construcción de Tres Barrios se inicia en 1956, con el levantamiento por el Real Patronato de Casas Baratas de los primeros bloques de pisos en la zona, aunque en 1954 ya se habÃa producido la adquisición de los terrenos de la llamada Huerta de la Candelaria. Fueron las 1.108 viviendas de la barriada de La Candelaria las primeras en entregarse en 1956, sucediéndole tres años más tarde las del sector de Nazaret, en Los Pajaritos, y un año más tarde las del resto de esta barriada. Por su parte, Madre de Dios, fue levantada por promoción municipal entre 1960 y 1962 por la Obra Sindical del Hogar y Arquitectura. El origen del uso de Tres Barrios como categorÃa de delimitación urbanÃstica está muy extendido, siendo su nacimiento espontáneo y remontándose su origen documental, al menos, hasta 1977. Por su parte, la construcción de Amate se inicia a principios del siglo XX, entre los años 1915 a 1930, sobre los terrenos de la Huerta Amate, prolongándose hasta 1993, fecha en que se finalizan las obras de la barriada Virgen de los Reyes en su tercera fase. La zona fue durante mucho tiempo lugar de asentamiento de chozas y chabolas, que fueron reagrupadas por el Ayuntamiento en una especie de campamento, popularmente conocido como âEstados Unidos de Amateâ. El fin último era ocultar de la mirada los asentamientos chabolistas ante la inminente Exposición Universal de 1929. Estas chozas fueron derribadas definitivamente a partir de 1936, con lo que se inicia la construcción por el Patronato de Vivienda âFrancisco Francoâ de las actuales Casitas Bajas de Amate, en dos fases de 200 viviendas (a finales de la década de los cuarenta) y de 448 viviendas, en 1954. Este mismo patronato levanta en 1952 el barrio de La Falange, derribado en 1974. Las actuales viviendas en bloque de Santa Teresa se concedieron entre 1957 y 1958, siendo el Instituto Nacional de la Vivienda la entidad promotora. Un año antes, en 1956, se entregan las 257 viviendas de Regiones Devastadas.1 La construcción de Virgen de los Reyes (repartida en zonas distintas de Amate, como se advierte en el mapa 1.2) se realiza en tres fases, dos de las cuales se conservan. Dicha construcción comenzó en 1954, impulsada por la Obra Sindical del Hogar y Arquitectura, en 1980 se demolió buena parte de lo construido por el deficiente estado de las viviendas y las obras se concluyó en 1993 con las viviendas cercanas a la calle Pedro de Madrid. En el apartado de territorio y urbanismo abordamos en profundidad algunos de estos aspectos y las consecuencias a que han dado lugar. El protagonismo de las instituciones públicas en la construcción de la zona es evidente. En Tres Barrios fueron un total de 3.774 viviendas y 47 locales los construidos por el Real Patronato de Casas Baratas (RPCB), repartidos del siguiente modo: __________________________ 1 La barriada de Regiones Devastadas es también conocida como Las Cuatro Cancelas. Como refiere el Diccionario Histórico de las Calles de Sevilla (1993) âdebe su nombre, por una parte, a la promotora de la edificación que fue la Dirección General de Regiones Devastadas, y por otra a la Asociación de Vecinos que tomó este nombre porque los patios interiores, cuatro en total, están cerrados por cancelasâ Página 14 Cuadro 1.1.- Viviendas de Tres Barrios. Distribución por año de entrega, número y localización Año de entrega 1956 1956 1962 1962 1962 1962 1962 Localización Candelaria Candelaria (âpisos verdesâ) Candelaria Pajaritos Pajaritos (sector Nazaret) Pajaritos Pajaritos (âpisos blancosâ, junto a Torretas) 1975 120 (*) Pajaritos: âTorretasâ Nazaret Fuente: Real Patronato de Casas Baratas (2006). (*) Actualmente, en fase de entrega de escrituras a sus arrendatarios. Número de viviendas 1.000 (*) 108 16 (*) 1.125 1.152 47 (locales) 253 (*) El arquitecto de las 1.152 viviendas de Nazaret fue Antonio Delgado Roig. Las 120 viviendas de las âtorretasâ, últimas en construirse en la zona, fueron levantadas bajo la dirección de Rafael Arévalo. El arquitecto del resto de edificaciones de Tres Barrios fue Fernando BarquÃn. El RPCB también fue el responsable en la zona de la construcción del Colegio Blanca Paloma y de la Iglesia de la Candelaria, asà como del equipamiento de esta, edificaciones que más tarde fueron cedidas al Arzobispado. En 1963 se construye por el Ayuntamiento el actual Mercado de Abastos en Tres Barrios, y más tarde la entidad promotora levanta el colegio Victoria Diez y la Parroquia de la Blanca Paloma. Entre los criterios para la concesión de viviendas por el RPCB, relativos a las condiciones en que se encontraban los solicitantes en el momento de la petición, se establecÃan cupos aplicados a partir de los siguientes indicadores: 1) Proceder de un suburbio, 2)Habitar en vivienda en ruinas, 3)Padecer condiciones de hacinamiento, 4) Ser parte de familia numerosa, 5)Formar parte de un nuevo matrimonio y 5) Ser funcionario. 2 Las distintas fuentes consultadas resaltan entre los acontecimientos que dan lugar al origen de estos barrios la llegada de población a Sevilla como producto del éxodo rural. Suele entenderse que este éxodo masivo sitúa en una posición de precariedad en cuanto a la vivienda a una gran masa de población, señalándose al floreciente sector industrial como al principal demandante de fuerza de trabajo (se recuerdan Hytasa, Cruz del campo, Astilleros y FASA Renault como los principales centros de trabajo). Las cifras de empleo para la época en el sector industrial se sitúan en torno al 44% (frente al 24% actual, incluyendo en este último caso al sector construcción). Por su parte, los servicios absorbÃan el 53% del total del empleo total, frente al 74% actual. ââââââââââ 2 3 Actualmente se añaden como criterios el ser extranjero o mujer que sufre maltrato. Fuente: Almoguera (1981), para los datos relativos a la época de construcción de Tres Barrios. Para los datos actuales hemos acudido a las estadÃsticas que proporciona el Servicio Andaluz de Empleo (oficina de Amate), correspondientes a 2005 y relativos al área que cubre el código postal 41.006. Análisis Estructural Página 15 En definitiva, existe consenso en la idea de que es el hacinamiento en infraviviendas, producto del éxodo rural y la industrialización, junto a los efectos catastróficos de las riadas en Sevilla, los que impulsan la intervención pública ante el problema de la vivienda, concretada en la acción de instancias como el Real Patronato de Casas Baratas, el Ayuntamiento, la Obra Sindical del Hogar y Arquitectura y el Instituto Nacional de la Vivienda (en Tres Barrios), y estos dos últimos (OSHA e INV), junto al Patronato Francisco Franco, en Amate. Cuando se realiza una valoración de esta actuación urbanizadora de carácter público, suele resaltarse la rapidez de la construcción. Los testimonios de las personas que vivieron esos años, subrayan la oportunidad de la intervención pública ante la demanda de muchas familias en una situación deplorable en cuanto a vivienda. Pero, al mismo tiempo, otras personas consultadas refieren la escasa calidad y pésimo estado de terminación, tanto en lo referente a viviendas (sin ventanas, sin solerÃa, etc.) como a las calles: falta de aceras y carencia de pavimentación, que convertÃa al barrio en un barrizal cuando llovÃa, falta de servicios, etc. A esto se suma un hecho en el que coinciden la mayorÃa de estudios sobre la zona: el carácter escasamente planificado de esta actuación urbanÃstica âurgenteâ, dentro de una lÃnea de creación de âbarrios de segundaâ, lugares pensados para alojar a población obrera, lÃnea que se iba a mantener en el tiempo. En este sentido, las percepciones de los vecinos acerca del emplazamiento de estos barrios refuerzan la idea de una ubicación claramente separada de la ciudad, es decir, aluden al emplazamiento periférico de estos barrios con respecto al centro de la ciudad, e incluso a otras zonas de esta. Pese a la intubación posterior del arroyo Tamarguillo (al que los vecinos hacen referencias continuas por sus continuos desbordamientos), este siguió marcando la frontera de estos barrios con la ciudad. A ello contribuye, hasta los años 70, la lejanÃa con respecto a las zonas habitadas del centro de Sevilla, en el sentido de que âdel Tamarguillo pa´yá si que era Sevilla, del Tamarguillo paâcá no.â. En esos tiempos, pasar el puente que unÃa Marques de Pickman y la avenida Federico Mayo Gayarre, en Amate, era âpasar a Sevillaâ. Por tanto, territorialmente, el emplazamiento en origen de estos barrios determina su futura segregación del resto de la ciudad, mantenida en muchos de sus aspectos hasta el presente. Bajo el modelo de polÃgono barrial periférico, el arroyo del Tamarguillo y la carretera de Málaga actuaban de lÃmites de separación. Con la desecación del primero, y la construcción de los grandes viales que rodean a la zona junto al levantamiento de los polÃgonos industriales que la circundan, estos pasaron a ser, más que elementos para su conexión con la ciudad, ejes de desarticulación con esta. En la siguiente fotografÃa se ilustra la separación de la zona a través de la carretera de Málaga y, en parte, del arroyo Tamarguillo. Los barrios abren paso a la ciudad y aparecen aún rodeados de amplias extensiones sin edificar: Página 16 Análisis Estructural Fuente: Paisajes Españoles. FotografÃas Aéreas. (1970) Dentro de esta lÃnea de urbanización urgente, la construcción de las viviendas fue previa a la dotación de recursos en la zona. Este vacÃo de recursos básicos se salvó, sólo en parte, con las sucesivas fases constructoras de iniciativa pública, que dieron lugar al levantamiento de las parroquias y los colegios. A esto se suman algunos contados elementos del pasado a los que los vecinos hacen referencia, y que suponÃan recursos para el resto de la ciudad, como la antena de Radio PeninsularRNE, el canódromo, los cines de verano (Candelaria, Capitolio), o invierno (Cine Maite), etc. Con todo ello, y a pesar de que aún existÃan carencias, en los años 60 sitúan los vecinos la mejor época que vive la zona. Esta ponderación debe entenderse (y relativizarse) en su contexto, que es el de las aspiraciones completadas en el desarrollismo franquista a escala de vivienda y empleo, paralelo a la extensión tras la postguerra de un ideario de âprosperidadâ por parte de la maquinaria del Régimen. En este momento el levantamiento de estos barrios proletarios, aunque modestos, era lógicamente concebido como una mejora frente a situaciones de miseria de la postguerra, de hacinamiento en corrales de vecinos o en chabolas, etc. Como veremos en el apartado correspondiente a la participación ciudadana, la iniciativa vecinal se concreta en la eclosión de las distintas asociaciones de vecinos, que comienzan a dar sus primeros pasos. También otros agentes cobran protagonismo en estos barrios, ejerciendo de catalizadores de la acción vecinal. Es el caso de las Parroquias, que algunos relatos sitúan en el âcentro del barrioâ no Análisis Estructural Página 17 sólo por su ubicación espacial, sino por su cercanÃa e implicación directa con los problemas de la zona. Buena parte de las percepciones sobre lo que estos barrios fueron y lo que son ahora giran en torno a los perfiles de la población en origen, y a sus posteriores transformaciones. AsÃ, en principio, las fuentes consultadas sitúan el origen de la población de la zona en el ámbito rural, aunque su llegada fue indirecta. Es decir, se trataba de personas que provenÃan de pueblos de Sevilla en su mayorÃa y que, en su llegada a la capital, no se dirigÃan directamente a Tres Barrios y a Amate, sino que se asentaban primero en otras zonas de la ciudad, ocupando viviendas en estado precario, como era algo generalizado en Sevilla en esta época. Los asentamientos chabolistas de Charco Redondo, La Corchuela, Carretera Amarilla, Villa Vacas o la Vereda del Poco Aceite son algunos de estos espacios. Pero también lo eran otros barrios y zonas de Sevilla en los que no existÃa presencia chabolista, pero sà corrales de vecinos, como en Triana, San Bernardo o Puerta Osario. A partir de este origen es resaltable la construcción de un imaginario colectivo que se llena con los siguientes caracteres de la población inicial de la zona: 1.- Origen proletario: La idea de âbarrio obreroâ tiene una presencia unánime en los testimonios, señalándose las implicaciones que esta categorización pueda tener en términos positivos, en términos de âbuena genteâ, âgente sencilla y trabajadoraâ, etc. Es obvio que muchas de estas valoraciones proceden de su contraposición con la llegada, décadas más tarde, del desempleo y la marginalidad, presente en la percepción de los propios vecinos y vecinas. Pero en todo caso, el análisis de fuentes documentales confirma la presencia de una gran masa de población obrera. Esto tiene su origen en los propios criterios de admisión para las viviendas sociales impuestos por las instituciones edificadoras (como el Real Patronato), que establecÃa cupos para los trabajadores de empresas e instituciones. 2.- Origen rural. Al igual que la configuración de esta población como âgente obreraâ, suelen ser resaltadas las implicaciones positivas del origen rural en el sentido de âgente de pueblo, de buen tratoâ. Las cifras disponibles confirman que estos primeros habitantes rurales (como hemos dicho, de llegada indirecta desde el campo), procedÃan en un 75% de Sevilla y provincia, según los censos de la época. 3.- Ambiente de convivencia y vecindad. Conectando con los anteriores aspectos, suele resaltarse el âbuen ambienteâ, la âbuena convivenciaâ o la âtranquilidadâ dentro de lo que se consideran como implicaciones positivas del origen proletario y rural de la población. Surge asà la constatación por los vecinos de una secuencia histórica que supone pasar de la âbuena convivenciaâ a la âmala convivenciaâ, de la âtranquilidadâ a la âintranquilidadâ. Se juzga que la convivencia entre generaciones era mucho mejor que en años posteriores, imperando el respeto, y que la relación entre los vecinos de los bloques era más directa âcomo si fuéramos familiaâ. En la mente de los vecinos y vecinas afloran excursiones dominicales, arreglos âen comunidadâ de los espacios comunes, como las calles que aún se mantenÃan sin asfaltar, y que se recomponÃan con albero comprado por los propios vecinos, etc. Página 18 Análisis Estructural 4.- Ocupación de espacios comunes. Se piensa que el significado de lo público como âalgo común y a respetarâ se manifiesta en el uso de los espacios compartidos (terrazas de los bares, calles y plazas, sillas en los portales, etc.), como una práctica extendida en esta población en origen. La percepción de una mayor seguridad y la existencia de una interacción más sana y provechosa en la calle suelen ser también destacados. Igualmente, se recuerda una mayor participación en fiestas y actos rituales, a los que haremos posterior referencia, como la celebración de las velás y otras convivencias, o los concursos de adornos de patios en Candelaria, ya extinguidos, etc. 5.- Significativa participación vecinal. La decantación por el interés común entre los vecinos se juzga muy superior a la del presente. Se cuenta que la participación de los padres en las reuniones de los colegios eran masivas (se recuerdan, por ejemplo, reuniones en el Colegio Blanca Paloma, celebradas en el patio âporque no cabÃa la genteâ). Esta relevante participación vecinal conecta con la existencia, a juicio de los vecinos, de un mayor sentimiento de pertenencia y de identificación de los vecinos con sus barrios. Una participación que, en todo caso, se dirige en estos momentos a conseguir para el barrio mejoras en algunas necesidades concretas: colegios, transporte público, semáforos, arreglo del acerado, etc. Otras fuentes documentales consultadas complementan esta visión en algunos aspectos como la juventud de la población en origen (la mayor parte situada en el tramo de edad situado entre los 25 y los 39 años), o la precariedad del empleo femenino, el cual no comenzó a despegar en la zona hasta la década de los 60, con el abandono en parte del ideario machista. En conclusión, en esta época se sientan las bases de lo que supone la confirmación de la ubicación de estos barrios en la periferia de la ciudad, no sólo por su localización geográfica, sino también por la configuración de las viviendas, pensadas para alojar a población proletaria, y también por otros hechos no menos relevantes, como la carencia de recursos, o la escasa respuesta por parte de las administraciones. Todo ello a pesar de una población que demuestra una actitud participativa y activa, de gran dinamismo por su juventud, y que trabajaba a favor de sus propios intereses. 1.2.- EVOLUCIÃN POSTERIOR EMPEORAMIENTO DE LA ZONA (1970-2006): CLAVES DEL Los testimonios que denuncian el empeoramiento paulatino de estos barrios a lo largo de su historia, cuando no hacen referencia general en términos de âtodo está cada vez peorâ, apuntan a algunos aspectos concretos, siendo los más reiterados los siguientes: El paro, que experimenta un incremento continuo desde 1980 hasta la actualidad. La delincuencia, como problema percibido por los vecinos, también desde dicha fecha. Las carencias educativas, como base de muchos de los problemas sociales en estos barrios. El deterioro de los edificios, prácticamente desde el inicio, pero de forma acelerada desde los años 90. Análisis Estructural Página 19 - El envejecimiento poblacional, ya que en la última década estos barrios se confirman como los más envejecidos de la ciudad, como veremos en el apartado de demografÃa. El deterioro de la convivencia en general, sobre todo a partir de los años 90, a lo que contribuye la llegada de población a la zona con comportamientos antisociales, incÃvicos y/o con escasos hábitos de vida en comunidad Estas fuentes de problemas para la población, unidas al hecho de no estar completada esta zona en cuanto a su dotación de recursos, ocasiona que, a partir de los años 70, y como reflejan los relatos, se produzcan las primeras movilizaciones vecinales de la época. Estas movilizaciones van dirigidas a la consecución de mejoras diversas: alumbrado, colegios, aceras, transporte urbano, etc. Ya en los 80, se comienza a plantear la necesidad de corregir algunos espacios (como la plaza doctor Andreu Urra, con la construcción del Mercado de Abastos) y a lograr algunos recursos (guarderÃas, colegios y servicio de limpieza) o luchar por la celebración de actos culturales. Se recuerdan hechos como la movilización encaminada a organizar una Cooperativa de Consumo, para satisfacer, al menos en parte, las necesidades comerciales. En Octubre de 1982 se realizó un concurso de ideas para la reurbanización para Tres Barrios, cuyos resultados se expusieron públicamente en uno de los patios de La Candelaria. Finalmente, entre 1986 y 1992 se fijan las movilizaciones dirigidas a la denuncia de los problemas que la droga acarreaba en la zona. El impacto del paro y de la droga en estos años ha dejado marcada la memoria de los vecinos, que veÃan cómo su barrio se transformaba: âLa gente se quedó parada, la gente no tenÃa nada que hacer⦠La droga fue de las cosas que más me sorprendió. Porque aquà no se podÃa dormir ni durante las mañanas ni las noches, Se pinchaban. Yo nunca habÃa visto como se pinchaba una persona. En esos banquitos, por lo tanto tú salÃas y estaban viendo a la gente alrededor de lo que era la casa, la Parroquia, la gente pinchándose y a mi aquello se me quedó...â Suele subrayarse que en tiempos en los que las viviendas son propiedad del Real Patronato, este no ha colaborado en su mantenimiento, no ha buscado aliados para âhacer algo másâ. Se ha limitado (lo cual, por otra parte, no es poco) a no facilitar el deterioro, o a intentar evitar en parte la sangrÃa permanente de traspasos de las viviendas de unos a otros inquilinos. En todo caso, suele señalarse que a partir de los años 90, con la paulatina retirada del Patronato, y al quedar las viviendas en propiedad de sus inicialmente inquilinos, se acelera el deterioro de dichas viviendas, ya que muchos vecinos no se responsabilizan de su cuidado, ni de los bloques en los que se ubican. Pero en el discurso de los vecinos está fuertemente presente la concreción de una de las claves del empeoramiento de la zona en la llegada de población en situación de marginalidad, fundamentalmente a partir de 1992. Siguiendo una secuencia lógica, si las bondades de la población original son, como hemos visto, resaltadas, se concibe como problemática la sustitución paulatina de dicha población por nuevos habitantes con otras pautas de comportamiento consideradas âantisocialesâ. Esto lleva a intentos de control de la situación por parte de los propios vecinos, como refiere uno de ellos: Página 20 Análisis Estructural âCuando un piso se queda vacÃo está todo el mundo muy preocupado: a ver qué persona viene, qué persona no viene, y tal⦠Muchas veces ni se ponen carteles ni nada, sino simplemente es el boca a boca⦠porque en un bloque está mal visto que tú dejes a una familia que va a dar problemasâ Algunos testimonios sitúan la base de la llegada de esta nueva población en operaciones privadas de intercambio de vivienda. AsÃ, ocurrió según versión de los vecinos que personas que eran beneficiadas con la adjudicación de viviendas de protección vendÃan estas, que se encontraban en mejores condiciones, y ubicadas en barrios como el PolÃgono San Pablo, y posteriormente en PolÃgono Sur. A cambio, compraban pisos más baratos en la zona de Tres Barrios-Amate, desplazando aquà su residencia. También se producÃa, aunque con menos frecuencia, el movimiento inverso, es decir, la adquisición de pisos en PolÃgono Sur, por parte de personas que procedÃan de Tres Barrios-Amate. Esto debe conectarse con otras implicaciones de este fenómeno de sustitución poblacional, como la falta de control y seguimiento en algunos momentos por parte de las administraciones en la adjudicación de las V.P.O, que ha sido denunciada por los vecinos. Igualmente, se hace patente, fundamentalmente por abandono administrativo, la conformación paulatina de âbarrios de segundaâ, cuyas deficitarias infraestructuras urbanÃsticas, los hacen menos atractivos a población de zonas consideradas âno marginalesâ. Siendo a la vez, causa y consecuencia de la sustitución de la población, la salida de la población original de la zona ante el empeoramiento de la situación de estos barrios, es un hecho resaltado en los discursos, y es corroborado por los datos estadÃsticos de los últimos años, que denotan que la salida de población joven y en edad de trabajar supone un porcentaje del 75% respecto del total, como refiere el BoletÃn Demográfico de la Ciudad de Sevilla, 2003, 2004). Finalmente, lo que se hace no menos evidente en los testimonios es la percepción de un estancamiento en las labores reurbanizadoras en estos barrios, salvo algunos trabajos menores de reconstrucción de algunas calles, a pesar de la necesidad de afrontar dichas labores con profundidad, según veremos en el apartado de territorio y urbanismo. 1.3.- ACONTECIMIENTOS-CLAVE EN LA VIDA DEL BARRIO Podemos sintetizar los hechos históricos fundamentales recordados por los vecinos de la zona, clasificándolos del siguiente modo: 1.- Acontecimientos de un pasado lejano, que se remonta a los orÃgenes de estos barrios, o a situaciones anteriores, tales como: - Las riadas que azotaron la zona - El posterior encauzamiento del rÃo Tamarguillo, y su sustitución por la actual Ronda del Tamarguillo 2.- Referencias a acontecimientos de amplio calado en el barrio, que marcan épocas diferentes en Análisis Estructural Página 21 esto, pero que no van referidos a fechas concretas: - Los inicios de la decadencia general en la zona, fijada en los años 80, con la llegada del paro y la droga. Esta última se entiende mayor en los Pajaritos que en la Candelaria, aunque con focos de venta y consumo en Amate (Virgen de los Reyes, calle Doctora Vieira) y suele asociarse a un incremento de la inseguridad ciudadana. - La percepción de un deterioro acelerado en los últimos 10 años. Aunque la problemática con respecto a la droga se ha amortiguado, se mantienen los niveles de preocupación a escala de desempleo, falta de recursos e inseguridad ciudadana. - Los cambios operados por las permutas de las viviendas. - La percepción aguda, en los últimos años, de un abandono de las administraciones, coincidente con la retirada del movimiento vecinal, si bien esta última ha experimentado una reciente reactivación. 3.- Movilizaciones vecinales: Algunos de los hitos históricos relativos a este punto y algunas de sus repercusiones son tratados en el próximo apartado. 4.- Llegada de recursos a la zona: Aunque ampliamos este punto en el próximo apartado, algunos de los acontecimientos más nombrados, relativos a este aspecto son los siguientes: - La creación de la asociación DESAL - La puesta en marcha de las Escuelas Taller (San Fernando y anteriores) - La reconstrucción del colegio San Fernando, a partir de la iniciativa de la Escuela Taller. - La declaración en 2002 de estos barrios como Zona con Necesidades de Transformación Social, tras las demandas realizadas por los vecinos desde principios de los 90. 5.- Acontecimientos de carácter ritual, festivo y cultural celebrados en el barrio: - Las procesiones de VÃa Crucis, que suponÃan actos de hermanamiento. Se recuerda un acto de este tipo entre la Hermandad de Jesús del Gran Poder y Santa Teresa, en los años 50. - Las velás en el barrio de Santa Teresa, y en el barrio de la Candelaria, a finales de los 70 y principios de los 80. - Las cabalgatas de Reyes Magos, en 1977 y 1988 - Las salidas procesionales de la Hermandad de Nuestra Señora de la Candelaria. - Otros actos culturales recordados: conciertos de la Banda de Municipal, varias Ferias del libro en la Plaza Dr. Andreu Urra, representaciones de la compañÃa de Teatro La Pupa, en los bajos del C.P. Victoria Diez, un festival en el cine Capitolio, algunas competiciones (carreras de ciclistas aficionados, etc.) 6.- Hechos de carácter violento y otros sucesos - El triste fallecimiento de tres personas de una misma familia (todos sus miembros salvo la madre) Página 22 Análisis Estructural por un incendio en la calle Golondrina, a finales de los 70. - Los asaltos a la Parroquia de la Blanca Paloma por parte de un grupo de jóvenes, (suelen señalarse por los vecinos la falta de motivaciones concretas en este hecho, más allá del puro gamberrismo). - La muerte de Marcos RÃos Casal, joven de 18 años de Tres Barrios, el 13 de Agosto del 2002, por disparos de un guardia civil de paisano durante el atraco a un estanco en Amate. Se recuerdan también las posteriores revueltas callejeras, que duraron varios dÃas y en las que participaron activamente grupos de jóvenes allegados y simpatizantes del fallecido. Lo reciente de este suceso y su repercusión mediática contribuye a que aparezca en los discursos por encima de otros hechos relevantes del pasado. 1.4.- REFERENTES HISTÃRICOS BASICOS DEL MOVIMIENTO VECINAL EN LA ZONA Podemos organizar los principales hitos históricos del movimiento vecinal en los siguientes apartados: 1.- PRIMEROS MOMENTOS DEL MOVIMIENTO VECINAL EN LA ZONA Los testimonios recogidos realizan un balance positivo de la movilización vecinal en sus orÃgenes, que parten de la propia construcción de estos barrios. El germen de este balance positivo suele situarse en las ya referidas caracterÃsticas positivas de la población en origen, según los vecinos: sencillez, laboriosidad, compromiso, buena vecindad, etc. Si bien se señala que el primer lugar de encuentro de los vecinos fue la Asociación de Padres de Familia (que celebraba sus reuniones en la Parroquia hasta el año 2003), es la fórmula de la asociación de vecinos la que domina en la zona sobre todo a partir de 1973. Bajo este paraguas se integraban personas que procedÃan del movimiento vecinal y polÃtico, y de las parroquias. En años de dictadura y represión, es la implicación con móviles polÃticos desde el paraguas de las asociaciones (y más concretamente, con el Partido Comunista, o con el Partido de los Trabajadores) la que se plantea como única vÃa de participación. Como producto de ello, las movilizaciones vecinales se entremezclaban con aquellas que referÃan, fundamentalmente, al movimiento obrero y sindical. AsÃ, los encierros en las Parroquias de la zona eran frecuentes durante el tardofranquismo, ya que eran de los pocos lugares públicos (y de las pocas parroquias) en Sevilla simpatizantes con el movimiento obrero y sindical. De hecho, los vecinos recuerdan haber visto en esos encierros a algunos altos cargos de representación polÃtica de hoy en dÃa, a escala local. Algunos testimonios amplÃan esta implicación indirecta en las movilizaciones vecinales del barrio con una incorporación de estos pre-lÃderes polÃticos en algunas asociaciones de vecinos, en momentos en los que los partidos polÃticos estaban ilegalizados. Ya posteriormente ello supuso la salida de dichas personas del entorno asociativo para engrosar las filas de los partidos: Análisis Estructural Página 23 âHabÃa mucha gente (en las asociaciones de vecinos), hombres muy cabales; con la cabeza muy bien amueblada y muy bien estructurada que luego nos llevamos una gran sorpresa. Porque cuando se legalizan los partidos aquellos señores eran del partido comunista o eran del partido socialista. Y se fueron cada uno a su partido porque ya no habÃa miedoâ La participación de los vecinos del barrio en movilizaciones de otras esferas externas al barrio, aunque no ajenas a sus intereses (obreras, sindicales, etc.) es un sÃntoma de la relevancia del movimiento vecinal en la zona en sus orÃgenes. Muchas de estas movilizaciones fueron organizadas desde la propia Asociación de Vecinos Tres Barrios, lo que la convierte en un referente del movimiento vecinal de la época, no ya sólo a escala barrial, sino incluso metropolitana. La implicación en un todo sindical-polÃtico-vecinal del movimiento vecinal de la época concluye en 1979, con las primeras elecciones municipales democráticas. A partir de ese momento, las parcelas se separan y las implicaciones directas y explicitas de las asociaciones vecinales con movilizaciones polÃticas partidistas se vuelven más puntuales y se dirigen a actos de corte mas generalista, como las movilizaciones y el debates previos al Estatuto de AutonomÃa de AndalucÃa. 2.- PERIODO DE AUGE EN LOS AÃOS 80-90 En estos barrios, y como ocurre a escala estatal, en la década de los 80 se plantea una efervescencia del movimiento asociativo centrado fundamentalmente en las acciones dirigidas desde las asociaciones de vecinos. Estas han estado sometidas a avatares diferenciados. AsÃ, en Tres Barrios, la asociación de vecinos del mismo nombre registra su mayor actividad hasta inicios de los noventa. La asociación de vecinos de Amate, Santa Teresa y Regiones Devastadas, en cambio, experimenta una reactivación precisamente a partir de ese momento (1991), ralentizando en cierta medida sus actividades en fechas recientes, a excepción hecha de las movilizaciones dirigidas a solventar la problemática que supone la reurbanización de la zona. Algunos testimonios refieren además, en los últimos años, un repunte en las actividades de la asociación de vecinos Tres Barrios, tanto a nivel de participación de los vecinos como en el volumen de actividades realizadas. Un aspecto frecuentemente señalado que afecta a gran parte de las asociaciones, son los efectos de la politización de las asociaciones de vecinos. La incorporación al marco vecinal de los referidos pre-lÃderes polÃticos (es decir, de aquellos que después serÃan concejales, delegados e incluso alcaldes en otras localidades) fue tan significativa como lo fue su retirada tras los años de la transición. Esta conversión de lÃderes vecinales en lÃderes polÃticos, si bien conseguÃa recursos y favores diversos para la zona, suele ser señalada en los testimonios por sus efectos contraproducentes o negativos. Entre estos efectos negativos suelen citarse: la desaparición de lÃderes que se âconsumenâ por sus implicaciones polÃticas, la división entre los vecinos por sus identificaciones partidistas, las reticencias por parte de los no simpatizantes a una determinada afiliación y la llegada de recursos para la zona sólo en periodos preelectorales. Personas de reconocida valÃa dentro del movimiento vecinal sufrÃan las presiones del entorno polÃtico, bien dirigidas a su cooptación, o bien encaminadas a neutralizar sus acciones si no estaban enmarcadas en el control polÃtico. Página 24 Análisis Estructural En la actualidad, la politización de las asociaciones de vecinos, mediante la incorporación a las directivas de estas de militantes en los partidos es mal vista en la actualidad por los propios vecinos, pues más que conseguir âcosas para el barrioâ se consideran instrumentos de control y desactivación teledirigidos desde los propios partidos. En consecuencia, la eclosión de asociaciones vecinales durante la década de los 80 en estos barrios se explica más por efecto de la permisividad democrática que por la implicación de estos lÃderes polÃticos en las asociaciones de vecinos de las que partieron. Fruto de esta permisividad, y con el apoyo de un nutrido grupo de vecinos de la zona, estas asociaciones presentaron un alto dinamismo. Algunos de los hitos históricos, bajo la forma de objetivos conseguidos por movilizaciones, negociaciones, etc., son los siguientes: - Los momentos de lucha, de reivindicación vecinal, de los años 70 y 80. - Los encierros de trabajadores: en la parroquia de la Blanca Paloma, en el año 1974, tras una huelga en el sector de la construcción, con intervención policial, o el encierro de trabajadores y mujeres en la Iglesia de la Candelaria en 1977. - La participación de los vecinos en las manifestaciones por el Estatuto de AutonomÃa de AndalucÃa, para equiparar a la región con las llamadas âregiones históricasâ. - Las movilizaciones para la puesta en marcha de comedores escolares en algunos centros educativos, como el colegio público Victoria DÃez. - Las movilizaciones para la reconstrucción de la barriada Virgen de los Reyes, en los años 80, al presentar problemas. - Las concentraciones para la instalación de semáforos en la zona de La Candelaria - Mejoras en la atención por parte de los profesionales de salud (ATS para la zona) - Arreglo de algunas calles en Tres Barrios y Amate - Adecentamiento de plazas, como la del Dr. Andreu Urra - Organización de âvelásâ en Tres Barrios, que también continuaron en Amate. - La reactivación de la Plataforma CÃvica Tres Barrios-Amate y la reivindicación de actuaciones integrales con el objetivo de darle respuesta a los graves problemas de la zona. Producto de estos resultados es la buena imagen de algunas asociaciones, que sobrepasa la escala barrial, como relatan algunos vecinos y técnicos entrevistados, calificando de âmadurasâ sus propuestas y acciones. Aparte de las movilizaciones dirigidas a la consecución de recursos, alentadas por la respuesta positiva, aunque tÃmida, de la administración, y a la organización de fiestas y rituales barriales, a mediados de los ochenta comienzan a cobrar protagonismo las movilizaciones que denunciaban la problemática que la drogadicción acarreaba en la zona, absorbiendo un buen caudal de las reivindicaciones vecinales. Análisis Estructural Página 25 Finalmente, otros acontecimientos de esta época, recordados por los vecinos por no dar el fruto esperado, fueron el intento frustrado de algunos vecinos de Amate de constituir una Hermandad (la del Cristo del Perdón) y el dell intento de creación de una plataforma (âcoordinadoraâ) de asociaciones en Santa Teresa, en el año 1987. 3.- CRISIS DEL MOVIMIENTO VECINAL EN LA ZONA (1995-2003) Buena parte de los testimonios sitúan el origen de la crisis del movimiento vecinal en la zona en la alta movilidad poblacional que ha sufrido estos barrios: desde una población en origen âjoven, trabajadora, comprometidaâ a una actual âenvejecida, desmotivada, individualistaâ, lo que concuerda con la lÃnea ya explicitada en los relatos sobre los cambios en los perfiles poblacionales desde los orÃgenes de estos barrios. De este modo, la renovación poblacional se concreta en parte en la llegada a la zona de personas en situación de marginalidad, preocupadas más en salir de su preocupante situación que en embarcarse en los intereses comunes de estos barrios, a los que se suman personas poco o nada identificadas con este entorno barrial o con poca experiencia de vida en comunidad. Ello es paralelo a un envejecimiento poblacional que implica el cansancio de los que quedan o la falta de renovación de las personas que han ido participando. Este envejecimiento paulatino de la población es corroborado por las cifras oficiales de que se disponen: de ser el tramo de entre 15 y 29 años el más numeroso de la población en sus orÃgenes ha pasado en la actualidad a ser el menos representativo. En la actualidad, una gran masa de población se sitúa en el tramo de más de 65 años: el 22,1%. Por otro lado, si fue determinante la influencia de algunas personas concretas en la movilización vecinal de los años 70 y 80, la ausencia de tales lÃderes vecinales en términos de que âno habÃa nadie que tirara del carroâ es también referida como explicación de este momento de crisis. También es destacable la referencia a la actitud pasiva de la Administración, mantenida en el tiempo, por sus efectos desmovilizadores, puesto que âllega un momento en que la gente se cansa, se aburre de tanta falta de respuestaâ. A esto se suma la constatación por parte de los vecinos de una reiterada práctica por parte de las administraciones: la de concentrar las escasas respuestas en los momentos previos a las elecciones, lo que alimenta la percepción por parte de los vecinos de ser utilizados con fines electoralistas. La falta de motivación y de compromiso (e incluso el miedo a señalarse, a las represalias), asociada a la carencia de argumentos para movilizarse y a la desmotivación de una población poco identificada con su barrio son otros de los elementos señalados en esta crisis. Esta se refleja en un retroceso en la participación de voluntarios en las instituciones, que no es exclusiva de la zona, o en la escasa presencia de argumentos en las relaciones sociales relativos a valores como la reciprocidad o la ayuda mutua. Página 26 Análisis Estructural Finalmente, es destacable la ausencia en los discursos de referencias a otros elementos explicativos de esta crisis del movimiento vecinal, dentro de un contexto social y cultural más amplio, como la crisis de representación del movimiento vecinal, los cambios en la sociedad (con el consiguiente abandono de los espacios comunes) o la focalización de las reivindicaciones en grupos de adscripción (mujeres, jóvenes, inmigrantes). Las únicas referencias de este tipo se dirigen a constatar el avance de valores asociados al interés individual o a la competitividad, resumidas en sentencias como la que sigue: âAquà nadie lucha por nada, cada uno va a lo suyo, a buscarse las habichuelas él mismoâ. 4.- REVITALIZACIÃN ACTUAL DE LAS MOVILIZACIONES VECINALES: 2003-2006 La reciente efervescencia del movimiento vecinal en la zona es un aspecto resaltado, en primera instancia, por técnicos y representantes de la Administración entrevistados. Algunos vecinos consultados, sobre todo los de menor edad, otorgan también cierto peso a acontecimientos recientes, como la referida muerte de Marcos RÃos o la creación de la Plataforma CÃvica. Cierta regeneración se observa a escala de movilización vecinal en estos barrios, a pesar de todos los obstáculos e inconvenientes que arrastra de un pasado reciente. Suele ser señalado como reciente logro la declaración de estos barrios como Zona con Necesidades de Transformación Social, tras una década de petición, desde la anterior configuración como Barriada de Actuación Preferente, que fue concedida en su momento al PolÃgono Sur, a Torreblanca y al PolÃgono Norte. Ahora las inquietudes de los vecinos se dirigen a calibrar cuánto de cambio real implica para estos barrios tal declaración. Pese a estos logros relativos, una parte de los vecinos expresa sus inquietudes antes los retos que afronta el movimiento vecinal en la actualidad en cuanto a participación vecinal, renovación de liderazgos o alcance de sus movilizaciones. Suele referirse que se necesita la unión de todos los vecinos y vecinas para llegar a posibles soluciones, cosa que no es fácil cuando se conocen las dificultades que ya existen desde la organización de pequeños grupos, como las propias comunidades de vecinos, que en muchos casos incluso tienen serias dificultades para constituirse. La falta de una âcultura de la solidaridadâ es aludida constantemente en éste y otros aspectos. Por ello, y a pesar de las discontinuidades resaltadas, y del pesimismo de algunos relatos, otros testimonios apuntan a un eje común, que es la esperanza de los vecinos hacia el logro de objetivos positivos para el barrio, y que se fundamenta tanto en lo que se recuerda de un pasado de participación ejemplar como en lo que se proyecta hacia el futuro, ya más recientemente. En este sentido, los procesos puestos en marcha en los últimos años desde la propia Plataforma CÃvica Tres Barrios-Amate, por lo que supone de coordinación de instancias y entidades diversas y, sobre todo, de incardinación en una senda de desarrollo integral participativo para la zona, del que este diagnóstico forma parte, son un buen ejemplo de este camino a recorrer del que comienzan a darse algunos firmes pasos. Para algunos, estos pasos están fundamentados en experiencias del pasado, pero también en las fuerzas del presente: Análisis Estructural Página 27 âYo ahora mismo estoy muy contento porque⦠porque veo que hay gente⦠gente metida de verdad, y gente de renovación metÃa, o sea, gente con ganas y con cierta juventud. Vamos a ver, vamos a ver si la gente no se quemaâ¦â 2.- DEMOGRAFIA 2.1.- PERFILES DEMOGRÃFICOS BÃSICOS La población total de la zona es de 21.750 habitantes, repartida por barrios y por sexo del siguiente modo: Cuadro 1.2.- Población total. Desglose por barrios y sexo. Tres Barrios-Amate Barrio AMATE TRES BARRIOS CERRO DEL AGUILA* Total Tres Barrios-Amate % Total Distrito Este Total Distrito Cerro-Amate ** Total Sevilla hombres 2.458 7.468 366 10.292 47,3 mujeres 2.787 8.306 365 11.458 52,7 total 5.245 15.774 731 21.750 100 183.649 89.540 713.404 Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Servicio de EstadÃstica del Excmo. Ayuntamiento de Sevilla (2003). (*) Incluye sólo la parte de la población de El Cerro correspondiente a Virgen de los Reyes (2) (**) Este nuevo distrito incluye a los barrios de Los Pájaros, Santa Aurelia-Cantábrico-Atlántico-La RomerÃa, Palmete, La Plata, El Cerro, Juan XXIII, Rochelambert y Amate. Como vemos, la población de Tres Barrios casi triplica a la de Amate, y la población femenina de la zona es claramente superior a la masculina. A partir de los datos del padrón municipal por secciones censales, obtenemos el siguiente cuadro, que presenta, de forma aproximada, el reparto de la población total por barriadas y el porcentaje que supone en comparación con el total: Página 28 Análisis Estructural Cuadro 1.3.- Población total. Desglose por barrios y barriadas. Tres Barrios-Amate BARRIO Tres Barrios BARRIADA Candelaria Nazaret Madre de Dios Los Pajaritos Total Tres Barrios Amate Virgen de Fátima Amate Santa Teresa Regiones Devastadas Virgen de Los Reyes (1) Total Amate El Cerro* Virgen de Los Reyes (2) Total El Cerro* Total Población 2.934 2.941 5.942 4.407 15.774 653 594 2.404 547 1.047 5.245 732 732 21.751 % 13,5 13,5 27,3 20,3 72.5 3,0 2,7 11,1 2,5 4,8 24.1 3,4 3,4 100 Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Servicio de EstadÃstica del Excmo. Ayuntamiento de Sevilla (2003). (*) Incluye sólo la parte de la población de El Cerro correspondiente a Virgen de los Reyes-2 Los Pajaritos es la barriada más poblada. Si le sumamos el sector que aquà se ha desagregado (el conocido como âNazaretâ), su población se eleva a 8.883 personas, lo que supone más de la mitad de la población de Tres Barrios y el 40,8% del conjunto Tres Barrios-Amate. A Pajaritos le siguen Madre de Dios, como puede verse en el anterior cuadro y, a más distancia, La Candelaria. Virgen de los Reyes-2 y Regiones Devastadas son las barriadas menos pobladas, pues entre las dos suponen el 4,3% del total poblacional. La composición por sexo y tramos de edad para toda la zona de Tres Barrios-Amate queda reflejada en la siguiente pirámide de población: Análisis Estructural Página 29 Gráfico 1.1.- Pirámide de población. Tres Barrios-Amate 122 210 390 522 447 341 411 >84 80-84 75-79 70-74 65-69 60-64 55-59 50-54 45-49 40-44 35-39 30-34 25-29 20-24 675 699 532 416 108 15-19 10-14 05-09 01-04 0 111 392 514 646 758 724 797 857 435 455 461 588 727 876 Mujeres Varones 742 338 518 699 821 Tramos de edad 517 659 825 850 868 821 878 1000 800 600 400 200 0 200 400 600 800 1000 Población Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Servicio de EstadÃstica del Excmo. Ayuntamiento de Sevilla (2003). Pueden sintetizarse las siguientes conclusiones a la vista de la anterior representación nos proporcionan importantes pistas sobre la configuración demográfica de la zona: - La reducida base de la pirámide es reflejo de la baja natalidad, de la que hay que esperar un repunte en los próximos años, a lo que contribuirá la llegada de población inmigrante a la zona. En los primeros niveles de población la composición por sexos es muy parecida, ligeramente a favor de los hombres. - La destacada presencia de población de mediana edad, visualizada en el ensanchamiento intermedio, donde se concentra la mayor parte de la población, se corresponde con la generación de hij@s de los primeros pobladores de la zona, a los que se suman los que proceden de fuera de estos barrios. - El estrechamiento en cuello de botella en la parte superior, es decir, en el tramo de edad de entre 50 y 65 años puede tener su origen en la baja natalidad y alta mortalidad infantil registradas durante los años de la guerra civil, mantenidas durante la posguerra, o bien el encontrarse estas personas en un tramo de edad en el que ni podÃan ser los primeros padres que llegaron a estos barrios ni los hij@s de estos. - Tras el cuello de botella, el ensanchamiento de la parte superior de la pirámide (entre 65 y Página 30 Análisis Estructural 79 años) se corresponde con los tramos de edad en los que en la actualidad se incluyen los primeros pobladores de estos barrios. Se trata de un altÃsimo porcentaje de población (en torno al 20%), que refleja el elevado grado de envejecimiento de la zona. La mayor presencia de mujeres mayores que de hombres se corresponde con los bajÃsimos niveles de esperanza de vida masculina, los más bajos de Sevilla. En cuanto a la evolución de la población total de estos barrios, sabemos por las estadÃsticas que esta decrece ligeramente, a razón de un 2% anual. Si analizamos dicha evolución en los últimos años (periodo 2001 a 2004), visualizamos que tal decrecimiento es más acusado en Tres Barrios que en Amate, como se muestra en el siguiente gráfico: Gráfico 1.2.- Población total. Evolución en el perÃodo 2000-2004. Tres Barrios-Amate 18000 16000 14000 12000 16589 16071 15774 15292 Población 10000 8000 6000 4000 2000 0 2001 5389 5284 5245 5093 Tres Barrios Amate 2002 Años 2003 2004 Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del datos del Servicio de EstadÃstica del Excmo. Ayuntamiento de Sevilla: BoletÃn Demográfico de la Ciudad de Sevilla (2002, 2003 y 2004). El reparto por tramos de edad de la población en Tres Barrios-Amate es el siguiente: Cuadro 1.4.- Población total. Distribución por tramos de edad. Tres Barrios-Amate 0-15 TRES BARRIOS AMATE CERRO* Total Tres BarriosAmate 15,8 16,4 9,8 15,7 15-19 6,1 7,3 7,0 6,4 20-29 15,0 15,6 18,3 15,2 30-44 23,3 21,8 17,3 22,7 45-64 16,8 19,7 25,3 17,8 >65 23,1 19,1 22,3 22,1 100,0 100,0 100,0 100,0 Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Servicio de EstadÃstica del Excmo. Ayto. de Sevilla (2003) Análisis Estructural Página 31 Los indicadores demográficos de edad dan una idea más ajustada del proceso de envejecimiento de la zona. En la siguiente tabla recogemos dichos indicadores, asà como la variación que han experimentado en los dos periodos anteriores: Cuadro 1.5.- Indice de envejecimiento. Indice de Vejez. Indice de Dependencia e Indice de Renovación de la Población Activa. Variaciones interanuales 2001-2003. Tres Barrios-Amate TRES BARRIOS AMATE 23,1 -1,95 1,57 146,58 -1,53 5,1 63,56 -2,21 -0,75 EL CERRO DISTRITO SEVILLA 20,55 1,41 3,32 170,66 2,22 4,66 48,34 0,87 2,26 11,46 0,28 1,36 64,09 0,2 2,73 41,53 0,18 -0,45 15,33 -0,08 1,32 102,94 -0,04 2,03 43,3 -0,09 0,44 DEL AGUILA ESTE 19,12 -1,33 -1,38 116,63 -0,45 4,11 55,09 -1,72 -5,01 Indice de Envejecimiento 2003 Variac. 02-03 Variac. 01-02 Indice de Vejez 2003 Variac. 02-03 Variac. 01-02 Indice de Dependencia 2003 Variac. 02-03 Variac. 01-02 Indice de Renovación de la Pobl. Activa 2003 Variac. 02-03 Variac. 01-02 209,68 4,75 -0,75 190,91 -0,1 -5,01 139,16 -5,38 2,26 208,32 -4,95 -0,45 167,7 -4,26 0,44 Fuente: Servicio de EstadÃstica del Excmo. Ayuntamiento de Sevilla (2003). NOTA: Según criterios metodológicos del Servicio de EstadÃstica, el procedimiento de obtención de los anteriores Ãndices es el siguiente: Indice de Envejecimiento: IE= Pobl > 64 / Pobl. Total x 100 Indice de Vejez: IV= Pobl. > 64 / Pobl. < 15 x 100 Indice de Dependencia: ID= (Pobl.<15+Pobl. > 64) / Pobl. (15-64) x 100 Indice de Renovación de la Población Activa: IRPA= Pobl. (20-29) / Pobl.(55-64) x 100 Tres Barrios es el barrio con mayor nivel de envejecimiento dentro del grupo de los calificados con necesidades de transformación social, y ocupa el lugar número 9 dentro del grupo de los 10 barrios más envejecidos de toda Sevilla. Su tasa de envejecimiento es del 23,2%, que es el porcentaje de personas mayores de 65 años con respecto al total de la población, siendo la media sevillana del 15,3%. El Ãndice de envejecimiento de Amate es del 19,1% y el de toda la zona, del 22,1%. Esto supone que en la zona hay 4.807 personas mayores de 65 años. Página 32 Análisis Estructural Cuadro 1.6.â Indice de envejecimiento. Comparativa entre barrios sevillanos Barrio 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 PÃo XII El Carmen/La Palmilla Doctor Marañón Diez Mandamientos La Barzola San Pablo A y B El Tardón/El Carmen Tiro de lÃnea/ Santa Genoveva Tres Barrios El Juncal/HÃspalis Distrito Macarena Macarena Macarena Sur Nervión-San Pablo Nervión-San Pablo Triana-Los Remedios Sur Este Sur Indice de Envejecim. (%) 34.38 33.26 29.03 27.79 25.46 24.43 24.22 24.09 23.20 23.04 Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Servicio de EstadÃstica del Excmo. Ayto. de Sevilla (2003) Si atendemos a la composición intrabarrial, el reparto por secciones censales de la tasa de envejecimiento revela que es la barriada de La Candelaria la más envejecida del conjunto Tres Barrios-Amate, con un 24,5% (seguida de los Pajaritos con un 23,4%). Las que menos porcentaje de población envejecida presentan se encuentran en Amate y son Virgen de los Reyes-1 y Virgen de Fátima, ambas con 14,7%, como puede apreciarse en el siguiente cuadro: Cuadro 1.7.â Tasas de envejecimiento por barriadas. Tres Barrios-Amate BARRIO (IE)% Candelaria Nazaret Madre de Dios 22.5 Los Pajaritos 23.4 Virgen de Fátima 14.7 Amate Santa Teresa 21.7 Regiones Devast. 21.7 Virgen Reyes 1 14,7 Virgen Reyes 2 22.3 24.5 22.4 18.9 Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Servicio de EstadÃstica del Excmo. Ayto. de Sevilla (2003) Otra medida del envejecimiento poblacional es el Ãndice de vejez, que se observa en el cuadro 2.4., y cuyas mayores cotas del distrito Este las presenta El Cerro del Ãguila, seguido de Tres Barrios. En este último hay casi 147 ancianos por cada 100 jóvenes. A escala de la ciudad en su conjunto, Tres Barrios ocupa una posición intermedia (en torno al lugar 45-50), lo cual es comprensible si atendemos a su alto porcentaje de población joven, como hemos referido anteriormente. Tanto el grupo de población mayor de 65 años como el grupo de menores de 15 años alcanzan cifras elevadas. La consecuencia es una tasa de dependencia que alcanza para la zona unos niveles considerablemente altos. Esta tasa compara la población que no está en edad de trabajar (los dos grupos antes referidos) con la que sà tiene edad para hacerlo (porque se encuentra entre 15 y 65 años). En Tres Barrios, esta tasa es del 63,5%, lo que se coloca 20 puntos por encima de la media de Sevilla y sólo por detrás de dos barrios: El Carmen/La Palmilla y Los Diez Mandamientos. Este dato tiene indudables consecuencias socioeconómicas, y explica en parte el gran volumen de atención que Análisis Estructural Página 33 requiere la zona, en término de recursos educativos, sanitarios y sociales, como desarrollaremos en el apartado sectorial. No obstante, y pese a estos datos, algunas cifras dan prueba de ciertas potencialidades de futuro abiertas a la zona por la composición de su población. Es el caso del Ãndice de renovación de la población activa, que compara a los grupos de edad de reciente incorporación al mercado laboral con aquellos que en poco tiempo dejarán de trabajar4, por lo que da una medida de las potencialidades de regeneración de la población en términos sociolaborales por motivos de edad. Tres Barrios, con un 209,7% se sitúa aquà cerca de los niveles medios del Distrito Este (208,3%), y muy por encima de la media sevillana (167,7%). Del comportamiento en los últimos años de los indicadores de edad, según se advierte en el cuadro 1.5. se advierten una serie de conclusiones: - Respecto al Ãndice de envejecimiento, la lÃnea seguida, tanto por Sevilla en su conjunto como por el Distrito Este, supone la disminución de su ritmo de crecimiento en el último año, llegando incluso a decrecer ligeramente para el conjunto de Sevilla (-0,08%). Esta tendencia es seguida por Tres Barrios (que pasa de 1,57 a -1,95) y por el Cerro del Aguila (si bien ello supone disminuir el crecimiento, de 3,32 a 1,41) y en menor medida por Amate, donde se puede hablar de un estancamiento relativo de la tasa de envejecimiento. - Del Ãndice de vejez puede decirse algo parecido: su evolución es similar a la que se advierte para el Ãndice de envejecimiento (también para Sevilla y el Distrito Este), siendo aún mayor en puntos porcentuales su descenso o ralentización. AsÃ, por ejemplo, en Tres Barrios se desciende el ritmo de crecimiento en más de seis puntos y medio, de modo que se pasa de crecer al 5,1% a descender al -1,53% . En Amate se observa igualmente un giro en más de cinco puntos y medio, siendo más discretos (en torno a los 2 puntos) los cambios experimentados por El Cerro, Distrito Este y Sevilla. - El Ãndice de dependencia manifiesta un comportamiento parecido, si bien su disminución se ralentiza en Tres Barrios y sobre todo en Amate (pasando de -5,01% a -1,72%), e incluso aumenta en el Distrito Este, si bien muy ligeramente (de -0,45% a 0,18%). - Por último, el Ãndice de renovación de la población activa (IRPA), que en la ciudad y en el Distrito Este experimenta una significativa reducción en términos porcentuales, se recupera tanto para Amate como para Tres Barrios. En el primer caso, disminuyendo su tasa de decrecimiento en 5 puntos, por lo que dicho indice entra en un estancamiento, y en el segundo caso (Tres Barrios), invirtiendo su tendencia, y pasando a crecer en un 4,75%, lo cual supone empezar a superar los niveles medios en los que el IRPA se encuentra respecto del distrito. _______________ 4 El IRPA (Indice de Renovación de la Población Activa) compara en términos porcentuales la población que tiene entre 20 y 29 años con la que posee entre 55 y 64. Datos obtenidos del BoletÃn Demográfico de la Ciudad de Sevilla (2003) Página 34 Análisis Estructural Las cifras disponibles más recientes (BoletÃn Demográfico de la Ciudad de Sevilla, 2004), matizan lo dicho anteriormente. Podemos conocer, por ejemplo, el porcentaje de variación que se establece para el periodo 2000-2004, para los tres indicadores antes analizados: Cuadro 1.8.â Indices de envejecimiento, vejez e independencia. Comparativa 2000-2004. Tres Barrios-Amate Indice de Envejecim. 2000 2004 Variac. 19,54 19,01 -0,54 22,86 22,69 -0,17 11,04 11,49 0,45 14,81 15,44 0,63 Indice de Vejez 2000 2004 variac. 106,65 121,3 14,65 137,16 147,12 9,96 60,27 65,12 4,85 97,62 104,57 6,95 Indice de Dependencia 2000 2004 variac. 60,94 53,08 -7,86 65,34 61,56 -3,78 41,55 41,13 -0,43 42,81 43,28 0,47 AMATE TRES BARRIOS TOT. DISTRITO TOTAL SEVILLA Fuente: BoletÃn Demográfico de la Ciudad de Sevilla, 2004 Se comprueba como el Ãndice de envejecimiento, se mantiene para el 2004 en niveles muy altos, en torno al 23% (disminuye muy ligeramente). Igualmente, experimenta en el periodo 2000-2004 un ligerÃsimo decremento (-0,54 y -0,17 para Tres Barrios y Amate respectivamente), frente a la tendencia al ligero incremento sevillano y distrital. Respecto al Ãndice de vejez, su aumento es muy superior al experimentado en Sevilla y en el Distrito Este. De hecho, el de Amate (14,6%), casi duplica a la media sevillana. Ello confirma la tendencia parcial antes presentada. La tasa de dependencia decrece a tasa muy superior a la media sevillana, tal y como ocurrÃa entre 2001 y 2003, pero aún se mantiene en los niveles más altos del distrito y el conjunto de la ciudad (por encima del 60% y del 50% en Tres Barrios y Amate, respectivamente). Otro indicador demográfico básico es la Esperanza de Vida al Nacer, que en la zona alcanza unos niveles mÃnimos. Este indicador, cuyo significado e implicaciones ampliaremos en el apartado del sector sanitario, es utilizado habitualmente para calibrar la calidad de vida de una población, y refleja el promedio de vida que viven los individuos de una población en un momento determinado. Para el caso de la Esperanza de Vida al Nacer entre los hombres nos encontramos en Tres Barrios con la menor tasa de todos los barrios sevillanos (69,9 años), casi 5 años inferior a la media. Respecto al paÃs de origen, la población extranjera de estos barrios, pese a haber crecido en los últimos años, no alcanza los porcentajes que existen en Sevilla. Es decir, no llega a la barrera del 2% del total (1,7% en Tres Barrios), 344 individuos. Esta población ha experimentado un aumento en los últimos años, aunque siempre manteniéndose en niveles porcentuales más bajos que en el resto de la ciudad. De representar el 0,3% en Tres Barrios y en Amate en el año 2000 se ha pasado al 1,7% y 1,2% respectivamente, en el año 2004, siempre por debajo de las tasas medias registradas en el resto de la ciudad: Análisis Estructural Página 35 Cuadro 1.9.â Tasa de población extranjera. Comparativa 2000-2004. Tres Barrios y Amate Amate Tres Barrios Distrito Este Total Sevilla 2000 0.3 0.3 0.5 0.7 2004 1.2 1.7 1.8 2.3 Fuente: BoletÃn Demográfico de la Ciudad de Sevilla, 2004 Por tanto, no es representativa la presencia de inmigrantes en Tres Barrios-Amate respecto de otras zonas de Sevilla, como en los barrios de San Jerónimo o Macarena, tal y como puede verse en el siguiente mapa: Mapa 1.3- Población extranjera en Sevilla. Distribución cartográfica por secciones censales Fuente: CartografÃa Censal de AndalucÃa (2004), a partir de datos procedentes del INE, Censo de Población y Vivienda. (2001) Es en Tres Barrios, por tanto, donde se producen incrementos mayores en la presencia de inmigrantes: Cuadro 1.10.â Población inmigrante. Tres Barrios Amate. Comparativa 2003-2004 Barrios Tres Barrios Amate Cerro del Aguila* Total Individuos 2003 2004 173 262 51 61 16 21 240 344 % 50.6 19.6 31.2 43.3 Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Servicio de EstadÃstica del Excmo. Ayuntamiento de Sevilla (2003 y 2004). Página 36 Análisis Estructural (*) Incluye sólo la parte de la población de El Cerro correspondiente a Virgen de los Reyes-2. Ignoramos el dato para 2004. En general, esta población está muy repartida por barriadas, salvo en las de la Candelaria y AmateCasitas Bajas, donde apenas existen personas extranjeras, y encuentra un núcleo de mayor concentración en Los Pajaritos. AsÃ, la distribución por secciones censales de dichas personas en Tres Barrios-Amate sitúa a estos en su mayorÃa en las secciones censales 2 y 29, es decir, entre Pajaritos y Madre de Dios, a ambos lados de la calle Codorniz: Mapa 1.4.- Población extranjera en Tres Barrios-Amate. Distribución cartográfica por secciones censales. Fuente: CartografÃa Censal de AndalucÃa (2004), La mayor parte de la población extranjera de la zona procede de América Latina y el Magreb, como puede observarse en el siguiente cuadro de desglose por área de procedencia: Cuadro 1.11.- Población extranjera de Tres Barrios-Amate, Distribución por áreas de procedencia Area territorial Individuos (total) % respecto del total de extranjeros % respecto del total de Tres Barrios-Amate Individuos (total) % respecto del total de extranjeros % respecto del total de Tres Barrios-Amate Africa subsahariana Magreb Este Asia UE EEUU América Latina TOTAL 13 8,9 0,1 21 8,8 0,1 45 30,8 0,2 61 25,4 0,3 10 6,8 0,0 22 9,0 0,1 3 2,1 0,0 3 1,3 0,0 17 11,6 0,1 18 7,5 0,1 2 1,4 0,0 3 1,3 0,0 56 38,4 0,3 112 46,6 0,5 146 100,0 0,66 240 100,0 1,10 Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Servicio de EstadÃstica del Excmo. Ayto. de Sevilla. 2002, 2003 2003 2002 Análisis Estructural Página 37 Para la distribución por sexos de esta población extranjera tenemos que acudir al censo de Población y Viviendas del INE, cuyos datos están referidos a 2001, fuente de la que se deduce que dicha proporción está prácticamente equilibrada al 50%. Estimaciones más recientes refieren un decantamiento hacia la población femenina, tal y como ocurre en el resto de Sevilla, fundamentalmente por la contribución de la población de América Latina (Ecuador y Colombia), compuesta por mujeres mayoritariamente, por delante del Magreb y Africa Subsahariana (hombres en su mayorÃa), siendo aún reducido el aporte de los paÃses del este de Europa. A grandes trazos, la población extranjera de la zona representa un conjunto poblacional cuyo perfil se asemeja al de las primeras personas que llegaron a estos barrios, es decir: población de mediana edad, trabajadora, con alta tasa natalidad y un nivel académico medio superior a la población sevillana. Por tanto, si entre los retos demográficos de la zona se sitúa en primer término el crecimiento en el envejecimiento y la dependencia, y si además, la mayor parte de población que sale de estos barrios es joven en edad de trabajar y existe un alto nivel de paro, la entrada de población extranjera se convierte por su perfil en un positivo factor de dinamización futura para la zona, en términos socioeconómicos y demográficos, al margen de otras oportunidades de enriquecimiento cultural que tal llegada proporciona. Por otra parte, no existen estadÃsticas fiables que determinen la población de estos barrios en su distribución por grupo étnico de origen, ya que ni el INE, ni el Servicio de EstadÃstica del Ayuntamiento de Sevilla, ofrecen información a este respecto. Sólo algunas fuentes hacen referencias un tanto imprecisa en este punto. AsÃ, según Torres Gutiérrez, (2002, p.8), âla población gitana existente en el barrio parece concentrarse en el núcleo de Madre de Dios, en el sector más cercano a la Ronda del Tamarguilloâ. En cuanto al origen por municipio, se observa que casi una cuarta parte de la población de Tres Barrios-Amate (un 23.5%) ha nacido fuera de estos barrios. El reparto por orÃgenes (provincia, comunidad, etc.) es el que sigue: Cuadro 1.12.- Lugar de nacimiento de la población. Tres Barrios-Amate LUGAR DE NACIMIENTO TOTAL % Sevilla 16727 76.5 Resto de provincia de Sevilla 1953 8.9 Resto de AndalucÃa 1668 7.6 Resto de España 1239 5.7 Extranjero 287 1.3 TOTAL 21874 100 Fuente: Elaboración propia a partir de datos obtenidos del INE (2001). El comportamiento de los movimientos naturales de población contribuye a un ligero decrecimiento poblacional, ya que el crecimiento vegetativo de la zona (es decir, los nacimientos menos las defunciones dentro de esta) es negativo: Página 38 Análisis Estructural Cuadro 1.13.- Altas por nacimiento, bajas por defunción y crecimiento vegetativo. Tres Barrios-Amate. Años 2002 y 2003 2002 MUJERES ALTAS POR NACIMIENTO VARONES TOTAL MUJERES BAJAS POR DEFUNCIÃN VARONES TOTAL MUJERES CRECIMIENTO VEGETATIVO VARONES TOTAL 2003 113 MUJERES 93 VARONES 206 TOTAL 137 MUJERES 137 VARONES 274 TOTAL -25 MUJERES -45 VARONES -69 TOTAL 112 107 219 155 139 294 -43 -32 -75 Fuente: BoletÃn Demográfico de la Ciudad de Sevilla (2002 y 2003) La responsabilidad de este decrecimiento no es tanto de la natalidad, pese a ser esta reducida (Tres Barrios: 10,1 por mil, Amate 5 por mil), sino de la elevada mortalidad. Ambos barrios se encuentran en el grupo de los 10 barrios sevillanos con mayores tasas de mortalidad (lugares 7 y 9 para Tres Barrios y Amate: 14,9 y 14,6 por mil respectivamente), grupo en el cual no se encuentra ningún barrio de los denominados con necesidades de transformación social (NTS), como el PolÃgono Sur o el PolÃgono Norte. Además, Tres Barrios posee la sección censal con mayor tasa de mortalidad de Sevilla. Cuadro 1.14.â Tasas de natalidad y tasas de mortalidad por barrios. Orden por tasas de mortalidad. Sevilla Nº. 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Barrio El Carmen Pio XII La Barzola El Arenal El Cerezo Las LetanÃas Amate El Tardón/El Carmen Tres Barrios La Palmilla/Dr.Marañón Tasa de Natalidad 4,7 4,8 4,9 9,2 7,5 11,0 5,0 5,1 10,1 13,8 Tasa de Mortalidad 19,4 18,6 17,8 17,6 17,4 17,0 14,9 14,7 14,6 14,4 Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Servicio de EstadÃstica del Excmo. Ayuntamiento de Sevilla (2004). Ninguno de los barrios en los que se encuentran estas altas tasas de mortalidad alberga las problemática sociales que presentan Tres Barrios y Amate. Esta disparidad se observa claramente si comparamos las cifras anteriores con las de otros barrios calificados con Necesidades de Transformación Social, como PolÃgono Norte, PolÃgono Sur y Torreblanca, que se encuentran a gran distancia en cuanto a tasas de mortalidad: Análisis Estructural Página 39 Cuadro 1.15.â Tasas de natalidad y de mortalidad. Barrios: PolÃgono Norte, PolÃgono Sur y Torreblanca. Barrio PolÃgono Norte Torreblanca PolÃgono Sur Tasa de Natalidad 10,4 12,6 16,7 Tasa de Mortalidad 9,1 8,2 7,0 Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Servicio de EstadÃstica del Excmo. Ayuntamiento de Sevilla (2004). En cuanto a los movimientos sociales de la población (es decir, aquellos que se producen por emigración o por cambio de domicilio), estos también reflejan una salida significativa de población, siendo la tasa bruta total por ambos motivos del -0,7, que supone el doble que la registrada en el Distrito Este. No obstante, esta tasa viene descendiendo en los últimos cinco años, disminución protagonizada fundamentalmente por el aumento en las tasas brutas de cambio de domicilio (es decir, por el volumen de personas de otros barrios de la ciudad que cambian su residencia a Tres Barrios) y por la llegada de personas extranjeras. Estas tasas son positivas en Tres Barrios desde el 2002 (es decir, acoge población en lugar de expulsarla). La mayorÃa de personas que salen de estos barrios se dirigen hacia otros barrios de Sevilla (138 personas en términos netos), sin que entren personas por ese motivo en la misma proporción. El perfil medio de la población que sale de los barrios es, en un 75%, el de personas de ambos sexos, de mediana edad, por tanto, que se encuentra en edad de trabajar (ver cuadro 2.16). Cuadro 1.16.- Saldo migratorio según ámbito territorial. Altas Bajas % In divid uos 21 18 19 8 12 10 15 15 15 40 36 38 15 17 16 52 48 100 110 90 200 46 36 81 24 21 45 56 62 118 2 2 4 237 210 447 Sald o % Ind ividu os 47 42 45 19 17 18 10 10 10 24 29 26 1 1 1 53 47 100 -76 -63 -138 -32 -17 -49 1 2 3 11 -7 4 22 24 46 -73 -61 -134 % 53 55 57 22 15 20 1 2 1 8 6 2 16 21 19 53 47 100 A MB IT O T ERR IT OR IA L Sexo Mujeres Varones Total Mujeres Varones In divid uos 34 28 62 14 18 32 25 23 48 67 55 121 24 26 50 164 149 314 Ãrea M etrop olitana Resto Provincia Total Mujeres Resto Andalu cÃa Varones Total Mujeres Varones Resto de España Total Mujeres Extran jero Varones Total Mujeres Varones T OTAL Total Fuente: Elaboración propia, a partir de datos procedentes del BoletÃn Demográfico de la Ciudad de Sevilla (2003) Página 40 Análisis Estructural Como decimos, el reparto por edades del saldo negativo migratorio en ambos barrios confirma una salida mayoritaria de población joven en edad laboral, seguido a distancia del tramo de edad de entre 0 y 20 años: Cuadro 1.17.- Saldo migratorio según ámbito territorial. Tres Barrios-Amate Tramos de edad 2002 0-20 21-45 Altas Inmigración 46-65 >65 Total 0-20 21-45 Bajas Emigración 46-65 >65 Total 0-20 21-45 Saldo Migratorio 46-65 >65 Total Concepto Individuos 102 154 43 17 316 126 248 36 38 447 -17 -100 4 -19 -133 % Individuos 2003 32 79 49 134 14 29 5 22 100 264 28 132 55 224 8 25 8 40 100 421 13 -52 75 -90 -3 4 15 -18 100 -156 % 30 51 11 8 100 31 53 6 10 100 33 58 -3 12 100 Fuente: Elaboración propia, a partir de datos procedentes del BoletÃn Demográfico de la Ciudad de Sevilla (2003) 2.2.- PERFIL SOCIOEDUCATIVO En el apartado correspondiente al sector educativo dentro del análisis sectorial nos ocupamos en profundidad el perfil socioeducativo de la población de la zona. Cabe destacar en este momento que, en su conjunto, los indicadores para la zona de nivel de estudios reflejan cifras preocupantes. Demasiada población (dos de cada tres personas de la zona) no ha finalizado sus estudios básicos, lo que supone casi 20 puntos más que la media sevillana. El porcentaje de personas que cursan estudios universitarios es del 1,5%, es decir, más de diez veces menos que la media de Sevilla (11,5%). El resto de porcentajes por nivel de estudios puede observarse en el gráfico siguiente: Análisis Estructural Página 41 Gráfico 1.3.â Distribución de la población por nivel de estudios. Tres Barrios-Amate 80 70 60 50 40 30 20 10 0 DESCONOCIDO ANALFABETOS SIN ESTUDIOS EGB O SIMILAR BUP, FP GRADO MEDIO GRADO SUPERIOR 67,2 46,5 18,5 20,8 13,3 6,8 4,7 6,1 4,5 1,8 3,6 4,7 0,5 1,0 Tres Barrios -Amate Sevilla Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Servicio de EstadÃstica del Excmo. Ayuntamiento de Sevilla (2003) Otros datos educativos son igualmente alarmantes: existen 1.134 personas analfabetas en Tres Barrios-Amate, lo que supone el 6% de la población total, siendo mujeres el 80% de ellas. El porcentaje de menores sin escolarizar para Tres Barrios es del 1,5%, lo que supone casi el doble de la media sevillana (0,8%). La población estudiante mayor de 16 años sólo es el 6,2% de la población (frente al 14,5% de Sevilla). Las carencias formativas tienen una raÃz socioeconómica, pero también posee, aunque muy parcialmente, una explicación demográfica. En este último sentido, el elevado porcentaje de población sin estudios procede en parte de la mezcla del alto volumen de población joven, y que aún no ha finalizado sus estudios primarios, a la que se une el alto porcentaje de población de edad avanzada, con escaso nivel de formación, lo que se refleja en la elevada tasa de dependencia antes descrita. Como decimos, la distribución del analfabetismo en el área metropolitana presenta zonas periféricas en las cuales se incluye el área de Tres Barrios-Amate. En el siguiente mapa observamos el contraste de dicho área con los barrios colindantes, presentando tasas de analfabetismo muy superiores, que llegan a rozar el 10% en algunas secciones censales: Página 42 Análisis Estructural Mapa 1.5.â Tasa de analfabetismo por secciones censales. Tres Barrios-Amate Fuente: CartografÃa Censal de AndalucÃa (2004), a partir de datos procedentes del INE, Censo de Población y Vivienda. (2001) El mismo mapa para el caso del porcentaje de mujeres en situación de analfabetismo arroja una situación aún más preocupante, presentando un mayor número de zonas anaranjadas, en las que la tasa de analfabetismo supera el 10%. Mapa 1.6.â Tasa de analfabetismo en las mujeres por secciones censales. Tres Barrios-Amate Fuente: CartografÃa Censal de AndalucÃa (2004), a partir de datos procedentes del INE, Censo de Población y Vivienda. (2001) Análisis Estructural Página 43 Disponemos de cifras para la zona, relativas a la población estudiante mayor de 16 años. La proporción de esta en comparación con la población total, en su comparación con Sevilla y el distrito Este es la siguiente: Gráfico 1.4.â Población estudiante mayor de 16 años. Tres Barrios-Amate. Comparativa. Población estudiante mayor de 16 años 14,5 % 16,0 14,0 12,0 10,0 6,2 % 8,0 6,0 4,0 2,0 0,0 Sevilla Distrito Este Tres Barrios-Amate 11,4 % Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del INE (2001) contenidos en la CartografÃa Censal de AndalucÃa. El desglose de esta población según tipo de estudios contiene los siguientes datos: Cuadro 1.18.â Población estudiante mayor de 16 años por tipo de estudios Distrito Este total 380 191 1247 3433 288 179 1502 1112 2260 3035 319 220 600 1017 4232 20015 Tres BarriosAmate total 43 17 160 248 7 10 136 68 99 102 12 7 54 40 358 1361 Estudios Enseñanzas iniciales para adultos Programas de GarantÃa Social ESO, Educación Secundaria para adultos Bachillerato, BUP, COU Escuela oficial de idiomas Enseñanz. ArtÃst. de Grado Elemental o Medio Formación Profes. de Grado Medio o equivalente Formación Profes. Grado Superior o equivalente Diplomatura Univ. Arquit.Ing.Técnica o equival. Licenciatura Univ. Arquitect. IngenierÃa o equiv. Estudio de postgrado, MIR o análogo Doctorado Cursos del INEM Esc.taller u otro para parados Cursos de formac. promovidos por la empresa Otros cursos no mencionados o informática... Población estudiante total Sevilla total 1272 634 4475 14657 1839 907 4805 4362 11961 22145 3172 2060 2021 4625 20332 99267 % 1,3 0,6 4,5 14,8 1,9 0,9 4,8 4,4 12,0 22,3 3,2 2,1 2,0 4,7 20,5 100 % 1,9 1,0 6,2 17,2 1,4 0,9 7,5 5,6 11,3 15,2 1,6 1,1 3,0 5,1 21,1 100 % 3,2 1,2 11,8 18,2 0,5 0,7 10,0 5,0 7,3 7,5 0,9 0,5 4,0 2,9 26,3 100 Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del INE (2001) contenidos en la CartografÃa Censal de AndalucÃa. Página 44 Análisis Estructural En Tres Barrios-Amate, las elevadas tasas de alumnos en enseñanzas iniciales para adultos, Programas de GarantÃa Social, Educación Secundaria (el bachillerato es la mayor de las partidas) Formación Profesional de grado medio y cursos del SAE (incluido Escuela Taller) absorben la mayorÃa de la oferta educativa de la zona. Todo ello contrasta con los bajos porcentajes de población estudiante detectados en otro tipo de estudios: desde las academias de idiomas a los estudios universitarios y, dentro de estos últimos, más aún cuanto mayor es el grado de estos, como las licenciaturas o los doctorados. La situación de las mujeres universitarias redunda en la posición periférica de la zona Tres BarriosAmate respecto al resto de la ciudad: Mapa 1.7.â Mujeres Universitarias. Tres Barrios-Amate Fuente: CartografÃa Censal de AndalucÃa (2004), a partir de datos procedentes del INE, Censo de Población y Vivienda. (2001) Respecto a los menores, el Plan Estratégico Sevilla 2010 se refiere a la elevada tasa de menores sin escolarizar de Tres Barrios (1,5%), que supone casi el doble de la media sevillana (0,8%). (Ayto. de Sevilla, 2004, p. 165). 2.3.- PERFIL SOCIOECONOMICO Aunque desarrollaremos estos aspectos a escala sectorial, el dato más relevante y representativo de la situación económico-laboral en la zona es la elevada tasa de desempleo. Según datos contenidos en el Informe Socioeconómico de la Ciudad de Sevilla (Ayto. de Sevilla, 2002), dicha tasa supera la barrera del 40% en ambos barrios: 41,37% en Tres Barrios y 40,81% en Amate. También según dicha fuente (que se basa a su vez en el censo del INE del 2001), la tasa de paro registrada en la ciudad de Sevilla es el 23%. Las mayores tasas de paro se encuentran en Los Pajaritos, superando en algunas de sus secciones censales el 50%. Análisis Estructural Página 45 Un total de 2.518 núcleos familiares de la zona tienen a todos sus miembros en paro, lo que supone el 43,7% del total, siendo la media del Distrito Este del 24,8%. (Datos del Plan Estratégico Sevilla-2010, Ayuntamiento de Sevilla, 2004) Por otra parte, un alto porcentaje de personas de la zona (el 17,3% de la población) nunca ha tenido empleo. Existe una correlación directa entre desempleo y carencia de estudios. Aunque ampliaremos estos datos en el apartado del sector de economÃa y empleo, cabe referir que el 43,8% de los hombres y el 49% de las mujeres de la zona que carecen de estudios se encuentran sin empleo La débil situación del empresariado en la zona queda claramente expresada en el escaso porcentaje de empleados por cuenta propia, que supone casi la mitad del registrado en el área metropolitana (7,5%, frente a 13,1%). El análisis de género de la composición sociolaboral de la zona revela la escasa incorporación laboral de las mujeres al empleo: Del total de población activa el 60,8% son hombres y el 39,2% son mujeres. La tasa de paro femenino supera a la masculina (42,5%, frente a 38,1%). Existen más mujeres en paro que hombres en la misma situación. En niveles educativos inferiores, (en población analfabeta, por ejemplo) la tasa de paro femenina es inferior a masculina, lo que se explica por la alta precariedad laboral que afecta a este sector de población. 2.4.- COMPOSICION SOCIOFAMILIAR En cuanto al tamaño de las familias en la zona, si nos atenemos al número de miembros por hogar, este es similar al de la media sevillana, situándose sólo medio punto por debajo de esta: en Tres Barrios-Amate hay 2,54 miembros por hogar y en Sevilla 2,84. Tanto en la zona como en el resto de Sevilla, se ha producido una disminución de este indicador en los últimos cinco años, siendo en el primer caso ligeramente superior tal disminución. Idéntico comportamiento se observa en la variable número medio de hijos menores por hogar: 0,51 tanto en Sevilla como en Tres Barrios-Amate. Todo ello se desprende de los datos contenidos en el siguiente cuadro: Cuadro 1.19.â Hogares, miembros del hogar y menores por hogar. 2000-2004. Tres Barrios-Amate Número de hogares 2000 2004 AMATE TRES BARRIOS TOTAL TRES BARRIOS-AMATE TOTALDISTRITO TOTALSEVILLA 1.835 6.265 8.100 54.878 230.246 1.862 6.154 8.016 61.387 248.587 Número de miembros por hogar 2000 2004 Variac. (%) 2,99 2,73 -8,41 2,70 2,48 -8,05 2,77 2,54 -8,13 3,21 3,06 2,98 2,84 -7,21 -7,28 Número de hijos menores por hogar 2000 2004 Variac. (%) 0,68 0,55 -19,60 0,55 0,48 -13,41 0,58 0,50 -14,85 0,73 0,59 0,64 0,51 -12,73 -12,65 Variac. (%) 1,47 -1,77 -1,04 11,86 7,97 Fuente: BoletÃn Demográfico de la Ciudad de Sevilla, 2004, y elaboración propia. Página 46 Análisis Estructural Siguiendo los criterios aplicados en el Censo de Población y Viviendas del INE (2001), las distintas composiciones que presentan las estructuras familiares, por barrios, pueden ser sintetizadas en el siguiente cuadro: Cuadro 1.20.â Estructura de los hogares familiares. Comparativa Tres Barrios-Amate, Distrito Este y Sevilla TRES BARRIOS total % 221 346 868 211 152 17 478 3,8 5,9 14,7 3,6 2,6 0,3 8,1 TRES BARRIOS -AMATE total % 318 448 1106 260 200 21 618 3,9 5,6 13,7 3,2 2,5 0,3 7,7 DISTRITO ESTE total % 1840 2472 3037 796 1035 166 6411 3,3 4,4 5,5 1,4 1,9 0,3 11,5 SEVILLA total % AMATE total % Una mujer de 16 a 64 años Un hombre de 16 a 64 años Una mujer de 65 o más años Un hombre de 65 o más años Una mujer adulta con uno o más menores Un hombre adulto con uno o más menores Dos adultos de 16 a 64 años, sin menores Dos adultos, uno al menos de 65 años o más, sin menores Dos adultos y un menor Dos adultos y dos menores Dos adultos y tres o más menores Dos adultos de 35 años o más, uno de 16 a 34 años, sin menores Dos adultos de 35 años o más, uno de 16 a 34 años y un menor Dos adultos de 35 años o más, uno de 16 a 34 años y dos o más menores Otro hogar de tres adultos, con o sin menores Dos adultos de 35 años o más, dos de 16 a 34 años, sin menores Dos adultos de 35 años o más, dos de 16 a 34 años y un menor Dos adultos de 35 años o más, dos de 16 a 34 años y dos o más menores Otro hogar de cuatro adultos, con o sin menores Cinco o más adultos, con o sin menores TOTAL 81 88 4,6 5,0 CERRO total % 9 8 22 9 2 1 14 3,8 3,3 9,4 3,8 0,7 0,2 6,1 11222 11268 17031 3732 3870 731 22857 25418 17028 18678 4078 16274 8112 2543 14072 18939 4518 1055 7325 5,0 5,0 7,5 1,6 1,7 0,3 10,1 11,2 7,5 8,2 1,8 7,2 3,6 1,1 6,2 8,4 2,0 0,5 3,2 7,9 100 198 11,3 33 45 3 114 1,9 2,6 0,2 6,5 264 15,1 97 5,6 114 42 6,5 2,4 38 8 12 1 16,5 3,3 5,2 0,2 960 437 375 99 16,3 7,4 6,4 1,7 1294 548 511 142 16,1 6,8 6,3 1,8 4969 5673 6077 1191 8,9 10,2 10,9 2,1 114 6,5 19 8,3 328 5,6 477 5,9 3869 7,0 65 3,7 6 2,8 161 2,7 238 3,0 2392 4,3 28 1,6 3 1,4 73 1,2 107 1,3 804 1,4 149 8,5 20 8,7 391 6,6 577 7,2 3028 5,4 75 4,3 26 11,6 212 3,6 336 4,2 4667 8,4 36 2,1 5 2,1 110 1,9 155 1,9 1410 2,5 21 1,2 2 0,9 26 0,4 51 0,6 350 0,6 64 114 1745 3,7 6,5 100 6 20 229 2,8 8,7 100 155 265 5885 2,6 4,5 100 231 416 8054 2,9 5,2 1538 3936 2,8 100 55661 7,1 17870 100 226621 Fuente: Elaboración propia a partir de datos del INE (2001). (*) Incluye sólo la parte de la población de El Cerro correspondiente a Virgen de los Reyes-2 NOTA: La dispersión con respecto a los datos anteriores es mÃnima, y obedece al año de registro de los datos (2003 para el cuadro 4.23 y 2001 para el anterior cuadro 4.24). Por el lógico descenso de la población en este periodo, el Análisis Estructural Página 47 número total de hogares en Tres Barrios-Amate es de 8016, frente a los 8054 registrados con anterioridad, en el año 2001. De la tabla anterior (concretamente, de sus cuatro primeras filas) extraemos los siguientes resultados, relativos a número de hogares. que nos aportan información con respecto a la población que vive sola: Cuadro 1.21.â Estructura de los hogares familiares con personas solas. Comparativa Tres Barrios-Amate, Distrito Este y Sevilla TRES BARRIOS % total % TRES BARRIOS -AMATE Total % DISTRITO ESTE total % SEVILLA total % AMATE total % CERRO total Mujeres solas hombres solos Total sol@s Total sol@s / total hogares Total sol@s >65 Total sol@s >65/ /Total hogares Mujeres solas >65 / total sol@s >65 hombre solos >65 / total sol@s > 65 Total sol@s >65 / total sol@s 279 121 400 69,8 30,3 100,0 22,9 31 17 48 64,6 35,4 100,0 20,3 1089 557 1646 66,2 33,8 100,0 28,0 1424 708 2132 66,8 33,2 100,0 26,5 6,3 16,9 81,0 19,0 64,1 4877 3268 8145 59,9 40,1 100,0 14,6 28253 15000 43253 65,3 34,7 100,0 19,1 2,9 9,2 82,0 18,0 48,0 231 13,2 85,7 14,3 57,8 31 13,2 71,0 29,0 64,6 1079 18,3 80,4 19,6 65,6 1366 3833 6,9 79,2 20,8 47,1 20763 Fuente: Elaboración propia a partir de datos del INE (2001). Estos indicadores revelan un alto grado de desestructuración familiar en la zona, basándonos en el porcentaje de personas solas. En más de la cuarta parte (26,5%) del total de hogares de la zona viven personas en esta situación, lo que supone más de 7 puntos que la media sevillana. Si es significativo este dato, más lo es si nos atenemos al registro de personas mayores solas, ya que casi las dos terceras partes (el 64,1%) de las personas solas son personas mayores, porcentaje que supera en más de 16 puntos a la media sevillana (48%). Por sexos, la composición es similar a lo que ocurre en Sevilla: son mujeres las dos terceras partes del total de personas solas (66,8%), y son mujeres también el 81% de personas mayores solas, porcentajes que se equiparan con los del resto de la ciudad, pues forma parte de la normalidad de un proceso demográfico en el que las mujeres alcanzan más edad que los hombres por término medio. El alto porcentaje de personas en edad de trabajar que han salido de la zona, sumado al elevado envejecimiento poblacional y a la pequeñez de las viviendas son algunos de los factores que, combinados, explican esta alta proporción de personas mayores solas. Página 48 Análisis Estructural Por otra parte, se advierte en el cuadro 1.18 una alta proporción (2,8%) de hogares monoparentales en la zona, porcentaje muy superior a la media sevillana (1,7%). Por sexos, vemos que la tasa de monoparentalidad es casi diez veces superior cuando el cabeza de familia es una mujer (2,5% del total de casos) que cuando éste es hombre (0,3%), lo que en términos absolutos supone 200 hogares frente a 21. En cuanto a la composición de las parejas, sabemos según datos del INE (2001) que el 6,2% de los núcleos familiares de la zona son parejas de hecho. Este porcentaje es superior al del Distrito Este (del 5,1%) y al de la media de Sevilla (4,6%). La cantidad de parejas de adultos sin hijos en los que al menos uno de ellos es mayor de 64 años (16,1% de los casos) es sensiblemente superior a la media del distrito y sevillana (8,9 y 7,5% respectivamente), lo que conecta con el alto grado de envejecimiento de la zona. Las cifras más fiables de las parejas sin hijos las obtenemos del cómputo que realiza el INE de núcleos y hogares, relativo a número de hijos y número de personas: Cuadro 1.22.â Número de hijos y de personas en núcleos y hogares familiares. Comparativa Tres BarriosAmate, Distrito Este y Sevilla TRES BARRIOS -AMATE % Total % DISTRITO ESTE total % SEVILLA total % AMATE total % CERRO total % TRES BARRIOS total Mujeres solas hombres solos Total sol@s Total sol@s / total hogares Total sol@s >65 Total sol@s >65/ /Total hogares Mujeres solas >65 / total sol@s >65 hombre solos >65 / total sol@s > 65 Total sol@s >65 / total sol@s 279 121 400 69,8 30,3 100,0 22,9 31 17 48 64,6 35,4 100,0 20,3 1089 557 1646 66,2 33,8 100,0 28,0 1424 708 2132 66,8 33,2 100,0 26,5 6,3 16,9 81,0 19,0 64,1 4877 3268 8145 59,9 40,1 100,0 14,6 28253 15000 43253 65,3 34,7 100,0 19,1 2,9 9,2 82,0 18,0 48,0 231 13,2 85,7 14,3 57,8 31 13,2 71,0 29,0 64,6 1079 18,3 80,4 19,6 65,6 1366 3833 6,9 79,2 20,8 47,1 20763 Fuente: Elaboración propia a partir de datos del INE (2001). (*) Incluye sólo la parte de la población de El Cerro correspondiente a Virgen de los Reyes (2) A los desprendido de la tabla anterior se suma el hecho reseñable de que, a pesar de la estrechez de las viviendas y de la escasez de recursos económicos, los indicadores de familia numerosa son ligeramente superiores en la zona de Tres Barrios-Amate (7,7% del total de núcleos familiares) que en la media de la ciudad (6,9%). Los vecinos y técnicos argumentan que este hecho tiene una Análisis Estructural Página 49 percepción visual evidente: es en la calle donde podemos encontrar a muchos de estos hijos de familias numerosas, por la falta de espacio en las viviendas y de un entorno familiar favorable en sus hogares, a lo que se añade la carencia de recursos de ocio en la zona, según veremos. Por otra parte, la falta de estÃmulo por parte de los padres a los hijos se concreta en la escasa atención a sus estudios, o en el escaso tiempo que se les dedica, por ejemplo, en el acompañamiento en sus juegos. Como uno de los técnicos consultados relata: âel padre no tiene tiempo, ni la madre tampoco, para estar con estos niños allà sentado un rato, jugandoâ. En muchos casos, se trata de padres con sobrecargas laborales que utilizan su escaso tiempo de ocio en su propio beneficio, excluyendo a los hijos. Otros aspectos a destacar de orden sociofamiliar son los siguientes: - Percepción de una carencia de normas o disciplina al interior de los hogares: falta de horarios, hábitos de estudio o trabajo, respeto a las normas o jerarquÃas, etc. - Depósito exclusivo en la mujer del trabajo de atención a los niños. Desinterés de los padres de este tipo de tareas, junto a muchas otras de orden doméstico. - Importante papel de las abuelas, que sustituyen a padres con excesivas cargas familiares y laborales, con problemas de alcoholismo o drogadicción, encarcelados, etc. - Numerosos casos de madres solteras (no existen estadÃsticas oficiales al respecto) y de embarazos de jóvenes que apenas han cumplido la veintena, o de adolescentes, sin expectativas económicas o laborales solventes. Muchos de ellos terminan en separaciones que ocasionan nuevos problemas: ausencia para los hijos de figura paterna, visitas conflictivas, sobrecarga de trabajo (y de gastos) para la abuela, etc. - Ambiente de conflicto en el seno de la familia: entre los padres, entre padres e hijos, y entre los hijos entre sÃ. La norma parece ser el conflicto y no la falta de este. - Elevado número de parejas separadas o divorciadas - Falta de previsión o planificación económica a escala familiar. El âvivir al dÃaâ se manifiesta en numerosos casos. 2.5.- CONSIDERACIONES FINALES. UNA SOCIODEMOGRÃFICA DE LA EXCLUSIÃN PRIMERA CARACTERIZACION Los indicadores de exclusión disponibles proporcionan una sÃntesis de la crÃtica situación que atraviesa la zona en términos sociodemográficos, presentada como un cruce entre los datos de demografÃa, vivienda, economÃa y educación. AsÃ, es referido en recientes estudios como el denominado âLa Pobreza y la Exclusión Social en AndalucÃaâ, realizado por IESA (2002), y el de G. Jaráiz y Cañestro La Sevilla Solidaria y Cotidiana, (Prediagnóstico del PGOU de Sevilla, 2001), donde se establecen las zonas de Sevilla donde âexiste una mayor concentración de hogares en situación de exclusiónâ, entre las que se incluye Tres Barrios-Amate. El total de hogares en condiciones de exclusión contabilizados para Tres Barrios alcanza un total de 1305, el 14,6% del total. Por otra parte, del contenido de este apartado resaltamos algunas de las principales caracterÃsticas Página 50 Análisis Estructural sociodemográficas de la zona: - Un gran volumen de población que habita un mÃnimo espacio (concentrado en su mayorÃa en Tres Barrios, y dentro de este en Los Pajaritos), como da cuenta de ello la alta densidad poblacional registrada, reflejo de la carencia de espacios de uso público, como trataremos en el siguiente apartado. - Un alta tasa de envejecimiento que es la mayor de los barrios con necesidades de transformación social. El alto grado de envejecimiento, combinado con un elevado porcentaje de población menor, arroja unos niveles preocupantes de la tasa de población dependiente y por tanto, demandante de servicios por razón de edad (sanitarias, sociales y educativos, básicamente). Paradójicamente, la elevada mortalidad y la Ãnfima esperanza de vida al nacer registrada en la zona pueden contrarrestar el hecho de que en muy corto plazo, una gran masa de población, en su mayorÃa mujeres, pase del tramo de edad de los 80 años, con lo cual sus demandas sean más urgentes sociales y sanitarias se disparen. Todo ello está asociado a otras consecuencias y factores que se reflejan más pormenorizadamente en el análisis de los servicios sociales de la zona, relativas a aspectos como el aumento de la edad de las cuidadoras (mujeres del ámbito familiar en su mayorÃa) y al todavÃa insuficiente papel de los servicios sociales de la zona. - Las posibilidades de renovación futura de la población por razón de edad (que se sitúan, según el IRPA registrado en la zona, en niveles medios, crecientes en la zona de Tres Barrios) arrojarÃan cierta luz a este oscuro panorama de alta dependencia poblacional si, por ejemplo, nos encontrásemos con ciertas posibilidades para el empleo en la zona, o si la población joven dispusiese de un nivel competitivo de formación reglada. Pero ocurre todo lo contrario: las tasas de desempleo (sobre todo el femenino) figuran entre los más altos de Sevilla capital y los niveles de formación reglada son los peores de la ciudad, con tasas de analfabetismo y de población universitaria, por ejemplo, especialmente alarmantes. - Las escasas posibilidades de renovación poblacional para la zona se depositan en la entrada, aún discreta, de la población extranjera, atraÃda en los últimos años a la zona por hallar precios asequibles de la vivienda en alquiler, por lo reducido en calidad y superficie de dichas viviendas, según veremos. Demográficamente, esta entrada podrÃa compensar en cierta medida lo oscuro del panorama de dependencia poblacional, pero deberÃa incrementarse mucho más en los años que siguen para contrarrestar la marcha que se produce de población en términos netos, población que además es en su mayorÃa la de jóvenes que buscan sus expectativas sociolaborales fuera de la zona. Además, habrÃa que añadir otros aspectos a considerar en este análisis, fuera de lugar en este momento, como el nivel de integración de esta población en un escenario crecientemente hostil por la falta de recursos y espacios públicos, o el deterioro de las relaciones de convivencia a escala general. - Finalmente, a nivel de composición sociofamilar se confirma la existencia de una estructura media frágil, dependiente y fragmentada. Dan cuenta de ello el elevadÃsimo porcentaje de personas solas, (grupo en el que cobran especial protagonismo los mayores y las mujeres), la alta tasa de monoparentalidad y la existencia de tamaños familiares por encima de la media de Sevilla, pese a la referido escaso nivel de las rentas medias y a las precarias condiciones de las viviendas como trataremos en los próximos apartados. Análisis Estructural Página 51 3.- TERRITORIO Y URBANISMO El área ocupada por el conjunto Tres Barrios â Amate presenta una superficie total de 64,6 has. (645.845 m2). La densidad poblacional resultante de dividir dicha superficie por la población total es de 33.677 hab./km2. Esta densidad es aún mayor en la zona de Tres Barrios (42.665 hab./km2) y se encuentra a gran distancia de la establecida para la ciudad de Sevilla (4.964 hab./km2) y para el conjunto del Distrito Este, que es de 4.796 habitantes por kilómetro cuadrado. 5 El conjunto Tres BarriosâAmate ocupa el 1,7% del actual Distrito Este, el cual es en la actualidad el segundo más grande de Sevilla, con una extensión de 38,32 Km2. Pero este porcentaje de participación de la superficie de Tres Barrios-Amate en el conjunto de su distrito aumentará sensiblemente cuando en 2006 se constituya el nuevo distrito Cerro-Amate. 6 En cuanto a su configuración urbanÃstica, en términos generales, se mantiene el carácter inicial, ya descrito: ubicación esencialmente periférica, separada del resto de la ciudad, a lo que contribuye no ya su lejanÃa del centro de esta como el efecto de las grandes fronteras urbanÃsticas que convierten a la zona en una âpenÃnsulaâ sólo articulada en cierta medida con otros barrios por su lÃmite sur. Nos referimos a los grandes viales al norte (Avenida de AndalucÃa), y al oeste (Ronda del Tamarguillo), a los que se suman como hitos de discontinuidad con el resto de la trama urbana los PolÃgonos Industriales (carretera Amarilla, al norte y Amate, al este) y, en menor medida, el propio Parque Amate. La entidad de las referidas grandes vÃas de transporte, un indudable recurso para la zona, se conjuga con el efecto muralla que implican para el desplazamiento a pie de los vecinos. La distribución por barriadas la encontramos en el mapa 1.2, presentado en las primeras páginas de este estudio, del que se deduce el siguiente reparto por secciones censales, con sus respectivas calles: __________________ Datos obtenidos de las siguientes fuentes: Anuario EstadÃstico de la Ciudad de Sevilla (2002), BoletÃn Demográfico de la Ciudad de Sevilla (2002) y http://sevilla.tracasa.es/navegar/?lang=cas. La densidad poblacional ha sido calculada sobre la base de una población total de 22.061 habitantes. 6 5 Este nuevo distrito está compuesto por los barrios: Los Pájaros, Amate, El Cerro, Rochelambert, Juan XXIII, Santa Aurelia-Cantábrico-Atlántico-La RomerÃa, La Plata y Palmete. Fuente: http://www.aytoestadistica.sevilla.org/pdf/ distritos/cerro.pdf Página 52 Análisis Estructural Cuadro 1.23 .- Secciones censales y calles incluidas en el área Tres Barrios-Amate Sección 1 2 3 4 5 6 7 8 9 Calles que conforman sus lÃmites Jilguero, Cigüeña, Gaviota, Alondra Jilguero, Alondra, Codorniz Gavilán, Tórtola, Estornino, Flamenco Mirlo, Tórtola, Gavilán, Flamenco Pegaso, Codorniz, Alondra, Pl. Doctor Andreu Urra, Galaxia, NavÃo Argos. Cruz del Sur, Telescopio, Pl. Astrolabio, Pegaso, NavÃo Argos Cruz del Sur, NavÃo Argos, Celestino López MartÃnez, Candelilla, Candil, Candeleta, Candelario, CandelerÃa, Candelón, Virgen de la Candelaria, Federico Mayo Gayarre. Virgen de la Candelaria, Candil, Candelas, Candelario, CandelerÃa, Federico Mayo Gayarre. Esteban Márquez, Federico Mayo Gayarre, Pl. de La Candelaria, Dra. Vieira Fuentes, Av. S. Juan de la Cruz, Julián de Avila, Miguel de Tovar. 12 13 21* 28 29 30 36 38 Esteban Márquez, Miguel de Tovar, Julián de Avila, Av. S. Juan de la Cruz. Pl. Ruperto ChapÃ, Av. S. Juan de la Cruz, Beatriz de Ahumada, Paulo Orosio. Tarragona, Paulo Orosio, Puerto de los Alazores. Galaxia, Pl. Doctor Andreu Urra, Alondra, Tórtola, Mirlo, Flamenco, Candelón Cruz del Sur, Codorniz NavÃo Argos, Candelón, Virgen de la Candelaria, Candelario, Candeleta, Candil, Candelilla, Celestino López MartÃnez. Beatriz de Ahumada, Av. S. Juan de la Cruz, Av. Juan XXIII, Puerto de los Alazores. V. de la Candelaria, Candelera, Candelilla, Federico Mayo Gayarre, Candil, Candelas, Candelón. Fuente: elaboración propia (2005) (*) Incluida en el barrio del Cerro del Aguila, se incluye sólo su parte norte, según se refleja en el mapa 1.2 En cuanto a Tres Barrios, destaca lo concentrado de las edificaciones, ya desde sus inicios, por la construcción de bloques de viviendas colmatando el espacio, como ya nos refleja la siguiente fotografÃa de la época: Análisis Estructural Página 53 Fuente: Paisajes Españoles. FotografÃas Aéreas. (1970) La excepción la representa en Tres Barrios la plaza Doctor Andreu Urra, eje central articulador de Pajaritos, Candelaria y Madre de Dios, y en el que se ubican la Parroquia de la Blanca Paloma, el mercado de abastos y el colegio Blanca Paloma. En Amate, este lugar es asaignado a la degradada Plaza de Santa Teresa, que bien podrÃa servir por su situación de eje articulador de la zona, pero que se encuentra en un lamentable estado de abandono. En cuanto al resto de plazas y espacios públicos, encontramos en esta zona sólo plazas de muy pequeño tamaño. En Candelaria existen dos patios (Candelón y Conde, ya ampliado), ubicados en las calles Candelón y Candelario, en los números 13 y 14 respectivamente, que siguen la morfologÃa tradicional de los corrales de vecinos, con puertas y ventanas que miran hacia dicho patio, cuyo centro es adornado por una fuente de piedra. En Madre de Dios varias pequeñas plazas, algunas de ellas muy deterioradas: Astrolabio, (la que presente un peor estado), ZodÃaco, Andrómeda y Constelaciones. En Nazaret se hallan también las plazas del Búho y Terreras, que requieren también de una urgente actuación reurbanizadora. Actuación que, por cierto, no se contempla en los planes del Ayuntamiento, dentro de su reciente Plan de Barriadas, que pretende mejoras de pavimentación, especies vegetales y mobiliario urbano en algunas zonas de los Pajaritos y Candelaria, tal y como se adjunta en el anexo correspondiente al apartado de territorio, urbanismo y vivienda En Tres Barrios, destacan las construcciones de la iglesia de la Blanca Paloma y, más aún, la de Nuestra Señora de la Candelaria, cuya torre es divisable desde bastantes puntos de la zona. Los restos del acueducto que se ubican en el margen derecha de la Avenida de AndalucÃa, conocidos como los Caños de Carmona, también suponen un referente simbólico que identifican al barrio dentro de la ciudad. Son fluidos los accesos de Tres Barrios a los referidos grandes viales (Ronda del Tamarguillo y Avenida de AndalucÃa), que le conectan con carreteras de salida de la ciudad, como la SE-30, y más directamente, con la A-92. Dichos accesos se realizan desde las calles que cruzan el barrio, bien perpendicularmente (Tarragona, Federico Mayo Gayarre), bien a través de las calles paralelas a aquellos grandes viales, es decir, a través de las calles Cruz del Sur y Gorrión. Página 54 Análisis Estructural Mapa 1.8.- Calles y plazas de Tres Barrios Por su parte, la calle Federico Mayo Gayarre funciona como eje de conexión entre Tres Barrios y Amate, asà como con otros barrios situados al este de la ciudad, como Rochelambert, Amate, Santa Aurelia o Juan XXIII. La prolongación de Federico Mayo Gayarre al oeste, a partir de Marqués de Pickman y Eduardo Dato, conecta a estos barrios con el centro de la ciudad, al igual que la Avenida de AndalucÃa en sentido oeste. En Amate cabe distinguir claramente dos espacios paisajÃsticos delimitados: el conjunto que conforman las Casitas Bajas y el resto del espacio, que ocupan los bloques de viviendas, ubicadas estas últimas en la barriada de Santa Teresa. Sobresale la figura de la Iglesia de Santa Teresa, si bien es evidente el deterioro de la plaza adyacente (Plaza de las Moradas), asà como de la referida Plaza de Santa Teresa de Jesús, únicas plazas de la zona, y ejemplos visibles del abandono que presentan los espacios libres de la zona. Análisis Estructural Página 55 Mapa 1.9.- Calles y plazas de Amate Destacan en este barrio como grandes ejes de comunicación la avenida de San Juan de la Cruz, y las calles Esteban Márquez, Paulo Orosio y Tarragona, siendo estas dos últimas las que delimitan la barriada Virgen de los Reyes-1. La distribución radial de las calles del barrio, a modo de hilos de telaraña, agiliza la circulación viaria, entrecruzándose con los referidos grandes ejes de comunicación (San Juan de la Cruz, etc.) calles como Carlos GarcÃa Oviedo o Beatriz de Ahumada, y quedando al margen de dicha circulación las áreas residenciales interiores. La siguiente fotografÃa de los inicios de estos barrios ilustra parte de lo dicho, mostrando la barriada de La Candelaria, junto a parte de Pajaritos y de Madre de Dios, asà como las viviendas alineadas junto a Federico Mayo Gayarre: Análisis Estructural Página 56 Fuente: Paisajes Españoles. FotografÃas Aéreas. (1970) Por su parte, los vecinos presentan, por una parte, referencias a la zona de Amate en términos positivos: buena comunicación, existencia de zonas peatonales, poca masificación de viviendas. Por contra, y para el mismo espacio, las crÃticas se concentran en el estado del mobiliario urbano, o en la situación de algunas viviendas en la zona de Casitas Bajas, algunas en estado cercano a la ruina. En consecuencia, la mayor parte de las deficiencias detectadas hacen referencia a la zona de Tres Barrios, y pueden ser ordenadas del siguiente modo: 1.- LIMITACIONES DE PARTIDA QUE SE MANTIENEN 2.- PROBLEMAS POR ABANDONO DE LAS ADMINISTRACIONES 3.- POTENCIALIDADES NO EXPLOTADAS 4.- NECESIDAD URGENTE DE FRENAR EL DETERIORO 5.- LA ESPECULACIÃN COMO ARGUMENTO DE REURBANIZACIÃN DE LOS BARRIOS 6.- EL DESCONOCIMIENTO DE LA SITUACIÃN URBANÃSTICA: âEL PROBLEMA ES EL USO, NO EL RECURSOâ 1.- LIMITACIONES DE PARTIDA QUE SE MANTIENEN La premisa principal a la hora de definir la ordenación urbanÃstica en la zona es la inutilidad en el presente del modelo urbanÃstico planteado en origen, lo que podrÃa resumirse en la frase, enunciada por uno de los técnicos entrevistados: âla tipologÃa edificatoria del barrio no responde a parámetros Análisis Estructural Página 57 actualesâ. En cuanto a las causas de este hecho, existe una clara percepción por parte de vecinos/as y técnicos/as de la urgencia de la primera actuación urbanizadora. Ejemplo de esta urgencia son las ya apuntadas referencias a la entrega de los pisos, sin ningún recurso adicional. Muchos de los problemas urbanÃsticos de la zona provienen de este modo de construcción que pretendió rentabilizar al máximo el espacio, lo que deviene en una ordenación dura, con alta densidad edificatoria, que despoja de la parte social al tejido urbano. Algunas de las claves de esta deshumanización de la trama urbanÃstica, según los testimonios recogidos, son las siguientes: Los espacios públicos son escasos, son reducidas las distancias entre bloques (apenas dejan espacio para la ropa tendida, que llena los patios interiores), y las calles destacan por su estrechez y longitud. Surgen problemas de aparcamiento por falta de plazas suficientes. Las referencias a una construcción tan densa, que deja tan pocos espacios, es reiterada entre los vecinos, sobre todo en algunas zonas como Pajaritos o Candelaria: âMuchos edificios muy juntos, muy pegadosâ¦â. Esta circunstancia cobra más sentido cuando se tiene en cuenta lo elevado de la densidad poblacional calculada para la zona , ya referida. Es de destacar que la carencia de espacios públicos lleva a buscarlos en otros sitios, como en la propia calle (en los juegos de los niños, en los paseos de los mayores) con el consiguiente peligro tanto para niños como para mayores. Como consecuencia de este tipo de edificación, la iluminación es muy deficiente, tanto entre bloques como al interior de los patios de las propias viviendas, a lo que contribuye la pequeñez de las ventanas, tal como tratamos en el apartado correspondiente a las viviendas. Los edificios están ocupados por viviendas hasta sus plantas bajas, lo que impide la existencia de garajes o la instalación de locales que permitan un desarrollo del tejido comercial en la zona. - - 2.- PROBLEMAS POR ABANDONO DE LAS ADMINISTRACIONES Existe coincidencia entre los vecinos y técnicos consultados en el hecho de que los problemas urbanÃsticos del barrio no se agotan en las herencias de las constricciones de partida, sino que se asientan ante el abandono mantenido a lo largo de los años por parte de las administraciones. Por tanto, la idea central que circula entre vecinos/as y técnicos/as es que se ha fracasado en la incorporación del barrio a la ciudad. Es decir, se han perdido las oportunidades que han surgido históricamente para remodelar el barrio, a lo largo de sus ya 50 años de existencia. Precisamente, una de estas oportunidades perdidas es muy reciente: la falta de atención prestada a Tres Barrios en términos urbanÃsticos en el nuevo Plan General de Ordenación Urbana. Ello no ha sido por falta de capacidad propositiva por parte de los vecinos, que han articulado sus propuestas, también en este último caso, de una forma bastante concreta y apoyada técnicamente. En los anexos de este apartado incluimos, como ya referimos, el contenido de las propuestas al PGOU realizadas desde la Plataforma CÃvica Tres Barrios-Amate. Si bien los signos de esta falta de atención son múltiples (grave falta de espacios, obsolescencia de las infraestructuras, falta de planificación y ordenación), uno de los signos más visibles de este abandono es el deterioro progresivo de plazas y espacios públicos, lo que le confiere una imagen bastante negativa. âParece un descampadoâ, âesto tiene apariencia terrorÃficaâ, âparecen patios carcelariosâ¦â son algunas de las calificaciones más recurrentes por parte de los vecinos a estos espacios inhóspitos. En concreto se citan los siguientes espacios: Página 58 Análisis Estructural - Suciedad, deterioro y abandono en el boulevard de la Ronda del Tamarguillo - Deterioro de la mayorÃa de las plazas, con carencia de mobiliario urbano (bancos, cabinas de teléfonos, papeleras, etc.): Doctor Andreu Urra, Buho, Terreras, Andrómeda, etc. - Deterioro y suciedad en la calle Jilguero. - Falta de zonas verdes al interior de los barrios: âaquà en la calle no se ve una flor, una planta, ni un nadaâ. Este punto se desarrolla en el siguiente apartado. - Deficiencias en el acerado en muchas zonas, sobre todo en Tres Barrios. Por otra parte, con el paso de los años, el envejecimiento de la población, asociado a las deficiencias urbanÃsticas, obliga a pensar en el problema de la accesibilidad en el diseño de calles, plazas y acerado. Como veremos, este problema se extiende a la vivienda, por la falta de ascensores en los bloques de cuatro y más plantas 3.- POTENCIALIDADES NO EXPLOTADAS Asociado al abandono mantenido, se produce la falta de atención a las potencialidades urbanÃsticas de la zona. Estas son percibidas del siguiente modo por los vecinos y técnicos consultados: - Inmejorable situación, consolidada con el paso del tiempo: âbuena comunicación, buenas vÃas de transporteâ¦â - Conectado con lo anterior, la ubicación del barrio en un lugar cada vez más céntrico en el conjunto de Sevilla, por el crecimiento que esta ha experimentado hacia su zona natural de expansión, es decir, hacia la zona Este. - Existencia de espacios incomprensiblemente desaprovechados dentro de los barrios, como son los casos del antiguo colegio de San Fernando, en Amate, o algunos espacios públicos en Tres Barrios - Desaprovechamiento de las posibilidades de algunos elementos que circundan al barrio, como la avenida del Tamarguillo, abandonada y escasamente utilizada por los vecinos, el antiguo PolÃgono Industrial Amate, o la plaza de Santa Teresa (antes Plaza de Jack Garruncho), igualmente en alto estado de abandono y deterioro. 4.- NECESIDAD URGENTE DE FRENAR EL DETERIORO Si la lÃnea mantenida hasta el momento ha sido la de abandono continuado, la consecuencia lógica es pensar que la degradación alcance unas cotas cada vez mayores. El miedo al rumbo de los acontecimientos se hace palpable en algunos testimonios de los vecinos de la zona, que hablan de que âesto se parece cada vez más a un guettoâ. La posibilidad de alcanzar un punto de difÃcil retorno en materia de deterioro urbanÃstico es algo que ronda la cabeza de muchos/as vecinos/as y técnicos/ as. Análisis Estructural Página 59 5.- LA ESPECULACIÃN COMO ARGUMENTO DE REURBANIZACIÃN DE LOS BARRIOS Existe constatación de que en otras zonas de la ciudad con alto valor potencial, como el que sin duda poseen Tres Barrios y Amate, y en zonas y barrios de otras muchas ciudades, el abandono ha precedido a movimientos de carácter especulativo con respecto a la vivienda. La secuencia abandono-reconstrucción-especulación es temida por los vecinos, de modo que pueda llegar a medio o largo plazo a expulsarles de su barrio, porque se construyan viviendas que no puedan pagar por su excesivo precio, o por sus mayores gastos de comunidad o de alquiler, o simplemente porque se impulsen procesos de expulsión tácitos de vecinos de la zona por motivos de mercado (presiones de las inmobiliarias, intervención de intermediarios especuladores o asustaviejas, etc.). Algunos discursos hacen referencia explÃcita a este proceso. No se trata ya de una hipótesis, sino de una idea muy clara y asentada entre algunos/as vecinos/as y técnicos/as, que parte de la percepción de los siguientes hechos: Las potencialidades de la zona, por su ubicación y por los recursos que la circundan: grandes vÃas de acceso y transporte, cercanÃa con el centro de la ciudad, construcción del metro,. El abandono injustificable e inexplicable al que se somete la zona, históricamente mantenido. Las escasas aportaciones en términos impositivos de la zona, dada la escasez de la superficie de las viviendas Los procesos similares vividos en otras muchas ciudades, y en otros lugares de Sevilla capital, (Alameda-San Luis, y más recientemente San Bernardo, Centro Histórico, etc.) que hacen pensar en que el rumbo seguido pueda ser el mismo. El resultado es la incertidumbre. Si bien, algunos discursos hacen referencia a este posible uso especulador por parte de algunos vecinos, que son sin duda minorÃa, otros apuntan claramente a la participación de la administración en este proceso especulativo, ya sea por su falta de regulación o por sus propias actuaciones, en detrimento de la población del barrio. El temor a que ânos quiten de enmedio para hacer viviendas caras que no podamos pagarâ está pues bastante extendido, y cobra peso en la medida en que se tiene constancia del valor que cobra el barrio por los hechos y circunstancias antes mencionados. 6.- EL DESCONOCIMIENTO DE LA SITUACIÃN URBANÃSTICA: âEL PROBLEMA ES EL USO, NO EL RECURSOâ Es evidente que muchos vecinos no disponen de suficiente información como para calibrar el rumbo de estos acontecimientos en materia urbanÃstica. Es común encontrar en muchos discursos el argumento de que el problema no está en el abandono, o en la falta de recursos urbanÃsticos, sino, de forma exclusiva en el mal uso que los vecinos realizan de los espacios: si estos espacios se deterioran es porque la gente no los cuida, y si no los cuida, no tienen derecho a exigir algo mejor. Página 60 Análisis Estructural Como hipótesis, algunos vecinos y técnicos piensan que este discurso pueda ser explotado por las autoridades administrativas, para declinar su responsabilidad en el ámbito urbanÃstico, y por tanto, para continuar con su abandono en la zona. 4.- INFRAESTRUCTURA, EQUIPAMIENTO Y RECURSOS Podemos agrupar en los siguientes bloques las principales referencias realizadas por los vecinos a los elementos de infraestructura, equipamiento y recursos en la zona: 1.- ESPACIOS DE USO PÃBLICO (EN GENERAL) - Los espacios libres existentes para el disfrute público (plazas, acerado, etc.) presentan escaso atractivo por su constitución deteriorada y en estado de abandono. - En lo concerniente al estado de conservación del mobiliario urbano, el deterioro de los bancos, la inexistencia de cabinas de teléfonos, y la degradación o inexistencia en algunos puntos de papeleras se hace patente. - Falta de zonas verdes. (Desarrollamos este punto más adelante). - Se produce el abuso de los espacios comunes por una minorÃa de personas que demuestran una falta de respeto a lo público, resumido en máximas como âlo que es público no es de nadieâ o âla calle es gratisâ. Se constata el vandalismo sobre el mobiliario urbano (destrozos, incendios, etc.) en árboles, papeleras, contenedores, bancos y coches. Se produce la ocupación de las plazas por grupos de personas que excluyen la presencia de otras. - Igualmente se refieren conductas incÃvicas por parte de algunos vecinos en los bloques de viviendas, tales como la apropiación de patios interiores en los bloques de viviendas y la acumulación de basuras en las escaleras y patios de muchos bloques. - Los vecinos advierten graves insuficiencias en las labores de mantenimiento de las infraestructuras por parte de la administración (reposición de elementos deteriorados o sustraidos, etc.). - Se denuncia la falta de vigilancia en los espacios públicos, que pueda impedir los abusos de estos. De todos modos, se considera que la mayorÃa de los vecinos cuidan de los espacios públicos de forma cÃvica, y que es una minorÃa la que realiza tales abusos. La comisarÃa de policÃa local más cercana se ubica fuera de estos barrios, en la Avenida de Los Gavilanes. - Los vecinos y técnicos sitúan el origen de estos problemas en deficiencias educativas y en la estrechez de las viviendas, que lleva a un uso intensivo de la calle. Se señalan en muchos casos la falta de implicación de la administración. Se consideran que deben ir de la mano las labores de mantenimiento con actuaciones educativas sobre el uso de lo público, en un plan de acciones de forma integrada, que incluya otros aspectos y dimensiones (sociales, económicos, culturales, etc.) - Complementariamente, se reseña la falta de conciencia y de educación en valores comunitarios, Análisis Estructural Página 61 por parte de los vecinos. En este punto hay que añadir que el Plan de Barrios del Ayuntamiento de Sevilla (Plan Especial de Rehabilitación de Zonas Degradadas) contempla una serie de actuaciones en la zona, algunas de ellas ya puestas en ejecución, según se contempla en los anexos. En principio, las actuaciones previstas no plantean ninguna recomposición urbanÃstica integral de la zona y se limitan a actuaciones de mejora en el viario y en la reposición del mobiliario urbano en Tres Barrios (en la zona de Los Pajaritos, fundamentalmente), y otras actuaciones de corte similar en Amate y en Regiones Devastadas. 2.- ESPACIOS DE USO PÃBLICO (EN PARTICULAR) En Tres Barrios: Destacan por su deterioro general las calles Perdiz, Mirlo y Gaviota en Los Pajaritos. En boca de algunos vecinos, âse parecen a las Tres Mil Viviendasâ Algunos patios deteriorados en la calle Jilguero, y en Candelaria, la calle Candelabro y el Patio del Conde. Alcantarillado de la calle Cigüeña: se encuentra destruido El acerado se encuentra en mal estado en la calle Tordo desde hace más de dos años. La Ronda del Tamarguillo presenta un alto deterioro, con mobiliario urbano destrozado. De descampado a su paso por estos barrios, se transforma en jardÃn cuando desemboca en la calle Poeta Manuel BenÃtez, a la altura de la barriada de La Oliva. En Amate: - Parque Amate: muchos vecinos no utilizan este parque y, menos aún, de noche. Sienten miedo porque se han producido incidentes violentos en él por la falta de vigilancia - Plazoleta de Amate: estado de abandono, los bancos fueron robados y no han sido repuestos. - La Iglesia de Santa Teresa, a la que los vecinos consideran un lugar emblemático, presenta, en sus exteriores, un estado de abandono. - El quiosco de la Plazoleta fue abandonado hace tiempo, ha sufrido diversos robos y ha sido manipulada su estructura de chapa, quedando en un estado que puede ocasionar daños fÃsicos a los vecinos. - Plaza de Las Moradas: plaza emblemática para el barrio. En ella se produce quema de cartones y contenedores y presenta estado de abandono. - Desaprovechamiento de la Ronda del Tamarguillo, a su paso por Amate, como espacio público. - La Plaza de Santa Teresa, cuyas obras comenzaron hace tiempo y no se concluyeron, está desaprovechada y presenta serias deficiencia, como referimos en el apartado de zonas verdes. - Las zonas más deterioradas en Regiones Devastadas son los patios y las viviendas que se disponen alrededor de los mismos. Página 62 Análisis Estructural 3.- RECURSOS (EN GENERAL) Aunque trataremos estos aspectos en el apartado correspondiente al análisis sectorial, la visualización en el espacio de los recursos que se ubican en la zona presenta un vacÃo alarmante. Podemos reflejar la ubicación de los principales recursos en el siguiente mapa, donde se advierte la exclusiva presencia de Centros Educativos, junto al Centro de Salud, y a la oficina del SAE. El único espacio donde se sitúan los contados espacios sociales y culturales de la zona son las instalaciones de la Parroquia de La Candelaria. La fuente es del 2004, por lo que no figura la Escuela-Taller San Fernando, ubicada en Amate: Fuente: PGOU (2004) y elaboración propia - En general, los vecinos constatan la falta de atención de la administración a la zona, en materia de recursos públicos. Se dice que âsalvo el centro de salud no hay nadaâ. - La falta de espacio y las carencias infraestructurales de una zona cuya concepción urbanÃstica, como hemos visto, es casi exclusivamente residencial, lleva a una sobrecarga de los escasos espacios existentes, como son los colegios o las Parroquias (Candelaria, fundamentalmente). En Análisis Estructural Página 63 otros casos, los recursos se ubican demasiado lejos del barrio, como por ejemplo, el Servicio de Orientación Laboral AndalucÃa Orienta, o la Zona de Trabajo Social, en Rochelambert. Esto ocurre no sólo con los recursos que ya existÃan en la zona, sino también con los recursos de nueva ubicación. - Existe cierta conciencia por parte de los técnicos de la administración consultados de que las redes de infraestructura, los equipamientos de ocio, deportivos y de ajardinamiento requieren una actuación urgente e inmediata, refiriéndose a la falta de centro cÃvico, guarderÃas, unidades de estancia diurna o centros de dÃa para mayores. Igualmente, existe la percepción por dichos técnicos de que las intervenciones en infraestructura y recursos en el barrio no comportan necesariamente un coste elevado. - En general, hay que hacer una apuesta por la inversión en educación cÃvica para aprovechar los escasos recursos existentes, o para procurar un mejor uso y disfrute de los que puedan llegar. 4.- RECURSOS (EN PARTICULAR) Servicios de limpieza - En general, se observan deficiencias en los servicios de limpieza en el barrio. El examen de los datos del censo de población y vivienda del INE (2001), revela la existencia de problemas de limpieza en un 63% de los hogares de la zona de Tres Barrios y Amate, frente al 46% de la media sevillana. En este sentido, se entiende que la atención de los servicios de limpieza debe ser âespecial ante necesidades especialesâ. Se refieren, por ejemplo, algunas zonas de Los Pajaritos (la calle Jilguero es la más mencionada) por sus problemas de suciedad, o algunas calles de Candelaria, en las que se amontonan los muebles y enseres usados durante dÃas. - En Amate se constatan irregularidades en los servicios de limpieza, los cuales, según algunos vecinos, atienden a unas calles o unas aceras más que a otras. - En todo caso, se reconoce la falta de colaboración de los vecinos en la limpieza del barrio, a la hora de depositar los residuos, en las deposiciones de las mascotas, etc. El origen de este problema se sitúa tanto en una falta de educación en higiene de la población como en un sentimiento de escaso respeto a lo público. Administraciones públicas - Se produce una carencia o lejanÃa de los centros de la administración local, autonómica o estatal: salvo la oficina del SAE y el Centro de Salud, no existen centros de las administraciones públicas ubicados en la zona. Espacios deportivos - No existen instalaciones deportivas en estos barrios. Se usan por los vecinos, en los casos en que estas se abren, las que se encuentran en los centros educativos de la zona, insuficientes e infradotadas. - Los técnicos consultados y, sobre todo, las personas más jóvenes hacen referencia reiterada a la Página 64 Análisis Estructural carencia de espacios deportivos en los barrios. - Las escasas experiencias de espacios deportivos generadas en su momento han fracasado, por no contemplar una excesiva reflexión a la hora de plantear su ubicación, al haberse instalado sin consenso con los vecinos (por ejemplo, la pista de baloncesto ubicada demasiado cerca de las viviendas, en la plaza de La Candelaria). Zonas verdes - Ni en Tres Barrios ni en Amate existen zonas verdes en su interior, a excepción hecha de la Plaza de Santa Teresa de Jesús (antes Plaza de Jack Garruncho), en Amate. Con respecto a esta, y a pesar de ser en la actualidad un descampado abandonado, sus 1.400 metros cuadrados engrosan las estadÃsticas municipales de zonas verdes del distrito Este bajo la categorÃa de âPlaza Arboladaâ. Aparte de la falta de cuidado de las contadas especies vegetales (y la falta de reposición de las que desaparecen), proliferan las hogueras y los excrementos de los perros. Por tratarse, como hemos reflejado en otro apartado, de un espacio de oportunidad para el barrio, los vecinos temen que se especule con este suelo urbano para la construcción de viviendas, dentro de los planes del PGOU. La vista aérea de este espacio evidencia su lamentable estado y sus evidentes carencias: Mapa 1.10.- Plaza de Santa Teresa de Jesús Fuente: http://sevilla.tracasa.es/navegar/ - Otras informaciones más recientes insisten en esta tendencia a calificar como âzonas verdesâ espacios que en la actualidad tienen un estado diferente para el que fueron concebidos, tanto por su desuso como por el deterioro o ausencia de jardines o especies vegetales. AsÃ, uno de los documentos de trabajo del Plan de Sevilla del Ayuntamiento, datado en julio de 2005 incluye dentro de la categorÃa de zonas verdes, subapartado de âotrosâ los siguientes espacios: Análisis Estructural Página 65 Espacio JardÃn de las Casitas Bajas de Amate Plaza de las Moradas Plaza de la Candelaria Plaza del Doctor Andreu Urra Plaza del Zodiaco Plaza del Astrolabio Plaza de las Terreras Zona verde final calle Tarragona Plaza de Jack Garruncho Plaza del Búho Plaza de la calle Vencejo Total Metros cuadrados 4.100 816 1.840 12.000 1.200 3.600 600 3.600 1.400 400 2.950 32.506 Fuente: http://www.plandesevilla.org/aprovi/doc/AP_I_08_1.pdf - Una mirada al lamentable estado actual de estos espacios, mantenido desde bastantes años atrás, lleva a la conclusión de constatar el sesgo cuantitativista que conlleva tal catalogación. Es decir, no debe importar tanto la cantidad de metros de las âzonas verdesâ como la calidad de tal estado, el estado de conservación, su uso social, etc. - Las estadÃsticas que versan sobre la percepción de los habitantes confirman estas carencias. Según los datos del INE (2001), el 63% de los hogares de la zona de Tres BarriosâAmate enuncian como problema la falta de espacios verdes, porcentaje que supera en 14 puntos la media sevillana. Ello tiene también reflejo territorial a escala de sección censal: Mapa 1.11.- Viviendas que presentan problemas de pocas zonas verdes. Distribución cartográfica por secciones censales Página 66 Análisis Estructural Fuente: CartografÃa Censal de AndalucÃa (2004), a partir de datos procedentes del INE, Censo de Población y Vivienda. (2001) - Por su parte, la carencia de zonas verdes al interior del barrio de Amate serÃa alarmante de no ser por la existencia, contigua a dicho barrio, del Parque Amate. Inaugurado en 1986, posee 31,7 Has. de superficie y presenta en su conjunto un aceptable estado de conservación, por lo que es un área privilegiada para el uso de los habitantes de la zona. No obstante, los vecinos de las áreas más lejanas (zona norte de Tres Barrios), y sobre todo los más mayores, critican su lejanÃa, asà como las barreras arquitectónicas (vallas, grandes avenidas) que lo separan de la zona, y su falta de vigilancia por lo que en muchos casos no llegan a apropiarse de tal espacio como un recurso de los/as vecinos/as Bibliotecas - La biblioteca más cercana se ubica bastante lejos, en el Centro CÃvico del Cerro del Aguila. Los vecinos destacan esta carencia, al igual que la falta de salas de estudio. Espacios comerciales - En Tres Barrios, la actividad comercial se concentra en el Mercado de Abastos y en la calle CandelerÃa. Salvo contadas excepciones, en el resto se hace difÃcil la actividad económica en general y comercial en particular, dada la falta de espacios. Sobre la plaza de abastos de Candelaria, este sigue siendo un espacio de encuentro y de uso social y comercial por parte de muchos/as vecinos/as, pero algunos de estos advierten que se han cerrado demasiados puestos, por lo que requiere de cierta dinamización, y que los precios han subido demasiado. - Los puestos de venta ambulante, ubicados en algunas calles de la zona, también tienen bastante presencia, y como ya vimos, se configuran como una alternativa económica dentro del sector de la economÃa informal. - En algunas zonas en las que existen escasos locales comerciales (sobre todo de uso nocturno), como en las casitas bajas de Amate, los vecinos destacan, la tranquilidad que eso les reporta. Otros se quejan de âno encontrar nada cercaâ. Ello concuerda con las estadÃsticas: los documentos del Prediagnóstico del PGOU califican la situación comercial de la zona de Amate de âdesabastecimientoâ, ya que no satisface ni siquiera las necesidades comunes. - Se valora positivamente la cercanÃa del Centro Comercial Los Arcos Transportes - En general, y con respecto al transporte público, la situación actual en Tres Barrios-Amate puede calificarse de aceptable en términos de accesibilidad a través del transporte de autobús urbano. En la zona existen paradas de las lÃneas, 5, 22 a 25 y 52. Algunos vecinos de Los Pajaritos detectan carencias en la lÃnea 23, pues antes de dirigirse al centro, efectúa un largo rodeo por el barrio de Santa Aurelia. - Existen datos disponibles sobre la percepción por parte de los vecinos de existencia de problemas en las comunicaciones. En este punto, la media para el conjunto Tres Barrios â Amate se acerca a la del conjunto de Sevilla, situándose sólo 2 puntos por encima: 16%, frente al 14% del Análisis Estructural Página 67 total de los hogares encuestados. No obstante, hay que advertir que algunas secciones de la zona presentan porcentajes que en algunos casos superan el 50%, ubicadas en Tres Barrios: Pajaritos, Nazaret, y, sobre todo, Candelaria. - Se contempla como esperanzadora oportunidad para la zona la existencia de una parada de la lÃnea 1 del metro situada entre ambos barrios (en Federico Mayo Gayarre). La que será denominada Estación de Amate, está siendo adaptada mediante remodelación de la ya existente, en la cuarta fase de las obras. - Sobre las paradas de taxis en Tres Barrios, los comentarios son favorables, aunque algunos vecinos refieren molestias por la cercanÃa de estas paradas respecto a sus viviendas. Plazas de aparcamiento - La falta de plazas de aparcamiento en la zona se compensa con la escasa disponibilidad de vehÃculos por parte de la población. AsÃ, los datos disponibles con respecto a las plazas de aparcamiento en Tres Barrios señalan un escaso ratio de plazas de aparcamientos por vivienda (0,20). Es decir, existe en Tres Barrios un aparcamiento por cada cinco viviendas. Este problema podrÃa ser peor de no ser por la escasa disponibilidad de vehÃculos en la zona: en el 64% de las viviendas de la zona se carece de automóvil, siendo la media sevillana del 36%. (Datos: INE, 2001) - Sólo el 1,4 por ciento de las viviendas (frente al 13,2 del Distrito Este) dispone de garaje, según datos del INE (2001). Los datos de distribución de plazas de aparcamiento refieren exclusivamente a Tres Barrios y proceden de 1984. Aun asÃ, son bastante fiables por las nulas intervenciones en la zona desde dicha fecha: Cuadro 1.25.- Distribución de plazas de aparcamientos en Tres Barrios Calles Zodiaco- Astrolabio NavÃo Argos Andrómeda Candelaria Nazaret Blanca Paloma Federico Mayo Gayarre Cra. De Málaga TOTAL Plazas de aparcamiento 102 15 0 320 461 194 171 60 1323 Plazas de aparcamiento por vivienda 0.10 0.03 0 0.29 0.27 0.17 0.39 0.16 0.20 Fuente: Alvarez y Cansino. Expo Tres Barrios (1984) Alcantarillado, saneamiento - Se producen según vecinos y técnicos problemas de saneamiento en la zona, con inundaciones (son referidas en Pajaritos y Candelaria) que además ocasionan problemas de humedades y deterioro de edificios. En Madre de Dios, los cimientos de los edificios, al estar construidos sobre las fosas de Página 68 Análisis Estructural desagüe, cierran el paso a la salida de estas, dando lugar a problemas de humedades y malos olores. - Se refiere que en la zona de Los Pajaritos que más se aproxima a la carretera de Málaga, existen algunos casos de ruina inminente, pues algunos bloques presentan unos agrietamientos que son producto, según algunos técnicos consultados, de una combinación de humedades en terreno y de presencia de terrenos arcillosos con expansividades. - Algunos problemas a la hora de intervenir en este ámbito surgen por la apropiación por parte de algunos vecinos de los espacios comunes de los edificios, lo que implica dificultades a la hora de acceder a la red de alcantarillado. Es el caso algunos patios interiores de Los Pajaritos, por la ocupación de espacios comunitarios. Alumbrado público - No existen graves problemas de alumbrado, después de los cambios en estos introducidos en este punto a principios de los noventa. Otros espacios El edificio del antiguo Colegio San Fernando es uno de los posibles lugares en los cuales ubicar futuros recursos. Su reciente rehabilitación por alumnos/as de la Escuela Taller recupera un nuevo espacio en una zona muy necesitada de infraestructuras pública. Desde la AVV de Santa Teresa ya se lanzaron propuestas, al principio de desalojarse este edificio, para destinarse a algunas actividades sociales. Otras carencias referidas por los vecinos (para Tres Barrios y Amate) - Ubicación de la UTS en Tres Barrios. - Centro CÃvico - Centro de Estancias Diurnas para la Tercera Edad - espacios deportivos - zonas recreativas - centro de formación permanente para el empleo - centro de reunión para los vecinos - centros de formación - salones de cine, teatro, etc. - servicios de seguridad Finalmente, hay que señalar que las quejas y denuncias de los/as vecinos/as por el deterioro y las carencias en recursos e infraestructura en la zona se realizan más por hombres que por mujeres, presentándose dichas quejas en algunas barriadas por encima de otras: fundamentalmente en la barriada de Pajaritos, en Tres Barrios, y en las barriadas de Santa Teresa, Nuestra Señora de los Reyes y Regiones Devastadas, en Amate. Análisis Estructural Página 69 5.- VIVIENDA Abordamos la situación de la vivienda en la zona en los siguientes apartados: I.- CONFIGURACION GENERAL II.- PROBLEMAS GENERALES DE LAS VIVIENDAS III.- SITUACIÃN ESPECÃFICA EN ALGUNAS ZONAS IV.- VIVIENDA Y DEMOGRAFÃA: LA ROTACION EN LA POBLACION DE LA ZONA.. V- TITULARIDAD DE LAS VIVIENDAS VI.- ACTITUD DE LOS VECINOS CON RESPECTO A LOS ESPACIOS COMUNES. VII.- LAS VENTAS DE LOS VECINOS DE SUS PROPIOS INMUEBLES VIII.- SITUACION ANTE UNA POSIBLE RECONSTRUCCION DE LA ZONA IX.- RELACIÃN DE LA SITUACIÃN DE LA VIVIENDA CON OTROS ASPECTOS I.- CONFIGURACION GENERAL En Tres Barrios se observa una gran homogeneidad en cuanto a la altura de las viviendas, presentando casi en su totalidad una altura de entre 3 y 5 plantas. La excepción la ocupan los edificios ubicados al norte del barrio: las populares âTorretasâ, un total de 120 viviendas, que son las únicas que presentan ascensor en la zona. El máximo aprovechamiento del espacio se concreta en la disposición de los bloques de viviendas en T y en H. Existen algunas viviendas en torno a patios (en Candelaria): las emplazadas en torno a los Patios del Candelón y Conde. Las viviendas de los Pajaritos presentan un modelo de manzana cerrada rectangular, con patio de luces interior. Amate presenta gran heterogeneidad. El sector de las Casitas Bajas de Amate, se distingue por su construcción en una sola planta, formando edificios cuyos patios interiores se han destinado a su cerramiento y conversión en habitaciones. Son caracterÃsticos sus tejados a dos aguas de fibrocemento, y su configuración con las fachadas alineadas. La práctica de la autoconstrucción, vinculada al sistema de propiedad en sus orÃgenes, ha llevado al cerramiento de patios, a la construcción de niveles superiores en algunas viviendas de una sola planta y también a la creación de algunos pequeños jardines junto a las viviendas, cuidados por los propios vecinos. En el resto, abundan los edificios de tres plantas: los bloques de color blanco de Regiones Devastadas, o los de Santa Teresa, ubicados en los márgenes de San Juan de la Cruz, GarcÃa Oviedo y Paulo Orosio. De cuatro plantas son los edificios de Virgen de Fátima y Virgen de los Reyes (1 y 2). Por su parte, los bloques de Virgen de los Reyes (1) tienen una especial configuración en forma de manzana cerrada con patio interior. Los datos del INE (2001) acerca del tipo de vivienda según su uso (vivienda familiar o colectiva, compartida o no con locales, etc.) informan sobre el carácter marcadamente residencial, y sobre la Página 70 Análisis Estructural ausencia de locales y de otras dotaciones en la zona, de modo que el 99,9% se corresponde con viviendas familiares, si bien este carácter es compartido con el resto del distrito, que presenta un porcentaje similar. II.- PROBLEMAS GENERALES DE LAS VIVIENDAS Construidas en su mayorÃa entre los años 50 y 80, la antigüedad media de las viviendas de Tres Barrios-Amate es de 38,1 años, lo que supera ampliamente la media del distrito Este, que se sitúa en 25,2 años. (INE, 2001) 1.- Deterioro general, por deficiencias en origen. Según el Censo de Población y Viviendas (INE, 2001), el 62% de las viviendas de la zona presentan un estado calificado de âruinosoâ, âmaloâ o âdeficienteâ, y sólo el 38% es calificado como âbuenoâ, siendo este porcentaje para la media sevillana del 87%. El desglose por barriadas de los distintos estados de calificación de las viviendas presenta la siguiente distribución: Cuadro 1.26.- Distribución de viviendas por barriadas según su estado BARRIO CANDELARIA NAZARET MADRE DE DIOS LOS PAJARITOS VIRGEN DE FÃTIMA AMATE (CASITAS BAJAS) SANTA TERESA REGIONES DEVASTADAS VIRGEN DE LOS REYES 1 VIRGEN DE LOS REYES 2 TOTAL VIVIENDAS Ruinoso 2,3 0,0 0,0 0,7 0,2 1,1 1,2 1,6 0,2 0,2 0,7 Malo 43,2 53,3 23,1 20,9 1,3 1,3 0,7 0,0 1,3 0,0 23,6 Deficiente 34,8 41,4 57,9 40,8 14,7 19,9 21,9 23,0 14,7 0,0 37,6 Bueno 19,7 5,3 19,0 37,6 83,7 77,6 76,2 75,4 83,7 98,8 38,1 No aplicable 0,0 0,0 0,0 0,0 0,2 0,1 0,0 0,0 0,2 0,9 0,1 Fuente: elaboración propia a partir de datos obtenidos del INE (2001). Datos en tantos porcentuales. Se observa una mayor proporción de viviendas en estado deficiente en la zona de Tres Barrios, en la que destaca Madre de Dios, aunque el sector Nazaret de los Pajaritos le sigue de cerca por el porcentaje de viviendas en estado calificado de âmaloâ, al igual que ocurre con Candelaria. En el referido estudio de IESA âLa Pobreza y la Exclusión Social en AndalucÃaâ (2002), el porcentaje de viviendas en mal estado en Tres Barrios es del 44,5%, frente al 6,7% en Sevilla. Es esto algo advertido claramente por los/as vecinos/as, que perciben que los efectos de una construcción a bajo coste son viviendas con pésimas posibilidades de conservación. Los pisos de Candelaria y Pajaritos, muchos de ellos entregados âen brutoâ, fueron sometidos en años posteriores a una labor de reconstrucción por los propios vecinos. Es también el caso de las Casitas Bajas de Análisis Estructural Página 71 Amate. 2.- Reducida superficie de las viviendas. Sabemos, según datos del INE (2001), que 4.084 viviendas del ámbito de Tres Barrios-Amate, tienen menos de 45 m2, lo que supone el 51% del total de las viviendas familiares principales. Si nos atenemos exclusivamente al área de Tres Barrios (Pajaritos, Candelaria y Madre de Dios), ese porcentaje se eleva al 61%. En el estudio de IESA (2002), el grado de hacinamiento estimado para Tres Barrios alcanza el 13,2%, porcentaje muy por encima de la media de Sevilla, fijada en el 2,1%. Por otra parte, la inmensa mayorÃa de los técnicos subrayan el carácter de la preocupante relación entre superficie de las viviendas y tamaño de las familias, en términos de hacinamiento. Desaparecidas las condiciones que dieron origen a estas construcciones, hace 50 años, no se comprende que su configuración se mantenga hasta el presente. AsÃ, aunque en principio la superficie de las viviendas se consideraba suficiente por los vecinos, con el paso del tiempo y el aumento del tamaño de las familias, el descontento sobre este aspecto ha ido siendo mayor: âAquà las viviendas de 47 metros son las que se llaman de familia numerosa, por eso, la gente en cuanto ha podido, ha dado el saltoâ. La zona presenta los mayores porcentajes de Sevilla de viviendas pequeñas (de menos de 45 m2), según se observa en los siguientes mapas: Mapa 1.12.- Viviendas en Sevilla con superficie inferior a 45 metros cuadrados. Distribución cartográfica por secciones censales Fuente: CartografÃa Censal de AndalucÃa (2004), a partir de datos procedentes del INE, Censo de Población y Vivienda. (2001) Página 72 Análisis Estructural Mapa 1.13.- Viviendas en Tres Barrios-Amate con superficie inferior a 45 metros cuadrados. Distribución cartográfica por secciones censales Fuente: CartografÃa Censal de AndalucÃa (2004), a partir de datos procedentes del INE, Censo de Población y Vivienda. (2001) 3. Pequeñez de puertas, ventanas y balcones. En la lÃnea con la pequeñez de las viviendas, se encuentran los comentarios de los vecinos acerca estos aspectos. Lo angosto de los espacios en las viviendas se extiende a otros lugares comunes como las escaleras o pasillos, que ocasionan grandes dificultades de desplazamiento, especialmente para enfermos y personas mayores por lo empinado de las escaleras, la falta de asideros, etc. Como refieren los profesionales de la sanidad, existen serias dificultades para mover a personas enfermas, al tener que introducir camillas en los bloques, o al sacar de sus viviendas a los vecinos que fallecen en estas. En los meses de verano, se confunden los espacios públicos y privados al tener que abrirse las puertas y ventanas de unas casas que se encuentran tan próximas entre sÃ. El 49% de las viviendas dispone de aparatos de refrigeración, diez puntos por debajo de la media del Distrito. (INE, 2001). 4.- Número de habitaciones. Según datos del censo de población y viviendas del INE (2001), el 82,4% de los hogares de Tres Barrios-Amate tienen 4 o menos habitaciones, lo que supone casi el doble de la media del distrito (43,6%). Esta situación se agrava aún más en las viviendas pequeñas. AsÃ, el porcentaje de viviendas en Tres Barrios-Amate que tienen una o dos habitaciones es más del doble de su equivalente en el distrito: 11,6% frente a 5,2%. El número medio de habitaciones es de 3,7 habitaciones por hogar, mientras que en el distrito es de 4,6. Como sabemos, la gravedad de estos porcentajes se hace aún mayor al cruzarse con la superficie media de las viviendas. 5.- Distribución interna. No sólo es el número de habitaciones, sino el tamaño y la disposición de estas lo que se muestra más preocupante, por las dificultades que proporciona, sobre todo en familias Análisis Estructural Página 73 numerosas. Es referida la deficiente distribución de las habitaciones planteada en origen, salvo que se hayan realizado mejoras a lo largo de los años, aspecto a tener en cuenta en cualquier posible plan de rehabilitación. Por ejemplo, las viviendas de Los Pajaritos presentan la siguiente distribución interna: una sala de estar-salón-comedor es la primera dependencia a la que se accede, sin vestÃbulo previo, que comunica con una cocina de dimensiones mÃnimas (teniendo el conjunto entre 10 y 12 metros cuadrados). Un breve pasillo conduce a dos o tres dormitorios, según el caso, de tamaño diminuto, y a un cuarto de aseo con lavabo, plato de ducha e inodoro, junto a una terraza lavadero de escasos dos metros cuadrados. Algunas viviendas cuentan con un balcón de dimensiones mÃnimas. 5.- Problemas de accesibilidad en las viviendas, que para las personas mayores son de especial relevancia. Los datos confirman este hecho. El 93% de las viviendas de Tres Barrios-Amate no disponen de ascensor. El número de personas mayores de 65 años que viven en bloques de viviendas de cuatro o más plantas en las cuales no existe ascensor es de 3.737 personas (según estimaciones propias, a partir de datos del INE, 2001). Ello significa que en estos bloques habita el 75% de la población de más de 65 años. Se menciona por su especial gravedad por los vecinos la barriada de Candelaria, la que tiene los mayores Ãndices de envejecimiento (âhay muchÃsimos abuelos y abuelas que viven solos, sin ascensor, que no pueden bajarâ¦â), o la zona de Madre de Dios, en la plaza de Las Galaxias, donde los edificios tienen una altura de seis plantas. Cada vez son más personas con problemas de movilidad, las que quedan âatrapadasâ en sus casas, si posibilidad de moverse, como refleja el siguiente testimonio: âArriba en mi bloque hay una persona que baja y sube cuando⦠cada seis o siete meses. Está cerrado en su piso, es que no puede, es imposibleâ¦â Una posible solución a los problemas de la accesibilidad es, simplemente, cambiarse de piso de una planta superior a otra inferior, cosa que no todos los vecinos que han querido se lo han podido permitir. La disponibilidad de ascensor en las viviendas de la zona presenta actualmente la siguiente distribución por barriadas: Cuadro 1.27.- Disponibilidad de ascensor en las viviendas. Tres Barrios-Amate BARRIADA CANDELARIA NAZARET MADRE DE DIOS LOS PAJARITOS VIRGEN DE FÃTIMA AMATE- CASITAS BAJAS SANTA TERESA REGIONES DEVASTADAS VIRGEN DE LOS REYES 1 VIRGEN DE LOS REYES 2 TOTAL 1.247 1.260 2.233 1.903 214 211 952 222 343 276 8.862 Con ascensor 8,5 2,9 13,8 7,5 6,1 3,3 0,5 1,6 6,1 0,0 7,1 Sin ascensor 91,5 97,1 86,2 92,5 93,8 96,6 99,5 98,4 93,8 99,2 92,9 No es aplicable 0,0 0,0 0,0 0,0 0,1 0,1 0,0 0,0 0,1 0,8 0,1 Fuente: Elaboración propia, a partir de datos del INE (2001). Página 74 Análisis Estructural 6.- Precios de las viviendas. Finalmente, pese a los problemas que acumulan las viviendas, la zona no se escapa a la carestÃa general que afecta a la valoración de los inmuebles. Los testimonios destacan lo del elevado precio del precio de las viviendas ofertadas, a pesar de lo reducido de sus dimensiones: â¿nueve millones por un piso de Madre de Dios?, ¿estamos locos?, aunque se pague en veinte años⦠si tienen cuarenta y tantos metros cuadradosâ¦â. 7.- Otros problemas: densidad de tráfico, contaminación ambiental y sonora. Seguridad/ delincuencia/ vandalismo. Aparte de las grandes vÃas que rodean a la zona (Av. de AndalucÃa, Ronda del Tamarguillo), la vÃa interior que soporta más tráfico es la de Federico Mayo Gayarre, y en menor medida, la calle Tarragona. El porcentaje de viviendas cuyos/as vecinos/as manifiestan problemas de contaminación es, en esta zona, del 41% frente al 25% del conjunto de Sevilla (INE, 2001). El mapa de distribución de hogares con este tipo de problemas refleja estas diferencias de la zona con zonas adyacentes, asà como una concentración de estas en las secciones censales cercanas a los grandes viales: Avenida de AndalucÃa, Ronda del Tamarguillo y Federico Mayo Gayarre, fundamentalmente. Mapa 1.14.- Viviendas que presentan problemas de contaminación. Distribución cartográfica por secciones censales Fuente: CartografÃa Censal de AndalucÃa (2004), a partir de datos procedentes del INE, Censo de Población y Vivienda. (2001) Por otra parte, la distribución de viviendas cuyos vecinos manifiestan problemas de ruidos exteriores evidencia dos aspectos: - Los altos Ãndices que presenta en esta zona, en comparación con Sevilla, y con el Distrito Este : 61% frente a 46%. (INE, 2001) Análisis Estructural Página 75 - La presencia de este problema en las viviendas ubicadas en la cercanÃa de los grandes viales: Avenida de AndalucÃa, Federico Mayo Gayarre, Ronda del Tamarguillo), como de la Ronda del Tamarguillo, no se presenta este problema con la misma crudeza. Mapa 1.15.- Viviendas que presentan problemas de ruidos exteriores. Fuente: CartografÃa Censal de AndalucÃa (2004), a partir de datos procedentes del INE, Censo de Población y Vivienda. (2001) Se hace preciso comparar los datos anteriores con los relativos al reparto de viviendas con problemas de delincuencia y vandalismo, ya que puede encontrarse en esta causa, en parte, el origen de los ruidos exteriores en la zona. Para comparar ambos gráficos hemos utilizado la misma gama cromática que en el caso anterior: Mapa 1.16.- Viviendas que presentan problemas de delincuencia Fuente: CartografÃa Censal de AndalucÃa (2004), a partir de datos procedentes del INE, Censo de Población y Vivienda. (2001) Página 76 Análisis Estructural En el gráfico anterior se aprecian los elevados porcentajes de percepción de este problema en estos barrios, lo que se confirma en comparación visual con otras zonas de la ciudad, en parecidas circunstancias, como Torreblanca, PolÃgono Norte o PolÃgono Sur, según puede verse en el siguiente mapa: Mapa 1.17.- Viviendas que presentan problemas de delincuencia. Distribución cartográfica por secciones censales (Sevilla) Fuente: CartografÃa Censal de AndalucÃa (2004), a partir de datos procedentes del INE, Censo de Población y Vivienda. (2001) III.- SITUACIÃN ESPECÃFICA EN ALGUNAS ZONAS 1.- Los problemas: En Tres Barrios, se identifican como puntos negros los siguientes: las calles Jilguero y Gavilán, el tramo comprendido entre las calles Perdiz y Mirlo (los pisos construidos por el Ayuntamiento), ambos tramos ubicados en Pajaritos, la calle Candelabro y la zona del Patio del Conde, en Candelaria, y las viviendas ubicadas en la calle Federico Mayo Gayarre, en las cuales el cerramiento y ocupación de los patios comunales ocasiona problemas en la red de alcantarillado. Existe deterioro y suciedad en fachadas, patios y cornisas. En Amate, las viviendas de Santa Teresa, Regiones Devastadas y Virgen de Fátima son las que presentan un nivel de deterioro mayor. Los vecinos no han invertido suficientemente en arreglos ni en reparaciones. Existen también graves problemas de accesibilidad, que afectan a las personas mayores de la zona. - Análisis Estructural Página 77 - Existe entre los vecinos gran incertidumbre ante futuras intervenciones urbanÃsticas que puedan realizarse en la zona, que se resumen en los siguientes hechos: - Algunos vecinos y técnicos piensan que la propuesta del PGOU es una estrategia para hacerse con los terrenos de la zona, cuyo valor actualmente es muy alto. Piensan que no es el Ayuntamiento el que tiene que determinar adónde va un barrio. Es una polÃtica del terreno, como la llaman los vecinos. Se piensa que la construcción del metro va a revalorizar la zona. Los vecinos de la Barriada Amate y de las casitas de Santa Teresa, no desean que desaparezcan sus casas ni que sean sustituidas por pisos. Las razones son evidentes: la independencia de una casa no es comparable a la que ofrece un piso, por muchos servicios que este ofrezca. Con la propuesta urbanÃstica del PGOU, desaparecen no sólo viviendas sino espacios simbólicos e importantes para los vecinos de la zona, como el local de la asociación de vecinos Santa Teresa. AsÃ, las alegaciones al PGOU presentadas por la Asociación de Vecinos Santa Teresa-Amate y Regiones Devastadas el 11 de Octubre de 2004, relativas al área de Amate-Casas Unifamiliares hacen referencia a la demanda, consensuada por los vecinos de la zona, de transformación de las actuales âCasitas Bajasâ en âviviendas adosadas, con sus correspondientes zonas ajardinadasâ. Estas alegaciones se dirigen hacia los objetivos y criterios de ordenación registrados en el Plan General (concretamente, el establecido para el área ARI-DE-14), dentro de los cuales: âse sustituye la edificación unifamiliar por tipologÃa de viviendas plurifamiliares en edificación abiertaâ, es decir, las 572 casitas bajas de Amate por 832 nuevas viviendas en bloque, que tendrÃan una altura máxima de entre 5 y 7 plantas.7 Según este mismo Plan, la sustitución se realizarÃa gradualmente, mediante realojos por fases, y el 60% de los nuevos pisos serÃan Viviendas de Protección Pública. En cuanto al área de Regiones Devastadas, el PGOU plantea sustituir âlos elementos constructivos y los espacios degradados o que resulten insuficientes por otros nuevos que ofrezcan unos mÃnimos de confort y habitabilidad, asà como la implantación de equipamientos que mejoren la estructura interna del áreaâ. Al estado de deterioro de las viviendas de esta zona se une su carácter exclusivamente residencial, de modo que no alberga espacio en la actualidad para la implantación de locales comerciales. - - - ________________________ 7 Esta altura lÃmite se elevarÃa hasta las 16 plantas permitidas para la zona que ocupa el vértice (del triángulo que configura Regiones Devastadas) más cercano a la Plaza Ruperto Chapà Página 78 Análisis Estructural Parte del deterioro que presentan las viviendas de Tres Barrios y Amate se debe a la actitud negativa de los vecinos. Se produce en estos casos La apropiación indebida de los patios, o a la dejadez de los vecinos, en cuyas comunidades existen miembros con actitudes poco colaboradoras con el resto de vecinos, e incluso incÃvicas, como el impago de las cuotas de comunidad (o, más aún, el rechazo a integrarse en ellas), la falta de colaboración en las tareas de limpieza, la acumulación de basuras o enseres en los espacios comunes, la falta de control de las mascotas, etc. En la raÃz de estos problemas suelen citarse por los vecinos, por encima de la falta de ingresos económicos: las carencias educativas, la falta de atención a cualquier tipo de norma, incluidas las comunitarias, las deficiencias informativas y el cansancio ante la dejadez de otros. Este último es consecuencia pero también causa: los que pagan se cansan de pagar porque otros nunca lo hacen. Se producen problemas en la red de saneamiento, al interior de las viviendas: tuberÃas obsoletas (de plomo, en muchos casos), problemas de atascos de tuberÃas, cañerÃas y pozas, que hacen que se aneguen algunos bajos de aguas fecales en caso de lluvia. El cerramiento de los patios de los bloques, que ahora son construcciones techadas, como dormitorios, cocinas, etc. dificulta el acceso a pozas que antes estaban al aire libre, de las que EMASESA se hacÃa cargo y en las condiciones actuales no puede hacerse, por lo que surge el conflicto. Hay filtraciones de agua que, a su vez, deterioran los cimientos de los pisos. Ejemplos de ello se pueden ver en los pisos situados a las espaldas de Federico Mayo Gayarre y la calle Candelero, asà como en otros bloques de Candelaria. En algunos casos se señalan de forma tentativa las obras del metro como la causa del deterioro de los cimientos, en otros se denuncia la existencia de focos incontrolados de ratas. En otros casos, el deterioro es producto de la falta de recursos. Es el caso de las reparaciones más costosas, como por ejemplo las de las fachadas, que no pueden acometerse en comunidades de vecinos en los que todos sus vecinos están jubilados y sólo cobran una pensión. No hay que olvidar que el escaso nivel de renta de los vecinos de la zona interviene decisivamente en las dificultades para afrontar arreglos de mediano calibre en los edificios (reparación de techos, arreglo de fachadas, etc.), lo que requiere de una decidida actuación pública, de carácter integral, y no individualizada, como se produce en algunos casos en la barriada de Los Pájaros. Por otro lado, en Amate algunas viviendas que presentan desperfectos han sido arreglados por los propios vecinos, con lo que estos han manifestado su inquietud por las inversiones realizadas, ya que se trata de viviendas de titularidad pública, como es el caso de las viviendas de las Casitas Bajas, en propiedad de la Junta de AndalucÃa. En otros casos, la deficiente situación económica de los vecinos impide realizar estos arreglos: âhay criaturas, que son muy mayores, que no pueden costearse una obra⦠nosotros tenemos aquà una persona, que es de Santa Teresa, que llegaron, le apuntalaron la casa, y han tenido que pedir los hijos un préstamo de tres millones para poder arreglar su casa, porque ella⦠de su paga, imposibleâ 2.- Las excepciones y soluciones Más que como puntos positivos, como excepciones a un estado de deterioro general, se plantea el estado de algunas zonas. AsÃ, por su aceptable estado de conservación son nombradas las torretas de Los Pajaritos, la barriada de Santa Teresa y algunas zona de Candelaria (como los pisos de la calle Candelilla), y por su tamaño, son referidas : las viviendas en las calles Celestino López MartÃnez (prolongación de la calle Candelero) y en Federico Mayo Gayarre. Análisis Estructural Página 79 A falta de un plan que aborde seriamente los problemas de urbanismo de la zona, como ya referimos, el Plan de Barrios del Ayuntamiento de Sevilla, dentro del Plan Especial de Rehabilitación de Zonas Degradadas contempla una serie de actuaciones en la zona a este respecto. A estas acciones de rehabilitación que incluyen mejoras en el viario, hay que sumar el reciente proceso abierto en algunas manzanas de la barriada de la Candelaria, para instalar en ellas ascensores y acondicionar patios interiores, fachadas y azoteas, introduciendo mejoras en la accesibilidad, con previo acuerdo de los/as vecinos/as aunque sin modificar el interior de las viviendas. IV.- VIVIENDA Y DEMOGRAFÃA: LA ROTACION EN LA POBLACION DE LA ZONA. En los discursos suele resaltarse el hecho de que estos barrios han experimentado un cambio muy significativo en la composición de su población. Se destaca la circunstancia de que muchas viviendas están siendo ocupadas por personas con escaso nivel de renta que presentan una falta de integración social y un escaso entendimiento de lo que significa vivir en comunidad, en un bloque de viviendas. Según algunos técnicos consultados, existe una escasa valoración del barrio por parte de algunos vecinos/as, lo que lleva a abandonar el barrio, de modo que âcomo la gente no está a gusto, cuando puede, se vaâ. En Tres Barrios (en Amate los Ãndices de insatisfacción no son tan altos), se suele señalar como cinco o seis años el tiempo que una familia se mantiene en la zona, que es el tiempo que sus posibilidades económicas le permiten marcharse. Razonamiento se realiza también a la inversa: algunos técnicos destacan un aumento de población que proviene de zonas humildes de Sevilla, y que eligen esta zona por la accesibilidad de los precios de sus inmuebles en relación al resto de la ciudad. V.- TITULARIDAD DE LAS VIVIENDAS La amplia extensión de la titularidad pública en la zona, se traduce en viviendas que pertenecen en principio al Real Patronato y al Ayuntamiento en Tres Barrios, y al Ministerio de la Vivienda y a la Junta de AndalucÃa en Amate. El traspaso paulatino de la propiedad a los inquilinos está bastante avanzado en ambos casos, si bien sigue presentando problemas, sobre todo en el área de Amate. Algunos testimonios señalan los obstáculos de las administraciones e instituciones para proporcionar información a las personas que la requieran sobre la situación de las viviendas de la zona en cuanto a su titularidad. Estos obstáculos son mayores para el caso de las administraciones públicas que para el Real Patronato de la Vivienda. Existen serias dificultades, planteadas por algunos técnicos, para saber cuántas viviendas se encuentran actualmente en manos de los vecinos, o en alquiler. Página 80 Análisis Estructural VI.- ACTITUD DE LOS VECINOS CON RESPECTO A LOS ESPACIOS COMUNES Nos remitimos en este punto a lo avanzado en el apartado de la historia del movimiento vecinal: en general, se percibe una actitud de los vecinos resignada o apática a la hora de tratar los asuntos de la comunidad. Ello se refleja en la falta de atención y cuidado de algunas comunidades de vecinos de sus propios espacios. La ocupación de los espacios comunes, la falta de cultura de convivencia en comunidad o la carencia de comunidades en muchos bloques de viviendas son algunos de los problemas a afrontar. El cambio en el sistema de valores también es percibido a la hora de detectar casos de abusos con respecto a los recursos públicos en materia de vivienda. Es el caso del impago de sus rentas por muchos vecinos que habitan viviendas de titularidad pública, sin que por ello sean sancionados. Algunos vecinos no se explican que la administración no sancione estos comportamientos y queden en la impunidad.. VII.- LAS VENTAS DE LOS VECINOS DE SUS PROPIOS INMUEBLES Algunos testimonios engarzan el referido cambio de población con operaciones especulativas de los nuevos vecinos, a pequeña escala. Por ejemplo, se cuenta que familias a las que les dieron pisos en las Tres Mil Viviendas vendieron dichos pisos (mucho más grandes) a cambio de pisos en los Pajaritos. La causa de este tipo de operaciones es la falta de seguimiento por parte de la administración, la cual, según algunos vecinos, consiente este tipo de operaciones aún con viviendas de protección oficial. Según algunos testimonios, no ha existido control sobre las ventas por los propios vecinos de pisos de titularidad pública, propiedad del Real Patronato. La diferencia entre el valor de coste con el valor actual de las viviendas es evidente. El valor de las viviendas del barrio de la Candelaria, cuando fueron construidas, era de 60 pesetas el metro cuadrado. Es decir, que una vivienda de 40 metros cuadrados, costaba 2.400 pesetas. En Tres Barrios, la renta mensual que los vecinos pagan por las viviendas que aún quedan en titularidad pública oscilan entre los 60 céntimos de euro y 1.50 euros. La cantidad difiere según se trate de vivienda con balcón o sin balcón o de bajo o planta. Otros testimonios señalan que algunas potencialidades de la zona, como la referida ubicación de estos barrios, cada vez más central con respecto al resto de la ciudad, asà como la llegada de nuevos recursos, como las paradas de metro, van a incentivar este tipo de operaciones especulativas, tanto por vecinos como por no vecinos. En todo caso, estos casos deben situarse en el contexto de procesos de especulación más complejos, como los comandados desde instancias con mayor poder y capacidad adquisitiva, como ya ha quedado referido en el apartado de urbanismo. Análisis Estructural Página 81 VIII.- SITUACION ANTE UNA POSIBLE RECONSTRUCCION DE LA ZONA La falta de recursos económicos, que se hace evidente para afrontar los gastos de las comunidades o las mÃnimas rentas, es un factor a tener en cuenta a la hora de plantear futuras reconstrucciones de los barrios. El incremento en las rentas, aún siendo mÃnimas, y en los posibles gastos de comunidad funciona como desincentivo para cualquier operación de reconstrucción de las viviendas a escala integral. No obstante, otros vecinos presentan opiniones favorables a la reconstrucción, como es el caso de Regiones Devastadas, que muestran mucha satisfacción con la propuesta urbanÃstica del PGOU que supone el derribo de sus viviendas. La razón es el grado de deterioro de las viviendas en esta zona. IX.- RELACIÃN DE LA SITUACIÃN DE LA VIVIENDA CON OTROS ASPECTOS - Con la educación de los niños: Lo reducido de la superficie de las viviendas influye en aspectos como la educación de los hijos, ya que una buena parte de los niños que viven en estas viviendas de menos de 50 metros no pueden disponer de un lugar de estudio. Como refiere una profesora de la zona: âDonde hay tres o cuatro hermanos, ¿dónde estudian?, no tienen sitio para poner una mesa donde estudiarâ. Igualmente, suelen señalarse problemas de falta de descanso de los niños, frecuentemente porque estos no disponen de habitación propia, sino de una cama supletoria en la salita, donde hace vida el resto de la familia, comen, ven la televisión hasta bien avanzada la noche, etc. - Con el vandalismo y la inseguridad ciudadana: Algunos vecinos, sobre todo personas mayores (que son las que van prefiriendo quedarse en los bajos de los bloque de viviendas) se quejan de los ruidos y del gamberrismo, que les afecta con más virulencia que al resto de vecinos. Este gamberrismo suele estar protagonizado por niños cuyos edades suelen estar comprendidas entre los 14 y los 15 años. - Con la salud de los vecinos: Se mencionan las numerosas caÃdas que sufren los vecinos, sobre todo personas mayores, por lo empinado y angosto de las escaleras, la existencia o agravamiento de enfermedades (asma, reuma) por la alta humedad, la dificultad para el traslado de enfermos, los problemas asociados a la falta de aislamiento del frÃo y del calor, la falta de reposo y agravamiento de enfermedades psicológicas por el hacinamiento que es producto de la escasa superficie, etc. Página 82 Análisis Estructural 6.- SOCIABILIDAD, CIUDADANA ASOCIACIONISMO Y PARTICIPACIÃN 6.1.- CONCEPTO DE PARTICIPACIÃN Si resumiéramos la forma en que l@s vecin@s conciben la PARTICIPACION IDEAL esta serÃa la siguiente: âtomar parte, de forma activa, comprometida y continuada, aportando recursos o ideas, dirigidos a la resolución de problemas de forma democrática, con la esperanza de conseguir un fin colectivoâ Pero si, como se comprueba, existe una idea clara y sustentada de lo que se entiende por participar, también existe una percepción generalizada de que este modo de participar es poco frecuente, y además, lamentablemente, se encuentra en declive en los barrios en la actualidad. Suele señalarse por los vecinos que a menudo es la participación electoral el único modo de participación ciudadana, destacándose sus carencias por su carácter puntual y poco efectivo hasta el momento para la resolución de los problemas de la zona. Los que realmente se consideran a sà mismos como personas que âparticipanâ, dicen dedicar grandes esfuerzos para extender su actitud participativa al resto de los vecinos. 6.2.- ASOCIACIONES EN EL BARRIO El primer aspecto que se aborda en materia de participación es, por su singular importancia en la zona, el de las asociaciones que operan en estos barrios. En concreto se desarrollan dentro de este punto los siguientes aspectos: I.- CLAVES DEL DEBILITAMIENTO DEL MOVIMIENTO ASOCIATIVO II.- SITUACIÃN (CARENCIAS Y POTENCIALIDADES) DE LAS ASOCIACIONES EN LA ACTUALIDAD III.- ASOCIACIONES Y LIDERAZGO IV.- ASOCIACIONES MAS REPRESENTATIVAS I.- CLAVES DEL DEBILITAMIENTO DEL MOVIMIENTO ASOCIATIVO - Entre las razones de este debilitamiento, que en todo caso no es exclusivo de estos barrios, con respecto a años anteriores, se citan los cambios en la población, con la consiguiente falta de identificación con el barrio, la apatÃa generalizada de los vecinos o la débil situación económica de estos, que hace que dilaten su jornada de trabajo y tengan poco tiempo libre para dedicarlo a este Análisis Estructural Página 83 tipo de actividades. En relación al funcionamiento de las asociaciones, se señala el desgaste de algunos lÃderes vecinales. - De forma particular, se señala cierto debilitamiento de algunas asociaciones, que destaca aún más frente a un pasado de gran actividad, como es el caso de la AVV Tres Barrios. Sin embargo, ello contrasta con la significativa rehabilitación que experimenta en los últimos años, tanto en actividades como en participación vecinal. - En todos casos, según vecinos y técnicos, el retroceso que se ha producido en los últimos años en esta zona en cuanto a la presencia del voluntariado, acompañado de la falta de presencia de la administración en tareas asistenciales, ha supuesto que en la zona se produzca una desatención de las necesidades sociales. II.- SITUACIÃN (CARENCIAS Y POTENCIALIDADES) DE LAS ASOCIACIONES EN LA ACTUALIDAD -Los técnicos consultados destacan la necesidad de la existencia de asociaciones que representen los intereses de los vecinos de estos barrios. Pero frente a esta necesidad, es comentario generalizado la debilidad del tejido asociativo de la zona, en términos de escaso dinamismo y movilidad reivindicativa, en comparación con otros tiempos anteriores. âDébil pesoâ, âpoca fuerzaâ de las asociaciones son los calificativos más comunes de los vecinos a la hora de pensar en las potencialidades de las asociaciones. - Algunos vecinos y técnicos refieren el carácter difuso del movimiento asociativo de la zona, sin contornos perfilados ni lÃmites claros entre unas instancias y otras. Se argumenta que ello no sólo es sÃntoma de debilidad, sino que también supone una fortaleza, ya que supone una mayor flexibilidad de acción ante los distintos momentos, demandas y requerimientos de movilización. - En la actualidad, la falta de actividad de algunas asociaciones se explica por la falta de medios. La carencia de locales es bastante nombrada, a la par de la falta de recursos humanos. Pero la más citada es la escasez de recursos económicos para hacer frente a los objetivos y expectativas de las asociaciones. - Con carácter general, suele referirse el tono moderado de las reivindicaciones planteadas desde las asociaciones, âpoco estruendosoâ en sus movilizaciones, en parte debido a que los vecinos se mueven más por aquellos temas âque les tocanâ personal y directamente. Pero en parte también porque la escasa respuesta a sus reivindicaciones, mantenida durante decenios, exige cierta calma y templanza a la hora de plantear demandas, como plantea uno de los técnicos entrevistados: âno tienen la moral baja, al contrario, tienen ese espÃritu de lucha, pero realista⦠no reivindicativo asà enloquecido, si no de ir dando pasosâ¦â No obstante, sobre este punto hay vecinos que destacan la inocuidad de este modo de proceder, pues supone mostrar resignación ante una clara evidencia. Es decir, se argumenta que las administraciones se mueven más por la repercusión mediática de las movilizaciones que por la gravedad en sà de los problemas planteados: âcortando la autovÃa ⦠asà como se consiguen las cosas, no cabe duda. Lo que se ha conseguido aquà ha sido a fuerza de esoâ âNo vienen a darte, eso está claro, tienes que reclamar â¦â. Lo destacable en este punto es que se trata de algo reconocido incluso por los propios técnicos de la administración consultados, como un modo de proceder generalizado en la polÃtica actual, en términos de que âhacer caso al que más grita no es lo que se debe hacer, pero es lo que se haceâ. Existen referencias concretas a las bondades de este tipo de movilización vecinal, que ha contribuido a acelerar los trámites de la llegada de los recursos. Algunos vecinos piensan que la apertura de la Escuela Taller fue consecuencia inmediata de la âconquista de la calleâ por la población tras la muerte de Marcos RÃos, lo que fue producto de que âla alcaldÃa tomó cartas directas en el asuntoâ. Página 84 Análisis Estructural - En cuanto a las actividades que realizan las asociaciones, algunas veces se reclama una mayor diversidad, tocando otros aspectos como las ayudas de carácter social, en coordinación con las administraciones, como refiere un representante de una de estas asociaciones: âlas asociaciones de vecinos no sirven sólo para hacer fiestas y deportes, hay que hacer otras cosas más (â¦) aunque los medios son escasos por parte de la Administración y muy engorrosos de cara a la documentación que hay que presentar, pero que hay que hacerlo porque el barrio nuestro lo necesitaâ - En cuanto a las referencias particulares a las asociaciones de la zona, los comentarios más generalizados son los siguientes: - Cáritas y DESAL suelen citarse como ejemplo por el peso de sus actuaciones asistenciales y por su alta participación vecinal, en comparación con otras instancias. Se destacan también la profundidad de las redes personales e institucionales que mantienen, la labor de sus profesionales y voluntarios y su presencia continuada en la zona, sobre todo en Tres Barrios. En DESAL se destacan las labores realizadas con los drogodependientes y las familias de la zona. - Se menciona la discreta y poco relevante presencia de las asociaciones y peñas de carácter cultural y deportivo. - En Madre de Dios, se destaca el escaso peso de su asociación de vecinos. Los vecinos afirman no tener información ni conocer cual es la actividad que realiza la Asociación Madre de Dios. - Es resaltada la carencia de asociaciones que representen a algunos colectivos, como las de mujeres. La excepción es la asociación de Las Moradas en Santa Teresa y la reciente creada asociación Entre Caños. - Los/as vecinos/as valoran positivamente la labor que realiza la Escuela de Padres del Colegio Blanca Paloma desde hace más de 10 años. - Las vecinas que asisten al Centro Cultural Blanca Paloma valoran positivamente la labor que desde él se realiza - El destacado papel de las Parroquias también es referido con frecuencia. De la participación vecinal en el seno de las Parroquias son referidos sus aspectos tanto positivos (en términos de intensidad y continuidad de la participación) como negativos (suele resaltarse el monocromatismo de la participación, en la que no se consigue incorporar suficientemente a colectivos ajenos a las creencias católicas, destacándose el caso de los jóvenes, etc.). Por otra parte, la concentración en el entorno de la parroquia de la Candelaria de la mayor parte de los escasos locales disponibles es uno de los retos a superar en el futuro. En sus limitadas anticuadas y instalaciones se han ubicado los talleres de la EMFE, la Escuela Taller, el Plan de Barrios y el Club de la Tercera Edad, entre otros. Fue utilizado también en el 2006 por el Ayuntamiento para realizar la presentación del plan de rehabilitación del viario ya referido. - Se destaca la presencia del Club de la Tercera Edad, si bien existen testimonios que demandan un mayor esfuerzo de apertura al barrio, ya que buena parte de sus actividades son de pago y orientadas a personas de fuera de la zona. Se destaca por los vecinos como una actividad positiva de esta asociación los talleres de pintura. - Los vecinos valoran positivamente las gestiones realizadas por la Asociación de Vecinos Santa Teresa en lo concerniente a las alegaciones al PGOU, asà como las otras actividades realizadas (actividades en los centros educativos, adaptación de baños privados en las viviendas para las personas ancianas o con dificultad de movilidad, visitas a domicilio a Análisis Estructural Página 85 ancianos, entre otras, etc.). La participación continuada y exitosa del equipo de la asociación en los campeonatos municipales de fútbol sala suele ser recordada con orgullo. Con respecto a la distribución de alimentos entre las familias del barrio se producen opiniones encontradas de parte de los vecinos, relativas sobre todo a la dificultad de conocer el perfil real de necesidad de las personas que reciben las ayudas. - Las labores realizadas desde el Centro Juvenil Nuestra Señora de la Candelaria. - Suele destacarse la necesaria dinamización de las AMPAS, afectadas por la decreciente participación e implicación de los padres. - Los vecinos valoran positivamente la labor que se realizó desde la que fue la Coordinadora CÃvica, y existe una acogida muy positiva del trabajo que se está haciendo desde la actual Plataforma CÃvica Tres Barrios-Amate. III.- ASOCIACIONES Y LIDERAZGO - Pese a los momentos de crisis que atraviesan algunas asociaciones, suele resaltarse la destacada aportación de un conjunto de personas muy activas y comprometidas con estos barrios, por la profundidad, el rigor, la madurez y la capacidad propositiva por ellos manejada. El reto es alcanzar el reconocimiento de estas personas como lÃderes que catalicen a todo un movimiento vecinal, y no como âpersonas a la que uno se dirige para que le arregle los problemasâ. - Paralelamente, suele destacarse cierta individualización en la representación de las acciones vecinales, que se produce, en buena parte de los casos, por efecto de la falta de participación de los vecinos y por una carencia de renovación de los lÃderes, más que por una actitud acaparadora por parte de estos. IV.- ASOCIACIONES MAS REPRESENTATIVAS El registro de asociaciones de la zona incluye a las siguientes entidades asociativas, entendidas en sentido amplio, y cuyo nivel de actividad es variable: - Vecinos: AA.VV: Asociación de Vecinos Tres Barrios, Asociación de Vecinos Santa Teresa, Amate y Regiones Devastadas y Plataforma CÃvica Tres Barrios-Amate. - Mayores: la asociación recreativa de la Tercera Edad Nuestra Señora de Candelaria, si bien abre sus puertas a vecinos de toda la ciudad, entre los cuales se cuenta la mayorÃa de sus socios, condensa la mayor parte de la escasa oferta asociativa de la zona en este ámbito. Por otra parte, se produce el uso intensivo de algunos espacios públicos, pese a su deterioro, como es el caso de la plazoleta ubicada enfrente a la Iglesia de La Candelaria. También la parroquia de la Blanca Paloma tiene un club recreativo de la tercera edad, que se llama de igual forma - Juveniles: Sólo existen en Tres Barrios: Asociación Juvenil Parroquial Nuestra Señora de la Candelaria. - Mujeres: Las asociaciones de mujeres Las Moradas, con escasa actividad en los últimos tiempos. - Educación: las AMPAS, albergan una reducida participación, y la que existe es femenina, Página 86 Análisis Estructural casi en su totalidad. En Tres Barrios: las de los C.P Blanca Paloma y Victoria DÃez. En Amate, las del C.P Candelaria, el IES La Paz y el IES Luis Cernuda. - Deportivas: En Amate: Peña Cultural Sevillista Serva La Bari y Asociación Deportiva Rayo Amate. En Candelaria la Peña deportiva bética â sevillista , la peña cultural (situada en la plaza de la Candelaria). - Comerciantes: el colectivo de comerciantes que tienen puestos en el mercado de La Candelaria, existe además una asociación de comerciantes en Tres Barrios. - Droga: la asociación DESAL (Déjalo, Salta) aglutina las relaciones y el trabajo en torno a las personas con problemas de drogodependencia. - Religiosas: existe un caso documentado de asociación de credo evangélico, el resto de congregaciones religiosas se aglutinan alrededor de las tres parroquias de la zona: Nuestra Señora de la Candelaria, Blanca Paloma y Santa Teresa. A ello se añade la congregación Hijas de Jesús, MarÃa y José, y de un Instituto Secular con presencia en la zona - PolÃticas. Existen sedes de los partidos polÃticos PSOE e IU-CA, ambas en Amate. (ver apartado 6.4, correspondiente a la participación polÃtico-partidista). Las asociaciones más nombradas por los vecinos (asociaciones en sentido amplio, pues incluyen a algunas instituciones como Cáritas, o las parroquias), por la frecuencia en la que son referidas en los testimonios, y por su grado de actividad y de presencia en el barrio es mucho más reducido. Son las siguientes: En Tres Barrios: - DESAL - Cáritas - AVV. Tres Barrios - La Plataforma Cïvica Tres Barrios-Amate - Centro Juvenil Candelaria - Club de la Tercera Edad - Las AMPAS En Amate: - AVV. Santa Teresa, Amate y Regiones Devastadas 6.3.- PARTICIPACIÃN DE LOS VECINOS EN ASOCIACIONES Y/O ENTIDADES. REDES SOCIALES I.- CARENCIAS Y POTENCIALIDADES Se plantea el siguiente marco en términos de carencias y potencialidades: Análisis Estructural Página 87 CARENCIAS: - La necesidad de la participación vecinal en asociaciones o entidades para lograr los objetivos comunes planteados es referida con frecuencia. Incluso los propios técnicos de la administración coinciden en este punto, de modo que âtenemos que conseguir que⦠no solo los movimientos sociales sino el propio ciudadano trabaje para mejorar su situaciónâ. - Como tónica general, se percibe una crisis participativa generalizada, que no es exclusiva de la zona, y que hunde sus raÃces en aspectos como la absorción de las fórmulas de participación por los rÃgidos esquemas polÃtico-partidistas o la influencia de los medios de masas. No existe tampoco en la sociedad un modelo difundido de participación en el que se resalten los valores positivos de dicha participación. - Como consecuencia de ello se detecta una falta de compromiso en general de los vecinos en asociaciones o entidades, con casos de débil asistencia a los actos, asambleas, etc., si bien se observa en los últimos años un ligero repunte en dicha asistencia. - La falta de implicación en las asociaciones se refleja en la débil asistencia a los actos que estas convocan, que se refleja en muchos discursos como el siguiente, de una persona que integra una asociación de madres y padres de familia: âNosotros hemos hecho reuniones en el AMPA, y hemos puesto los carteles y nos hemos encontrado las tres, la presidenta, la secretaria y la tesorera, punto ni una más, que no veo yo que participe el barrio, que noâ¦â. - Como posibles explicaciones de esta crisis participativa, se sitúan la desconfianza, las deficientes relaciones interpersonales, el miedo y la impotencia ante la gravedad de los problemas, asà como la carencia o pérdida de valores asociados a la reciprocidad o a la ayuda mutua. Otras causas asociadas son: el envejecimiento, la movilidad poblacional, la falta de información, las fronteras urbanÃsticas, la vergüenza (a verse identificado con algunas asociaciones, como las de ayuda frente a la drogadicción), la delegación en las administraciones de las responsabilidades participativas propias, o la falta de consenso entre dichas administraciones y las entidades sociales de la zona. - Se destaca que la asistencia de los vecinos supone en muchos casos una participación interesada. En este sentido, se plantea una curiosa excepción a la escasa participación como tónica general: cuando se ofrecen aperitivos o pequeños regalos a los presentes: una comida en una asociación de vecinos, material escolar en una reunión de padres de alumnos, etc. - En algunos testimonios de representantes de las asociaciones se destaca una mayor participación de los vecinos en asociaciones recreativas (deportivas, de ocio, etc.), en detrimento de la participación dentro de instancias como las asociaciones de vecinos orientadas a la transformación: âde disfrute, de diversión como la tercera edad o un club juvenil, por ejemplo, siempre que haya⦠como unas actividades que a ellos les agradeâ¦â - Algunos técnicos reconocen que la voz de los vecinos no es suficientemente reconocida como expresión de los problemas y demandas de la zona, ya que suele darse un excesivo peso a la opinión de técnicos y expertos âgeneralmente no vamos acompañando, vamos delante, tirando de los otrosâ. De este modo, suele escucharse en ocasiones la opinión de tales técnicos por encima de la de los vecinos que, con menos formación académica, poseen un muy buen conocimiento sobre los problemas de la zona, sus orÃgenes y consecuencias. Los vecinos refieren que en la zona hay mucha gente que no tiene estudios pero que tiene una gran experiencia por el hecho de vivir en su barrio y hacerlo de forma participativa y abierta , conociendo muy bien los intereses de la comunidad. - En todo caso, como parte del mapa de precariedad de la zona en cuanto a la inyección de recursos, se detecta una clara insuficiencia de profesionales contratados por instancias públicas Página 88 Análisis Estructural o privadas. - Suele referirse la necesidad de procurar una mayor incorporación de los jóvenes a las instancias asociativas existentes en la zona, para favorecer la revitalización de estas. Pero los técnicos de centros de educación entrevistados destacan que los jóvenes albergan, por regla general, escasas esperanzas respecto a las posibilidades de cambio del entorno, lo cual redunda, por ejemplo, en su apatÃa a la hora de la participación en instancias asociativas. Consideran, además, que esa apatÃa es reflejo de lo que ocurre en la sociedad en general, y que también afecta a los padres. Se percibe que muchos jóvenes, cuando empiezan a trabajar, desisten de su participación voluntaria en instancias asociativas. - La escasa renovación de las personas que participan en asociaciones y entidades lleva a una sobrecarga en las tareas que estos realizan. Además, suele referirse que este trabajo sobrecargado se realiza habitualmente ad honorem, es decir, recae sobre personas que aportan su tiempo de forma voluntaria. - Buena parte del desgaste de la participación vecinal se entiende como consecuencia del caso omiso por parte de las administraciones a las demandas vecinales. Los testimonios revelan que los vecinos se van âquemandoâ conforme comprueban que sus contactos con los técnicos medios (aquellos que representan más inmediatamente sus intereses), son poco o nada fructÃferos. Se entiende asà que esta falta de respuesta de la administración desincentiva a los vecinos para que estos lleguen a plantear demandas o aspiraciones más ambiciosas. - No obstante, otros testimonios resaltan, sin embargo, que debe ser esta alarmante falta de respuesta administrativa la que debe servir de estÃmulo o acicate para motivar a los vecinos y elevar la capacidad propositiva, incrementando la movilización vecinal para la resolución de los problemas de la zona. POTENCIALIDADES - Las redes de apoyo existentes entre los vecinos, sobre todo entre los de mayor edad. - Existen referencias entre los discursos de los vecinos al fuerte bagaje de actividad movilizadora que acumula el tejido asociativo de la zona, conformando su propia memoria histórica: desde las movilizaciones de los años 60, centradas en la lucha obrera y sindical, hasta las movilizaciones sociales más recientes, por los resultados y positivos que han generado y por la experiencia que han contribuido a cimentar. - No obstante, hay que advertir que en algunos casos, algunas de estas movilizaciones han ido dirigidas a combatir más las consecuencias de los problemas que la raÃz de estos. Es el caso de las manifestaciones âen contra de la drogaâ, o en rechazo a la llegada a algunos barrios de colectivos marginales procedentes de otras zonas de Sevilla (El Vacie, Bermejales, Tres Mil Viviendas, etc.). Se considera que el aprendizaje de los errores propios es uno de los grandes recursos del tejido asociativo de la zona. - Otro hecho destacado es la progresiva feminización de la participación de los vecinos en las asociaciones o entidades de la zona, lo cual es un indudable recurso de presente y de futuro. En los discursos esto se muestra tanto como una señal de orgullo, por haber conseguido la participación de las mujeres, como de cierto reproche hacia los hombres, por su apatÃa a la hora de incorporarse a las asociaciones y colectivos. II. âREDES SOCIALES - Los técnicos de la administración destacan la importancia de la conexión de las redes vecinales Análisis Estructural Página 89 con la administración, para que se produzca realmente una participación eficaz y las propuestas lleguen realmente a buen término. - Algunos técnicos resaltan la necesidad de superar la descoordinación entre las instancias que operan en la zona. Esto ocurre, por ejemplo, a escala de labores asistenciales: âMe encuentro a veces que somos varios los que estamos trabajando con una familiaâ¦â Pero también sucede con instancias que operan en distintos barrios, ya que se detecta cierta descoordinación entre las asociaciones de Tres Barrios y las de Amate. - Pese a que exista descoordinación entre instancias, se considera un logro destacable en términos de coordinación la creación y puesta en funcionamiento de la Plataforma CÃvica, como ente aglutinador de distintos esfuerzos e inquietudes. La generación de un âobjetivo comúnâ debe hacerse entre asociaciones y Plataforma CÃvica. - Se resalta la importancia de la conexión de las asociaciones de vecinos con otras instancias como administraciones, ONGs, etc. 6.4.- PARTICIPACION POLÃTICA I.- VOTOS Las estadÃsticas oficiales (Servicio de EstadÃstica del Ayuntamiento de Sevilla) referidas a los resultados de las últimas elecciones municipales (2003), evidencian el alto porcentaje de abstención de la zona, cuantificado según estimaciones propias para Tres Barrios-Amate en más de la mitad de los votantes (51,4%), diez puntos por encima del registrado en Sevilla. Por barrios, la abstención es aún superior en Tres Barrios (52,5%) que en Amate (48,8%). El desglose por partidos de los votos obtenidos en la zona de Tres Barrios-Amate durante dichas elecciones locales del 2003 presenta la siguiente distribución: Gráfico 1.5.â Elecciones locales 2003. Desglose de resultados en Tres Barrios-Amate Blancos OTROS 2% Blancos 1% Nulos 1% PP 11% Nulos PP PSOE-A PA IULV-CA OTROS IULV-CA 8% PA 11% PSOE-A 66% Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Junta Electoral de zona. (2006) Página 90 Análisis Estructural El análisis de los datos denota el amplio respaldo que mantiene el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en esta zona, muy por encima del resto de partidos. En concreto, y para todo el área de Tres Barrios-Amate, se establece un porcentaje de votantes de este partido que oscila entre el 62% y el 83%, salvo para las secciones censales 11 y 21 (incluida esta última en El Cerro del Aguila), en las que dicho porcentaje es menor, moviéndose entre el 47% y el 62%. II.- AFILIACIÃN. MILITANCIA Y SEDES Las sedes de partidos polÃticos con presencia en estos barrios (PSOE e IU-CA) se concentran en Amate. No existe ninguna sede en Tres Barrios. Los vecinos recuerdan la ubicación en el pasado de una sede del PCE en La Candelaria (concretamente en la calle Candelaria). Existe en la ciudad cinco agrupaciones locales del PSOE, que actualmente ocupa posiciones mayoritarias en el gobierno local. La agrupación que corresponde a Sevilla Este está situada en Amate, concretamente, en la calle Esteban Márquez, 7 (junto a la Ronda Tamarguillo). En cuanto a IU-LVCA, la Asamblea de Base de Las Moradas de este partido, se encuentra en la barriada de Santa Teresa, (c./ Antón Ruiz, 47). No disponemos de datos cuantitativos sobre militancia en la zona, pero sà de testimonios que refieren casos de vecinos que militan (o al menos simpatizan) en/con partidos polÃticos, porque comprueban su participación en actos que tales partidos organizan. La valoración de algunos técnicos y lÃderes vecinales es de la existencia, en todo caso, de un escaso grado de militancia polÃtica entre los vecinos. No obstante, otro grupo de testimonios matiza que en estos barrios se produce una especie de âmilitancia latenteâ, que no presenta signos visibles, pero que sà supone que en esta zona existe un alto nivel de adscripción polÃtica, heredera de un pasado de gran implicación en el movimiento obrero y sindical. Suelen recordarse algunos lÃderes polÃticos locales, implicados en el movimiento vecinal de la zona, pero estos se han marchado del barrio, o son demasiado mayores. En el presente, la falta de histrionismo en las manifestaciones está en la base de esta carencia de visibilización, como argumentan algunos vecinos. En todo caso, se percibe de modo general por parte de vecinos y técnicos consultados la falta de âcultura polÃticaâ dentro del barrio, que les lleva a participar en las elecciones de un modo un tanto desinformado, afirmándose que los vecinos âmuchas veces votan sin saber por qué votanâ. No se conocen casos de personas que hayan acudido a las sedes de los partidos polÃticos a resolver sus problemas. Sà existen recogidos bastantes discursos de vecinos y técnicos que refieren una falta de integración de los partidos polÃticos en el tejido social del barrio. Por otra parte, son contados los lÃderes vecinales a los que se les reconoce de forma clara un Análisis Estructural Página 91 compromiso polÃtico (en términos polÃtico-partidistas), de afiliación o participación activa en partidos polÃticos o sindicatos. Se reconoce la presencia de algunas personas de clara decantación polÃtica en algunas asociaciones de vecinos y AMPAS, si bien no se considera que intervengan decisivamente en la marcha de estas. Por todo ello, es generalizada la percepción de que la adscripción polÃtica de los lÃderes vecinales es, tanto en Tres Barrios como en Amate, cosa del pasado. Existen referencias concretas en algunas asociaciones a antiguos presidentes o miembros de las juntas directivas que han incluido el proselitismo polÃtico dentro de sus funciones asociativas. Según se desprende de la mayorÃa de testimonios de los vecinos, el desgaste que esto ha supuesto a las asociaciones, generando en esta división más que consenso, parece ser una lección aprendida. III.- ACTITUD GENERAL HACIA LA POLÃTICA Y LOS POLÃTICOS El clima de aversión hacia la esfera de lo polÃtico es relevante en algunos testimonios, que denuncian el grado de abandono al que se ha sometido el barrio en comparación con otras zonas de la ciudad. El agotamiento del sistema promesas electorales-logro de votos se hace más que evidente en ls discursos: âDe promesas ya llevamos muchos añosâ¦â, ââ¦sólo se han acordado de Los Tres Barrios cuando llegaban las elecciones, ⦠y han pasado las elecciones, si te vi no me acuerdoâ¦â âSinceramente respetando a todo el mundo, yo no me creo nada, porque todos mucho prometer, mucho prometer, y después no hacen nadaâ. Algunos lÃderes vecinales reprochan la actitud de los algunos polÃticos ante los colectivos vecinales. Algunos relatan en sus testimonios intentos de presiones e ingerencias, más o menos explÃcitas, habitualmente casos de ârecomendaciónâ a algunos representantes vecinales a seguir una determinada lÃnea de acción dentro de su asociación. Paralelamente, suelen ser agradecidos y reconocidos por los vecinos los recursos que llegan a la zona, aunque sea en proporciones mÃnimas frente a lo abrumador y lo urgente de las demandas. 7.- RELACIONES DE CONVIVENCIA ENTRE VECINOS. COLECTIVOS DEL PROPIO BARRIO I.- ESPACIOS DE SOCIABILIDAD RITUALES Existen referencias a un pasado en el que existÃa una mayor concurrencia de personas en lugares públicos, que se convertÃan en espacios de sociabilidad (plazas y otros lugares). En la actualidad, en un espacio urbano caracterizado por la escasa superficie de las viviendas, y las pésimas condiciones de estas, se hace aún mayor la presión sobre unos espacios públicos que además, se encuentran deteriorados y escasamente dotados (de zonas verdes, de mobiliario urbano, etc.), presión que se agrava aún más en los meses de verano. Página 92 Análisis Estructural Son escasos los locales de que disponen las asociaciones del barrio: el patio de la Candelaria, que es usado por el Club de la Tercera Edad, los locales de las asociaciones de vecinos, como Tres Barrios o las peñas de fútbol son los únicos espacios disponibles en estos barrios. La falta de un Centro CÃvico (el más cercano se encuentra en el Cerro del Aguila) se hace patente ante estas carencias. De frecuente uso del espacio son, en Tres Barrios, la calle CandelerÃa, que aglutina la mayor parte de los comercios de la zona, la plaza de Abastos, en la calle Gaviota y la pequeña plaza ubicada frente a la Iglesia de la Candelaria, si bien esta presenta en la actualidad un grave deterioro. La plaza Doctor Andreu Urra es el gran espacio desaprovechado de la zona, en estado de semiabandono. En Amate, la avenida San Juan de la Cruz, en la que se sitúan el centro de salud y las dependencias del SAE, es la que presenta mayor uso del espacio, seguida de la plaza de las Moradas, pese a su estado abandonado. Pese a las carencias de espacios públicos, Amate también tiene su espacio público abandonado: la plaza de Santa Teresa (antes plaza de Jack Garruncho), convertida en un auténtico descampado. Esta falta de espacios de sociabilidad supone, además de la carencia de lugares fÃsicos, la falta de actividades concretas en las que participen los vecinos, salvo aquellas algunas muy puntuales o las organizadas con carácter excepcional. Otro tipo de explicaciones sobre la falta de espacios de sociabilidad se explican por una mayor vivencia de inseguridad ciudadana, que es mayor que en otras zonas de la ciudad, como hemos referido en el apartado de vivienda. Pese a las carencias detectadas, algunos discursos, sobre todo de algunos técnicos, reconocen aspectos positivos de la convivencia, bastante destacables, como la existencia de un alto grado de conocimiento de los vecinos entre sà (âla gente se conoce personalmenteâ), o la afabilidad en el trato, con personas de la zona o de fuera de ella: âla gente siempre o casi siempre tiene una sonrisa, a pesar de sus problemasâ II.- RITUALES COLECTIVOS La carencia de espacios de sociabilidad, el desgaste del tejido asociativo y la apatÃa generalizada de los vecinos a una participación activa en asociaciones se reflejan también en una desactivación de buena parte de los actos rituales, que han entrado en desuso. Se refiere asà la pérdida de celebraciones como las Cruces de Mayo (en las que se adornaban las calles y patios, habÃa atracciones, concursos y un espectáculo en la Candelaria), las concurridas velás, o los VÃa Crucis. En consecuencia, no faltan los testimonios que reclaman la necesaria revitalización de este tipo de Análisis Estructural Página 93 eventos rituales (fiestas, verbenas, etc.), por sus implicaciones regenadoras del tejido social. Las únicas alusiones a actos rituales en la zona que se mantengan hasta la actualidad son los siguientes: En Tres Barrios, la salida procesional de la Virgen de la Candelaria es el hecho ritual más referido. No obstante, suele valorarse un antes y un después de gran seguimiento, pero con menos implicación de los vecinos en adornos de los patios o en convivencias paralelas, como reconoce uno de estos: âlos vecinos traÃan cosas de comer y nos reunÃamos después de la procesión en los patiosâ¦â. En la actualidad se reconocen por los vecinos los esfuerzos de los hermanos por seguir manteniendo esta celebración, que se realiza cada año en el mes de Mayo y cuya primera salida procesional data de 1967. La Hermandad tiene su sede en la Parroquia de la Candelaria. - También en Tres Barrios, es referida por los vecinos la Velá de Madre de Dios. En Amate, es la festividad de de Santa Teresa, el 15 de octubre, el único vestigio de las celebraciones que aún perdura en la zona, si bien con menor intensidad que en años precedentes. Se celebra, entre otros actos, una comida con los vecinos. Suele señalarse la zona de viviendas unifamiliares como aquella en la que se produce una mayor participación de los vecinos en acontecimientos de este tipo. Por otra parte, el único intento de organizar una hermandad en Santa Teresa no fructificó por falta de acuerdo entre los aspirantes a hermanos (unos treinta o cuarenta, en su mayorÃa de Tres Barrios, según algunos testimonios) y la Parroquia de Santa Teresa. Todo terminó en un intento, de lo que queda también el recuerdo de una curiosa situación, al estar la imagen de la Hermandad depositada en la asociación de vecinos de Santa Teresa, que se convirtió por unos meses en capilla improvisada. - La participación de los vecinos de la zona en festividades y actos rituales celebrados fuera del barrio parece que ser significativa, sobre todo en la Feria de Abril, como refiere una vecina de la Página 94 Análisis Estructural zona: âla gente aunque no tenga pa comer y venga a pedir a Cáritas, su hija va a la Feria⦠pero con su traje en condiciones, ¿eh?â. Igual o parecido peso tiene la Semana Santa, en la que se refiere la participación de los vecinos en la Hermandad de La Sed, en Nervión, y en la Hermandad de la Virgen de los Dolores, del Cerro del Aguila. III.- ESPACIOS DE CONVIVENCIA POSITIVA Las referencias a espacios en los cuales es positiva la convivencia entre los vecinos, con relaciones cordiales y mutuamente provechosas, se plantean como excepción a una regla general, más que como una norma generalizada: âmi escalera quizás, sea de las pocas escaleras que se puede charlar con la genteâ¦â El protagonista que suele apuntarse en este tipo de relaciones de cordialidad es el colectivo de mayor edad de estos barrios (âla gente de toda la vida del barrioâ). Los escenarios de esta relación son algunos bloques de viviendas (âlas vecinas son como si fuera familiaâ), el Club de la Tercera Edad, o las propias iglesias. Las celebraciones eucarÃsticas son, a menudo, los únicos momentos de socialización para una población envejecida con escasas posibilidades de movilidad. Dentro de este tipo de relaciones de convivencia de saldo positivo, se plantea un alto grado de intensidad en las relaciones, âcomo ocurre en los pueblosâ. Lo cual tiene sus repercusiones tanto positivas (ayuda mutua, relaciones de amistad, etc.) como negativas (control social, enemistades que perduran âtoda una vidaâ, etc., contabilizándose muchos casos de âfamilias peleadasâ ) Hay documentados numerosos casos de positiva acogida a población extranjera en el barrio, sobre todo a la personas procedente de America Latina, Ecuador y Colombia, con gran presencia en algunas parcelas de la vida del barrio, como en las celebraciones religiosas. Según datos del INE (2001), el 46,6% del total de personas extranjeras de la zona (240 individuos censados) son de América Latina, que es la procedencia más recurrente. IV.- LA INFLUENCIA DE LA ESPECIAL CONFIGURACION DE LAS VIVIENDAS Entre los factores que influyen en que la convivencia sea positiva o negativa, se encuentra la propia configuración de las viviendas (viviendas en bloques pequeños, con cercanÃa y problemas de ruidos, o en grandes bloques, en casitas bajas...), que interviene en la calidad y cantidad de las relaciones entre los vecinos: - En el caso de las Casitas Bajas de Amate, los vecinos consideran que la convivencia es más intensa y menos problemática: âla gente saca todavÃa sus sillas a la puertaâ¦â. En aquellos espacios donde la estrechez es mayor (viviendas en los pequeños bloques en Pajaritos, Candelariaâ¦), salen a flote tanto los efectos positivos como negativos de la convivencia, en términos de que âcualquier roce es un problemaâ. Suele referirse por los vecinos que, en los grandes bloques de pisos, como las populares âtorretasâ de los Pajaritos, las relaciones entre los vecinos se vuelven más frÃas. - Los vecinos que han vivido en estos últimos espacios (bloques pequeños como los de Candelaria y en los grandes bloques de Pajaritos) suelen comentar el contraste entre ambos, en términos de Análisis Estructural Página 95 mayores ruidos en los bloques pequeños y una relación entre los vecinos más estrecha, y una convivencia limitada al espacio de los ascensores, en los grandes bloques de vivienda, donde la gente ni siquiera se conoce. Por otra parte, las barreras arquitectónicas, y la propia configuración urbanÃstica del barrio, separado del resto de la ciudad por grandes vÃas (Ronda del Tamarguillo y Avenida de AndalucÃa, fundamentalmente), contribuyen a un cierto confinamiento en las relaciones, sobre todo para las personas mayores. Finalmente, según el censo de población y viviendas del INE (2001), la distribución de viviendas que presentan problemas de ruidos exteriores evidencia dos aspectos: - Los altos Ãndices que presenta en esta zona, en comparación con Sevilla, y con el Distrito Este : 61% frente a 46%. - La presencia de este problema en las viviendas ubicadas en la cercanÃa de los grandes viales: Avenida de AndalucÃa, Federico Mayo Gayarre, Ronda del Tamarguillo), como de la Ronda del Tamarguillo, no se presenta este problema con la misma crudeza. V.- ESPACIOS DE CONVIVENCIA NEGATIVA Los vecinos consideran de forma mayoritaria que las relaciones de convivencia están en la lÃnea de un empeoramiento paulatino, en términos de âesto está muchÃsimo peorâ, âel respeto se está perdiendo por completoâ, âesto va en decadenciaâ, etc. Una de las razones principales de este empeoramiento suele atribuirse al cambio en la población en origen de la zona. Los vecinos manifiestan asà su incertidumbre cuando los pisos se quedan vacÃos, porque pueda llegar una persona que ocasione problemas de convivencia, falta de atención a la organización en comunidad, etc.:: âtodo el mundo muy preocupado: âa ver qué persona viene, qué persona no vieneâ, y talâ¦â (â¦) En muchos casos no se ponen carteles ni se anuncia, sino simplemente es el boca a boca⦠porque en un bloque está peor visto que tú dejes a una familia que va a dar problemasâ Producto de la anterior percepción son las movilizaciones dirigidas a rechazar la llegada de nuevas personas procedentes de barrios marginales. Los testimonios de apertura (âhay que darles una oportunidadâ) se compaginan con los que expresan el hartazgo las consecuencias de estos hechos (â¿por qué siempre vienen personas con problemas a estos barrios y no a otros?â), justificado en algunos casos por la presencia en los bloques de viviendas de personas ajenas a las comunidades de vecinos (âotra persona asà no la queremos en el bloqueâ). En ocasiones, este último tipo de apreciaciones pueden estar acompañadas de juicios con connotaciones racistas o xenófobas. En cualquier caso, cualquier conclusión acerca de la existencia de cierta xenofobia entre los habitantes de la zona hacia el que llega de fuera debe cotejarse con el marco en el que se establece, forzándose, esta convivencia. Es decir, las relaciones de convivencia negativa y sus consecuencias no existen al margen de la evidente precarización Página 96 Análisis Estructural económica, social y cultural que impregna la zona. Pero no se trata sólo de competencia por los recursos (por el trabajo, por el espacio), sino también de problemas de desconocimiento ante todo lo positivo que la multiculturalidad proporciona, cuya responsabilidad es compartida por individuos, entidades sociales y administración. En términos generales, se percibe un aumento en el grado de violencia en la resolución de los problemas de convivencia. El origen de estos problemas se sitúa en un efecto combinado de las deficiencias culturales, el paro, las cargas familiares, la carencia de recursos y de espacios, el alcoholismo, etc. Pero dicho origen también se sitúa, en parte, en lo que ocurre en la sociedad en su conjunto, es decir, en los males que afectan de un modo más general a una sociedad en la que impera âla ley del más fuerteâ, asà como el individualismo, el seguimiento de las apariencias, el materialismo, la competitividad, etc. En general, se entiende que este ambiente de violencia y decadencia creciente está aparejado con una extinción progresiva de valores como la reciprocidad, la ayuda mutua, el reconocimiento de la edad, el valor de la palabra, etc. Una consecuencia de este deterioro en las relaciones sociales es la desocupación de los espacios públicos, en contraposición a un uso más intensivo en el pasado, lo que contribuye a su deterioro, o a su apropiación por unos pocos. Se refieren por los/as vecinos/as, por ejemplo, las terrazas en los bares de los Pajaritos: âAhà nos ponÃamos mil o dos mil personas a tomar una cervecita fresquita, y nadie nos molestaba, no habÃa problemas. Eso hoy en dÃa ya no existeâ¦â La escasa organización de las comunidades de vecinos, como una unidad mÃnima de organización social superior a la familia, es otro claro sÃntoma del deterioro en las relaciones de convivencia. AsÃ, se producen renuncias reiteradas por parte de los vecinos a ocupar puestos de responsabilidad en las comunidades, debido a la apatÃa o desinterés, al individualismo o a la evitación de las implicaciones más conflictivas ââ¦dicen que eso trae muchas peleas. Intentamos coger la comunidad con otra vecina y decidimos hablar con todos los vecinos y⦠es que no quierenâ Los vecinos y técnicos destacan la presencia de las siguientes tipologÃas de familias en el barrio, según las distintas problemáticas que les afectan en términos de convivencia: Las personas mayores, que mantienen un grado de convivencia bastante positivo, si bien, habitualmente, con personas de su misma edad y de su propio entorno. No suelen presentar problemas de conflictividad. Los adultos en edad de trabajar que, presionados por la precariedad de sus condiciones laborales, apenas hacen vida social: âvienen a dormir, se marchan por la mañana⦠es decir, convivencia nulaâ Las familias con graves problemas sociales (alcoholismo, drogadicción, paro, - - Análisis Estructural Página 97 desestructuración familiar), y que tienen relaciones más o menos positivas con sus vecinos, aunque limitadas por su grave situación. Las familias dedicadas a actividades ilegales (robo, delincuenciaâ¦). No están en absoluto integradas en su entorno, viven al margen de la convivencia vecinal y ocasionan graves problemas y perjuicios .âesa gente⦠los vecinos, si pudieran, los pondrÃan fuera, evidentementeâ¦â Los/as vecinos/as jóvenes, (entre 12 y 20 años), mantienen en algunos casos algunas relaciones conflictivas con otros grupos de jóvenes, o de personas mayores. La causa, según los mayores, es el uso inadecuado que los jóvenes hacen de los espacios públicos y de las calles, tanto de dÃa como de noche, y los ruidos que ocasionan. CapÃtulo aparte son una pequeña minorÃa de estos jóvenes, cuyas acciones vandálicas azotan al barrio. Afectan y atemorizan a muchos vecinos ya que se encuentran, a juicio de estos, al margen de cualquier tipo de control: âson menores de edad y se dieron cuenta de que la justicia no podÃa hacer nada en contra de ellosâ - Entre los temas que causan conflicto, las reclamaciones por molestias a causa del ruido causado por otros vecinos (aparatos musicales, motos, charlas en la calle) son las más frecuentes. Se argumenta que estas no encuentran solución, porque rápidamente se cae en una escalada de violencia verbal, o en la creación de enemistades entre vecinos/as. Otra fuente de problemas se sitúa en el uso compartido de recursos, como en el caso del agua. Suele ser recurrido el problema de la instalación de contadores individuales: los vecinos que más consumen se niegan a dicha instalación, mientras que los que menos consumen se pronuncian a favor. El resultado es un continuo conflicto, sobre todo en el caso de comunidades no organizadas. Igual ocurre cuando se producen averÃas en la red de abastecimiento o alcantarillado al interior de bloques cuyos patios han sido privatizados ilegalmente, o cuando conllevan un alto coste, a pesar de que vaya a deteriorar el estado del bloque en su conjunto. Vecinos/as, técnicos/as y profesores perciben un cierto grado de violencia en las aulas, de los alumnos entre sÃ, y de los padres de estos entre sà y con algunos profesores. Los conflictos pasan muy rápidamente de los hijos a los padres, lo que implica males mayores. Si un mayor recrimina a un menor una conducta, es causa a veces de enfrentamiento entre los padres del menor y la persona mayor que le ha recriminado. Esta percepción negativa de la vecindad se convierte en una sensación de aguda inseguridad cuando se asocia con una percepción de una vigilancia nula en la zona y se vincula con aspectos que se consideran más conflictivos aún, como el vandalismo o el tráfico de drogas: âtodo el mundo pasa de largo⦠veas lo que veas tu no dices a nadie nada porque arremetan contra tiâ¦â. En el consumo y tráfico de drogas se sitúa una gran fuente de conflictividad entre vecinos. No obstante, la percepción del miedo como algo generalizado a todo tipo de relación de convivencia entre los/as vecinos/as es considerado exagerado desde algunos testimonios, que resaltan como en estos barrios se puede vivir, a muchos niveles, igual de tranquilamente que en otros barrios. Buena parte de este tipo de discursos surgen como interpelaciones antes miradas Página 98 Análisis Estructural externas que simplifican la realidad de estos barrios. âTodavÃa en el verano, las noches de más calor, la gente se sigue bajando la butaca de playa a la puerta y están hasta las tantas. Eso se lo decÃa yo a los periodistasâ¦â 8.- PERCEPCIÃN COMPARATIVA ENTRE BARRIOS. IDENTIFICACIÃN BARRIAL 8.1.- VALORACIÃN COMPARATIVA CON OTRAS ZONAS DE SEVILLA Es generalizada la constatación de la existencia de un desarrollo desigual en la ciudad en lo concerniente al reparto de recursos, resumida en discursos del siguiente tipo: âestamos en clara desventajaâ, âel PolÃgono Norte, o el PolÃgono Sur es el ojito derecho, tienen mucha más dotaciones, aquà es que no hay nadaâ. La comparación con otras zonas degradadas de Sevilla (de forma generalizada, sin concretar barrios) apunta a que, como refiere uno de los técnicos entrevistados âla configuración de los problemas son distintos aunque la base de esos problemas pueda ser comúnâ. Esta base común se elabora en torno a un modelo de ciudad dual, en la que, frente a una ciudad dotada de los suficientes recursos, existen otras zonas que presentan graves carencias. A la hora de compararse estos barrios con otros de la ciudad, los recursos y dotaciones de que carece más nombrados por los vecinos son los ya citados en otros apartados: Centro CÃvico, zonas deportivas, parques y jardines, Centro de Atención Social, biblioteca, etc. Sobre la falta de espacios para albergar estos recursos, algunos testimonios refieren que esta no debe ser la razón para el abandono en materia de dotación de recursos, ya que si faltan tales espacios, es preciso diseñar un plan de reordenación urbanÃstica para ubicarlos, cosa que no se hace. Los vecinos constatan además, que la intervención es comparativamente más lenta en la zona que en otras de la ciudad ante posibles desperfectos o arreglos en los que tenga que intervenir la administración. En todo caso, dichos vecinos no encuentran justificación de este abandono en materia de recursos por parte de las administraciones. En cuanto a los barrios con los que se establece comparación, los vecinos apuntan o bien a barrios cercanos (Rochelambert, Cerro del Aguila, La RomerÃa, etc.) o bien a otros barrios similares en términos socioeconómicos: Torreblanca, PolÃgono Sur, PolÃgono Norte, etc., operando tanto la barrera espacial como la psicológica (que impide compararse con los barrios de la ciudad con mejores dotaciones). La mayorÃa de vecinos no se explican que otros barrios âmás jóvenesâ (como Análisis Estructural Página 99 Torreblanca o el PolÃgono Sur) hayan conseguido recursos que en Tres Barrios y Amate se llevan solicitando desde mucho más tiempo atrás. Algunos técnicos amplÃan el derecho de igualdad con el resto de Sevilla a cualquier otro barrio del entorno metropolitano: Los Remedios, La Palmera, etc. Fundamentalmente, aconsejan que se respete el principio de redistribución: dotar de más y mejores recursos en aquellos barrios donde más falta hace, y no al revés. En todo caso, la valoración comparativa con otras zonas de Sevilla encuentra referentes negativos y referentes positivos: a) Referentes negativos: - El referente negativo más recurrente es el PolÃgono Sur, y más concretamente, el sector conocido como las Tres Mil Viviendas. Es âlo que se debe evitarâ como modelo de barrio. Se considera que los hechos que ocurren en Tres Barrios y Amate, y que lo acercan a la situación de las Tres Mil Viviendas son aquellos en los que prima la violencia, la inseguridad, la venta de drogas, la privatización de zonas públicas, la venta de viviendas de titularidad pública, la impunidad y el temor a las represalias a los vecinos que se atreven a denunciar. En todos estos casos, se sitúa a la administración pública como la principal responsable de tal situación. b) Referentes positivos: - En algunos casos, se realizan comparaciones con otras zonas degradadas de la ciudad que, no obstante, son planteadas como referentes positivos, por diversos motivos: - el PolÃgono Sur, con su dotación de recursos superior, entienden los vecinos, a Tres Barrios-Amate, âa PolÃgono Sur le han dado poderâ, dicen los vecinos. Se percibe además que la activación social (y la efervescencia organizativa) ante los problemas es mayor en el PolÃgono Sur. Sin embargo, por parte de algunos técnicos de la administración entrevistados, la experiencia de PolÃgono Sur tiene también el valor de servir como ejemplo y estÃmulo a aplicar en otros entornos, como Tres Barrios-Amate. - el PolÃgono Norte, porque se percibe que su situación ha cambiado favorablemente dada su integración parcial con zonas colindantes, cosa que no ha ocurrido con Tres Barrios-Amate. - Parque Alcosa: barrio en el que el Ayuntamiento invierte y los vecinos participan en la mejora del mismo. - Se han invertido recursos, dicen, en la Colza y en AnÃbal González. - Ciudad JardÃn: valoran que tiene una casa para la Tercera Edad y las viviendas están mucho mejor que las de Santa Teresa. - Rochelambert: es el barrio que eligen los vecinos de Santa Teresa y Barriada Amate Página 100 Análisis Estructural para instalar los negocios ya que hay menos inseguridad que en sus barrios. - El Cerro del Ãguila: tiene un Centro de DÃa y hay hermandad entre los vecinos. Valoran del Cerro del Ãguila la información que les llega sobre los recursos allà ubicados. Aunque algunos vecinos dicen que en el Cerro también hay problemas muy parecidos a los que tiene Santa Teresa, en lÃneas generales, lo representan con mejores condiciones de vida que otros. También es un lugar de esparcimiento y recreo para los vecinos de los barrios de Amate. Por otra parte, y en atención a las distinciones al interior de estos barrios, las referencias de los vecinos suelen dirigirse a Tres Barrios, distinguiendo entre dos tipos de zonas por su grado de degradación: - Zonas menos degradadas que el resto: la zona cercana al centro comercial Los Arcos y a la Avenida de AndalucÃa, asà como al colegio Blanca Paloma, calle Tordo, la parte de Candelaria popularmente llamada âlos pisos verdesâ (los situados en la calle Candelilla). En Madre de Dios, la parte que está más cerca de la calle Cruz del Sur. En Amate, la barriada del mismo nombre. - Zonas más degradadas: la zona de los Pajaritos que se sitúa detrás del mercado, calle Jilguero, en Candelaria, la zona más cercana a Federico Mayo Gayarre, o en el resto de Madre de Dios. Algunas referencias a este respecto sobre la posición de la administración son las siguientes: - Algunos técnicos de la administración consultados explican esta situación de abandono que sufre la zona en razones endógenas, como los cambios de población al interior de los barrios, la degradación social, etc., descargando las tintas sobre la responsabilidad de las administraciones por su abandono. - Desde las fuentes de la administración consultadas se refiere que la manera de lograr una integración de la zona con otras en materia de recursos es equilibrar las demandas, de manera que surjan de una movilización organizada, y no de âtomar a la administración como una vaca lecheraâ. 8.2.- IDENTIFICACIÃN CON EL BARRIO. SENTIMIENTO DE PERTENENCIA Entre los argumentos destacados por los vecinos para marcar las diferencias entre unos barrios y otros se encuentra la calidad de los pisos (estado de conservación, superficie habitable, etc.), los recursos disponibles, la disposición urbanÃstica de los barrios en su conexión con el exterior, la existencia de problemas generales como inseguridad ciudadana o venta de drogas y la presencia de Análisis Estructural Página 101 colectivos marginales en cada zona. Si hubiera que resaltar un argumento por encima de los demás, la premisa âlo mejor del barrio es la genteâ resumirÃa el modo en que los vecinos plantean su sentimiento de pertenencia a escala barrial. Son las personas del barrio, y sobre todo âlas personas de toda la vidaâ, por delante de la infraestructura, el entorno o los recursos, lo más valorado del barrio, y lo que contribuye asentar la identificación a escala barrial. Los argumentos relativos a la existencia de un sentimiento de identificación barrial varÃan, en todo caso, dependiendo de si se dirigen a confirmar este sentimiento o a rechazarlo: I.- Argumentos A FAVOR de la existencia de un sentimiento de identificación con el barrio: - Existe en los últimos años, según algunos vecinos, un sentimiento más acusado de identificación hacia su propio barrio, superando aquellos momentos en los que la degradación de la zona era una razón consistente para rechazar la identificación con la zona âlos taxistas antes no querÃan entrar en la zona, ya sÃâ. - Este sentimiento de identificación lleva en ocasiones a relativizar los problemas y los estigmas, la âmala famaâ que arrastran estos barrios. Esta relativización suele acompañarse de discursos de justificación del tipo âen todos los barrios supongo que habrá malas cosasâ, âeste barrio es mucho más tranquilo de lo que la gente diceâ, etc. En todo caso, la fuerza de la mala imagen que tienen algunos barrios impide que, aunque exista un cierto sentimiento de identificación, muchos vecinos hablen âcon orgulloâ de sus barrios. - Una prueba del arraigo de los vecinos con su entorno barrial es que, a pesar de la constatación de los graves problemas, se responde con un rechazo frontal a la posibilidad de abandonar el barrio. - El argumento resumido en la máxima âyo no me irÃa de aquà por nadaâ es más frecuentemente utilizado por los siguientes grupos o colectivos: Aquellos que llevan más tiempo en el barrio. Los que viven en calles o zonas menos deterioradas, o menos afectadas por la inseguridad Aquellos que gozan de buenas relaciones de convivencia con sus vecinos II.- Argumentos EN CONTRA de la existencia de un sentimiento de identificación con el barrio: Página 102 Análisis Estructural - Los continuos cambios de población que ha tenido la zona (sobre todo en Tres Barrios), que han ocasionado, a juicio de los vecinos y técnicos, pérdidas de identificación con su propio barrio. Esta falta de apego al entorno barrial se resume en la máxima âel que puede irse del barrio, se vaâ. No faltan connotaciones clasistas, racistas o etnocéntricas en este tipo de discursos. - Paradójicamente, la negación de un sentimiento de pertenencia a los barrios (o las barriadas dentro de estos), puede provenir también de la falta de constatación de relaciones conflictivas entre los vecinos de uno u otro barrio o barriada, en el sentido de âyo no he notado diferencia ninguna en cuanto a decir âvosotros sois de tal forma o nuestro barrio es de tal forma o de esta otraâ â¦â. Es decir, serÃa la falta de conflictos entre vecinos de diferente origen lo que constatarÃa la carencia de un sentimiento de identificación barrial. - En otros casos, esta carencia de sentimiento de identificación barrial se fundamenta en la constatación de la escasa o nula implicación en las causas comunes en el barrio, que serÃa a la vez causa y consecuencia. Es decir, dado que hay tan pocas personas que se implican con el barrio, se deduce que la gente âno se siente como parte de élâ. - En un reducido número de casos, el argumento utilizado para esta escasa conciencia de pertenencia se explica por la falta de un referente productivo común, como sà existÃa en el pasado. Se recuerda el espacio productivo de la fábrica de naranjas, (âmuchos trabajábamos allÃâ) similar al de otros entornos cercanos, como es el de Hytasa en el Cerro del Aguila. En general, la falta de una conciencia de clase se hace patente a la hora de unificar en cierta medida la identificación barrial, al menos como esta se concebÃa antaño, es decir, como âbarrio obreroâ. - La carencia de recursos también puede llevar, de forma creciente, a âmirar fueraâ de estos barrios. Algunos vecinos mayores, por ejemplo, prefieren ir al Centro de la Tercera Edad de El Cerro del Aguila o de Ciudad JardÃn, antes que al de La Candelaria, aunque este último se encuentre más cerca. Los discursos de identificación pueden ir referidos a nivel de las barriadas dentro de cada barrio. En este sentido, se observan los siguientes aspectos: - Los discursos relativos a las diferencias intrabarriales se muestran más frecuentes en Tres Barrios que en Amate. De hecho, muchos vecinos se refieren a su barrio como La Candelaria, Pajaritos o Madre de Dios. Algunas denominaciones administrativas parecen participar de este hecho, si bien lo hacen bajo el desconocimiento de tomar la parte por el todo. De hecho, en no pocas estadÃsticas oficiales aparece el nominativo Los Pájaros e incluso Los Pajaritos o Candelaria para hacer referencia a lo que en realidad es Tres Barrios. - A nivel estético, existen algunas referencias al interior de cada barriada, que normalmente identifican cada conjunto residencial con una caracterÃstica externa visible: (las Casitas Bajas, los Pisos Verdes, las Torretas, los Pisos Rojos, los Azules, etc.), asà como la entidad que dio origen a su construcción: Patronato, Nazaret, etc. Análisis Estructural Página 103 - Las referencias negativas, como en el caso particular de la identificación barrial con Los Pajaritos opera en muchos casos como estigma: âel que tu vivas en los Pajaritos te estas marcando claramente que vives en un piso pequeño y eres mala gente o estas rodeado de mala genteâ¦â. Los vecinos de la Candelaria atribuyen una situación de degradación y deterioro mayor a la barriada de Los Pajaritos. El historial de marginalidad de estos barrios por zonas hace que se considere que las connotaciones negativas que ahora se asocian a Los Pajaritos (degradación, inseguridad, delincuencia, etc.) son las que antes se atribuÃan a Madre de Dios. Esta última se considera ahora una zona mejor posicionada económicamente, donde los pisos son más grandes y costosos. Es âuna barriada de gente con nóminaâ, que recibe, según los vecinos, una mayor atención por parte de la administración pública. La intervención para poner orden en los patios ocupados por los vecinos suele ponerse como ejemplo. - Las reacciones ante el estigma no faltan, ni por parte de los vecinos, ni por parte de los técnicos, cuyas propuestas se dirigen a superar esta etiqueta de marginalidad. El fomento de los valores positivos de la zona por parte de los educadores es el argumento más repetido. Las reacciones ante la imagen negativa que se plantea desde personas ajenas al barrio también implican la existencia de cierta conciencia de pertenencia barrial.: âte dicen, allà en Los Pajaritos no me meto yo ni por casualidad, a mà me han dicho que como te metas en ese barrioâ¦â. Y yo les digo: âes que no tenéis ni ideaââ¦â - Las referencias positivas, a la barriada de la Candelaria, por ejemplo, se centran no sólo en la ausencia de los elementos negativos descritos, sino en la presencia de una población de origen cargada de connotaciones favorables a la convivencia âgente de puebloâ, âgente trabajadoraâ, etc.
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